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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

viernes, 10 de abril de 2009

CASH LUNA, UN TRUHÁN ANTICRISTIANO


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

«Dales lo que quieren y te harás famoso»

Se queda uno atónito y con el “ojo cuadrado” por tantas herejías y blasfemias escuchadas en estos días en todo sitio de parte de los falsos profetas “encamisetados” como súper ungidos cristianos y que se autoproclaman como hombres especiales para el servicio de Dios, apóstoles, pero no del Santo, sino del diablo perverso y burlador que se carcajea de ellos en sus propias y perdidas narices. Uno de estos, Cash Luna, se ha “volado la barda” (aunque su fuerte es el golf, que practica en lugares donde se codean los hombres millonarios y también los “hijos de papi”) al dirigir una reunión de varones para hacer el ridículo con barato sarcasmo, hablando una sarta de palabras inadmisibles para el Dios de la Biblia, estando un servidor casi seguro que el Señor de la gloria se ha puesto de Pie, increpo delante del trono de su gracia por las ofensas propinadas a su limpio corazón por este hiper hereje sin par y sin medida en el pensamiento.

En esta reunión, con una autoridad únicamente fomentada por la soberbia y el orgullo, qué ni espiritual es, insulta a la mujer como lo saben hacer con abominable “excelencia” los machistas ignorantes, marginándola como si ésta fuese un mero objeto sin valor, olvidándose que ella es la ayuda idónea para el hombre, y como persona, en todo aspecto, invaluable.

En esta tertulia atroz y diabólica, Cash porta un uniforme de solado, y quienes asisten a glorificar y festejar con risotadas maliciosas su infernal y gigantesca verborrea aparecen como Cash uniformados de militares (¿soldados de Cristo?... ¡por favor!), “dándole la suave” como dicen en mi terruño mexicano a su atrevido y mordaz maestro, que a la verdad es un condenable ídolo de trapo de tercera calidad, porque buscan y honran a los hombres primeramente y no al Dios que les ofrece salvación, el que rechazan por la vanagloria fugaz de la vida y por las formas mortalmente tendidas al ras de los suelos, como las que Cash ofrece en su inmunda y maldita congregación, «mal llamada como le nombran».

Miremos como un vanaglorioso Cash sin vergüenza ni reparo vine a darse infulas muy “infladas” de santidad y de recato sexual, haciendo alarde de “fiel cónyuge” con palabras obscenas y truhanerías de gusto anticristiano y denigrante, contradiciendo al apóstol Pablo en sus palabras siguientes:

«… ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias» (Ef. 5:4).

Truhán, na o truhán, na. (Del fr. truand).
adj. Dicho de una persona: Sin vergüenza, que vive de engaños y estafas. U. t. c. s. 2. Dicho de una persona: Que con bufonadas, gestos, cuentos o patrañas procura divertir y hacer reír. U. t. c. s.

En otra versión, la palabra «truhanerías» ha sido sustituida sin alertar el sentido por «chistes groseros»:

«Tampoco debe de haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros….» (BNVI).

Truhanería (eutrapelia, gr.), es una vieja palabra que proviene de «eutrapelos», y significa: vivacidad de ingenio, rapidez, agudeza en las respuestas, pero en un sentido absolutamente bajo. Es una bellaquería, una chocarrería condenada por Dios en su Palabra. Cash, a manera de los léperos y sagaces comediantes de las programaciones de medianoche y clasificadas como para “adultos”, pero que todo el mundo ve como su fueran “familiares”, para “chicos y grandes” (¡qué les importa!), hace gozar “de lo lindo” a sus “fans” y seguidores que no alcanzan a valorar ni medir con seriedad por su marcado desinterés en el conocimiento las doctrinas básicas y elementales que la Biblia ofrece las horrendas consecuencias de lo que con júbilo aceptan, que no logran darse cuenta por su ceguera espiritual que esta clase de “casherianada” es copia fiel del mundo. Para el caso, Cash tiene el innoble y morboso modo de matizar con Biblia su “peladeces” para que parezcan santas y que únicamente a los muy estúpidos han conseguido quitar la comezón de los oídos para hacerles soltar con impulsiva lengua y mundano conformismo una retahíla de “glorias a dios” y “aleluyas” al por mayor.

Cash Luna es un truhán, un marrullero de primera, un hombrecillo grosero que es tolerado por su imagen de siervo de Dios intachable, por su carismatismo hipnótico, pero que en realidad deja mucho que desear cuando es examinado detenidamente por la Palabra de Dios.

Cash Luna es un pastor de cabras que a lo malo le dice bueno, que distrae con estafa y timo paridos de su ambiciosa inteligencia con el propósito de culminar con éxito rotundo sus anhelos de lucro y de riqueza, complaciendo y afirmando a sus religiosos miembros en una falsa posición de estable y espiritualidad.

Los dejo, para terminar, con estos versos bíblicos para reflexión intensa:

«Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras» (véase en: 2 Co. 11:13-15).

Vea el video relacionado con el tema en:

http://www.youtube.com/watch?v=dMMAjPXlmyU

miércoles, 8 de abril de 2009

LO QUE USTED DEBE SABER DE LA PALABRA ‘TRINIDAD’ EN LA IGLESIA PRIMITIVA





Trad. Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

La palabra castellana ”trinidad” es derivativa de la palabra latina trinitas que simplemente significa “triple” para indicar un grupo de tres cosas relacionadas. Obtenemos nuestro prefijo castellano “tri” “como en “triciclo”, “trino”, “trío”, “tríada”, “triunvirato,” y “triángulo” del mismo prefijo de la raíz Latina “tri”. La mayoría de hispanoparlantes son realmente conscientes que “tri” simplemente quiere decir “tres”. La palabra “trinidad” es esencialmente una combinación de las dos palabras “tri” y “unidad”. Sin embargo, la palabra “trinidad” o “la Trinidad” son usadas en la teología para referirse a mucho más de lo que la palabra original misma implicó en la antigüedad. La palabra está ahora cargada de ideas teologales para dar a entender “la doctrina de tres en un Dios” o “la unión de los tres en un Dios” y en otras ocasiones realmente quiere decir, “tres en un Dios” como entraña el término católico “la Bendita Trinidad” (no una doctrina bendita pero la unión de, o, el Dios bendito mismo). Para determinarlo con precisión, la intención original de la palabra “trinidad” no fue para que fuera usada para dar a entender “tres en un Dios” hasta que esa palabra fue más tarde adoptada por los trinitarios como una etiqueta para su “tres en un Dios”. La palabra “trinidad” existió mucho antes de que la doctrina teologal de la Trinidad existiera. Fue simplemente una palabra utilizada para expresar un trío relacionado sin ningún matiz teologal, donde tres entidades tienen una unidad común una con la otra. Por esta razón, los padres antiguos de la iglesia usaron la palabra “trinidad” para referirse a los tres, pero éstos no significaron “tres personas en un Dios” como los posteriores trinitarios vinieron a utilizar esa palabra. Los trinitarios tienen un hábito muy malo de volver a leer sus conceptos trinitarios cargados teologalmente adjuntos a la palabra “trinidad” en las palabras de los padres de la iglesia que usaron el mismo término sin esa intención.

