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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

viernes, 25 de julio de 2008

COMO EN LOS DÍAS DE NOÉ


Fina cortesía de Renny Nazaret Finol Medina
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2Co 10:3-6 Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne; porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo, y estando prontos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia sea perfecta.

La manera de derribar fortalezas, es derribando estructuras pensantes, paradigmas, o pensamientos que se levantan, que se enorgullecen contra el conocimiento de Dios, que choquen en contra de la verdades bíblicas en nuestra mente y que están equivocadas. Después que esas estructuras pensantes no existan en nuestra mente, las potestades, los principados, gobernadores y huestes espirituales de maldad no conseguirán tronos donde reinar. Es más fácil orar para derrotar principados que cambiar la forma de pensar. Mientras la fijación mental y los principios errados que como doctrina tengamos y continúen en nuestras mentes los principados seguirán reinando.

Hay que desafiar las estructuras pensantes para cambiar y reinar.

Tenemos que buscar la paz de Cristo en medio de la crisis que existe, buscar un espíritu de solución en medio del engaño. Dios nunca juzga, sino que nos da su palabra y al desobedecerla ponemos en movimiento nuestro propio juicio. Dios no se baja de su trono para juzgarnos, sino que al desobedecer su palabra somos juzgados.

Las verdades de Dios después que las asumimos en nuestras vidas, se convierten en fortalezas en nuestras mentes.

Hay doctrinas que se han convertido en mascotas en nuestras Iglesias, llevadas desde hace mucho tiempo, que a larga se han convertido en una gran bestia demoniaca. Doctrinas falsas que al derribarlas causan desprecio a la verdad de Dios.

El mensaje del reino no excluye el arrebatamiento. Muchos lo identifican de alguna manera y lo polarizan. El arrebatamiento existe. El problema es que no significa lo que hasta ahora creemos. Hay que destruir las doctrinas que son del diablo. La palabra dice que en los tiempos finales vendrán doctrinas de demonios. Cuando calculamos los tiempos finales tenemos que recordar que habla de los tiempos finales de la Iglesia y no los tiempos finales de su vida o existencia. Si fuesen los tiempos finales de su vida, usted consideraría que todo lo que se enseño hace dos o tres años como algo herético. Pero si hablamos de la Iglesia que lleva aproximadamente dos mil años de existencia de manera revelada, entonces los últimos días podrían ser los últimos doscientos años. Esto es un problema, porque podría ser que lo que hasta ahora hemos estudiado o aprendido podría considerarse herejía. Debemos tener la mente abierta para recibir la revelación de la palabra. Existen escrituras que no necesitan interpretación para que Dios nos muestre de qué se trata estos últimos días.

Mateo 13 es el trampolín del reino. Si entendemos estos pasajes bíblicos empezamos a caminar en el reino. Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas? El respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado. Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.(B) Por eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden. De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan,Y se conviertan, Y yo los sane. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque de cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron.(D)

Notemos que no es Dios que no quiere que no entendamos, sino que es el corazón de los hombres que no permiten entender su palabra. La palabra dice que según el hombre piensa en su corazón tal es el. (Proverbio 23,7) El corazón engrosado son las estructuras pensantes. El corazón del hombre es su mente, donde está su entendimiento, es el “ser” del hombre, y el ser es su estructura pensante. La razón por el cual Dios no sana a su pueblo es por la grosura de su entendimiento, de otra manera, pudieran haber sido sanados si hubiesen entendido.

Cristo estaba hablando la parábola del sembrador, y ellos consideraban que a un grupo se les estaba hablando distinto. Por esta razón le preguntaron: ¿Por qué les hablas a ellos en parábolas? Sin embargo el mensaje era uno solo, no había dos mensajes. Para un grupo no había entendimiento y para el otro el mensaje había causado suficiente hambre como para hacer preguntas en privado. Las mejores enseñanzas se hacen en grupos pequeños.

En otras palabras, la interpretación de la parábola del sembrador vino por la grosura de su entendimiento. Cristo trataba de corregir un error, el pueblo no entendía y por eso les hablo con la parábola del sembrador. La parábola del sembrador es la solución a las estructuras pensantes de la Iglesia.

Cristo muestra principios, leyes espirituales a través de la parábola del sembrador. Sus discípulos no entendieron y buscaron en privado más sabiduría. Debemos recordar que la Biblia es un libro de soluciones, allí no está escrito todo, solo soluciones. Había rebelión en el reino, Dios creó al hombre para solucionarlo. El hombre se cayó en el huerto, Dios trajo la simiente del hijo del hombre para resolverlo. Hubo desobediencia en la tierra, la obediencia de un hombre la restauró. Hubo división y confusión en la torre de babel, hubo unidad en el día de Pentecostés. Hubo guerra entre Ismael e Isaac y ahora se acaba la guerra porque somos uno en Cristo jesús. La Biblia solo expresa restauración y una vez restaurada la caída comienza nuestra misión.

