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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

sábado, 4 de abril de 2009

LA NATURALEZA DE JESÚS EN EL PENSAMIENTO JUDÍO




Por David Macías Isaza


En el evangelio de Juan, capitulo 1:35-51, encontramos un pasaje que debería llevar a todo lector de la Biblia a hacer muy serias reflexiones acerca de Jesús y su naturaleza. Permítanme citar y añadir comentarios a las citas de la versión la palabra de Dios para todos (PDT 2005). Esto ocurrió después de Jesús bautizarse con el bautismo de Juan y de regresar del desierto y ser tentado por el maligno (Mateo 4):

Al día siguiente, Juan estaba allí de nuevo con dos de sus seguidores. Cuando vio pasar a Jesús, dijo: “Miren, este es el cordero de Dios”. (Juan 1:35)

Para los judíos este título no era un misterio, ya que ellos estaban bien familiarizados con este tema, pues desde el Génesis ellos sabían de los sacrificios de cordero que se ofrecían a Dios como un sustituto expiatorio, el primero de ellos hecho por Dios mismo después de darles la promesa de un Mesías que restauraría todas las cosas como al principio, y hace casi mil años que tenían el mensaje de la liberación de Egipto hecha por Dios a través de Moisés, en donde fue sacrificado un cordero la noche que el ángel de YHWH pasó por todo Egipto, matando a todo primogénito de hombres y animales (Éxodo 12) y fue desde ese día que se instituyó la pascua Judía, una cena que se celebra cada año en memoria de este acontecimiento sin precedentes en la historia de Israel y la humanidad. Vale decir que la cena de pascua fue la famosa “última cena” que tuvo Jesús en la tierra antes de ser sacrificado.

Así que cuando Juan el bautista les hace esta declaración, ellos ya sabían que él se estaba refiriendo a la descendencia de la mujer que le aplastaría la cabeza a la serpiente (Gen 3:15), la descendencia de Abraham que bendeciría a todas las familias de la tierra (Gen 12:3) ( Gal 6-14), el enviado del que habló Jacob antes de morir: “Silo” (Gén 49:8-12), cuando estaba profetizándole a su hijo Judá que de su descendencia nacería este enviado, es decir, el Mesías que reinaría sobre todas las naciones, pero que empaparía su ropa en vino, su manto en sangre de uvas… diciendo simbólicamente que tendría que morir y ser exprimido; el mismo del que habló Moisés (Deuteronomio 18:15-19), que Pedro y Esteban citaron para referirse a Jesús como el cumplimiento de esta palabra profética (Hechos 3:22/7:37) y el mismo que los profetas narran (Isaías 35:5–6/40:3/53:2-9) (Malaquías 3:1) (Zacarías 9:9/11:12–13/12:10) (Daniel 9:26) en los salmos (Salmos 22:1/6–8/16–18) la gente comentaba acerca de Jesús en Juan 6:14.

-¡seguro que este hombre es el profeta que iba a venir al mundo!

Si continuamos con el pasaje de Juan 2, vemos que esto es precisamente lo que los seguidores le entendieron a su maestro Juan el bautista:

Cuando los seguidores lo escucharon decir esto, siguieron a Jesús. Jesús se dio la vuelta, vio que lo seguían y les pregunto:
-¿Qué quieren?
Ellos le dijeron:
-Rabí, (que significa: Maestro) ¿Dónde te estás quedando?
Jesús les contestó:
-Vengan a ver.
Entonces ellos fueron y vieron dónde se estaba quedando y pasaron ese día con él. Eso fue como a las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, fue uno de los que oyó a Juan y siguió a Jesús. Primero buscó a su hermano Simón y le dijo:
-Encontramos al Mesías (que significa: el Cristo) (Juan 1:37-41)

Claramente podemos ver que Andrés, el hermano de Simón, inmediatamente creyó que este hombre era el Mesías, que significa Cristo, es decir: ungido, y eso se lo dijo a su hermano Pedro, si seguimos más adelante a partir del versículo 43:

Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. Encontró a Felipe, y le dijo:
-Sígueme
Felipe era de Betsaida, el pueblo de Andrés y Pedro. Felipe buscó a Natanael, y le dijo:
-Hemos encontrado a aquel sobre el que escribió Moisés en la ley, y los profetas también escribieron acerca de él. Es Jesús de Nazaret, el hijo de José.
Natanael le dijo:
-¡De Nazaret! ¿Acaso de allí puede salir algo bueno?
Felipe dijo:
-Ven y lo verás.
Jesús vio que Natanael se acercaba, y dijo:
-Este es un verdadero israelita. No hay engaño en él.
Natanael le preguntó:
-¿Cómo es que me conoces?
Jesús respondió:
-Yo te vi cuando estabas debajo de la higuera, antes de que Felipe te invitara a verme.
Natanael respondió:
-Maestro, ¡Tú eres el hijo de Dios, el rey de Israel! (Juan 1:43-49)

Si nos detenemos aquí un momento podemos ver que el testimonio de Juan fue creído inmediatamente por sus seguidores y que además Felipe también lo creyó y después Natanael, de quien Jesús dice que es un verdadero israelita y no hay engaño en él. ¿Qué dijeron estos hombres en cuanto a Jesús? ellos evidentemente entendieron y declararon que él es el cordero de Dios, el Mesías, el hijo de Dios y el rey de Israel. Es necesario decir aquí que todos estos hombres eran Judíos de nacimiento y criados según la ley, ensañados desde niños en la cultura Judía y tenían la esperanza puesta en el cumplimiento de la promesa que Dios había hecho desde el Génesis, y la había confirmado a través de los profetas con pelos y señales de cómo sería la venida tan esperada del que sería llamado “el hijo de Dios” en un sentido muy especial. Más adelante el mismo Jesús dice:

Luego le dijo:
-Les digo la verdad: ustedes verán el cielo abierto y “los ángeles de Dios bajando y subiendo” sobre el hijo del hombre. (Juan 1:51)

Otro título más, el hijo del Hombre, ¿qué significa? ¿Por qué tantos títulos para Jesús? Primero hay que decir, que contrario a lo que piensa mucha gente, hijo del hombre, significa ser humano. Sí, Jesús es un ser humano ungido para ser el rey de toda la tierra, Él será un día el gobernante de todas las naciones, y su gobierno estará en Israel, (2 Timoteo 4:1) (Apoc 11:15-18) Él está destinado a juzgar a los vivos y a los muertos. Otro texto que el mismo Jesús usó para referirse a sí mismo está en Lucas 4:18, donde claramente Jesús declara ser un hombre ungido por Dios, pues el Espíritu del Señor estaba sobre él. Todos los títulos que recibió Jesús apuntan a una sola cosa: Su misión Mesiánica, es decir, Jesús es el rey esperado que restauraría la “carpa caída de David”. Es el hombre ungido, descendiente de David para reinar sobre todo Israel y sobre todo el mundo, desde Jerusalén.

Otro pasaje que resulta inquietante, es la conversación de Jesús con la samaritana en Juan 4. Donde Jesús declara que son los judíos los portadores de la verdad y de la correcta forma de ver a Dios:

Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos. (Juan 4:21-22)

Otra versión lo vierte así:

Jesús le dijo «Mujer, créeme, vendrá la hora, cuando ni en esta montaña, ni en Jerusalén, alabarán al Padre . Ustedes alaban lo que no conocen. Nosotros alabamos lo que conocemos; porque la salvación es de los Judíos.

No hay que ser teólogo o doctor (aunque sí conocedor de las Escrituras), o poseer algún estudio académico para entender lo que Jesús quiso decir aquí. Sólo los judíos tienen la correcta interpretación de la salvación, puesto que viene de ellos. Hoy vemos millones de personas predicando un mensaje de salvación diferente del que creyeron los judíos que siguieron a Jesús y lo acogieron como el Mesías esperado. Es cierto que una parte de Judíos se puso terca y no quiso creer, pero eso fue así para que los que no son judíos pudieran alcanzar la salvación y el conocimiento del Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Todos los que predican un Jesús diferente del Jesús que está en las escrituras quien es ante todo el verdadero Judío, deberían tener alguien que les diga, como le dijo Jesús a la samaritana:

Ustedes adoran, predican y enseñan lo que no conocen, porque la salvación viene de los Judíos.

¡Gracia y bendiciones para todos!

David Macías
Estudiante de las Escrituras

viernes, 3 de abril de 2009

REBELLION, TATOOS AND WITCHCRAFT


Rebellion, Tattoos and WitchcraftUpdated 04-03-09 10:55 AM CST

The Bible, from cover to cover, and over and over, condemns rebellion. The Lord God considered rebellion so serious - He compared rebellion to witchcraft. And may I remind you, witchcraft was punishable by death!