El equivalente Griego de la palabra latina “trinitas” y la palabra castellana “trinidad” es trias, que no es encontrada en ninguna parte de las Escrituras Griegas originales. Es ahora prudente y justo para nosotros recordarle sobre los antitrinitarios acuciadores, que les gusta esparcir la propaganda deshonesta de que los trinitarios tienen toda la razón cuando dicen que la palabra real “trinidad” no necesita aparecer en las Escrituras para que sea una verdad Bíblica. Las verdades bíblicas descansan en los conceptos representados en las Escrituras, no en las palabras textuales mismas. Hay conceptos detrás de las palabras y los conceptos pueden ser representados en formas diversas con diversas clases de palabras. Si ciertamente este concepto está implícitamente presente, o tácito, en las Escrituras, y una persona simplemente está poniendo una etiqueta en ese concepto, es realmente correcto hacer eso. Las palabras son simplemente etiquetas para conceptos y es el concepto que es importante y no las letras alfabéticas. Si el concepto es pretendido e implícitamente expresado o tácito en la Biblia, entonces no hay nada incorrecto con dar a ese concepto un nombre. Sin embargo, este asunto es también cuestión de opinión teologal que implora la pregunta a la mano. Este escritor obviamente disiente que el concepto (de la Deidad Trina) está implícitamente inferido en las Escrituras.

Por otra parte, a los trinitarios insinceramente les gusta hacer mucho ruido sobre el uso de la palabra “trinidad” por los padres antiguos de la iglesia. Cerca del 180 A.D., Teófilo de Antioquía habló de la trinidad (trias) de Dios, la palabra de Dios y la Sabiduría de Dios. Autolico, II, 15). Tertuliano también utilizó la palabra “trinitas” en una de sus obras. Orígenes también usa la palabra. Sin embargo, estos hombres no usaron el término como una palabra cargada teológicamente para referirse a “tres en un Dios” como la palabra llegó más tarde a ser usada y que fue adoptada por la teología trinitaria. Si revisamos sus escrituras aun casualmente, queda rápidamente de manifiesto con toda seguridad que no creyeron lo que hoy los Trinitarios creen, aunque muchos trinitarios tratarán de afirmar que lo hicieron. Cuando los padres antiguos usaron tales términos, ellos estaban simplemente usando la palabra para referirse a la relación entre las tres entidades, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en el mismo sentido que usamos la palabra moderna “trío” sin las posteriores connotaciones teológicas del Trinitarianismo. En este sentido, todo no trinitario está de acuerdo que podemos llamar a estos tres una “trinidad” porque son ciertamente tres y hay una unidad económica de función entre estos tres. En otras palabras, los trinitarios leen su concepto teologal, “Dios de tres personas” que fue más tarde pegado al término “trinidad,” anacrónicamente de vuelta a la palabra que estos hombres usaron para simplemente querer decir “un trío relacionado”. No tuvieron tales nociones que Dios era una Ser de tres personas y continuaron creyendo y confesando al Padre a solas como el único e incomparable Dios verdadero. Puesto de otro modo, los trinitarios sugieren que estos hombres promovían la idea de “tres en un Dios” cuando de hecho usaron la palabra para sólo describir la relación económica entre las tres entidades, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es decir, Dios, el Hijo de Dios, y el Espíritu de Dios. En ese sentido, cualquier no trinitario está completamente de acuerdo con el uso de la palabra “trinidad” como los padres antiguos comprendieron esa palabra. Nosotros todos hemos leído a Mateo 28:19 y reconocemos que hay una “trinidad” o “trío” de entidades relacionadas mencionadas en ese pasaje. Hay tres de ellos. Pero tres necesariamente no quiere decir que los tres son enteramente un Dios. Es cuando la palabra está teologalmente cargada para querer decir “tres personas, un Dios” que los no trinitarios disienten.

Usted también reparará en que es una interpretación manipuladora tomar la cita de Teófilo arriba que se refiere a Dios, Su palabra y Su sabiduría, para ser una referencia directa a “el Dios tres en uno”. Aun si uno primero preconcibió la noción de que el Espíritu Santo era equivalente a “su Sabiduría” para hacerle a ella surtir efecto, todavía no tenemos en esta declaración un concepto teologal de un Dios que es tres en uno. Todo lo que él dice es que hay tres, (1) Dios, (2) Su Palabra y (3) Su Sabiduría. De una u otra manera, la declaración de Teófilo está desprovista de cualquier noción de que estas tres cosas son todas el único Dios y éste es el asunto verdadero del momento. Ciertamente, “Dios” es mencionado como una entidad separada de las otros dos. Los trinitarios tienen una propensión muy molesta para leer cosas en el texto. Por ejemplo, la Enciclopedia Católica cita a Teófilo cuando escribe, “la Trinidad de Dios [el Padre], Su Palabra y Su Sabiduría”. La palabra “Dios” en esta frase, como Teófilo lo escribió, es una entidad bien definida de las otras dos entidades. Pero note cómo el lector recibe sugerentes instrucciones para suponer que la palabra “Dios” se refiere a “Dios el Padre” con la adición de palabras encorchetadas. Esto es cómo a los trinitarios se les adiestra a pensar. Así que obligando al lector a pensar para sus adentros, “el Padre, la primera persona de la Trinidad” cuando él ve la palabra “Dios,” la idea luego es para que el lector trinitario le aplique la etiqueta “Dios” a todas las tres entidades por un acto de su voluntad en lugar de simplemente reconocer al primero, que es identificado en la frase de Teófilo como el que es el único Dios. Haciendo estas gimnásticas mentales, sienten que ellos pueden creer para ellos mismos que la palabra “Dios” en esta frase significa “Dios el Padre, la primera persona de la Trinidad” y ellos correctamente pueden concebir todos los tres juntos como “Dios”. El trinitario entonces piensa para sus adentros que el único Dios verdadero no es la primera palabra en la frase, sino que es todas las tres entidades juntas. Sin embargo, Teófilo menciona a Dios distintivamente de las dos otras entidades. Su único Dios era el Padre solo.

