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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

martes, 24 de agosto de 2010

LA CAIDA

«Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;
sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal» (Gn. 3:4-5).


En el Huerto del Edén
Habitó el santo hombre,
Pero al serle a Dios infiel
Le vinieron maldiciones.

Con el alma maloliente
Él perdió la autoridad,
Ésta vino a la «serpiente»
Que engañó la humanidad.

Duro fue para el Pensante
Transigir por su arrogancia,
Por deseos imperantes
Claudicó para desgracia:

Por «desgracia» bien se entiende
Que la vida es perdición,
Perdición para el que tiene
Un andar sin el Señor.

Javier Rivas Martínez.



Michio Kaku: OVNIS SON REALES

NUESTRA SALVACIÓN ES LA ESPERANZA DE ENTRAR EN EL REINO


Autor anónimo


Todos hemos oído predicaciones acerca de la salvación, y a muchos grandes evangelistas proclamando la salvación eterna tras la oración de fe. Pero queridos hermanos, vamos a ser realistas, y a repasar las Escrituras, para comprobar qué es realmente lo que dicen éstas acerca de nuestra salvación. Veamos si ésta es algo que recibimos para siempre, y que no podemos perder de ninguna manera, o si tal vez es algo gratuito, pero que debemos cuidar con temor y temblor.

Yo me inclino a creer que es algo más parecido a esto segundo, que a lo primero, por lo cual aconsejaría a todos que sigan manteniéndose firmes en la fe, con los ojos puestos en Yahshúa el Mesías, llenos de su Palabra, y envueltos en su obra hasta que él regrese, o hasta que nuestro tiempo en este planeta acabe y nos toque descansar hasta su regreso. Porque lo que el Maestro nos ha prometido es la vida eterna, y esta promesa es la esperanza más grande y maravillosa que nadie jamás pudo soñar, ya que vamos a ser participes de la naturaleza divina, y desde que estamos en el Mesías, tenemos una esperanza que antes no teníamos, ni remotamente, pero que ahora si tenemos. Dice EFESIOS 2:12, así: ”En aquel tiempo no tenían Mashíaj. Estaban apartados de la vida nacional de Israel, extranjeros a los pactos que personifican la promesa de YAHWEH. Estaban en este mundo sin esperanza y sin Elohim”.

Lo cierto es que estábamos todos vacíos, sin el Todopoderoso, y sin ninguna esperanza, y sólo confiados en las mentiras del mundo. Así que, en principio, la salvación que recibimos es ser participantes de todas las promesas hechas por Yahweh Elohim a Abraham, que son las promesas a Israel, de las cuales estábamos totalmente excluidos antes de conocer al Mesías, y de las cuales ahora podemos aspirar a heredar como miembros de la familia del Altísimo.

Esta no es una salvación diferente, made in USA, y que nos dice que una vez salvos, salvos para siempre jamás. Pues gracias a Yahweh esa no es la salvación del Mesías Yahshúa, sino que la esperanza del Mesías es “la esperanza de Israel”, de la cual ahora somos nosotros participes, nosotros que hemos sido injertados en el buen olivo, participantes en la carrera a la meta, “el Reino”, para entrar por la puerta y recibir la salvación que está reservada para nosotros en los cielos, y que el Mesías nos entregará cuando regrese, y no antes. Pero ahora tenemos la más grande esperanza de heredarla de manera amplia generosa. Dice 1 PEDRO 1:3, así: ”Alabado sea Elohim, Padre de nuestro Adón Yahshúa Ha Mashíaj, quien según su gran misericordia, ha hecho que por medio de la resurrección de entre los muertos de Yahshúa Ha Mashíaj, nos hizo renacer a una esperanza viviente”.