“For rebellion is as the sin of witchcraft, . . . ” 1 Samuel 15:23

“Thou shalt not suffer a witch to live.” Exodus 22:18

And if there’s one message the tattoo cries out - loud and clear - it’s rebellion.
In my latest article “Living the Right Life In The Last Days I made the following statement…

Precepts, statutes, commandments, laws, all of these words pretty much mean the same thing to a Christian who is saved by grace; that being guidelines given by God for living an abundant life in His will.

But when you read the following statement “Saved By Grace, Submitting To His Commandments”, how many of you get your hackles up and a rebellious spirit overcomes you?

You would not believe how many people emailed me condemning me and saying that I am was making them live under the law.

What these emails represented was rebellion and an unwillingness to submit to God’s Word.

So I thought that I would cover a topic that helps make clear that we are called to live a holy and acceptable life for the Lord. How does one doe that? Simple… Obey God’s Word.

Eric Barger stated the following in his article “Looking for Truth in a Tattooed World” (You can read this article below)

It is no secret that over the past decade there has been an explosion of tattoos and body piercings in our culture. While the information here is intended to help Christians make sound decisions from a biblical worldview, hopefully these words might also help lead others away from tattoo parlors and toward the Lord. Also, I have written and re-written to edit this down to fit printable page size for one 8.5×11 sheet, so be aware that there is much more to be said on this subject than space here allows.

In times past, tattoos were reserved for a very small number of people. The word tattoo represents the Samoan word meaning “open wound.” The ancient origins of this practice could go back before the seventh century b.c. And are related to religious ceremonies and traditional rites of passage. Through the centuries, tattooing has been the most common way of marking prisoners. The British tattooed deserters and Hitler’s thugs so marked those interned in concentration camps during the Holocaust. Always accompanied with negative connotations, tattoos were seen primarily on sailors, homosexuals, Hell’s Angel biker-types, gangs, and assorted criminals.


Terry Watkins opens his article “Tattoos and The Bible” (You can read this article below) with the following…

Leviticus 19:28 is the Christian (or so-called Christian?) tattooist and tattoo-bearer’s worst nightmare. The Lord plainly, clearly, strongly, and without a doubt - condemns the tattoo.


Ye shall not make any cuttings in your flesh for the dead, nor print any marks upon you: I am the LORD. Leviticus 19:28

Could that be any more clear?

“Ye shall not. . .print any marks upon you. . .”
Simple. . . Straightforward. . .Settled. . .
God Said It. . . I Believe It. . . That Settles It. . .
Right. . .?
Not hardly. . .


The clear statement from the word of God does not settle anything for this generation of disobedient, carnal, worldy, tolerant, non-judgmental, Christians. Rather than obey God, they run miles and miles and miles to “justify” their open disobedience to the Word of God.

God’s Word states thte following…

1 Samuel 15:23 (KJV) For rebellion is as the sin of witchcraft, . . . “
John 14:15 (KJV) If ye love me, keep my commandments.
1 Peter 1:16 (KJV) Because it is written, Be ye holy; for I am holy.

Christians today do not want nor desire a holy life, they want the ways of the world, and the liscense to sin all in the name of grace.

Romans 12:1-2(KJV) I beseech you therefore, brethren, by the mercies of God, that ye present your bodies a living sacrifice, holy, acceptable unto God, which is your reasonable service. 2(KJV) And be not conformed to this world: but be ye transformed by the renewing of your mind, that ye may prove what is that good, and acceptable, and perfect, will of God.


I echo what Terry Watkins said..

God Said It. . . I Believe It. . . That Settles It. . .
But I will add this… JUST DO IT!


First it is your “reasonable service” and second, because if you are not, you are in rebellion, “For rebellion is as the sin of witchcraft.”

¿CÓMO DEBERÍAN SER NUESTROS CULTOS, SEGÚN PABLO?