Hay que quitarle a nuestras mentes la expectativa soberana de que las soluciones están en el mundo. La mayoría de los creyentes están aguardando que sea Dios quien resuelvas los problemas mundiales o terrenales. El reino de Dios viene por obediencia y no por existo, aunque no hay que subestimar los galardones obtenidos por la iglesia hasta hoy, pero estamos en el tramo final y hace falta otro tipo de equipamiento para poder terminar la carrera. Cada corredor en una carrera de relevo tiene diferentes cualidades dependiendo la posición a la cual va a correr, y en este último tramo hay gente que es mucho más rápida, más determinada, con más denuedo, que al lanzarse a la meta pueden llegar mucho más lejos que nuestros pasados líderes, porque solo tienen una sola cosa en la mente, romper la cinta de la meta. Hebreos 11,39 nos expresa que sin nosotros ellos no llegan, y usted tampoco llegara solo. Así que, estamos todos en un solo cuerpo.

Cuando Dios dice: “oíd y entended”, está diciendo escucha con la intención de obedecer. Cada vez que dice “oíd y entended” nos exige que escuchemos sin doble ánimo, no por comezón de oír, o porque nos gusta la revelación, sino que escuchemos buscando una motivación o una oportunidad para ponerlo por obra. Es necesario destruir la apatía del cuerpo de Cristo, porque de acuerdo a lo que creamos del futuro actuamos en el presente para alcanzarlo. Casi todas nuestras doctrinas terminan en apostasía produciendo en el pueblo apatía. Nadie tiene deseo de involucrarse en la ciudad, si al cabo se la entregaremos al anticristo. Nadie quiere creer que hay guerra espiritual, si al cabo vamos a salir corriendo. El que milita, lo hace para ganar y quedarse, no para salir huyendo. Queremos recolectar una millonada de dinero para construir un domo y predicamos que nos vamos a ir de este planeta, a nadie así le sacan un quinto. Hay que derribar de la mente de que hay gloria en un futuro de una nube flotante con el motivo de mejorar su vida presente.

Oíd, pues, vosotros la parábola del sembrador: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino. Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza. El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa. Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

(Los subtítulos en la Biblia nos hacen perder el sentido de la palabra, ya que son añadiduras que no son inspiradas por Dios)

La palabra que Dios quiere que escuchemos, es la palabra del reino, este es el evangelio de Cristo. Llevamos décadas predicando a la gente que hay que nacer de nuevo, y en ninguna parte de la Biblia aparece que eso hay que hacerlo, solo fue una conversación dedicada a Nicodemo, no es para predicarla al inconverso. La palabra declara que si manifestamos el reino ellos vienen a buscar al Rey y como consecuencia nacerán de nuevo.

El que no entiende la palabra del reino viene el diablo y la arrebata de su corazón, mente o ser del creyente. Al no entender perdemos la oportunidad de ser parte del reino, estos son los creyentes que no están en el camino del reino. Hay que entrar en el camino, no junto a él. La verdadera Iglesia es la embajada, que reconoce cual es el propósito de su nación, y camina rumbo a ese destino; los contrarios son piedras de tropiezo, que por ignorancia desacreditan la iglesia, que por edificar tantos principios errados hoy en día el mundo tiene una falsa expectativa de lo que la iglesia debe ser, de manera que ahora que se está manifestando la verdadera iglesia nadie cree. ¡Satanás siempre levanta un paralelo antes de que lo genuino aparezca! (Hechos 5,35 ss) Actualmente Satanás hace lo mismo, levanta lo falso mucho antes de que lo verdadero aparezca para desacreditarlo, entonces, al venir lo recto, lo real, nadie lo cree.

Ahora bien, el que fue sembrado en pedregales recibe la palabra con gozo, sale preñado de la revelación, pero no es profundo en el conocimiento de Dios aunque se le impongan las manos, sino que es de corta duración la palabra en su corazón, y a la siguiente semana regresa a lo mismo. Cuando viene la persecución por causa de la palabra; porque Satanás ataca al creyente cuando este escucha la palabra verdadera, entonces el creyente queda en desventaja y tropieza por no entender el mensaje. Por eso muchos no quieren escuchar la verdad de Dios por no ser responsables en manifestar la palabra.

Si Satanás sabe que vamos a ser generales con la palabra que escuchamos, con las mismas armas en contra de generales nos ataca. Al escuchar la verdad Satanás viene con toda su furia para desacreditar la palabra, el juega para destruirnos antes de que nos levantemos a ejecutarla.

Al diablo no le interesa el creyente, le importa es la palabra que escucha, por eso moviliza todas sus huestes de maldad para que vallan en contra de lo que el creyente escuchó. Cristo nos trata de preparar para poder manifestar su reino y prevalecer en tiempos de crisis. Cristo nos está prometiendo aflicción por la palabra, lo malo es que la iglesia siempre se queda en el mundo natural, y primero es lo natural, luego se manifiesta lo espiritual. (Corintios 15,45-46) Bíblicamente para entender los principios espirituales Dios siempre pone de manifiesto primero un ejemplo natural. La iglesia siempre se queda debatiendo en el mundo natural, quedándose en la superficie, sin entender que todos los relatos bíblicos son puertas de entrada al mundo espiritual. Deben cumplirse en nuestras vidas los principios de Dios no la letra. Los superficiales siempre entienden erradamente cuando se les explica con un ejemplo físico los principios espirituales, luego salen desacreditando el mensaje por no haberlo entendido. Si no entendemos los ejemplos naturales no podemos entender el mundo invisible.