Los trinitarios regularmente practican esta clase de gimnasia mental en sus mentes para convertir palabras según su placer y leer su doctrina en la Biblia y en las escrituras de los padres antiguos de la iglesia. Esta práctica de leer ideas preconcebidas en las palabras de otros es muy común entre trinitarios especialmente en el caso concreto de la palabra “Dios” que aparece en lugar de “el Padre”. Hacen la mismísima cosa en 2 Cor. 13:14 de 2 y 1 Pedro 1:2. La verdad es que nosotros muy fácilmente podemos decir, sin ninguna idea preconcebida, que Teófilo quiso decir a “Dios el Padre” cuando él dijo “Dios” porque para Teófilo hay sólo un Dios y que un Dios es el Padre y ningún otro más, y las otras dos entidades que él menciona no son Dios, sino dos cosas que pertenecen a Dios y son muy bien definidas de la persona de Dios, Su palabra y sabiduría.

Parece que la primera vez que fue usada la palabra en un sentido teologal de forma parecida al del dogma trinitario que fue definido más tarde (en Nicea y Constantinopla), fue aproximadamente en la mitad del tercer siglo. Alrededor del 210 DC Tertuliano hizo algunas declaraciones que suenan trinitarias pero son todavía lejanas del dogma trinitario. Por ejemplo, él como Arrio, enseñó que hubo un tiempo cuando el Hijo no lo fue. A los trinitarios les gusta ignorar tales hechos. Ambos Tertuliano y Orígenes tuvieron perspectivas subordinacionistas sobre el Hijo de Dios con relación a Dios el Padre. Novaciano escribió un documento alrededor de 255 dC que demuestra que los conceptos trinitarios comenzaban a emerger en la iglesia. Sin embargo, si bien algunos de sus comentarios pueden sonar trinitarios, Novaciano todavía comprendió que el único Dios verdadero es el Padre a solas. Cerca del 270 A.D., en los años acercándose a Nicea, Gregorio Taumaturgo hizo varias declaraciones que también suenan muy trinitarias y él usó la palabra “trinidad” profusamente. Sin embargo, Gregorio todavía comprendió que el único Dios era el Padre a solas. “La Trinidad” fue todavía el concepto de una unidad entre tres, Dios, Su Palabra, y Su Espíritu, pero no se había convertido en la idea de un Dios de tres en uno. La definición moderna de la palabra “trinidad” no sería encontrada en la historia hasta la primera mitad del cuarto siglo.

Comenzando al final del segundo siglo, las formas diversas de Monarquianismo impugnaban otras concepciones de Dios. Esto ejerció presión sobre aquellos que disintieron, reaccionando formular un concepto de Dios que contestarían las preguntas difíciles presentadas por Teódoto, Noeto, Praxea, Pablo de Samosata y Sabelio, y más tarde por Arrio y la opinión arriana. La controversia enteramente arriana hizo erupción porque el colega de Arrio, Alejandro, describía la relación de Dios y Su Hijo en una manera que sonaba muy Sabeliano (Modalista) para Arrio. La controversia resultante fue en parte confundida por una ambigüedad incesante en algunos de la terminología que estaba en boga durante ese período de tiempo. De hecho, algunas de las terminologías fueron tomadas prestadas del platonismo y / o gnosticismo. Podemos ver el mismo problema hoy cuando los trinitarios describen a Dios como “un ser” para responder al hecho que la Escritura lo describe en términos de persona singulares como “Él“. Éste es el tipo de cosa que causó que Arrio reaccionara como lo hizo porque el término “un ser” podría ser tomado como queriendo decir a “una persona” que promovería el Sabelianismo. En el Trinitarianismo, la palabra “ser” puede querer decir ya sea “naturaleza esencial” contestando a la pregunta “que,” o puede querer decir “una identidad,” implicando la pregunta “a quien,” es decir, Dios descrito como “él,”. Siendo ese el caso, era fácil de acusar a un trinitario de Sabelianismo si él respondiese que Dios era “un ser” para la pregunta concerniente al uso Bíblico de los pronombres de persona singulares adscritas a él. Por otra parte, los Modalistas describen a Dios claramente como una persona que se manifiesta en tres modos diferentes de ser. Estas ambigüedades son precisamente los mismos tipos de problemas que fueron encontrados con las palabras, hypostasis, ousia, homoousia y homoiousia en el cuarto siglo.

lunes, 6 de abril de 2009

TODO EL MUNDO YACE BAJO EL PODER DEL MALIGNO



Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan 5:19)

Hace dos milenios el apóstol Juan advertía a la iglesia de sus tiempos que el mundo entero estaba (…¡y está!) bajo el dominio del maligno. Para algunos exégetas el maligno era el poder romano imperante encabezado por el emperador que dominaba la región con mano férrea y que perseguía con severidad a la iglesia cristiana. Pero creo que esta interpretación resulta ridícula cuando consideramos que para nadie en aquel entonces era una novedad que Roma ejercía un poder absoluto y totalitario sobre ciudades enteras y que no tenía enemigos lo suficientemente capaces como para poner en peligro su poder imperial. Además, el maligno de Juan no tenía dominio sobre los que eran de Dios, es decir, sobre los cristianos. Por lo tanto Juan tuvo que haberse referido a un maligno distinto que se opone a Dios y a los hombres, un ser supra mundano que nada tenía que ver con algún tirano mortal.

El diablo incógnito

El diablo de la Biblia es un campeón del disfraz. El puede aparecer como una serpiente (Apo. 20:2), como un difunto, como cuando Sául creyó ver al difunto Samuel en la sesión con la pitonisa de Endor (1 Sam. 28:14), o como un ángel del Señor, lleno de luz y brillantez (2 Cor 11:14), o de acuerdo a nuestros tiempos como un ser extraterrestre. Mayormente el enemigo usa a terceros para seducirnos y hacernos caer. Difícilmente él se presenta tal como él es. Como engañador él quiere aparentar ser alguien bueno y lleno de verdad y confunde a los ingenuos con sus mentiras, o en el mejor de los casos, con sus medias verdades. De allí que hay que probar a los espíritus para ver si efectivamente son de Dios o del maligno.

Por supuesto que el diablo también busca que la gente no crea en su existencia, es decir, que él convence permanentemente a cierto número de “sabios” o “entendidos” de que él es simplemente un mito más proveniente de pueblos primitivos, una mera superstición de gente ignorante y arcaica. Hoy, muchos llamados cristianos ya no creen en el diablo cósmico, el mismo diablo angélico tal como se lo presenta en los evangelios. Un verdadero y peligroso opositor de Cristo y de su iglesia, un enemigo de la humanidad que cuenta con el apoyo de miles de seres angélicos llamados demonios que conforman legiones. De este modo el diablo ha logrado que muchos cristianos bajen la guardia y no velen ante las artimañas del enemigo y sus secuaces. Prácticamente este oscuro enemigo del hombre y de Dios ha hecho creer a muchos que no existe tentador externo alguno y que el pecado es simplemente un “errorcillo inofensivo”, y que la moral es relativa y Dios una ilusión. El es, sin duda, el inventor de muchas filosofías diabólicas que son presentadas como verdadera sabiduría de grupos selectos e “iluminados” de la sociedad. Allí tenemos el humanismo, el hedonismo, el Nihilismo, el existencialismo, el neo-gnosticismo, y muchos otros “ismos” más por allí.