Así que lo que hemos recibido a través del nuevo nacimiento, y de la fe en Yahshúa el Mesías, es una esperanza viva de que si permanecemos en él, no seremos avergonzados, y recibiremos este tesoro que está guardado para nosotros en los cielos, porque el Todopoderoso, que no es ningún mentiroso, ha preparado esta vida para nosotros y determinado que la recibamos en todo nuestro ser en el tiempo venidero, para lo cual ahora nos ha dado esta maravillosa esperanza que antes no teníamos en lo más mínimo, pero que ahora sí nos ha sido predicada, por lo cual hemos pasado a ser miembros de esta gloriosa familia de la esperanza. Dice TITO 1:2-3, así: ”Y están basados en cierta esperanza de vida eterna. YAHWEH, que no miente, prometió esa vida antes del principio del tiempo; mas, a su debido tiempo, manifestó públicamente su palabra por medio de la proclamación con la cual he sido confiado por orden de YAHWEH nuestro Salvador. Por lo que nos queda más que probado que esta salvación, que incluye, según hemos estado explicando con anterioridad, “la vida eterna y la entrada al Reino”, nos será entregada mas adelante, y vemos claramente que entonces el contrato de nuestra salvación ha sido realizado en esperanza, y siendo esta el elemento principal a través de la cual hemos adquirido esa promesa divina que se encuentra en el paquete de nuestra salvación, que aunque ahora no la vemos, ya que si la viésemos la tendríamos, y ya no sería esperanza, sino un hecho consumado, seguimos esperando con fe y paciencia, por lo cual el Todopoderoso sigue produciendo por medio de la prueba de nuestra fe, el elixir de la paciencia que no tenemos por naturaleza y necesitamos para no salirnos del camino debido a la impaciencia de la carne. dice ROMANOS 8:24-25, así: ”Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve, ¿para qué esperarlo? 25 Pero si esperamos lo que no vemos, con paciencia lo aguardamos”.

Esta esperanza es real para todos aquellos que hemos creído en el Mesías, y debemos estar tranquilos, porque así como sabemos que nuestro Maestro está ahora a la derecha del Padre Yahweh, en el Cielo, así también nuestra esperanza está muy bien guardada en el Mesías, y sabemos que cuando él se manifieste, entonces también será manifestada con él nuestra esperanza, y nos será entregada en aquel día, porque sabemos que fiel es el que prometió, y sabemos en quién hemos creído. Dice COLOSENSES 1:5 , así: ”A CAUSA DE LA ESPERANZA QUE OS ESTA GUARDADA EN LOS CIELOS. DE ESTA ESPERANZA YA HABEIS OIDO POR LA PALABRA VERDADERA DEL EVANGELIO”.

Vemos que cuando Pablo les habla a los romanos acerca de la llegada del tiempo de la salvación, lo hace indicando que ésta es posterior al momento en que nos convertimos al Mesías, y creímos por primera vez, por lo cual aparece un lapso de tiempo desde el nuevo nacimiento del espíritu, hasta la salvación del alma, que pacientemente espera con el cuerpo, la llegada de aquel glorioso día, de la misma forma en que se espera la hora de un parto, el cual nadie puede adelantar, ni retrasar, porque tiene un tiempo perfecto establecido por el Todopoderoso. Así también es nuestra salvación, tiene un tiempo que sólo Yahweh conoce. Dice ROMANOS 13:11, así: “Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.

Es por esto también que cuando hablamos de la segunda venida del Mesías, y del establecimiento del Reino, también lo hacemos de la manera que los primeros discípulos se refrían al evento, como el de una “esperanza bienaventurada”, que es la muy bendecida esperanza que alberga todo creyente en su corazón, sabiendo que somos coherederos juntamente con el Rey, y con Abraham, y con toda la familia de Yahweh, de la herencia que el Padre ha dispuesto para nosotros. Dice TITO 2:13, así: “MIENTRAS AGUARDAMOS LA ESPERANZA BIENAVENTURADA Y LA MANIFESTACION GLORIOSA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR YAHSHÚA EL MESÍAS”.

En la medida que vamos profundizando en la esperanza, vemos que se nos dice que debemos permanecer en la fe, y se nos insiste en que no nos movamos de esa esperanza, sino que permanezca firmemente cimentada nuestra vida en esta roca del Altísimo, y esperanza de gloria en el Mesías. Dice COLOSENSES 1:23, así: “ Pero es necesario que permanezcáis fundados y firmes en la fe, sin moveros de la esperanza del evangelio que habéis oído, el cual se predica en toda la creación que está debajo del cielo y del cual yo, Pablo, fui hecho ministro”.