Por Osías Segura




Teólogo costarricense, ha enseñado en el seminario ESEPA. Actualmente está completando su doctorado en Asbury Theological Seminary (Wilmore, KY)
Pablo en 1 Corintios 14:26-33 presenta una sugerencia para el desorden litúrgico que se tenían los corintios. Leyéndola entre líneas podemos notar la falta de lo que hoy entenderíamos como “UN profesional de alabanza” y “UN profesional del pulpito”. Sino que el culto era participativo, y creativo según el desarrollo de los dones espirituales entre los corintios. Esto nos indica que posiblemente esa era la característica entre las iglesias primitivas cristianas de los primeros siglos. Pero, ¿Qué podemos nosotros los creyentes del Siglo XXI aprender de este pasaje?¡Para responder a esta pregunta, permítanme aclarar que no estoy proponiendo que este debe ser el modo de adoración para nuestras iglesias! Simplemente quiero utilizar este pasaje como reflexión para buscar maneras de ser más participativos y creativos en nuestros cultos, y entender que para lograr esto necesitamos un liderazgo más al estilo del primer siglo, que del presente siglo.

Primero, yo creo que Pablo no nos llama a ser espectadores pasivos del culto, sino a ser co-productores en el acontecimiento espiritual de la adoración. Es decir, la iglesia no debe ser un lugar de adoración donde los clientes se convierten es espectadores del show dominical. No es necesario que la iglesia este llena de espectadores, sino que debe ser un lugar para construir relaciones. En otras palabras, no se trata de ir al culto como cuando vamos a un concierto: parqueamos el auto, compramos la entrada, encontramos nuestro asiento, vemos el show y cantamos con el cantante. Para aquellos que hemos visitado megaiglesias, tal vez sintamos la misma sensación de asistir a un concierto. Nos convertimos en espectadores-consumidores de adoración, que tal vez nos llene y nos sintamos bendecidos, pero no participamos en el culto, sino con el culto. No podemos ser participantes creativos pues algunas iglesias son demasiado grandes y no están dispuestas a sacrificar sus actividades dominadas por celebridades del pulpito.

Segundo, ¿cuál debe ser el papel del líder cristiano para facilitar la participación creativa de los creyentes? Bueno primero la iglesia debe ser pequeña, o bien, deben existir grupos pequeños. Luego el papel del liderazgo debe ser de crear espacios para que las actividades ocurran. Para esto la estructura del liderazgo en cada iglesia debe evaluarse. ¿Es decir, permitimos que el sacerdocio de todos los creyentes (según los dones espirituales, dados por el Espíritu a cada creyente) se exprese en nuestros cultos? Esto sonaría subversivo para mucha iglesia en América Latina donde la dirección se basa en poder patriarcal, en el control, en la herencia (familia pastoral), y la sumisión a la autoridad del apóstol.

El tipo de liderazgo al que posiblemente Pablo se dirigía eran los ancianos u obispos (a quienes le dedica muchas de sus cartas—ver los primeros versículos de sus cartas a las iglesias) que funcionaban como equipo pastoral voluntario y sin salario. Este equipo pastoral posiblemente abogaban por un liderazgo fluido, donde todos tenían voz y voto (por supuesto todos discernían en el Espíritu) donde no había UN líder designado sino varios. Así el liderazgo era situacional, según como los dones espirituales deberían funcionar para la edificación de todos. En otras palabras, la tarea determinaba el tipo de liderazgo, y el líder necesario en ese momento.

El obstáculo para ejercer este liderazgo fluido es el híper activismo que vemos en muchas de nuestras iglesias, donde la iglesia se mantiene ocupada ejecutando programas y haciendo iglesia, y hasta lastimosamente, quemando y agotando buenos lideres. Esto en vez de ser iglesia, permitiendo el desarrollo de disciplinas espirituales, y el servicio de la justicia en el mundo.

Al rato me pregunto: ¿Si Pablo estuviera vivo hoy, y viera el “orden” de nuestros cultos y todo lo que sucede allí, tal vez nos repetiría ese mismo pasaje en Corintios? ¿No creen?

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miércoles, 1 de abril de 2009

UN HEREJE Y PAYASO BLASFEMO LLAMADO CARLOS “CASH” LUNA



UN HEREJE Y PAYASO BLASFEMO LLAMADO CARLOS “CASH” LUNA

¿Puede realmente alguno creer que este sujeto es un verdadero siervo de Dios? ¡Pues hay miles de idiotas que sí lo creen! Vean el vídeo de abajo y luego me dan su opinión:



EL LUCIFERISMO CATÓLICO



La luna creciente y el lucero de la mañana son símbolos de Satanás, que él propagó con la primera religión falsa del mundo fundado en Babilonia, la madre de las rameras. Esa religión falsa es el culto disimulado de Satanás a través del dios Baal.
.
Un estudio rápido del carácter de Satanás se sabe que él es atrevido y que él quiere que todo el mundo sepa quién es él, pero él es también el gran engañador, así es que él no sale directamente afuera y dice “ Oye, heme aquí!”