Vacilamos en el engaño de las riquezas cuando no somos profundos en el entendimiento del reino, que por no entender la nación de Dios cuando la crisis económica llega lo abandonamos (el reino) para salvar nuestra propia vida. Las depresiones económicas nos hacen abandonar los principios del reino y declinamos a utilizar los del mundo tratando de salvar nuestra propia vida, pensando que debemos trabajar más para alcanzar la estabilidad económica. En una declinación económica debemos ser más creativos, no trabajar el doble. Todo lo que representa un poder es un reino; la economía, el dinero, las comunicaciones, el deporte, el gobierno, el arte, de los cuales se identifican por un credo o una doctrina común. La palabra reino no es un fantasma, porque hay reino animal, mineral, vegetal, espiritual, material, reino es una especie de algo, y nosotros somos una especie distinta nacida de otra nación, la celestial.

Por no entender los principios espirituales edificamos una pared espiritual que se llama fuga (rapto). Lo que existe es arrebatamiento, y eso no es una fuga. Fugarnos es una cobardía y los cobardes no entran en el reino. Y como no existe el llamado rapto hemos llegado al tiempo de crisis, bienvenido a la vida, ¡ESTAMOS EN CRISIS! Como consecuencia de esa doctrina la iglesia no se ha preparado para vivir de este lado de la realidad. Desde el año cuarenta estamos moviendo esta pared doctrinal hasta la actualidad. Esto ha causado mucho daño a los creyentes, tanto que hasta sus posesiones las vendieron, otros las regalaron porque y que el mundo se destruiría ya, ocasionando esto que muchos perdieran la fe, sentándose frentes a sus casas a llorar porque Cristo no vino.

La doctrina del rapto comenzó hace doscientos años atrás aproximadamente, una joven en Nueva Escocia tuvo una visión de que la iglesia estaba cansada y que tendría que irse y que ciento cuarenta y cuatro mil judíos haría que lo todo una millonada de creyentes no pudo hacer. Que Dios lo que no pudo hacer por el Espíritu en la iglesia lo iba a hacer a través de la carne idolatra de Israel. Que Dios había comenzado por el espíritu e iba a terminar por la carne.

Todo lo que está en la Biblia explica los principios espirituales que debemos desatar.
1Corintio 10,6 y 11; Hebreos 8, 5; 9,9; 8,10; 10,1

Hay que seguir observando las parábolas de Jesús. Los de buena tierra son los que oyen y entienden la palabra, no es que hay varios tipos de terrenos, sino que la buena tierra depende de nuestro oído. Si nuestro oído es bueno lo mínimo que producimos es el 30%. Luego de esto viene la parábola de la cizaña que destroza toda nuestra doctrina. A esta le pasamos por encima, nos duele cuando la leemos y hacemos caso omiso porque nadie quiere abrir la lata de gusanos. La explotaremos:

Les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue. Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña. Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña? El les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos? El les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

La mentalidad de la iglesia era deshacerse de los malos, nunca de los buenos. Desde antes de la llenura del Espíritu Santo ellos entendían que la tierra les pertenecía. La cizaña y el trigo crecen juntos, la cizaña trabaja de adentro de la iglesia, estamos en el mismo campo. Ahora bien, aquí vemos que recogen a los malos primero, y toda la vida nos enseñaron que los buenos se van y los malos se quedan, enojémonos con el libro. Luego Cristo empieza a explicar las otras parábolas, dice que el reino es como un grano de mostaza, que crece y se queda con todo. También refiere que el reino es como la levadura, todo lo leuda, es decir, abarca todo. Como aun no entendieron les explicó la parábola de la cizaña. Les quiso decir que en ese momento eran doce apóstoles pero luego a través de ellos toda la tierra seria llena de la gloria de Dios. Daniel lo vio como una imagen humanística. Desde génesis tres Dios lo viene diciendo.

Desde el verso 36-43 de Mateo 13 empieza a explicar esta parábola:

Entonces, despedida la gente, entró Jesús en la casa; y acercándose a él sus discípulos, le dijeron: Explícanos la parábola de la cizaña del campo. Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes. Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre. El que tiene oídos para oír, oiga.

La iglesia son los hijos del reino, desde el antiguo testamento el único hijo de Dios era Adam, desde Cristo por fe todos somos hijos de Dios, y para ser hijos de Dios hay que nacer de arriba.

El enemigo que siembra la cizaña es el diablo, y hay que tener cuidado porque al entender esto nos van a venir nombres de personas a nuestras mentes, la siega es el fin de la era, del siglo. En el verso 40 es la clave, es una similitud, “de la misma manera que”, lo utiliza como ejemplo, ellos entendían, porque la cizaña para arrancarla hay que jalarla hacia arriba, así va a terminar esta era presente, diciéndolo dos veces consecutivas, que lo que va a acontecer es que se va arrancar la cizaña, va a desaparecer.