Sabemos que la esperanza es también parte fundamental de la armadura con la cual debemos vestirnos cada día para poder hacer frente a todas las asechanzas del maligno. Este malvado tiene propuesto hacernos la vida imposible para que no mantengamos vivos y sujetos a aquel que nos sostiene y vivifica cada día, y fracasemos en la lucha. Dice 1 TESALONICENSES 5:8, así: ”Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de la fe y del amor, y con la esperanza de salvación como casco”. Por eso, más que nunca, ahora debemos guardar este tesoro maravilloso que nos dio, y trabajar con esta esperanza cada día, compartiéndola con otros para que la vida eterna que viene a través suyo se derrame abundantemente, recordando siempre que son tres los elementos más maravillosos, que el Todopoderoso nos dio, para hacer su obra y llegar a la meta; y uno de ellos es la esperanza; 1 CORINTIOS 13:13, dice: “AHORA PERMANECEN LA FE, LA ESPERANZA Y EL AMOR, ESTOS TRES; PERO EL MAYOR DE ELLOS ES EL AMOR”.

LOS DOS SIGLOS O ERAS


Autor: Anónimo

Durante toda la Escritura percibimos que constantemente hay una referencia a dos etapas o períodos de tiempo, o siglos, a los cuales los profetas y el Señor mismo se refieren, y que es muy importante que sepamos ver que están ahí, y que nos hablan de eventos muy importantes, pero diferentes. En uno las cosas no son tan buenas, y en el otro son mucho mejores; en uno somos extranjeros y peregrinos, y en el otro, reyes y sacerdotes. El santo católico conocido como san Agustín, que tenía una fuerte tendencia a espiritualizar las escrituras, al ver que el lado deseado no llegaba, y que el reino esperado no era establecido, concibió la triste idea de que el milenio no era real, sino alegórico, y que éste había llegado en la primera venida de Cristo. Así que la iglesia Católica Romana era para él el Reino de Dios, y siguiendo esta visión terrible, la iglesia católica pasó a convertirse en un falso reino de Dios, con el Papa como rey, y los arzobispos como sus ministros/príncipes, cuya misión sería cambiar el mundo, influenciándolo desde su estamento, y establecer el reino por las buenas obras (o por las malas), algo que nunca consiguieron, ya que esto sólo el Mesías lo puede hacer con su poder sobrenatural, y el mundo está cada vez peor, sin mejorar nada, sino que cada vez hay más muerte, más hambre, más pobreza y más injusticia por donde lo miremos.

Estos clérigos pensaron influenciar el planeta hasta transformarlo y dominarlo con los métodos del mundo, quitando la Biblia de la mano de sus fieles, para que no se enterasen de nada, mientras permitían entrar a Aristóteles y a Platón como doctores de la iglesia. La jerarquía no permitió al pueblo leer las escrituras con la excusa de que sólo la clase eclesiástica podía leerlas e interpretarlas, para así convertirse en la religión más “aguanta todo” y tirana, la Babilonia religiosa del mundo, que todo lo acepta a cambio de dinero, y convertida en una feria de circo, llena de vanidades, con santos para todas las barbaridades y deseos mundanos, de los cuales la palabra nos manda apartarnos. De ahí que hayamos visto a la iglesia católica cometiendo los mas terribles fallos, robos, asesinatos, abuso de menores, y muchísimas obscenidades que ni ellos mismos ocultan, y se sumieron en una oscuridad más grande, y todos los suyos condenados y atados por sus ritos religiosos que no conducen a la vida sino a la muerte. Estos han llevado a las pobres fieles a practicar las idolatrías más descabelladas, el culto a los muertos, y muchas mentiras más con las cuales nadie puede entrar al Reino de Dios. Dice LUCAS 11:52, así: ”¡HAY DE VOSOTROS INTERPRETES DE LA LEY!, PORQUE HABEIS QUITADO LA LLAVE DE LA CIENCIA; VOSOTROS MISMOS NO ENTRASTEIS Y A LOS QUE ENTRABAN SE LO IMPEDISTEIS”.

Esto que Yashúa dijo a los falsos escribas y sacerdotes de su época, es lo mismo que les sucede a todas las organizaciones religiosas que inventan cultos y religiones, ritos repetitivos y adoración a demonios, disfrazados de santos y vírgenes, que atan a los miembros de sus congregaciones con el miedo de que sólo con ellos serán salvos, y así no entran ni dejan entrar al reino, mientras les sacan todo el dinero posible en sus celebraciones, ya sean en diezmos, ofrendas, bodas, bautismos, procesiones, misas de difuntos, y un sinfín de estafas que nada tienen que ver con el evangelio del Reino de Dios que el Señor predicó, para mostrarnos el camino, derramando su preciosa sangre por nuestros pecados y librarnos de esta etapa mala en la que estamos sumergidos, de la cual solo él nos librará. Dice GALATAS 1.4, así: “EL CUAL SE DIO A SI MISMO POR NUESTROS PECADOS, PARA LIBRARNOS DEL PRESENTE SIGLO MALO”.