El símbolo de Lucifer es su nombre y su nombre es la luna creciente y el lucero de la mañana, Heylel Ben Shachar. Siendo el mayor ego narcisista, Satanás quiere que su nombre sea conocido y visto por todo el mundo a todo lo largo de las edades.

Juan en Apocalipsis 17:5 nos dice que Babilonia es el lugar de nacimiento de todas las religiones falsas, falsos ideales y filosofías falsas. Ella es la madre de las rameras y todo ello comenzó allá en Babilonia.

Miremos alrededor, el símbolo de Lucifer está en todo lugar.

En este artículo veremos más cerca cómo ha abrazado la Iglesia Católica el culto de Baal.

Se sabe bien que Jesús y María en la Iglesia Católica Romana son una representación del culto de Baal y Astarot. Han sido redefinidos y “convertidos al cristianismo” para hacer al paganismo respetable, y vendible en el oeste.

En la mayoría de las religiones hay una “Reina del Cielo” y su Dios / hombre/hijo encontrado son encontrados en distintas representaciones. Asociado con esta reina del Cielo, usted a menudo encontrará la luna creciente y las estrellas.

La Iglesia Católica y su culto con las muchas Catedrales tienen los símbolos de estrellas y la luna solar en todas partes y son adoradas.

¿Alguno de ustedes podría decir, “ Pero hermano … ¿por qué el sol?”

Lo que muchos a menudo olvidan es que el astro rey mismo es una estrella.

"...Un culto de la estrella, un culto solar, vino a ser (en el tercer siglo DC) el credo oficial dominante, pavimentando el camino para el triunfo último del monoteísmo judeocristiano. Tan fuerte fue la creencia en el Sol Invencible (el Sol Invictus) que por ejemplo Constantino I (337 DC) mismo al principio un creyente del culto solar, lo encontró perfectamente compatible con sus simpatías procristianas como para autorizar su propio retrato como Helios...."

Al considerar muchas de las religiones falsas, lo que encontramos es que el astro rey fue uno de los símbolos usados para representar a Baal. Baal, (aka Helios) el dios babilónico, fue adorado.

En Ezequiel 8:16, recibimos un ejemplo de Israel dándole la espalda al Señor y adorando a los dioses de sus enemigos. Otra vez el culto Baal/ solar entró en las tropas de los Israelitas.

Eze 8:16 (KJV) Y me llevó al atrio de adentro de la casa de Jehová; y he aquí junto a la entrada del templo de Jehová, entre la entrada y el altar, como veinticinco varones, sus espaldas vueltas al templo de Jehová y sus rostros hacia el oriente, y adoraban al sol, postrándose hacia el oriente. En lugares diversos el culto de Baal se supeditó a muchos nombres diferentes, Adremelec, bel, Kemos, Helios, Hércules, Júpiter, Moloc, Zeus, etc.

Cada localidad tuvo a su “Baal” que fue adorado en templos semitas con terrible licenciosidad, no sólo fue esto aprobado, sino formó parte del culto que incluyó auto-tortura y el sacrificio humano. Sabemos de hecho que los propios hijos de los habitantes fueron martirizados por padres para Baal. Hicieron así para poder recibir bendiciones en sus cultivos, rebaños y promover la salud en sus familias.

Continuamos nuestra mirada en Lucifer también conocido como Heylel Ben Shachar.

La Francmasonería y el Luciferismo estuvieron conectados juntos bajo la luna creciente y la estrella.

Veamos cómo la Iglesia Católica es una denominación Luciferina que no adora al Dios de la Biblia, sino que adora a otros dioses, y cuyas tradiciones y ceremonias se originan en el culto de la primera religión falsa del mundo fundada en Babilonia, la madre de las rameras.

Esa religión falsa es el culto disimulado de Satanás a través del dios Baal.

Su símbolo de su nombre Lucifer, hijo de la mañana, es la luna creciente y el lucero de la mañana.

HOY ESTARÁS CONMIGO EN EL PARAÍSO


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

La Palabra “Paraíso” aparece en sólo 5 pasajes de la Biblia: 2 en el Antiguo Testamento y 3 en el Nuevo. Los más importantes y significativos son los que aparecen en el Nuevo Testamento, pues tienen, además, un significado supra mundano o extraterreno. Millones de cristianos han leído el diálogo que sostuvo nuestro Señor Jesucristo con el llamado “buen ladrón” del Gólgota en Lucas 23:42, y que dice:


“Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso.”


