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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

martes, 12 de octubre de 2010

“ESTAR CON CRISTO”—¿QUÉ IMPLICA ESTA FRASE?


Nuestro amigo y hermano, el Sr. Armando López Golart, nos dice en su escrito “La Biblia y la muerte, lo siguiente:

“Ahora, quizás usted pueda entender por qué Jesús contestó de la manera que lo hizo cuando un malhechor que estaba siendo ejecutado junto a él, le hizo esta petición: “Jesús, acuérdate de mí cuando entres en tu reino. 43 Y él le dijo: “Verdaderamente te digo hoy: Estarás conmigo en el Paraíso”.” (Luc. 23:42-43). Note que Jesús no le prometió nada en especial, como que tendría la oportunidad de formar parte del gobierno del reino… un privilegio que se otorga solo a unos cuantos escogidos de entre la humanidad (Luc. 12:32). No, sino que lo que Jesús le prometió a aquel malhechor simplemente, es que estaría en el Paraíso.

Réplica de Apologista:

Es cierto que Jesús no le dijo al “ladrón bueno” algo así como: “Estarás gobernando conmigo en mi reino” o “Serás parte de mi gabinete de gobierno”, pero sí le dijo: “Estarás conmigo en el paraíso”. Ese vocablo “conmigo” indica una cercanía o una relación muy estrecha con Cristo. Cuando un rey le dice a alguno: “Estarás conmigo en mi reino”, uno entiende que estará muy cerca del rey, ya sea en su palacio, o en su trono mismo.

Veamos el caso de aquel hombre que tenía dos hijos (Lucas 15:11-31). Uno de ellos le pide a su padre que le dé la parte de su herencia para que pudiera hacer su vida fuera del núcleo familiar, pero el otro hijo que opta por quedarse en casa, su padre le dice: “tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas”. Pues bien, notemos que este hijo hogareño siempre estaba con el padre, y por tanto todas las cosas del padre eran de este hijo. Esta ilustración nos hace ver que estar con alguno, en este caso, con el padre, es estar dentro del núcleo familiar, y es también participar de lo que es del padre.

Del mismo modo, cuando Jesús le dijo al “buen ladrón”: “estarás CONMIGO en el paraíso (=reino)”, lo que le quiso decir era que aquel ladrón estaría asociado estrechamente con él en su paraíso o reino, y no meramente, como supone López, que entraría en el reino o paraíso como un súbdito más en una tierra lejana del imperio.

Por otro lado, lo que el Sr. Armando López Golart se olvida es que “estar con Cristo” es estar donde él está y contemplar su gloria. Dice Jesús en Juan 17:24, así: “Padre, aquellos que me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén CONMIGO, para que vean mi gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo”. Esto es algo definitivo: Estar con Cristo es estar donde él está, y es ver su gloria”.

Otros pasajes en donde se nos habla de estar con Cristo (“conmigo”) son:

Apocalipsis 3:4: Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán CONMIGO en vestiduras blancas, porque son dignas.

Apocalipsis 3:20: He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él CONMIGO.

Apocalipsis 3:21: Al que venciere, le daré que se siente CONMIGO en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.

Finalmente, el Sr. López Golart nos dice que los que gobiernen con Cristo serán “una manada pequeña”, y para probarlo se dirige a Lucas 12:32. Este pasaje dice: “No temáis, MANADA PEQUEÑA, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino”. Pero si tomamos literalmente este pasaje como que son los únicos que reinarán con Cristo, entonces los únicos que reinarán con Cristo serán Judíos naturales convertidos, excluidos los gentiles. Pero lo cierto es que Jesús vino a los Suyos para buscar herederos de su reino, y éstos, por supuesto, eran una manada pequeña comparados con los gentiles del mundo entero. Pero una vez que la mayoría de Su pueblo natural rechazó la oferta del reino, Jesús llamó a los gentiles a través del ministerio de Pablo, y a éstos, les dijo: “Si sufrimos, también REINAREMOS con él; Si le negáremos, él también nos negará” (2 Timoteo 2:12). Así que una participación activa en el reino también le fue ofrecida a una grande multitud de conversos gentiles.
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