Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

domingo, 11 de mayo de 2008

¿CREYO CRISTO QUE EL ERA DIOS? Jn.17:3


Juan 17:1-3 – “Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti; como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste. Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado”.

Parece que tenemos un conflicto de personalidad aquí. Jesús, conocido por millones como Dios el Hijo, un miembro co-igual de la Deidad trina, habla al Padre (ver el verso 1), el otro así llamado miembro co-igual de la Trinidad, y lo llama “único Dios verdadero.”

Ahora si usted me pregunta, le diré que esto causa algunos problemas para aquellos que sostienen la perspectiva trinitariana sobre Dios. Jesús llama al Padre “el único Dios verdadero”, y luego él dice que fue enviado por este único Dios verdadero, el Padre.

Para aquellos que sostienen la perspectiva unitaria, esto sería fácilmente entendido como Jesús, el Mesías humano, orando al único Dios verdadero, el/su Padre sin conflicto o elementos esquizofrénicos.

Así que si usted es un trinitariano, ¿cómo podría este verso tener algún sentido? Estoy seguro de que hay otros sitios dónde usted podría ser tentado a ir para demostrar que Jesús es Dios, pero intente y aténgase a este pasaje sólo por el momento. Después de todo, estas palabras vienen de la boca de Jesús mismo.Y para los unitarianos que están por allí… ¿Apoya este pasaje su caso? ¿Creyó Jesús que él era Dios?

MISTICISMO CRISTIANIZADO


M I S T I C I S M O

Por Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Bien dijo el Señor Jesucristo que el diablo es «padre de mentira» (Jn.8:44).Es un artífice para tender trampas y engañar, incluso, a los cristianos más preparados y fieles en los aspectos del Señor. Un misil de fuego en la mente del creyente bien anclado en la Biblia, de calibre alto espiritual, puede hacer la diferencia entre la santidad y el pecado de engaño. Pablo explica de la posibilidad de engaño por medio de la mentira demoníaca:

«Pero temo que como la serpiente con su astucia engaño a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo». (2 Co.11:3).

Nada pasa desapercibido para Satanás, que ha logrado perfectamente conocer, a través de los tiempos, el carácter natural y caído del ser humano: sus debilidades, inclinaciones, perversiones, variados gustos, y conducta en general. Es un maestro para sembrar la maldad, y lo hace primeramente como una pequeña semilla, insignificante, que parece inocente, pero que día a día crecerá para dar gigantescos frutos de incontrolable iniquidad y que empujará incuestionablemente a no pocos hacia la Muerte Segunda, como resultado de la resistencia rebelde al Dios de la gloria. El Señor Jesucristo, habló del engaño religioso de los últimos tiempos. Vemos perplejos que en las congregaciones pseudo cristianas, ajenas al principio que marca la Biblia, se yerguen en arrogancia dándole primero honor al hombre que al mismo Dios del cielo. El neopentecostalismo es un ejemplo clásico. Hombres como Cash Luna, B. Hinn, K. Copeland, Hagin, y muchos otros más, se adjudican el nombre de «sanadores de Dios», «ungidos», y «elegidos» para la obra divina. Pero en verdad, sus actos y pensamientos dejan mucho que desear delante de los ojos del Creador. Practicantes de un legalismo extremo, el diezmo es exigido y sus billeteras y cuentas bancarias son dignas de ser comparadas con aquellos que se mueven en el espejismo del jet-set. Qué decir de sus predicas, amalgamadas de engaño y luz: un suculento y seductivo manjar que causará, luego, una sepsis espiriritual que habrá de necrosar la razón con fatales términos. No sólo esto. El mundano, y, desgraciadamente, muchos cristianos fríos y descuidados, han caído en las garras del ocultismo.