Pues bien, para muchos estudiantes de la Biblia se les hace muy difícil comprender qué fue lo que Jesús quiso decir con la palabra “paraíso”. Para muchos cristianos el paraíso es sinónimo de CIELO. Entonces se supone que Cristo le prometió al “buen ladrón” que estaría con él en el cielo en ese mismo día (“hoy”). Pero Jesús no usó la palabra cielo sino paraíso. Además, Jesús no ascendió al Padre en ese mismo día de su muerte, ni en el siguiente, ni en el día de su resurrección (al tercer día), sino 40 días después de su resurrección. A María le dijo: “…no me toques, porque aún no he subido a mi Padre” (Juan 20:17). ¡Y esto se lo dice ¡después de resucitar! Además, en Hechos 1:3 leemos que Cristo, después de resucitar, permaneció 40 días más con sus discípulos para hablarles acerca del reino de Dios. Entonces, ¿cómo podría haber cumplido Jesús su promesa al “ladrón bueno” si verdaderamente él no subió al cielo sino después de 43 días de su muerte? ¡He aquí un dilema que requiere una explicación!


Otro grupo de cristianos sostiene—y con razón—que al no existir signos de puntuación en el Griego Neo Testamentario (Recuérdese que el Nuevo Testamento fue escrito originalmente en el idioma Griego mayormente), el pasaje puede transcribirse de esta forma:


“Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino.Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo hoy, estarás con-migo en el paraíso.”


Si uno compara esta forma de transcribir el texto griego al español con el mismo texto que aparece al comienzo de este estudio, verá que la “coma” está en diferente sitio. En el primer caso, la “coma” está inmediatamente antes de la palabra “hoy”; y en el segundo caso, la “coma” está después de “hoy”. Este pequeño cambio de posición de la “coma” ¡CAMBIA RADICALMENTE EL SENTIDO DEL TEXTO!


En la primera trascripción del pasaje de Lucas 23:42, que aparece al inicio de este estudio, Jesús le estaría prometiendo al “buen ladrón” el paraíso para ese mismo día de su crucifixión (“De cierto te digo, HOY ESTARÁS conmigo en el paraíso”). En cambio, en el segunda trascripción, Jesús le estaría prometiendo al “ladrón bueno” el paraíso para un futuro indeterminado o indefinido (“De cierto te digo hoy, ESTARÁS conmigo en el paraíso”). Además, Jesús supuestamente le estaría enfatizando y certificando su promesa cuando dijo: “De cierto te digo hoy”. Sin embargo, para hacer honor a la verdad, esta segunda trascripción parece incorrecta y forzada, pues Jesús jamás hablaba así cuando prometía o enseñaba algo a sus discípulos. Veamos algunos ejemplos sólo en el capítulo 5 de Mateo: “Pero yo os digo que cualquiera que se enoje…”(Mateo 5:22). “De cierto te digo que no saldrás de allí…” (Mateo 5:26). “Pero yo os digo que cualquiera que mira…” (Mateo 5:28). “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer…” (Mateo 5:31). “Pero yo os digo: No juréis…” (Mateo 5:34). “Pero yo os digo: “No resistáis al que es malo” (Mateo 5:39). “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos…” (Mateo 5:44). Es claro que no era el estilo de Jesús decir algo así como: “De cierto te digo hoy” (comparar también con Mateo 5:26; Mateo 10:15; Mateo 11:11,22; Mateo 12:6,31; Mateo 16:28; Mateo 19:9,24).