Así que el Señor se entregó a sí mismo por todos nosotros para librarnos de esta época mala, perversa, y corrupta. El Señor no dice que este tiempo sea bueno, sino malo, y nos libra de todas las ataduras del presente siglo que sólo nos ofrecen la vanagloria de la vida y los deseos de los ojos. Pero Yahshúa, en cambio, nos dice que nuestros tesoros los hagamos y depositemos en nuestra cuenta celestial, y de esta manera el Señor nos ofrece romper todas las ataduras que sólo él puede desatar, si humildemente lo seguimos hacia el sitio de destino: “El Reino de Dios en el siglo venidero”. Dice LUCAS 18:30, así: “Y EN EL SIGLO VENIDERO LA VIDA ETERNA”.

Así que todo es una preparación para poder entrar al Reino con vida eterna cuando venga el siglo venidero y glorioso con Cristo, y podamos reinar con él; causa por la cual Yahshúa también entregó su vida por nosotros.

Está muy claro que para entrar al Reino ha de ser con nuevos cuerpos, dotados de vida eterna, ya que con estos cuerpos de carne y sangre no se puede pasar ni heredar el Reino de Dios incorruptible que viene. Por lo cual seguimos orando así: “que venga el Reino”, y buscándolo cada día (Mt. 6:33) como él nos enseñó, ya que no somos nosotros los que lo establecemos, sino el Padre Todopoderoso, quien ordenará que descienda a la Tierra para que recibamos la herencia que Él ha preparado para los que lo aman. Dice Mateo 25:34, así: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.

Dice MATEO 20:20-21, así: “ENTONCES SE LE ACERCO LA MADRE DE LOS HIJOS DE ZEBEDEO CON SUS HIOS, POSTRANDOSE ANTE EL Y PIDIENDOLE ALGO”…”ORDENA QUE EN TU REINO ESTOS DOS HIJOS MIOS SE SIENTEN EL UNO A TU DERECHA Y EL OTRO A TU IZQUIERDA”. Es muy interesante ver como la madre de Santiago y de Juan se acerca al Señor creyendo que el Reino del Mesías sería pronto una realidad en Jerusalén. Ella no pide para ellos alguna cosa material para el presente siglo malo, como dinero, salud, comodidades, sino que la celosa madre le pide para sus hijos los dos mejores ministerios en el gobierno del Rey, en el Reino que se establecería en Jerusalén, el cual ella pensaba que sería de inmediato. Este asunto los discípulos lo tenían clarísimo y sabían que el Reino de Dios era la meta, y era una monarquía, como la de David, y que Yahshúa era el Ungido para ocupar el trono vacante, y que ellos gobernarían con él en su respectivos tronos (Mat. 19:28). Es por esto que cuando se acercan a Jerusalén, todos pensaban que el Reino se manifestaría de inmediato, por lo cual él tiene que darles la parábola de las Diez Minas, que explica que primero él debe recibir un reino en un país lejano, para luego volver (Ver. Lc 19:11.25). ¡Tremendo!, que seguridad tenía la madre acerca de cuáles eran las cosas que tenían que suceder con el Mesías, debido a que ese tema era el predominante entre las enseñanzas del Mesías, los cuales todos giraban alrededor del Reino de Dios. Esto es algo que hoy en día muy pocos tienen tan claro en las diferentes iglesias y denominaciones, cuyos miembros piensan mas bien en un futuro reino en los cielos muy transparente, etéreo e indefinido.