La Nueva Era se mueve y evoluciona con éxito a pasos gigantescos, preparando las mentes para aceptar al «hijo de perdición»: el Anticristo Escatológico, que será recibido cual héroe y salvador de la humanidad, cuando el «principio de dolores» haya asomado sus tétricas narices en el mundo. «La Confesión Positiva», es parte hoy de la vida religiosa del creyente timado de las congregaciones pentecostalistas carismáticas. Las palabras que declaran para obtener algo, posee una naturaleza sideralmente separada del concepto bíblico veraz. Este chamanismo, se caracteriza por visualizar en la mente el anhelo de algo, o alguien (Mente Sobre Materia), y que será obtenido, al ser «materializado» como por arte de «magia» por medio de una «fe» que no es la que Hebreos 11:1 determina. El fenómeno Ovni, las apariciones, la brujería, la práctica de la guija, la de los cristales de cuarzo, la adivinación, la telequinesis, precognición (esta última, se ha tomado muy en cuenta por el lado científico), el uso de los psíquicos para resolver casos policíacos, el espiritismo, son promocionados exhaustivamente, y la Nuera Era, en mucho, se está encargando efectivamente para que sean aceptadas por todo el mundo, que busca ayuda en cualquier cosas para resolver sus problemas que cada día son mayores). También, los cristianos ignorantes de las Escrituras, han caído en el ardid de la Nueva Era. Ejemplos tenemos los que se sujetan a dietas vegetarianas para mejorar la función corporal, los que practican la meditación, el yoga, las artes marciales, los que gustan de las clases de Ayurveda, de acupuntura oriental, cuyos orígenes son netamente pagano, y que son propicios para abrir puertas a los demonios inmisericordes.

El diablo está alistando a muchos hacia el camino que lleva a la adoración del Anticristo Final por medio del acondicionamiento mental en muchas formas variadas de la Nueva Era. Nuestros hijos se encuentran en peligro constante y potencialmente condenatorio de ser arrastrados por esta sutil corriente místico-oriental, preparada para engatusar a los creyentes en últimos tiempos de acuerdo a 1 de Timoteo 4:1. Un excelente maestro, que nunca se cansa, es la televisión. Un tirano esclavizador de la mente: una caja perversa y endemoniada. Los programas infantiles se encuentran saturados de ocultismo, magia y satanismo. A los niños y jóvenes, les es nada extraño el tipo de programación oscurantista que aprecian, ya que el diablo, paulatinamente lo ha hecho ver con naturalidad y engaño el asunto, tomándolos de la mano para llevarlos pacientemente a la total ruina. Cuando el mundo pagano se haya metido en la neblina de muerte novoerista, y muchos cristianos e hijos, además, entonces estarán listos para decir, un día, así: "¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?" (Ap.13:4b).

EL ÚNICO DIOS VERDADERO


EL ÚNICO DIOS VERDADERO EN LA BIBLIA

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

«Abraham vuestro padre se gozo de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozo» (Jn.8:55).

Demos inicio a nuestro corto pero sustancial estudio bíblico:

« Dios dijo a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros» (Ex.3:14).

«YO SOY EL QUE SOY» es una traducción literalmente fiel del texto hebreo antiguo. Manifiesta a Dios como un Ser real, auto existente, sin causa o principio que lo haya creado, infinito, perfecto, sin comienzo ni fin, por quien todas las cosas son, principio creador existente de la sustancia que compone el universo visible e invisible, de la Eternidad en la que habita y de los seres espirituales que en ella hay. En cambio, el Señor Jesucristo usa la expresión Yo soy (que es el verbo ser conjugado en primera persona del singular en el presente activo: ego eimi, en griego) para mostrar los adjetivos afines con seguridad a su única naturaleza, que es la humana, y con su carácter mesiánico relacionado con la consumación de la salvación que se traduce en la herencia del Reino Venidero Terrenal para los creyentes fieles al Dios Padre y que han creído en el nombre de su Hijo Jesucristo (1 P.1:4-5, 9; 2 P.2:11; 3:15; Ap.20:4, 6. Ver también mi escrito anterior: ¿Es Cristo Dios?).

Textos bíblicos que se relacionan con la naturaleza puramente humana de Cristo, con respecto a su Yo soy:

1. Yo soy, el que habla contigo (Jn.4:26).
2. Yo soy; no temáis (Jn.6:20).
3. Yo soy el que doy testimonio de mi mismo… (Jn.8:18).
4. Porque si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis (Jn.8:24).
5. Cuando hayas levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy… (Jn.8:28).
6. Antes que Abraham fuese, yo soy (Jn.8:58).
7. …para que cuando suceda, creáis que yo soy (Jn.13:19).
8. Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra (Jn.18:6).
9. Os he dicho que yo soy… (Jn.18:8).

