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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

martes, 13 de enero de 2009

¿ESTÁ LA TRINIDAD EN EL NUEVO TESTAMENTO?



Concilio de Nicea

“Ningún Apóstol habría soñado con pensar que hay tres personas divinas” (Emil Brunner, Doctrina Cristiana de Dios, Dogmática, Vol. 1, p. 226).

“Los teólogos también están de acuerdo de que el Nuevo Testamento no contiene una doctrina explícita de la Trinidad” (la Enciclopedia de Religión, Vol. 15, p. 54).

“Los escritores del Nuevo Testamento… no nos dan una doctrina formal o formulada de la Trinidad, ninguna enseñanza explícita de que en un Dios hay tres personas divinas iguales... En ninguna parte encontramos alguna doctrina trinitaria de tres distintas personas divinas en la misma Deidad” (Fortman, El Dios Triuno, pp. xv, xvi, 16).

“Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento” (La Nueva Enciclopedia Británica, 1985, Vol. 11, p. 928).

“En cuanto a lo que concierne al Nuevo Testamento, uno no encuentra en él una doctrina real de la Trinidad” (Bernard Lohse, Un Compendio de Historia de la Doctrina Cristiana, Filadelfia: La prensa de la fortaleza, 1966, p. 38).

“El Nuevo Testamento no contiene la doctrina desarrollada de la Trinidad” (El Nuevo Diccionario Internacional de la Teología del Nuevo Testamento, ed. Colin Brown, Zondervan, 1976, Vol. 2, p. 84).

“A La Biblia le falta la declaración expresa de que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son de igual esencia” (Karl Barth, citado en el Nuevo Diccionario Internacional de la Teología del Nuevo Testamento, de arriba).

“Jesucristo nunca mencionó tal fenómeno, y en ninguna parte del Nuevo Testamento aparece la palabra Trinidad. La idea fue sólo adoptada por la Iglesia trescientos años después de la muerte de nuestro Señor” (Arthur Weigall, El Paganismo en nuestra Cristiandad, G.P. Putnam y los Hijos, 1928, p. 198).

“La Cristiandad primitiva no tuvo una doctrina explícita de la Trinidad como fue subsiguientemente elaborada en los credos” (el Nuevo Diccionario Internacional de la Teología del Nuevo Testamento, Vol. 2, p. 84).

“Los cristianos antiguos, sin embargo, al principio no pensaron acerca de aplicar la idea de TRINIDAD a su propia fe. Pagaron sus devociones a Dios el Padre y a Jesucristo, el Hijo de Dios, y reconocieron...al Espíritu Santo; Pero no hubo pensamiento de que estos tres fueran una Trinidad real, coiguales y unidos en Uno” (Arthur Weigall, El Paganismo en Nuestra Cristiandad, p. 197).

“Al principio la fe cristiana no fue Trinitaria… no fue así en las edades apostólicas y subapostólicas, como están reflejadas en el Nuevo Testamento y otras escrituras cristianas primitivas” (la Enciclopedia de Religión y éticas, ed. James Hastings, 1922, Vol. 12, p. 461).

“La formulación ‘Un Dios en tres Personas ‘ no fue sólidamente establecida, ciertamente no asimilada plenamente en la vida y en la profesión de fe cristianas” antes del final del siglo cuarto… entre los padres Apostólicos no hubo nada remotamente aproximado a tal mentalidad o tal perspectiva” (la Nueva Enciclopedia Católica, 1967, Vol. 14, p. 299).

‘El Nuevo Testamento no da ninguna noción de la enseñanza de Calcedonia. Aquel concilio no sólo reformuló en otro lenguaje los datos del Nuevo Testamento sobre la constitución de Jesús, sino que también lo reconceptualizó a la luz del pensamiento filosófico Griego. Y aquella nueva conceptualización y nueva formulación van más bien mucho más allá de los datos del Nuevo Testamento’ (un Catecismo Cristológico, Prensa Paulista, p. 102).