Definitivamente el mundo es el campo de acción del diablo, y él es padre de miles de millones de personas que viven de espaldas a Dios y de Cristo. Jesús dijo a sus detractores que ellos eran hijos del diablo porque hacían los deseos de su padre (Juan 8:44). Así que aquellos que no están de lado de Cristo, contra él están, y son hijos del diablo (Mateo 12:30). Para Jesús no hay sino blanco o negro, frío o caliente, fiel o infiel, de Dios o del diablo.

Nosotros nos encontramos a gente que se encuentra atada al pecado y a los deseos de este mundo, y no aceptan para nada el evangelio de Cristo. Ellos simplemente no entienden a los cristianos renacidos, pues lo consideran unos fanáticos y hasta locos de remate. Y no es de extrañar esta reacción de los infieles, porque como dijo Pablo: “El dios de este siglo (el diablo) ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no les amanezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Cor. 4:4). Así que cuando nos acusan de fanáticos, locos, ignorantes, y hasta estúpidos, debemos sentir compasión por tales detractores, porque simplemente “no saben lo que dicen”. Simplemente el diablo los ha cegado (y claro, ellos ni cuenta se dan!) y creen que están en la verdad y en la razón. Incluso hay gente que cree que matando a los cristianos hacen una cosa buena para su dios, de allí la cruel persecución contra los cristianos en países donde el fanatismo religioso, la superstición y el satanismo están a la orden del día.

Muchos no entienden la razón de ser de la maldad en este mundo cruel y violento, y no saben que detrás de los asesinos, ladrones, malvivientes, renegados, ateos etc, está el primer homicida que es el diablo. Algunos creen que el hombre es una bestia evolucionada y que es lógico esperar que en algún momento éste mate a un congénere en un momento de irracionalidad. Pero la Biblia enseña que detrás de los homicidas está también el que instiga a matar, el primer homicida del mundo que es el diablo (Juan 8:44). De igual forma, los que caen en el alcoholismo, drogadicción, sexo adicción, homosexualidad y muchos otros vicios y desvíos, son de alguna manera presas del diablo y sus demonios. Se habla del demonio de la lujuria, el demonio de la homosexualidad, el demonio de la adivinación, el demonio de la herejía, y muchos otros demonios “especializados”. Y aunque esto está aún por probarse, lo cierto es que muchos de estos hombres terminan siendo liberados de su estado calamitoso cuando se rinden a Jesús y aceptan su salvación que viene por la fe en su evangelio del reino (Romanos 1:16).

Escapando del poder del maligno

Como dice Juan en el texto bíblico de arriba, los que son de Dios han logrado zafarse de las garras de alguien que él llama “el maligno” (ver también. 2 Tim. 2:26). El Apóstol Pablo es claro cuando escribió: “El cual (el Padre celestial) nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Aquí Pablo no dudaba que los creyentes ya no estaban atrapados y dominados por el poder de las tinieblas (Satanás y sus demonios), sino que ya estaban por su fe “trasladados” al reino venidero de Justicia de su Hijo. Se puede decir que los creyentes ya están bajo la protección del rey del reino, y viviendo por fe en un reino de justicia y paz sin la influencia del diablo y sus siervos malvados, angélicos y humanos.

La Biblia nos dice que “Dios ungió a Su Hijo de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él” (no dice: ‘Dios era él’—Hechos 10:38). Nótese que Jesús sanaba y liberaba a todos los oprimidos del diablo porque él no estaba bajo el dominio del diablo sino bajo la autoridad de Dios, porque Jesús era de Dios. Así que todo aquel que es de Dios no sólo NO está bajo el diablo sino que puede liberar a otros que sí están bajo el diablo. Algunos cristianos no logran liberar a otros hombres del enemigo invisible, puesto que ellos mismos aún no han sido completamente liberados de Satanás debido a su tibieza espiritual.

¿Quién es de Dios?

El apóstol Juan escribió: “En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios” (1 Juan 3:10). Tome nota que los que son de Dios hacen la justicia (no la injusticia) y aman a sus hermanos. Hacer la justicia (lo contrario a la injusticia) no es otra cosa que no practicar el pecado, pues Juan dice: “Toda injusticia es pecado…” (1 Juan 5:17). Así que lo que Juan está diciendo es que para ser de Dios uno debe dejar de pecar, o dejar de violar sus leyes, pues el pecado es la transgresión a sus santas leyes (1 Juan 3:4). Cualquier individuo que esté practicando el pecado (adulterio, fornicación, robos, mentiras, calumnias, idolatría, herejías, abominaciones, etc) es del diablo y no de Dios, y aún permanece en las tinieblas, es decir, bajo el dominio del diablo. Dice sobre esto el apóstol Juan, como sigue: “El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Es decir, el que no hace (o practica) pecado ya no es del diablo sino de Dios”.

Dando lugar al diablo

Todo hombre que da lugar al diablo terminando pecando y se vuelve su hijo o corre el riesgo de volverse su hijo de manera permanente. El diablo y muchos más de sus demonios se meten en el cristiano tibio para recapturarlo para que nunca más escape de su control. No podemos darnos el lujo de que eso suceda por nuestra desidia— ¡Pues nuestra eternidad está en juego! Recordemos que el que recae en el pecado le entran más demonios que cuando no era un cristiano, haciéndosele así más difícil ser restaurado nuevamente (Ver Lucas 11:24-26).

Pablo es enfático en advertir: “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27). Es decir, cualquier cristiano “renacido” no está libre de caer nuevamente en sus andanzas pasadas, al permitir que el diablo lo seduzca (por la carne y el mundo) y lo haga tropezar y caer. Es un error pensar que el cristiano tiene una armadura impenetrable la cual nunca le fallará. La armadura completa del cristiano funcionará en tanto la lleve puesta. El Apóstol Pablo dice de esta armadura, así: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. Luego Pablo describirá la función de cada parte de la armadura para que todos sepamos qué hacer para protegernos de las artimañas del diablo (Ver Efesios 6:11-17). Por ejemplo, uno no puede llevar el yelmo (La Palabra de Dios) y olvidarse del escudo (la fe), o llevar el escudo y olvidarse del yelmo, por citar las dos partes más importantes de la armadura. Sí amigos, el adversario siempre buscará herirlo por algún punto vulnerable de su cuerpo que no haya protegido bien. Recuerde al rey David cuando era joven. Él mató al temido filisteo Goliat al ver un punto vulnerable en su cabeza supuestamente protegida por un yelmo donde arremetió acertadamente con su honda de pastor. Igual puede hacer Satanás con usted si descuida en ponerse la armadura completa para resguardar sus partes más vulnerables.