Textos bíblicos que relacionan el Yo soy de Cristo con su carácter mesiánico:

1. Yo soy el pan de vida (Jn.6:35, 41, 48, 51).
2. Yo soy la luz del mundo (Jn.8:12).
3. Yo soy la puerta de las ovejas (Jn.10:7, 9).
4. Yo soy el buen pastor (Jn.10:4, 14).
5. Yo soy la resurrección y la vida (Jn.14:6).
6. Yo soy la vid verdadera (Jn.15:1, 5).
El problema de Jn.8:58.
«…Antes que Abraham fuese, yo soy».

Realmente, este texto no tiene que ver para nada con una supuesta preencarnación de Cristo que lo haría obligadamente eterno como Dios. El texto indica que antes del nacimiento de Abraham, Jesús había sido ya profetizado dándose a conocer como el Mesías de Dios que traería salvación con su muerte y vendría con sus ángeles de poder a juzgar y reinar en la tierra. La primera profecía mesiánica que habla de Cristo como la simiente de la mujer y del la derrota absoluta del diablo por él con sus muerte y resurrección (herido en el talón), mucho antes de que Abraham apareciera en la escena bíblica histórica, se encuentra en el libro del Génesis, y el mismo Dios glorioso se encarga directamente de darla a la Serpiente Antigua, que es el diablo y Satanás (Ap.20:2):

«Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y su descendencia; ésta te reirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón» (Gén.3:15).

Enoc fue un hombre que vivió antes que el patriarca Abraham naciera en la Ur de los caldeos (Gén.11:28), lugar de donde salió con dirección a la tierra de Canaán por mandato divino (Gén.11:31). Enoc, hijo de Jared (Gén.5:18), profetizó la segunda venida de Cristo en gloria con sus ángeles de poder y su juicio contra los impíos antes de que Abraham diese su primer respiro humano y fuese tomado en cuenta dentro de obra del Santísimo Dios:

«De éstos también profetizo Enoc, séptimo de Adán, diciendo: he aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él» (Jud.14-15).

Habrá de hacerse una observación necesaria de los textos de anteriores, que demuestra su inspiración divina:

«La mayoría de los eruditos sostiene que Judas dos veces cita libros pseudoepigráficos: Asunción de Moisés (en v.9) y Apocalipsis de 1 de Enoc (en v.14). Si bien es cierto que ambos versículos contienen información que no se encuentra en ninguna otra parte de la Biblia, hay una tradición verbal que autentica la información que proporciona Judas. Más todavía, cabría que la fuente de información para los autores de dichos libros, para esas alusiones, haya sido la Epístola de Judas, dado que la prueba para fijar la fecha temprana de aquellos libros no es definitiva. . . En este caso, concluimos que Enoc (o sea el personaje mencionado en Gén. 5:18, 24; comp. Heb. 11:5) había profetizado la venida del Señor con decenas de millares de sus santos con el fin de juzgar». (Biblia de Estudio, SXXI, RV 1909).

¿Dudas? Creo que no habrá quedado alguna en tan sencillo y llano escrito. Tan diáfano y límpido es, cómo el diamante más puro que se ha tallado con gran delicadeza.

Dios les bendiga hermanos y amigos que nos visitan siempre, con la buena intención de aprender de sus humildes servidores que les preocupa con demasía su salud espiritual.

Tengan en cuenta que solamente hay un Dios verdadero, y Jesucristo, el Hijo de Dios, el testigo fiel (Ap.1:5), vino al mundo a darlo a conocer:

«Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, quien has enviado» (Jn.17:3).