Cristo enviara a sus ángeles, no los de Dios su Padre, sino los suyos, y recogerán de su reino, a todos los que sirven de tropiezo, es decir, que ahora afirma que la cizaña son aquellos que sirven de tropiezo; y aquellos que hacen iniquidad, afirmando también que la manifestación del hombre inicuo ya estaba operando. El misterio de iniquidad ya está aquí. (Mateo 24,24; 2Tesalonicence 2,7) El ministerio de iniquidad no reconoce la autoridad de Dios.

La iglesia resplandecerá cuando sea quitado la cizaña, ya que el Hijo está administrando la iglesia ahora, además, el reino del Padre y el reino del Hijo es lo mismo, solo que en el tiempo presente lo administra Cristo y lo entregará cuando esté en orden. La labor de Cristo es de restaurar lo que se perdió y una vez restaurado a través de sus cinco ministerios y de la iglesia es solo cuando podrá entregarlo al Padre.

El verso de Mateo 13,40 que “de manera como se arranca la cizaña y se quema en el fuego así será el fin de este siglo”. Hagamos una comparación con Lucas 17.

Lucas 17:26 Como fue en los días de Noé,(D) así también será en los días del Hijo del Hombre.

Observemos, “como fue en los días de Noé”, no está hablando de Noé, solo está usando la época de Noé para declarar algo que está por acontecer. Algo aconteció en los días de Noé que nos ayuda a identificar los días postreros. El sujeto son los días de Noé. Lo que afirma que en su venida acontecerá igual que en los días de Noé. Así será en su venida, ya que el verso continua diciendo: “así será en los días del Hijo del Hombre”. Para estudiar verdadera escatología no solo debemos analizar Apocalipsis. Apocalipsis es un libro eterno de la victoria de Cristo en el pasado, presente y futuro, expresa la victoria eterna para prevalecer en tiempo de crisis. Sigamos:

Luk 17:27 Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos.(E)

¿Quiénes comían, bebían y se daban en casamiento y fueron destruidos? ¿Los justos (Noé y su familia) o los inicuos?, ¡verdaderamente que los inicuos!“Hasta que el día que entro Noé en el arca”, ¿Quiénes fueron protegidos, los inicuos o los justos?, ¡pues los justos! “Y vino el diluvio y los destruyo a todos”, ¿Quiénes fueron destruidos, los justos o los inicuos? ¡Efectivamente que los inicuos desaparecieron!

Luk 17:28 Asimismo como sucedió en los días de Lot;(F) comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban;

“Asimismo”, indica otra comparación, otra metáfora. “En los días de Lot, comían, bebían, plantaban, edificaban”, ¿Quiénes, los justos o los inicuos?

Luk 17:29 mas el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos.

“Salió de Sodoma” es decir salió del sistema. Fueron destruidos todos, ¿quienes, los justos o los inicuos? Afirma de nuevo que los inicuos fueron destruidos.

Luk 17:30 Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste.

Así será la segunda venida de Cristo, un día similar a los días de Noé y de Lot

Luk 17:31 En aquel día, el que esté en la azotea, y sus bienes en casa, no descienda a tomarlos; y el que en el campo, asimismo no vuelva atrás.(G)

“En aquel día”, ¿Qué día? El día como en los días de Lot y Noé, es decir, el día de la venida de Cristo, uno similar como el día de Noé y Lot.

Luk 17:32 Acordaos de la mujer de Lot.

Luk 17:33 Todo el que procure salvar su vida, la perderá; y todo el que la pierda, la salvará.

Todo el que no construya su protección en el reino de Dios será destruido, el que procure salvar su vida la perderá.

Luk 17:34 Os digo que en aquella noche estarán dos en una cama; el uno será tomado, y el otro será dejado.

Cuando habla del día o de la noche habla de lo mismo, esta mencionando un acontecimiento, noche o día es una época, no una hora, es un tiempo kairo, no 24 horas. Cuando vendrá ese día, no se sabe, ni aun los ángeles lo saben, si será en el día o a la media noche. En los días de Noé y Lot los que estaban ocupados en sus propias vidas o en sus propias cosas desaparecieron, los que estaban tras el espíritu humanístico fueron borrados. La mujer de Lot por tener su mirada en las cosas terrenales también fue destruida. “En aquella noche estarán dos en una cama, uno será tomado y el otro será dejado”, ¿Quién va a ser tomado, el justo o el inicuo? Pues el “inicuo”.

Luk 17:35 Dos mujeres estarán moliendo juntas; la una será tomada, y la otra dejada.
“Dos mujeres”, pues nos muestran dos iglesias que estarán moliendo, lugar donde Sansón perdió la visión, se trata de la iglesia verdadera y la iglesia falsa. Una será tomada y la otra dejada, por supuesto será dejada la verdadera.

Luk 17:36 Dos estarán en el campo; el uno será tomado, y el otro dejado.

Luk 17:37 Y respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.