Haciendo huir al Diablo

Por su parte Santiago dice: “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá” (Santiago 4:7). Esto quiere decir que el diablo no es todopoderoso sino que su poder está limitado por nuestras decisiones, por nuestro sometimiento completo a Dios para hacer Su voluntad de manera fiel y constante. Definitivamente nadie podrá hacer huir al diablo si está viviendo en pecado o en desobediencia a los mandamientos de Dios. Se requiere tener el Espíritu del Señor en uno, el Espíritu del poder de Dios que nos ayuda a vencer las tentaciones que nos presenta el diablo a través de los deseos insanos de la carne y de los ojos. Y el apóstol Pedro dice: “Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Es decir, si uno es templado (sobrio, discreto) y vigilante, no puede ser sorprendido por el diablo. Recuerde que un guardián despierto y atento no será fácilmente sorprendido por el ladrón y evitará así perder su vida o su trabajo.

Tácticas del diablo para hacerlo caer

El diablo tiene algunas tácticas favoritas que se recogen de las Escrituras:

1.- Ofrece las riquezas y el poder mundano (Mateo 4:8,9)

En el pasaje de Mateo 4:8,9 que citamos arriba, el diablo le ofreció a Jesús todos los reinos de este mundo si lo adoraba. Muchos hombres se sienten seducidos para ganar poder y fama en el mundo, y buscan todos los medios para lograrlo. Aun algunos hasta venden sus almas al diablo, o se vuelven satanistas para conseguir prosperidad, fama y poder en este mundo. Sé de muchos que son ricos y famosos y que son adoradores de Satanás o que pertenecen a sociedades secretas donde se practican ritos satánicos. Estos han accedido a la sugestión satánica y han sucumbido a la tentación que una vez el diablo le puso a Jesús la cual él rechazó tajantemente.

2.- El diablo pone dudas en la mente de los hombres (Génesis 3:1-4)

En el texto de arriba (Génesis 3:1-4) el diablo sembró la duda de la veracidad de de la advertencia de Dios a Adán y Eva de una muerte segura si desobedecían su mandato de no comer del fruto prohibido.

Ahora bien, la duda es natural en el ser humano. Por ejemplo: Yo puedo dudar si determinada casa es segura debido a su antigüedad, o si determinado auto usado tiene el kilometraje que dice. Todo esto es natural en cualquier hombre pensante. Sin embargo, cuando de la fe se trata, el diablo pone dudas en nuestras mentes para que pongamos en tela de juicio la veracidad de lo que Dios nos dice o nos promete. De allí el deber de todo cristiano de ayudar a los que dudan para que se vuelvan a convencer (Judas 22).

En Lucas 8:12 Jesús explica su parábola del sembrador y dice que algunos que oyen la palabra son arremetidos por el diablo, el cual les quita de su corazón la palabra sembrada para que no crean y se salven. Así que cuando un individuo recibe la palabra en su corazón, pero por arte de magia deja de creerla, se puede deducir que fue de alguna manera embestido por el diablo para que no que ella continuara en él. Esto pudo haber ocurrido, ya sea por la duda, o por otros intereses prioritarios.

3.- El diablo estorba a los cristianos para que no cumplan su misión (1 Tes. 2:18).

El apóstol Pablo tuvo que sortear una serie de estorbos del diablo para cumplir con su misión evangelizadora. Aunque exactamente no sabemos en qué consistieron esos estorbos, es probable que hayan sido obstáculos por las autoridades o detractores, contratiempos o reveses inesperados como falta de transporte, caminos accidentados, etc. Lo cierto es que el diablo le pone trabas al creyente para que no cumpla su ministerio y se aparte temporal o definitivamente del Señor.

4.- El Diablo engaña con filosofías diabólicas (Colosenses 2:8, 1 Tim. 4:1)

Una de las tácticas del diablo es difundir doctrinas y filosofías mentirosas que desvían a los creyentes del derrotero seguro que conduce a la vida eterna. Algunos, por ejemplo, enseñan que “una vez salvo, siempre salvo” o que el único Dios verdadero es Jesucristo. Otros enseñan que si alguno no cree en la doctrina de la Santísima Trinidad nunca se salvará. Otros enseñan que cualquier religión salva con tal que se la practique con fervor. Otros enseñan que Jesucristo es un ser extraterrestre, un alienígena de otro planeta que vino para enseñarnos a ser mejores y más solidarios. Otros dicen que reencarnaremos hasta llegar a ser perfectos, y otros dicen que todos los hombres serán finalmente salvos y por lo tanto nadie será castigado eternamente por sus pecados. Otros creen que no es necesario ser un creyente o religioso para ser mejores y ser salvos. Estos creen que sólo es suficiente ser un buen padre, un buen esposo, un buen amigo solidario, y un buen ciudadano que paga todos sus impuestos para ser salvos. Otros creen que si no tienen muchas esposas e hijos no serán salvos. Otros creen que existe un purgatorio donde ciertas almas no muy malas podrán ser salvas y conducidas al paraíso a través de nuestras plegarias y misas. Todos estos criterios sin duda parecen válidos, pero no son de Dios, sino del diablo, el padre de la mentira.

5.- El diablo atormenta a la gente (Mat. 15:22, Luc 6:18, Hechos 5:16; Mar. 5:15, 1 Sam. 16:14)

Al leer los textos de arriba, y en especial los 3 últimos, vemos que el diablo puede atormentar a las personas, ya sea poseyéndolas o obsesionándolas con ideas o sentimientos negativos y destructivos. Saúl, por ejemplo, fue atormentado por un espíritu malo que Dios permitió que le afectara y le hiciera sentirse desdichado. También se nos informa que el diablo atormenta a tal punto que vuelve locos o trastornados a los hombres. En Hechos 5:15 un hombre atormentado por una legión de demonios hasta el punto de volverlo demente, aparece en su sano juicio después de ser sanado por Jesús. Por cierto que no todos los hombres son poseídos por el diablo aunque sí son encandilados para que cometan suicidio, asesinato, o que practiquen un determinado pecado de manera permanente hasta que terminen destruidos. El diablo ataca primordialmente a la familia, a los esposos, a los hijos, a los parientes para dividir la casa, el hogar, que es el núcleo de la sociedad. El enemigo busca que los esposos se separen por causas distintas (el adulterio, orgullo, rebeldía de la esposa para aceptar la autoridad del marido, maltratos o abusos del esposo, el problema del dinero, del alcohol, etc). En los hijos el diablo pone sentimientos de rivalidad entre hermanos, actitudes de rebeldía ante la autoridad de los padres, discordias y enemistades por la herencia de los padres, y cosas como éstas que se ven todos los días. En Juan 10:1,10 Jesús habla del diablo (representado por un ladrón) que se mete a una casa o en un hogar para hurtar, matar y destruir a los que moran en ella. Y eso es exactamente lo que vemos en millones de hogares en todo el mundo que parecen verdaderos infiernos en la tierra.