PEDRO NUNCA FUE PAPA


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

La Iglesia Romanista Católica enseña falsamente que Cristo eligió al apóstol Pedro para que fuese el primer papa en la historia de la Iglesia Cristiana (Cristiana según los Romanistas Católicos). Con la supuesta elección de Pedro como el primero de los papas, viene después una consecutiva aparición de éstos en todas las épocas de la Iglesia Católica Romanista; a decir verdad, la decisión de escoger individuos para que lo sean dentro del sistema eclesiástico Romanista, carece de base bíblica y no hay nada que avale doctrinalmente semejante dogma. La Biblia jamás estableció órdenes jerárquicas eclesiásticas superiores dentro de los grupos cristianos. La Biblia dice que Cristo es la Cabeza de la Iglesia (Ef.5:23), pero no menciona que alguien pudiera ser papa para el control absoluto eclesiástico. Esto no es más que un gran mentira diabólica. Si vemos en Mt. 2o:2o-26 y en Mr. 10:35-43, dos de los Doce vienen al Señor para pedirle que uno se siente a la derecha y otro a la izquierda, con el fin de tener autoridad suprema junto a él. En estos pasajes, el Señor les muestra a sus discípulos que su proceder no deberá ser como la de los reyes. Si la doctrina papal fuera cierta, no quedaría ninguna duda que el Señor les habría dicho que Pedro, y a él mismo, estaba destinado para este oficio. No hay nada en la Biblia algo tan siquiera que lo aluda. Los papas de todos los tiempos han vivido como los reyes. Se sientan en tronos, son servidos como ellos, se visten ostentosamente, viven en opulencia, rodeados de muchos lujos y comodidades. El Señor Jesucristo enseñó que nadie deberá hacerse mayor que otro y que nuestra actitud tendrá que ser de igualdad para con todos (Mt.23:11). En el Mt.23:4-10, Cristo dijo que ningún individuo en la Tierra deberá ser llamado padre, rabino o maestro. La palabra papa significa padre, y esto es contrario a lo que el Señor habló al respecto: «Y no llaméis padre a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en el cielo» (Mt.23:8-9). Sin embargo, la Iglesia Católica Romanista trata de mostrar que Pedro fue mayor que los otros discípulos y que la Iglesia verdadera fue establecida sobre él. Para apoyar semejante cosa, usan Mt.16:18 que dice:

«Mas yo también te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia. . . ».

En los textos anteriores del mismo capítulo, Cristo preguntó a sus discípulos con respecto a su identidad. Anteriormente, algunos habían declarado que el Señor era Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías, otros que alguno de los profetas. Cuando el Señor les preguntó: «. . . y vosotros, ¿quién decís que soy?», contestando Pedro: «. . . Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente». Cuando Pedro terminó de contestarle aquella maravillosa revelación dada por el Padre, Cristo dijo, refiriéndose a Pedro y siguiendo el mismo sentido de la plática: «. . . que tú eres Pedro. . . »: Pedro, que es petros, significa una pequeña piedra. «. . . y sobre esta piedra. . .»: En «esta piedra», Cristo se refiere a él mismo como tal. Piedra, es Petra, una roca gigantesca, una gran mole de piedra, que es figura del Hijo del Dios viviente como base o cimiento. Piedra, Petra, significa, por lo tanto, que Cristo es el fundamento verdadero de la Iglesia: «. . . edificaré mi Iglesia».

Hay textos bíblicos que indican claramente que Cristo es el fundamento real de la Iglesia. El mismo Pedro declaró que Cristo era la Roca del fundamento y nunca afirmó que él lo fuera (1 P.2:4-8). En un discurso, Pedro dijo a los líderes de Israel que Cristo era «la piedra reprobada por los edificadores y que no había otro nombre para ser salvos» (Hech. 4:11-12).

Pablo afirmó también que Cristo era el fundamento único de la Iglesia:

«Porque nadie puede poner fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo» (1 Co.3:11).

En el año 218 al 233, tiempo en que Calixto de Roma era Obispo, se le nombra papa viniendo a ser el sucesor del apóstol Pedro.