“Águilas”, la palabra original es “Buitre”, comparemos con lo que dice Apocalipsis en el capítulo 19 verso 17-19. ¡Aquí se juntan!

Rev 19:17 Y vi a un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios,

Rev 19:18 para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes, carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes.(J)

La cena que Dios prepara para sus hijos es en medio de sus enemigos. (Ver también Salmo 23,5) Es decir es aquí, así que, el mantel con la mesa larga quitémosla.
Antes eran, capitanes, jinetes, fuertes, esclavos, ahora son, presidentes, vicepresidentes, gobernadores, potestades, huestes espirituales de maldad, etc., aquí es donde se reúnen los buitres, en la cena del humanismo, el cual se autodestruirán.

Tenemos otra escritura como testigo:

Mat 24:36 Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo mi Padre.

Si solo Dios es el que sabe el día y la hora, de dónde sacan el mapa y las profecías
de la venida del Señor. Nadie sabe el día y la hora de la venida del Hijo del Hombre, ni aun Cristo mismo.

Mat 24:37 Mas como en los días de Noé,(J) así será la venida del Hijo del Hombre.

En este verso nos da señal de cómo será la venida nuevamente.

Mat 24:38 Porque como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca,

Mat 24:39 y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos,(K) así será también la venida del Hijo del Hombre.

Mat 24:40 Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado.
“Entonces”, señala aquel día. Como en los días de Noé. Será tomado el inicuo y el justo será dejado. Es el mismo tema, no podemos extraer una escritura y hacer una doctrina de ella.

Mat 24:41 Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada.

Mat 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Mat 24:43 Pero sabed esto, que si el padre de familia supiese a qué hora el ladrón habría de venir, velaría, y no dejaría minar su casa.

Debemos cuidar nuestra casa, la iglesia, para no permitir que nos siembren cizaña.

Mat 24:44 Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis.(L) Mat 24:45 ¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo?

Solo el escriba docto sabe sacar cosas antiguas y nuevas, sabe abrir la dimensión profética de la palabra y aplicarla a la vida presente del reino de Dios. (Mateo 13,52)


Mat 24:46-49 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo. De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos,

El golpear tiene que ver con legalismo, actitud de los ministros que no tienen la revelación de Dios y aplican doctrinas humanas para mantener a sus feligreses.
Sentarse a comer y beber con los borrachos no significa literalmente, porque el vino que embriaga es el vino de la falsa doctrina.
El verdadero vino es la revelación de Dios.

Mat 24:50-51 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Volvamos a Mateo.

Mat 13:47 Asimismo el reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;

“Así mismo y semejante”, de nuevo una metáfora o comparación. El reino se parece a una red (el evangelio) y es echada en el mar (la humanidad). Muy importante, porque hay un mar de cristal en Jerusalén, que quiere decir gente transparente, íntegra.

Mat 13:48 y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.

De Nuevo vemos que los malos son echados “fuera”.

Mat 13:49 Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,

Seremos apartados de los malos, seremos separados. Esto no es cuestión de ser diferentes, ni tampoco de controversias, es cuestión de explicar todo lo contrario a la doctrina que desde hace décadas nos han enseñado de forma errada, desviándonos del verdadero propósito del evangelio del Señor.

Volvamos a Mateo 13,41.

Mat 13:41 Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad,

La palabra “tropiezo” en este verso, es la palabra griega “proskomma”, que significa ocasión de apostatar, una carnada o una trampa. Esta carnada o trampa tiene relatividad a nuestro destino y siempre esta puesta cerca, un obstáculo contra el que uno puede dar con el pie. Es como un pedazo de tronco que está cerca y que no lo podemos ver, es una ofensa dolorosa. Es como si nos cortaran por los pies fuertemente. Puede ser una persona que esta tan cerca que nos puede engañar haciéndonos tropezar y hacernos caer bien fuerte. Pueden venir con esto a nuestra mente personas cercanas a nosotros. Son gente que no tiene gobierno y que a través de doctrinas erradas y engañosas nos pueden apartar del propósito de Dios en nuestras vidas. Son personas inicuas, que resisten el gobierno de Dios, rebeldes al orden divino. Son fieles a la doctrina que profesan y a su denominación pero son rebeldes a Dios.

La palabra cizaña es la palabra “zizanión”, la cual los rabies la llamaban el grano falso o semilla bastarda, es decir, no era del Padre. La semilla era venenosa, por eso al trigo había que ceñirlo, porque con solo un granito, por lo venenoso que era, que callera en la porción que se le daba al animal o a la persona podía envenenarlo. El grano de cizaña causaba nauseas para el que lo consumiera, sueño, mareo, convulsiones y hasta la muerte. Si le damos interpretación espiritual, podemos decir que las nauseas es el malestar del cuerpo de Cristo; sueño es la apatía de la Iglesia; mareo es la poca visión y confusión que tienen, convulsiones es el zarandeo continuo del enemigo. Es una doctrina que carece de preparación para vencer, no instruye para este tiempo y está dentro de la Iglesia. Judas lo llama manchas en nuestros ágapes de amor. (Judas 1,12; 2Pedro 2)

El aventador está en su mano y El va a limpiar la era. La era es la iglesia. (Mateo 3,12)

Otras escrituras: Salmo 23; 37,9; 37,29; 37,34; 37,35; 37,36-37; 91,7-8; 93,1; 96,10; 101,8; 104,35; 145,20; 125,1; Proverbios 2,22; 2,21; 10,30; Isaías 13,9; 1,28; Romanos 14,13; 2Pedro 2,5; Hebreo 1, 8-12 (habla de la permanencia de Cristo comparada con la creación, cuya comparación está hecha con el cielo y la tierra, y si Cristo es eterno la creación también); Mateo 5,5; 2Pedro 3,7.