Es necesario que la gente esté apercibida de las artimañas del diablo para no sucumbir a ellas. No olvide, una simple e inocente sugestión como la que Pedro le hizo al Señor puede ser una trampa del diablo (Lea Mateo 16:22,23).

domingo, 5 de abril de 2009

LOS ÁNGELES Y EL JUICIO DIVINO




Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD).

El ministerio de los ángeles en el Antiguo Testamento fue de notable importancia. No solamente han manifestado las provisiones benevolentes de Dios (Sal. 91:11, 12; Heb. 1:14; Hech. 7:53; Dn. 6:22; 0:3), sino también han procedido a llevar a cabo sus temibles juicios de horror y muerte, según su ira, que es santa, justa y perfecta. Vemos en la Biblia cómo en un momento dado, 185.000 hombres de los ejércitos de Senaquerib, el rey asirio, fueron muertos por el ángel destructor:

«Porque de Jerusalén saldrá un remanente, y del monte de Sion los que se salven. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto. Por tanto, así dice Jehová acerca del rey de Asiria: No entrará en esta ciudad, ni arrojará saeta en ella; no vendrá delante de ella con escudo, ni levantará contra ella baluarte. Por el camino que vino, volverá, y no entrará en esta ciudad, dice Jehová. Porque yo ampararé a esta ciudad para salvarla, por amor de mí mismo, y por amor de David mi siervo. Y salió el ángel de Jehová y mató a ciento ochenta y cinco mil en el campamento de los asirios; y cuando se levantaron por la mañana, he aquí que todo era cuerpos de muertos. Entonces Senaquerib rey de Asiria se fue, e hizo su morada en Nínive. Y aconteció que mientras adoraba en el templo de Nisroc su dios, sus hijos Adramelec y Sarezer le mataron a espada, y huyeron a la tierra de Ararat; y reinó en su lugar Esarhadón su hijo» (Is. 37:32-38).

Casi nadie desconoce el suceso la destrucción de Sodoma y Gomorra por dos ángeles del Señor:

«Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo…» (Gn.19:1).

«Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aquí alguno más? Yernos, y tus hijos y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, sácalo de este lugar; porque vamos a destruir este lugar, por cuanto el clamor contra ellos ha subido de punto delante de Jehová; por tanto, Jehová nos ha enviado para destruirlo» (Gn. 19:12-13).

« Entonces Jehová (los ángeles que lo representaban) hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte de Jehová desde los cielos; y destruyó las ciudades, y toda aquella llanura, con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra» (Gn. 19:24).

El Nuevo Testamento revela que los ángeles de Dios tendrán un relevante papel en el juicio de los impíos y malignos en el futuro (véase entre otras cosas, en el libro de Apocalipsis, los juicios de Dios escatológicos ejecutados por su ángeles, representados simbólicamente por las siete copas y las siete trompetas de la ira de Dios). Cristo les llama a estos seres sobrenaturales y de potencia asombrosa (2 P. 2:11) los «segadores», porque el día de su venida se encargarán de recoger, de separar a los impíos (la cizaña) de los justos (el trigo) para ser lanzados y quemados en el Lago de Fuego (Ap. 20:15):

«Respondiendo él, les dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre. El campo es el mundo; la buena semilla son los hijos del reino, y la cizaña son los hijos del malo. El enemigo que la sembró es el diablo; la siega es el fin del siglo; y los segadores son los ángeles. De manera que como se arranca la cizaña, y se quema en el fuego, así será en el fin de este siglo. Enviará el Hijo del Hombre a sus ángeles, y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo, y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes» (Mt.13:37-42).

Por último, antes de que inicie el reino terrenal de Cristo, Satanás será encadenado y puesto en prisión por un poderoso ángel en el oscuro abismo por un tiempo de mil años:

«Vi a un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años… » (Ap.20:1-2).

Dios les bendiga siempre.

sábado, 4 de abril de 2009

LA NATURALEZA DE JESÚS EN EL PENSAMIENTO JUDÍO




Por David Macías Isaza


En el evangelio de Juan, capitulo 1:35-51, encontramos un pasaje que debería llevar a todo lector de la Biblia a hacer muy serias reflexiones acerca de Jesús y su naturaleza. Permítanme citar y añadir comentarios a las citas de la versión la palabra de Dios para todos (PDT 2005). Esto ocurrió después de Jesús bautizarse con el bautismo de Juan y de regresar del desierto y ser tentado por el maligno (Mateo 4):

Al día siguiente, Juan estaba allí de nuevo con dos de sus seguidores. Cuando vio pasar a Jesús, dijo: “Miren, este es el cordero de Dios”. (Juan 1:35)

Para los judíos este título no era un misterio, ya que ellos estaban bien familiarizados con este tema, pues desde el Génesis ellos sabían de los sacrificios de cordero que se ofrecían a Dios como un sustituto expiatorio, el primero de ellos hecho por Dios mismo después de darles la promesa de un Mesías que restauraría todas las cosas como al principio, y hace casi mil años que tenían el mensaje de la liberación de Egipto hecha por Dios a través de Moisés, en donde fue sacrificado un cordero la noche que el ángel de YHWH pasó por todo Egipto, matando a todo primogénito de hombres y animales (Éxodo 12) y fue desde ese día que se instituyó la pascua Judía, una cena que se celebra cada año en memoria de este acontecimiento sin precedentes en la historia de Israel y la humanidad. Vale decir que la cena de pascua fue la famosa “última cena” que tuvo Jesús en la tierra antes de ser sacrificado.

Así que cuando Juan el bautista les hace esta declaración, ellos ya sabían que él se estaba refiriendo a la descendencia de la mujer que le aplastaría la cabeza a la serpiente (Gen 3:15), la descendencia de Abraham que bendeciría a todas las familias de la tierra (Gen 12:3) ( Gal 6-14), el enviado del que habló Jacob antes de morir: “Silo” (Gén 49:8-12), cuando estaba profetizándole a su hijo Judá que de su descendencia nacería este enviado, es decir, el Mesías que reinaría sobre todas las naciones, pero que empaparía su ropa en vino, su manto en sangre de uvas… diciendo simbólicamente que tendría que morir y ser exprimido; el mismo del que habló Moisés (Deuteronomio 18:15-19), que Pedro y Esteban citaron para referirse a Jesús como el cumplimiento de esta palabra profética (Hechos 3:22/7:37) y el mismo que los profetas narran (Isaías 35:5–6/40:3/53:2-9) (Malaquías 3:1) (Zacarías 9:9/11:12–13/12:10) (Daniel 9:26) en los salmos (Salmos 22:1/6–8/16–18) la gente comentaba acerca de Jesús en Juan 6:14.

-¡seguro que este hombre es el profeta que iba a venir al mundo!