ALGUNAS PRUEBAS:

Primeramente, la Iglesia Católica Romanista establece que para ser papa hay que ser soltero. Sabemos por la Biblia que Pedro fue casado y es incongruente con los requisitos de la Iglesia Católica Romanista para ser papa. Una mentira rotunda. Podemos ver en Mt. 8:14-15 que la suegra de Pedro fue curada de fiebre por el Señor. No es difícil deducir con los textos anteriores que Pedro era un hombre casado. Otra prueba muy eficaz en contra de la doctrina papal que argumenta falsamente que Pedro fue el primer papa en la historia de la Iglesia, fue que él jamás permitió algún tipo de adoración o postración, como vemos en Hech.10:25-26. Cuando Cornelio corrió a recibirlo, inmediatamente se arrodilló delante de él para adorarle. La conducta de Pedro fue levantar a Cornelio de su postración para decirle: «Levántate, yo mismo también soy hombre». Opuestamente, podemos ver en la historia de los papas católicos, como miles se postran ante ellos, que son simples hombres pecadores, honrándolos y adorándolos como si fueran el mismo Dios del cielo que solamente, Él, es digno de adoración y alabanza. Pedro rechazó la actitud de Cornelio, pero los hombres arrogantes y profanos con este oficio anti-Dios, parecen olvidar dicho suceso, que seguramente lo han de conocer, permitiendo a las gentes que gustosamente les adoren. Siendo los papas simples seres humanos con toda clase de defectos, no es descabellado pensar, sin temor a equivocarnos, que ellos se complacen con altivez y carnalidad al ser venerados idolátricamente por los ignorantes y obtusos vasallos.

Pedro fue un pescador rudo, un hombre impulsivo, que por poco mata con una espada al siervo del sumo sacerdote en el Getsemaní (Mt.26:52). El mismo Pedro negó al Señor en tres ocasiones. La Biblia dice que Pedro mintió, hasta profirió maldiciones con tal de salvar su vida cuando lo acosaban (Mt.26:34; 26:69-75). En la epístola a los Gálatas, Pablo reprende duramente a Pedro en Jerusalén por sus malas actitudes (Ga. 2:11-16). Es claro, que Pedro cometió faltas serias durante su vida que lo imposibilitaron ser una persona infalible. La doctrina antibíblica de la infalibilidad del papa fue establecida en el Concilio de 1870. Uno se pregunta, ¿cómo es posible que la Iglesia Romanista haya decretado la fatal doctrina de la infalibilidad del papa si Pedro fue individuo no exento de fallas humanas? La conducta del apóstol Pedro, no concilia para nada con el dogma utópico de la infalibilidad del papa. Pedro cometió muchos errores, como los cometen todos los seres humanos. Una fatal contradicción hermanos y amigos de parte de los Romanistas Católicos. Si los papas se han creído infalibles, esto es hacerse igual a Dios (Gn.3:5), que es perfecto y santo; ellos, uno perfectos insolentes y terrenales hombrecillos.

La tradición Romanista Católica afirma injustamente que Pedro fue Obispo de Roma. La Biblia dice que Pedro fue el apóstol encargado de evangelizar a los de la circuncisión (los judíos: Ga.2:7-9). La Biblia no muestra pasaje alguno de que Pedro haya vivido en Roma ni tradicionalmente hay pruebas de que así fue. Roma como ciudad gentil, no era funcionable por el carácter de su ministerio. En cambio Pablo es considerado el apóstol de los gentiles (Ro.11:13), de hecho, el escribió la epístola que va dirigida a los creyentes de Roma (Carta a los Romanos). La Biblia dice que Pedro estuvo en Antioquía, Samaria, Cesarea, Jope, y en otros lugares más. Nunca en Roma.

Pedro jamás vistió como papa. En la Biblia no dice que portó cetro, ni corona. Tampoco se menciona que llevó una vida de lujos y comodidades, como lo han hecho los papas siempre, que lejos de ser infalibles, han sido mujeriegos empedernidos, ladrones, corruptos, degenerados, y asesinos. La historia, así lo confirma con seriedad y validez.

Dios les bendiga siempre mis hermanos y amigos que nos visitan.