El Reino de Dios que predicó Yahshúa, pero que dejó clarísimo que era aún futuro, estaba claramente definido como un futuro gobierno en la Tierra y en Jerusalén, lugar que será donde él se sentará en el trono como Rey del Reino cuando regrese. Dice MATEO 5:34-35, así: “NO JUREIS DE NINGUNA MANERA”…….”NI POR JERUSALEN, PORQUE ES LA CIUDAD DEL GRAN REY”. En el pasaje de Marcos, capítulo diez, en donde se narra sucede el triste acontecimiento de un joven rico que no podía seguir a Yahshúa porque no esta dispuesto a renunciar a sus riquezas materiales, podemos apreciar que cuando Pedro se refiere al grupo selecto, diciendo: ¿que recibirían ellos, que lo habían dejado todo por él?, entonces el Señor les dice que todos los que hubiesen dejado, familia y bienes por él y por el evangelio en este siglo malo, recibirían cien veces más, y en el siglo venidero recibirían la vida eterna, que es la salvación que Dios otorga a aquellos que le son fieles y le obedecen para entrar al Reino de Cristo. Dice SAN MARCOS 10:29-30, así: Respondió Jesús y dijo: –De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna.

Así que el Señor a través de sus diferentes enseñanzas en los evangelios, nos sigue hablando de estos dos siglos para ayudarnos a entender algunas cosas. Dice LUCAS 16:8 “PORQUE LOS HIJOS DE ESTE SIGLO, SON MAS SAGACES EN EL TRATO CON SUS SEMEJANTES, QUE LOS HIJOS DE LUZ”. Este pasaje describe claramente que los hijos de este mundo, o del maligno, que sembró su semilla cuando envenenó a Eva, son mas listos en los negocios y tratos políticos en el mundo, que los hijos de la luz, que son el pueblo de Dios, que soportan las persecuciones de la serpiente en este siglo malo, y esperan la manifestación del Reino en el cual recibiremos todas las promesas hechas a los padres. Dice LUCAS 20:34-35, así: ”Entonces respondiendo Jesús, les dijo: –Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento, pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento.”

También nuestro amado Pablo nos habla de algunos dones y poderes que algunos han gustado, pero que serán plenamente manifestados en el Reino de Dios. Dice HEBREOS 6:5, así: “Y ASIMISMO GUSTARON DE LA BUENA PALABRA DE DIOS Y LOS PODERES DEL MUNDO VENIDERO”. En este momento el mundo se encuentra sumergido en los deseos y corrientes del príncipe de la potestad del aire, y este espíritu de las tinieblas opera en los hijos de desobediencia que tiene bajo su control. Como dijo en su epístola, Juan: “EL MUNDO ENTERO ESTA BAJO EL MALIGNO”,1 JUAN 5:19. Así que él nos libertó de esta cadena y atadura y nos redimió mediante su sangre, y es por eso ahora somos suyos. EFESIOS 2:2 dice: “SIGUIENDO LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO, CONFORME AL PRINCIPE DE LA POTESTAD DEL AIRE, EL ESPIRITU QUE AHORA OPERA EN LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA”. Por esto también habla Pablo del presente siglo malo como uno al cual no pertenecemos, y no debemos acomodarnos a él, ya que sólo el Señor lo reemplazará por su Reino cuando venga con poder y gran gloria. Pero nosotros no debemos conformarnos a él, sino renovar nuestro entendimiento. ROMANOS 12:2, dice: “NO OS CONFORMEIS A ESTE MUNDO, SINO TRANSFORMAOS, POR MEDIO DE LA RENOVACION DE VUESTRO ENTENDIMIENTO”. Graciosamente, ni siquiera el ejercicio físico nos recomienda el apóstol, por ser algo perecedero, pero sí nos recomienda que nos entrenemos en algo que si aprovecha en este tiempo presente, con promesas de bendición en este tiempo y en el venidero, que es “la piedad”; En 1 TIMOTEO 4:7-8 , leemos: “DESECHA LAS FABULAS PROFANAS Y DE VIEJAS Y EJERCITATE PARA LA PIEDAD, PORQUE EL EJERCICIO CORPORAL PARA POCO ES PROVECHOSO, PERO LA PIEDAD PARA TODO APROVECHA, PUES TIENE PROMESA DE ESTA VIDA PRESENTE Y DE LA VENIDERA”.

Asímismo vemos que cuando Pablo habla a los efesios de este tema, les dice claramente que todas las bendiciones y abundantes riquezas de la gracia de Dios para con nosotros serán manifestadas totalmente en el siglo que viene, que está ya acercándose rápidamente hacia nosotros, y que entrará en todo su auge cuando el Señor vuelva con poder y gran gloria a este mundo como el León de Judá a establecer su Reino eterno en esta tierra. Dice efesios 2:7 , así: “Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”.

Bendiciones para todos y que venga el reino pronto!

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