Si continuamos con el pasaje de Juan 2, vemos que esto es precisamente lo que los seguidores le entendieron a su maestro Juan el bautista:

Cuando los seguidores lo escucharon decir esto, siguieron a Jesús. Jesús se dio la vuelta, vio que lo seguían y les pregunto:
-¿Qué quieren?
Ellos le dijeron:
-Rabí, (que significa: Maestro) ¿Dónde te estás quedando?
Jesús les contestó:
-Vengan a ver.
Entonces ellos fueron y vieron dónde se estaba quedando y pasaron ese día con él. Eso fue como a las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, fue uno de los que oyó a Juan y siguió a Jesús. Primero buscó a su hermano Simón y le dijo:
-Encontramos al Mesías (que significa: el Cristo) (Juan 1:37-41)

Claramente podemos ver que Andrés, el hermano de Simón, inmediatamente creyó que este hombre era el Mesías, que significa Cristo, es decir: ungido, y eso se lo dijo a su hermano Pedro, si seguimos más adelante a partir del versículo 43:

Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. Encontró a Felipe, y le dijo:
-Sígueme
Felipe era de Betsaida, el pueblo de Andrés y Pedro. Felipe buscó a Natanael, y le dijo:
-Hemos encontrado a aquel sobre el que escribió Moisés en la ley, y los profetas también escribieron acerca de él. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.
Natanael le dijo:
-¡De Nazaret! ¿Acaso de allí puede salir algo bueno?
Felipe dijo:
-Ven y lo verás.
Jesús vio que Natanael se acercaba, y dijo:
-Este es un verdadero israelita. No hay engaño en él.
Natanael le preguntó:
-¿Cómo es que me conoces?
Jesús respondió:
-Yo te vi cuando estabas debajo de la higuera, antes de que Felipe te invitara a verme.
Natanael respondió:
-Maestro, ¡Tú eres el hijo de Dios, el rey de Israel! (Juan 1:43-49)

Si nos detenemos aquí un momento podemos ver que el testimonio de Juan fue creído inmediatamente por sus seguidores y que además Felipe también lo creyó y después Natanael, de quien Jesús dice que es un verdadero israelita y no hay engaño en él. ¿Qué dijeron estos hombres en cuanto a Jesús? ellos evidentemente entendieron y declararon que él es el cordero de Dios, el Mesías, el hijo de Dios y el rey de Israel. Es necesario decir aquí que todos estos hombres eran Judíos de nacimiento y criados según la ley, ensañados desde niños en la cultura Judía y tenían la esperanza puesta en el cumplimiento de la promesa que Dios había hecho desde el Génesis, y la había confirmado a través de los profetas con pelos y señales de cómo sería la venida tan esperada del que sería llamado “el hijo de Dios” en un sentido muy especial. Más adelante el mismo Jesús dice:

Luego le dijo:
-Les digo la verdad: ustedes verán el cielo abierto y “los ángeles de Dios bajando y subiendo” sobre el hijo del hombre. (Juan 1:51)

Otro título más, el hijo del Hombre, ¿qué significa? ¿Por qué tantos títulos para Jesús? Primero hay que decir, que contrario a lo que piensa mucha gente, hijo del hombre, significa ser humano. Sí, Jesús es un ser humano ungido para ser el rey de toda la tierra, Él será un día el gobernante de todas las naciones, y su gobierno estará en Israel, (2 Timoteo 4:1) (Apoc 11:15-18) Él está destinado a juzgar a los vivos y a los muertos. Otro texto que el mismo Jesús usó para referirse a sí mismo está en Lucas 4:18, donde claramente Jesús declara ser un hombre ungido por Dios, pues el Espíritu del Señor estaba sobre él. Todos los títulos que recibió Jesús apuntan a una sola cosa: Su misión Mesiánica, es decir, Jesús es el rey esperado que restauraría la “carpa caída de David”. Es el hombre ungido, descendiente de David para reinar sobre todo Israel y sobre todo el mundo, desde Jerusalén.

Otro pasaje que resulta inquietante, es la conversación de Jesús con la samaritana en Juan 4. Donde Jesús declara que son los judíos los portadores de la verdad y de la correcta forma de ver a Dios:

Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos. (Juan 4:21-22)

Otra versión lo vierte así:

Jesús le dijo «Mujer, créeme, vendrá la hora, cuando ni en esta montaña, ni en Jerusalén, alabarán al Padre . Ustedes alaban lo que no conocen. Nosotros alabamos lo que conocemos; porque la salvación es de los Judíos.

No hay que ser teólogo o doctor (aunque sí conocedor de las Escrituras), o poseer algún estudio académico para entender lo que Jesús quiso decir aquí. Sólo los judíos tienen la correcta interpretación de la salvación, puesto que viene de ellos. Hoy vemos millones de personas predicando un mensaje de salvación diferente del que creyeron los judíos que siguieron a Jesús y lo acogieron como el Mesías esperado. Es cierto que una parte de Judíos se puso terca y no quiso creer, pero eso fue así para que los que no son judíos pudieran alcanzar la salvación y el conocimiento del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Todos los que predican un Jesús diferente del Jesús que está en las escrituras quien es ante todo el verdadero Judío, deberían tener alguien que les diga, como le dijo Jesús a la samaritana:

Ustedes adoran, predican y enseñan lo que no conocen, porque la salvación viene de los Judíos.

¡Gracia y bendiciones para todos!

David Macías
Estudiante de las Escrituras

viernes, 3 de abril de 2009

REBELLION, TATOOS AND WITCHCRAFT


Rebellion, Tattoos and WitchcraftUpdated 04-03-09 10:55 AM CST

The Bible, from cover to cover, and over and over, condemns rebellion. The Lord God considered rebellion so serious - He compared rebellion to witchcraft. And may I remind you, witchcraft was punishable by death!

“For rebellion is as the sin of witchcraft, . . . ” 1 Samuel 15:23

“Thou shalt not suffer a witch to live.” Exodus 22:18

And if there’s one message the tattoo cries out - loud and clear - it’s rebellion.
In my latest article “Living the Right Life In The Last Days I made the following statement…

Precepts, statutes, commandments, laws, all of these words pretty much mean the same thing to a Christian who is saved by grace; that being guidelines given by God for living an abundant life in His will.

But when you read the following statement “Saved By Grace, Submitting To His Commandments”, how many of you get your hackles up and a rebellious spirit overcomes you?

You would not believe how many people emailed me condemning me and saying that I am was making them live under the law.

What these emails represented was rebellion and an unwillingness to submit to God’s Word.

So I thought that I would cover a topic that helps make clear that we are called to live a holy and acceptable life for the Lord. How does one doe that? Simple… Obey God’s Word.