CASH LUNA: HEREJE CONSUMADO


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Oyendo un mensaje del hereje Cash Luna al regresar a casa de mi trabajo, casi me tapo los oídos para no escuchar tanta doctrina absurdamente irracional y que engaña magistralmente hasta este mismo momento a tantos creyentes bien intencionados pero que son, tristemente, tontos e incautos por no discernir la naturaleza terrible de ellas y que se anuncian como vender pan caliente en la «Casa de Dios», altamente tergiversadas y condenatorias. Caro le costará la osadía a Cash, si no desiste y se arrepiente, de proferir habladurías profanas que encolerizan al Dios del Cielo, que lo mira con enojo no demasiado poco. A punto de dar término a su mensaje torcido, Carlos profetiza, según él, que «mañana vendrán días buenos». Carlos Luna, es un ilusionista hábil para titiritear las emociones y las conducta de los creyentes débiles espiritualmente e ignorantes en las Escrituras Sagradas y que se han dejado seducir bajo una forma que parece de Dios, con prédicas netamente motivacionales-psicológicas, fuera de la buena y sensata voluntad de Creador. La mentira de Cash de que «mañana será mejor», incita al creyente a sentirse seguro en un mundo que va directa y seguramente a las más densas tinieblas Parece que Cash habita en una esfera mística irreal que lo separa del mundo en que vive, mundo que se encuentra pasando por situaciones graves de hambre, de dolor, de guerras, de asesinatos, de enfermedad, de abusos, de obscenidad, de perversidad, de incredulidad, de falsas doctrinas, de farsas de toda índole, y de desmanes sociales que apuntan a lo peor. Cash asegura pregonando que «mañana vendrán días buenos o mejores»; realmente la Biblia no dice nada al respecto.El Señor dijo con sobriedad que la maldad se multiplicaría en los días postreros (Mt.24:12), que es una señal importante que anuncia el fin del sistema del mundo. Si la maldad habrá de aumentar, lógicamente jamás podremos estar mejor cada día en este mundo actual que apesta de protervo. Además, por todos lados vemos que los desastres naturales van en constante aumento, asolando a grandes sectores sectores de la Tierra que son señales también que advierten, no solo la pronta caída del mundo, sino además el regreso del Hijo de Dios a juzgar el mundo y a reinar sobre él (Mt. caps. 24-25):

«porque habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramido del mar y de las olas; desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de los cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas» (Lc.21:25, 26).

Y qué decir del conflictivo proceder humano que vendrá en los prontos últimos tiempos: «Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino. . . »: ¿Promete lo anterior un mundo de mucha dicha y paz para el día de «mañana»? ¿Qué me dice Cash de las pestes y las hambres, las guerras, y de los terremotos qué están profetizados por el Señor Jesucristo para los tiempos últimos y que vislumbran ya en la Tierra? (Mt.24:7). ¿Son «días buenos», entonces, los siguientes futuros para el mundo y para la Iglesia, conforme a lo que hemos visto? ¡Claro que no, hermanos! Desearíamos con el corazón que fuera diferente, pero Biblia nos da la razón de lo que hablamos. Somos objetivos, pero a la gente no le gusta que les hablemos la verdad. Si somos considerados como unos totales fatalistas existenciales, obviamente la Biblia habría de serlo también.

Sabemos que a muchos se sienten ofendidos y lastimados de los oídos por lo que predicamos en este serio Blog. Es mejor que se les lastimen los tímpanos con la luz de la justicia con la finalidad de que despierten y comprendan bien la verdad y no que pasado mañana les sean lastimados con vergüenza y desapruebo por el Señor cuando les diga: «apartaos de mi malditos». Bien profetizado también está a cerca de los falsos Cristos y maestro de muerte que saldrían en los tiempos últimos, y desgraciadamente Cash, es uno de ellos. El arraigo tradicional generacional tiene engatusados a los que han sido influenciados por un cristianismo fundamentado en falsas expectativas que incluye los bienes materiales. Cash es un perfecto promotor de la doctrina de la prosperidad y los adeptos son muchos. Así, el sistema eclesial es amado mayormente que el Señor de la gloria, pero cuando alguien por allí «insignificante» se levanta firme para hablar la verdad en contra de ellos por el atroz caso (que son muy contados, porque «muchos son llamados y pocos los escogidos»), se le califica de hereje, de loco, de amargado y de profano. Bien dijo el Señor que habrían de ser aborrecidos los fieles santos por toda la gente (incluye a los que dicen ser cristianos pero que no lo son en realidad) a causa de su Nombre (Mt.24:9). El cristianismo actual tiene el propósito de quedar bien con un mundo socialmente bizarro y oscuro por el pecado para ganarlo para Dios en base a la acción de un testimonio personal, erradamente llamado santidad, aunque bien intencionado en algunas veces, pero que va lejos de la verdadera predicación para alcanzar al perdido, predicación, que presenta al Hijo de Dios como salvador del pecado y también las bondades del Reino de Dios venidero. «. . Id y predicar. . . y me seréis testigos. . . » (De la Palabra, y no de ellos).