La palabra nos promete cielo nuevo y tierra nueva.

Apocalipsis 21:1-2 Vi un cielo nuevo y una tierra nueva;(A) porque el primer cielo y la primera tierra pasaron, y el mar ya no existía más.

La palabra “nuevo” es la palabra “kainos”, denota nuevo, de aquello que es no acostumbrado, desusado; no nuevo en tiempo, sino nuevo en forma o cualidad, de diferente naturaleza de aquello con lo que se contrasta como viejo. Es la misma palabra que se una en 2Corintios 5:17.

2Co 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.

Es un cambio espiritual, no fuimos destruidos y formados de nuevo, lo que cambio fue nuestra naturaleza, nuevo porque nos regimos pon nuevos principios, los del reino de Dios.
La tierra y el cielo son nuevos en cualidad, porque no habrá principados ni potestades, tampoco inicuos en el planeta, el cual es parte de nuestra herencia.

Si hablamos de Jerusalén, también podemos decir que ha sido mal interpretada las escrituras, veamos esto:

Heb 12:18-21: Porque no os habéis acercado al monte que se podía palpar, y que ardía en fuego, a la oscuridad, a las tinieblas y a la tempestad, al sonido de la trompeta, y a la voz que hablaba, la cual los que la oyeron rogaron que no se les hablase más,(G) porque no podían soportar lo que se ordenaba: Si aun una bestia tocare el monte, será apedreada, o pasada con dardo;(H) y tan terrible era lo que se veía, que Moisés dijo: Estoy espantado y temblando;(I)

Porque no nos acercamos a un monte tangible, uno que se puede tocar con las manos, un monte físico, uno que se puede palpar. Habla del monte donde Moisés recibió las tablas del pacto, donde había límites establecidos por Dios, donde el que se acercare tenía que morir, es decir al monte Sinaí. Pues a ese monte no hemos llegado. (Éxodo 24:12; 19:12-13)

Heb 12:22 sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles,

“Sino que”, afirma que pertenecemos, que hemos llegado al monte Sión, a la ciudad del Dios vivo, “Jerusalén la celestial”.

Heb 12:23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos,

Y en este verso nos aclara aun más que estamos en la congregación de los primogénitos (Iglesia). En otras palabras, la nueva Jerusalén somos todos los salvos inscritos en el libro de los cielos y que es la Iglesia del Señor.

Observemos a la ciudad del Dios vivo ahora en Apocalipsis:

Apocalipsis 21:2 Y yo Juan vi la santa ciudad,(B) la nueva Jerusalén, descender del cielo, de Dios,(C) dispuesta como una esposa ataviada para su marido.(D)

Si tomamos este pasaje literalmente, veremos entonces descender una ciudad con falda, ya que el escritor dice que la vio descender como una esposa ataviada, es decir vestida.

Dejamos esta pregunta al aire para continuar: ¿Quién es la esposa del Cordero?

Apocalipsis 21:9 Vino entonces a mí uno de los siete ángeles que tenían las siete copas llenas de las siete plagas postreras, y habló conmigo, diciendo: Ven acá, yo te mostraré la desposada, la esposa del Cordero.

El Ángel le dice a Juan, te voy a mostrar la desposada, es decir, la Iglesia del Señor, “la esposa del Cordero”. Aquí damos respuesta a la pregunta anterior.

Apocalipsis 21:10 Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén,(J) que descendía del cielo, de Dios,

“Y fue llevado en el Espíritu”, es decir que le mostrará la esposa del Cordero y que ésta es Espiritual. Luego dice: “y me mostro la gran ciudad santa de Jerusalén”… ¡un momento!...., dijo que le iba a mostrar a la esposa. ¿Entonces porque le muestra a la ciudad de Jerusalén? Se la muestra porque la esposa del Cordero y la ciudad santa de Jerusalén son la misma.

Vamos a Génesis para ver que paso con Noé.

Gen 6:13 Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

Notemos en este pasaje que el problema no era la tierra, sino la violencia de los impíos. La tierra no tiene problemas, el problema lo tienen quienes la habitan.

Gen 6:14-16 Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.