Eric Barger stated the following in his article “Looking for Truth in a Tattooed World” (You can read this article below)

It is no secret that over the past decade there has been an explosion of tattoos and body piercings in our culture. While the information here is intended to help Christians make sound decisions from a biblical worldview, hopefully these words might also help lead others away from tattoo parlors and toward the Lord. Also, I have written and re-written to edit this down to fit printable page size for one 8.5×11 sheet, so be aware that there is much more to be said on this subject than space here allows.

In times past, tattoos were reserved for a very small number of people. The word tattoo represents the Samoan word meaning “open wound.” The ancient origins of this practice could go back before the seventh century b.c. And are related to religious ceremonies and traditional rites of passage. Through the centuries, tattooing has been the most common way of marking prisoners. The British tattooed deserters and Hitler’s thugs so marked those interned in concentration camps during the Holocaust. Always accompanied with negative connotations, tattoos were seen primarily on sailors, homosexuals, Hell’s Angel biker-types, gangs, and assorted criminals.


Terry Watkins opens his article “Tattoos and The Bible” (You can read this article below) with the following…

Leviticus 19:28 is the Christian (or so-called Christian?) tattooist and tattoo-bearer’s worst nightmare. The Lord plainly, clearly, strongly, and without a doubt - condemns the tattoo.


Ye shall not make any cuttings in your flesh for the dead, nor print any marks upon you: I am the LORD. Leviticus 19:28

Could that be any more clear?

“Ye shall not. . .print any marks upon you. . .”
Simple. . . Straightforward. . .Settled. . .
God Said It. . . I Believe It. . . That Settles It. . .
Right. . .?
Not hardly. . .


The clear statement from the word of God does not settle anything for this generation of disobedient, carnal, worldy, tolerant, non-judgmental, Christians. Rather than obey God, they run miles and miles and miles to “justify” their open disobedience to the Word of God.

God’s Word states thte following…

1 Samuel 15:23 (KJV) For rebellion is as the sin of witchcraft, . . . “
John 14:15 (KJV) If ye love me, keep my commandments.
1 Peter 1:16 (KJV) Because it is written, Be ye holy; for I am holy.

Christians today do not want nor desire a holy life, they want the ways of the world, and the liscense to sin all in the name of grace.

Romans 12:1-2(KJV) I beseech you therefore, brethren, by the mercies of God, that ye present your bodies a living sacrifice, holy, acceptable unto God, which is your reasonable service. 2(KJV) And be not conformed to this world: but be ye transformed by the renewing of your mind, that ye may prove what is that good, and acceptable, and perfect, will of God.


I echo what Terry Watkins said..

God Said It. . . I Believe It. . . That Settles It. . .
But I will add this… JUST DO IT!


First it is your “reasonable service” and second, because if you are not, you are in rebellion, “For rebellion is as the sin of witchcraft.”

¿CÓMO DEBERÍAN SER NUESTROS CULTOS, SEGÚN PABLO?




Por Osías Segura




Teólogo costarricense, ha enseñado en el seminario ESEPA. Actualmente está completando su doctorado en Asbury Theological Seminary (Wilmore, KY)
Pablo en 1 Corintios 14:26-33 presenta una sugerencia para el desorden litúrgico que se tenían los corintios. Leyéndola entre líneas podemos notar la falta de lo que hoy entenderíamos como “UN profesional de alabanza” y “UN profesional del pulpito”. Sino que el culto era participativo, y creativo según el desarrollo de los dones espirituales entre los corintios. Esto nos indica que posiblemente esa era la característica entre las iglesias primitivas cristianas de los primeros siglos. Pero, ¿Qué podemos nosotros los creyentes del Siglo XXI aprender de este pasaje?¡Para responder a esta pregunta, permítanme aclarar que no estoy proponiendo que este debe ser el modo de adoración para nuestras iglesias! Simplemente quiero utilizar este pasaje como reflexión para buscar maneras de ser más participativos y creativos en nuestros cultos, y entender que para lograr esto necesitamos un liderazgo más al estilo del primer siglo, que del presente siglo.

Primero, yo creo que Pablo no nos llama a ser espectadores pasivos del culto, sino a ser co-productores en el acontecimiento espiritual de la adoración. Es decir, la iglesia no debe ser un lugar de adoración donde los clientes se convierten es espectadores del show dominical. No es necesario que la iglesia este llena de espectadores, sino que debe ser un lugar para construir relaciones. En otras palabras, no se trata de ir al culto como cuando vamos a un concierto: parqueamos el auto, compramos la entrada, encontramos nuestro asiento, vemos el show y cantamos con el cantante. Para aquellos que hemos visitado megaiglesias, tal vez sintamos la misma sensación de asistir a un concierto. Nos convertimos en espectadores-consumidores de adoración, que tal vez nos llene y nos sintamos bendecidos, pero no participamos en el culto, sino con el culto. No podemos ser participantes creativos pues algunas iglesias son demasiado grandes y no están dispuestas a sacrificar sus actividades dominadas por celebridades del pulpito.

Segundo, ¿cuál debe ser el papel del líder cristiano para facilitar la participación creativa de los creyentes? Bueno primero la iglesia debe ser pequeña, o bien, deben existir grupos pequeños. Luego el papel del liderazgo debe ser de crear espacios para que las actividades ocurran. Para esto la estructura del liderazgo en cada iglesia debe evaluarse. ¿Es decir, permitimos que el sacerdocio de todos los creyentes (según los dones espirituales, dados por el Espíritu a cada creyente) se exprese en nuestros cultos? Esto sonaría subversivo para mucha iglesia en América Latina donde la dirección se basa en poder patriarcal, en el control, en la herencia (familia pastoral), y la sumisión a la autoridad del apóstol.

El tipo de liderazgo al que posiblemente Pablo se dirigía eran los ancianos u obispos (a quienes le dedica muchas de sus cartas—ver los primeros versículos de sus cartas a las iglesias) que funcionaban como equipo pastoral voluntario y sin salario. Este equipo pastoral posiblemente abogaban por un liderazgo fluido, donde todos tenían voz y voto (por supuesto todos discernían en el Espíritu) donde no había UN líder designado sino varios. Así el liderazgo era situacional, según como los dones espirituales deberían funcionar para la edificación de todos. En otras palabras, la tarea determinaba el tipo de liderazgo, y el líder necesario en ese momento.

El obstáculo para ejercer este liderazgo fluido es el híper activismo que vemos en muchas de nuestras iglesias, donde la iglesia se mantiene ocupada ejecutando programas y haciendo iglesia, y hasta lastimosamente, quemando y agotando buenos lideres. Esto en vez de ser iglesia, permitiendo el desarrollo de disciplinas espirituales, y el servicio de la justicia en el mundo.

Al rato me pregunto: ¿Si Pablo estuviera vivo hoy, y viera el “orden” de nuestros cultos y todo lo que sucede allí, tal vez nos repetiría ese mismo pasaje en Corintios? ¿No creen?

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