El Hijo de Dios dijo que en los postreros tiempos «se levantarán falsos Cristos, falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que a muchos, engañaran», y esto pasa hoy, en gran parte, en las Iglesias Neopentecostalistas Carismáticas (Mt.24:24). Temblores, sanidades psicológicas «medio hechas», jerigonza, sonidos animalescos, mover corporal ofídico, son el principal banquete de las congregaciones como la de Cash, y el mensaje para la firmeza espiritual ante las tribulaciones y los momentos de oscuridad que los creyentes pasan irremediablemente, el de la naturaleza y de la consecuencia del pecado, el de la doctrina del Infierno, han ido a parar al inmenso Basurero del Olvido. Dios, no sólo es bondad y amor, también despliega de su carácter santo y justo: Ira, Venganza, y temible y semejante Enojo. Ahora, Dios ha sido cambiado por un «dios» manipulable y bonachón: un esclavo a la voluntad de los cristianos que no desean «sufrir la sana doctrina».

Hermanos exhorto a que se centren en la Palabra de Dios, que es bellamente solemne y ordenada, y sobre todo, cierta, pero extraña a los conceptos y principios idealistas y terrenales que han salido de los corazones de los predicadores mundanos de la prosperidad, de los que pregonan la gran mentira de que «mañana estaremos mejor». Cash Luna, es uno de sus heréticos promotores.

La Palabra de Dios se basta por sí sola para establecer al hombre fiel a Dios en justicia y santidad, y lo capacita para descubrir cualquiera tipo de mentira, por más sutil que ésta sea; pero muchos, por seguir un cristianismo ligero e insufrible, habrán de continuar en el engaño para que tarde o temprano sean juzgados terriblemente por su rebeldía al Dios del Cielo que en tiempo atrás ha querido abrirles los ojos, pero por su necedad, orgullo e ignorancia, no se lo han permitido. Mañana pasado, sabrán, tardíamente ya, y desafortunadamente para ellos, que teníamos toda la razón.

Bendiciones para todos, de su hermano y amigo Javier Rivas Martínez.

SATANÁS Y SU OBRA DE MALDAD

SATANÁS Y SU OBRA DE MALDAD

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)


Satanás desde un principio quiso ser igual a la Deidad: «seré semejante al Altísimo» (Is.14:13, 14), y bíblicamente es sabido que posee un «trono, poder y autoridad» (Ap.13:2; Mt. 4:8-9). Satanás tentó a Cristo para que se arrodillara delante de él para que le adorase (Mt.4:9; Lc.4:6, 7); si Cristo hubiese fallado, la promesa del Reino venidero sería algo imposible de cumplirse, y así Satanás reinaría siempre con maldad la Tierra. Satanás busca con muchas marrullerías y trucos sostener su trono en las tinieblas en el mundo eternamente, ya que es «el príncipe de este mundo» (Jn.14:30). Para este fin, ataca directamente al ser humano, ya que no lo puede hacer con Dios. De todo lo creado, el hombre es la obra magistral de Dios. Cuando el hombre cree en Jesucristo, recibe vida eterna y la promesa del reino terrenal futuro, asunto que no es de mucha gracia para Satanás, y es por esa razón que lo arremete con desdén e ira.


Satanás emplea una variedad de métodos sucios para lastimar y destruir al ser humano. Entre estos métodos o formas se encuentran la mentira (Jn.8:44; 2Co.11:3), la tentación (Mt.4:1), el robo (Mt.13:19), el abofetear, el hostigar (2 Co.12:7; Job. ver caps. 1 y 2), el estorbar, el impedir (Zac.3:1; 1 Ts. 2:18; Ef. 6:12), el zarandear (Lc.22:31), el imitar (2 Co.11:14, 15; Mt. 13:25), el acusar (Ap.12:9, 10), el enfermar (Lc.13:16; 1 Co.5:5), el endemoniar (Jn.13:27), el matar y el devorar (Jn.8:44; 1 P. 5:8). El creyente deberá estar avispado contra las artimañas y ataques de Satanás, y no deberá permitir que tenga ventaja sobre él porque lo hará caer en un momento dado (2 Co.2:11). El creyente deberá estar sobrio y vigilante, preparado para resistir sus embates y arterías (1 P.5:8; Ef.4:27; Stg. 4:7). El creyente carece de autoridad para hablar injurias en contra de Satanás (2.P.2:10; Jud.8, 9), en vez de esto, habrá de vestirse con la armadura de Dios para vencerle y estar firmes contra sus asechanzas (Ef.6:11).