El arca medía trescientos codos, más o menos dos canchas de futbol aproximadamente. Pero imaginémonos esta historia: Si un viejo que consideraríamos loco, empezara todos los días desde temprano a martillar y cortar árboles para construir el arca, y él dijera a gran voz todo el tiempo “¡amigos, vecinos, vengan a ayudarme a construir esta arca, porque va a llover!” ¿Le haríamos caso? Creo que diríamos: “¡ya empezó otra vez este viejo a fastidiar con el serrucho y el martillo desde las cinco de la mañana con el ruido, viejo loco, antipático, como se atreve desde temprano a fastidiar!” Le preguntaríamos: ¿Para dónde vas viejo? El contestaría: ¡A comprar clavos! ¿De dónde vienes? ¡De la ferretería! ¿Le ayudaríamos?

¡Qué problema!, porque el que no le ayudo en aquel tiempo, “se quedo”. Y como en los días de Noé, serán los días de la venida del Señor, el que no ayude a construir el arca de verdad que protege al pueblo de Dios, también se queda afuera.

Debemos prestarnos los clavos y las herramientas para edificar esta verdad, la casa, la iglesia o el arca del Señor, o si no, se nos cerrará la puerta en la cara.

Creo, que por tratar de edificar la verdadera arca, la espiritual, pocos nos podrán creer, ya que esta palabra, destruye casi doscientos años de doctrina, edificada erróneamente. ¿Seremos capaces?

Cristo es el arca de Dios, El es el que edifica la casa.

CUANDO EL ARCA ESTE CONSTRUIDA TODO EL MUNDO ENTRA POR SUS PROPIOS MEDIOS. Génesis capítulos 6 y 7
Pero ahora hay que seguir esforzándonos predicando el evangelio!!!
“Como en los días de Noé, así será el tiempo de la venida del Hijo del Hombre, vendrán del norte, del sur, del este y del oeste, guiados por la voz de Dios, buscando al pueblo que carga la verdad”´

“EDIFIQUEMOS EL ARCA”

“la tierra jamás será maldecida por causa del hombre”
Génesis 8:21

¿CUÁNDO EMPEZARON LOS ULTIMOS DIAS?

Por Mario Olcese, Apologista.
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Hoy en día se escucha a los predicadores de la secta de los "Testigos de Jehová" y evangelistas anunciando que ya estamos viviendo en los últimos días de este mundo o siglo impío. Nos dicen que las señales que Yahshúa nos dejó se están cumpliendo al pie de la letra, y que ellas nos indican de que estamos viviendo los últimos días de la historia del mundo.

Con el aumento de las convulsiones sociales, las epidemias, las guerras, y las hambrunas en el mundo, etc, se hace notorio que la sociedad está sufriendo los dolores de parto, los cuales darán a luz una nueva era o edad de justicia y de paz para todos los hombres de buena voluntad. Muchos equivocadamente consultan con “profetas” y “visionarios” para encontrar una tenue luz al final del túnel, pero ignoran que sólo la Biblia puede brindarles respuestas seguras ya que es la mismísima revelación de Dios---¡el Dios vivo!

Yahshúa, el Mashíaj predijo que habría un nuevo amanecer después de la tormenta cuando dijo: “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguios y levantad vuestra cabeza porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28).
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Sí, Yahshúa predijo acontecimientos terribles pero llevarían finalmente a la redención de la humanidad que ama la paz y la justicia. Será una Era que vendrá después que haya finalizado la actual Era o época de maldad regida por las fuerzas oscuras de las tinieblas. Pablo llama esta Edad o Era presente: “el presente mundo malo” (Gál. 1:4), y Juan dice que “todo el mundo está bajo el poder del maligno” (1 Juan 5:19).

Los Siglos I , X y XX :

En el siglo I durante el nacimiento de la iglesia de Cristo, los cristianos ya hablan que sus días eran los últimos días. El apóstol Pablo escribió a los Hebreos: “En estos postreros días Dios nos ha hablado por el Hijo” (Hebreos 1:2). De modo que Pablo creyó que sus días---los de Cristo y sus apóstoles---eran los últimos o postreros días. Ellos creyeron que todo lo prometido por el Señor vendría a su consumación en su tiempo, y así vivieron alentándose unos a otros.

Sin embargo, sabemos que el tiempo ha pasado y el mundo sigue igual de caótico y perverso. Los hombres se volvieron más impíos, y el reino de Dios aún no se ha establecido en el mundo para traer la justicia y la paz duraderas.

Cuando se acercó el año 1,000 los hombres de esa época pensaban que el mundo pasaría por una transformación sobrenatural y divina, y que vendría una edad dorada de justicia y paz universales. Pero tampoco nada pasó en esa época, y el mundo siguió estando cada vez más convulsionado y caótico. Muchos hombres se desilusionaron y no vieron nada nuevo bajo el sol y pensaron que tal vez Yahshúa se había equivocado en su promesas y predicciones.

Pasaron otros mil años, y entramos al año Y2K (2,000) y tampoco nada pasó. El mundo sigue igual desde que Yahshúa apareció en la historia. ¿Se equivocó el Señor? De ningún modo! Él aseguró que habría una era o siglo venidero glorioso, en donde los justos ya no morirían nunca más (Lucas 18:30). Esa era también la llamó él: “tiempos de la restitución o restauración de todas las cosas” (Hechos 3:19-21), porque en esa era Yahshúa transformaría el mundo a la medida de Yahweh, Su Padre. Un mundo en donde imperaría la paz, el amor y la justicia sin la influencia maléfica de Satanás y sus demonios. Una edad milenaria en donde las promesas de Yahweh se harán efectivas y palpables.