Satanás y sus emisarios observan continuamente al pueblo de Dios cuando le adora, cuando le sirve (1 Co.11:10; 1 Co.4:9); Satanás y sus lacayos se enfrascan por molestar al creyente (Sal.78:49); tratan de separar al creyente de Cristo (Ro.8:38); impiden la buena obra de los ángeles de Dios (Dn.10:13, 20; Ap.12:7); los demonios cooperan con Satanás en todo para lograr sus fines de maldad (Mt.25:41).Entre otras cosas, Satanás y sus demonios provocan enfermedades mentales: desórdenes psicológicos como la psicosis, que es un evento psiquiátrico serio y peligroso (Mr. 5:4, 5; Lc.8:35). También Satanás y su huestes de oscuridad inducen a la impureza moral (Mt.10:1; Mr.5:13), propagan además doctrinas falsas (1 R.22:21-23; 2 Ts. 2:2; 1 Ti. 4:1).


Conocemos que los espíritus inmundos de Satanás, no solamente pueden poseer seres humanos al entrar en ellos, también lo hacen con animales (Mt.4:24; Mr.5:8-14; Lc.8:2; Hech. 8:7; 16:16). Cuando hay seguridad de posesión demoníaca, el demonio deberá expulsarse en el nombre de Jesucristo (Lc.16:17).


Satanás y sus demonios han sido usados por Dios para que cumplan sus propósitos divinos (Jue.9:23; 1 S.16:14) y los usará en la Gran Tribulación Final con ese mismo fin (Ap.9:1-12; 16:13-16). En estos tiempos, en que la maldad es suprema, Satanás y sus emisarios utilizan señales, prodigios y milagros de mentira para condenar a los incautos ignorantes, y aún a los creyentes si están desprevenidos; de esa manera, pero a una escala de proporciones increíbles, será también en la Gran Tribulación Escatológica (Ap.16:14; 2 Ts. 2:9).


Hemos podido notar, que la obra de iniquidad de Satanás y sus emisarios es bastante amplia. Satanás se encuentra muy entretenido con sus demonios engañando al mundo para condenarlo y destruirlo finalmente en el Infierno de Fuego (Mt.10:28). Satanás se ha encargado de «cegar el entendimiento de los incrédulos» para que el Evangelio de Cristo no sea comprendido para que sean salvos (2 Co.4:4). La única manera de escapar del ardid de Satanás y de sus secuaces, es conociendo la Palabra de Verdad. Para esto, deberá la persona no conversa, antes, y necesariamente, creer en Jesucristo, para que el Espíritu Santo de Dios obre en su mente instruyéndolo como nueva criatura para firmeza y seguridad contra los designios malévolos de aquel que quiere verlo en derrota y destruido. Los creyentes negligentes, deberán dejar de serlo, y la Palabra tendrá que ser leída conscientemente a diario. Sólo así se conseguirá fortaleza y luz espiritual en el cristiano débil y pasivo, sin olvidarnos de una buena dosis de oración cotidiana que le ayudará, además de la Palabra, a espantar «pájaros negros que quieran anidar en su cabeza».


Amigo, amiga, que no conocen al Cristo Salvador, yo los animo a creer en él para que sean salvos, para que no se pierdan mas tengan vida eterna (Jn.3:16). Cuando esto llegue a ser, la Palabra de Dios será entendida, toda confusión y oscuridad mortal y diabólica será desenmascarada y quitada de entre los ojos, y el caminar de ustedes será siempre para el agrado del Señor del cielo.


Dios les bendiga siempre, amados míos.

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