Los últimos Días--- ¿han cumplido ya 2,000 años?:

Habíamos dicho que Pablo había creído que estaba viviendo en los postreros días. ¿Estaba él errado?¿Fue acaso una idea muy propia de él y no de Dios? La respuesta es asombrosa, pues fue Yahweh mismo quién había anunciado que los postreros días serían los tiempos de Su Hijo y sus apóstoles. En Joel hay una profecía dada por Yahweh la cual se cumpliría en los últimos o postreros tiempos---¿cuál? Veamos Hechos 2:16,17: “Mas esto es lo dicho por el profeta Joel (2:27): Y en los POSTREROS DÍAS, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños...” Estas palabras fueron dichas por Dios a través de Joel, y Pedro las cita para demostrar que las lenguas de fuego en aquel Pentecostés del 33DC era el cumplimiento de lo anunciado por el profeta Joel. Es decir, Dios mismo llamó “Últimos o postreros días” a aquel tiempo que se celebró el Pentecostés en el año 33 DC---¡hace dos milenios!

Cronómetro Divino:

El apóstol Pedro dice que para Dios mil años es como un día (2 Pedro 3:8). Es decir, para el cronómetro de Yahweh, desde Yahshúa (el Mashíaj) hasta nuestros días han pasado un poco más de DOS días. Recordemos que Dios le dijo a Adán, quien vivió casi mil años, que moriría ese mismo día si comía del fruto prohibido. ¡Y eso ocurrió! Adán murió a la edad de 930 años (casi 1,000), o sea, en el mismo día de su pecado según el cronómetro de Dios. Por tanto, nosotros seguimos viviendo en los últimos días de este mundo bajo el cronómetro divino. Sólo han pasado dos días desde que Yahshúa murió y resucitó glorioso.

Fin del Mundo y Parusía:

En Mateo 24:2 los discípulos le preguntan al Señor Yahshúa sobre qué señal habría de su venida y del fin del siglo. Es decir, el fin del presente siglo malo, según Pablo (Gál. 1:4). Los llamados preteristas sostienen que los últimos días se referían a los días de los judíos, de los judaizantes, los que vivían en el Antiguo Pacto. Pero, la pregunta de los discípulos fue clara, ellos querían saber cuál sería la señal de la parusía de Yahshúa y del fin del siglo o era maligna. Ese fin del siglo maligno daría paso al la era venidera de justicia y de vida eterna (Lucas 18:30). Tomen nota, pues, de este aspecto de la profecía: El fin del siglo malo daría paso al siglo venidero que se caracterizará por la inmortalidad de los santos. Esto supone que en esa era, los muertos en Cristo habrán sido resucitados de sus tumbas para recibir la inmortalidad prometida. Yahshúa, como “las primicias” es nuestro paradigma. Así como él resucitó de la tumba, literalmente hablando, así también nosotros resucitaremos a su semejanza.

Los 6 días del hombre sobre la Tierra:

Según la creencia de muchos rabinos, los primeros 6 días de la creación tienen que ver con la historia de la humanidad, y el séptimo, con el reposo milenario de la iglesia y su Mashíaj. Ellos calculan que desde Adán a Yahshúa hay aproximadamente 4,000 años (=4 días) y de Yahshúa a la fecha 2,000 años (2 días). Es decir, la tercera parte del tiempo del hombre corre desde Adán hasta la fecha--- ¡son los dos últimos días o los días postreros predichos por los profetas! Sin embargo, existe mucha discusión sobre si estos 6000 años del hombre ya se consumaron o todavía no. En todo caso, si no se han consumado, el tiempo es muy estrecho, pequeñísimo, para arribar a los 6,000 años. Por tanto, si esta interpretación rabínica es cierta, entonces Yahshúa está a las puertas, listo para aparecer para establecer su reino milenario de reposo.

Conclusión:

Durante muchos siglos la iglesia ha supuesto que ha vivido en los últimos días o los tiempos postreros. Y es que en cada siglo, en cada generación pasada, se han dado de alguna manera las “señales” predichas por Yahshúa en Mateo 24. Eso alentó a la iglesia a estar siempre alerta, con sus ojos abiertos y no durmiendo. ¿Se imagina si la iglesia que Yahshúa sintiera o percibiera que su Señor aún tardará muchos siglos para llegar? ¡bajaría la guardia! Siempre hubo guerras, pestes, hambres, falsos profetas, señales en el cielo, etc...¡y las seguirán habiendo hasta la venida visible y personal del Mashíaj! Dios nos libre de carecer de esas señales...estaríamos sin brújula y creyendo que Yahshúa aún no regresará porque nada de lo que predijo se está cumpliendo ante nuestros ojos. ¡necesitamos ver las señales!¡necesitamos creer que estamos ya en los “últimos días”!

Más sobre los Errores de la secta de los "Testigos de Jehová" en:
www.elevangeliodelreino.org
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