Otros estudiosos de la Biblia han afirmado que el paraíso no tiene nada que ver ni con el cielo, ni con ningún otro lugar supra mundano. Para estos estudiosos, la palabra “Paraíso” (Gr. “Paradeisos”, y en Heb. “Gan”), es de origen Persa que quiere decir Jardín y Huerto. Se afirma, con verdad, que había muchos jardines y huertos fuera de las murallas de Jerusalén. En esos lugares preparaban sus sepulcros las familias (2 Reyes 21:26; Juan 19:41). Entonces, este grupo de cristianos sostiene que cuando Jesús dijo: “De cierto te digo, hoy estarás conmigo en el paraíso”, quiso decir simplemente: “hoy estarás conmigo en el SEPULCRO (del Jardín o Paraíso).” Y para probarlo citan Juan 19:41-42, que dice: “Y en el lugar donde le crucificaron había un huerto (“paraíso”) y un sepulcro nuevo…y pusieron allí el cuerpo de Jesús.” No obstante, el único problema de esta interesante tesis es que no se dice que el “buen ladrón” haya sido enterrado con Jesús en ese jardín o en otro. Recordemos que en el jardín o huerto Jesús fue sepultado solo, según nos lo narran los evangelistas, pero nada se dice del “ladrón bueno”. Generalmente los cadáveres de delincuentes eran arrojados fuera de los muros de la ciudad, en un lugar llamado “Gehenna” (lugar donde había fuego y en donde se quemaban los cuerpos de los delincuentes).


El Paraíso y el Tercer Cielo


Para poder saber qué es en verdad aquel paraíso que Jesús le ofreció al “buen ladrón”, será necesario examinar los 3 pasajes bíblicos que hablan sobre él en el Nuevo Testamento. Uno de ellos, el de Lucas 23:42, ya lo hemos examinado. Ahora Vamos a examinar 2 Corintios 12:2-4. En Este texto San Pablo dice:


“Conozco a un hombre en Cristo, que hace catorce años (si en el cuerpo, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el TERCER CIELO. Y conozco al tal hombre…que fue arrebatado al PARAÍSO, donde oyó palabras inefables que no le es dado al hombre ex-presar.”


Aquí Pablo está hablando de que el paraíso puede ser el tercer cielo. Nótese que dice que fue “arrebatado al tercer cielo” y “arrebatado al paraíso” en el mismo versículo. Nuevamente aquí tenemos que reflexionar en lo siguiente: ¿Fue arrebatado Pablo al “tercer cielo”, y desde allí, nuevamente “arrebatado al paraíso”? ¿O es más bien que “paraíso” y “tercer cielo” significan lo mismo? Personalmente creo que “paraíso” y “tercer cielo” significan lo mismo. Entonces el “tercer cielo” es el “paraíso” en este versículo.


También es interesante que Pablo hable de que ese arrebatamiento pudo haber ocurrido “en el cuerpo” o “fuera del cuerpo”. ¿Qué se entiende por “fuera del cuerpo”? No lo sabemos exactamente. Tal vez “fuera del cuerpo” quiera decir, “en éxtasis”, o “en visión” (verso 1). Pero lo cierto es que esta persona arrebatada (muy probable Pablo mismo) oyó palabras inefables que no se pueden explicar.


Paraíso y el Árbol de la Vida


El tercer pasaje que nos habla del paraíso lo encontramos en Apocalipsis 2:7, que dice:


“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias. Al que venciere, le daré de comer del ÁRBOL DE LA VIDA, el cual está en medio del PARAÍSO DE DIOS.”
Ahora obsérvese que EN MEDIO del llamado PARAÍSO está EL ÁRBOL DE LA VIDA. Este detalle del “árbol de la vida” en medio del “paraíso” es clave para entender lo que es el paraíso ofrecido por Jesús al “buen ladrón” de la cruz. De manera que hay que averiguar en qué otros pasajes del Nuevo Testamento encontramos ese misterioso “árbol de la vida”. Pues bien, gracias a Dios que tenemos otros versículos. Veamos Apocalipsis 22:2 y14, que dicen:


“EN MEDIO de la calle de la CIUDAD, y a uno y otro lado del río, estaba el ÁRBOL DE LA VIDA…bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas de la CIUDAD.”


Ahora comparemos con atención los textos de Apocalipsis 2:7 y Apocalipsis 22:2,14, porque ambos textos nos dan mucha luz sobre el llamado “Paraíso de Dios”. He aquí 4 puntos:


1.- El árbol de la vida está en medio del Paraíso de Dios (Apo. 2:7).
2.- El árbol de la vida está en medio de la calle de la Ciudad (Apo. 22:2).
3.- El Paraíso es una Ciudad, puesto que se nos dice que el árbol de la vida está en medio del Paraíso y de la calle de la Ciudad. (ver n°.s 1 y 2).
4.- Los cristianos verdaderos están llamados a entrar por las puertas de dicha Ciudad Celestial donde está el árbol de la vida.


El Paraíso y La Ciudad


Queda demostrado que el paraíso está estrechamente ligado a la ciudad celestial (“tercer cielo”). Nosotros, como cristianos, somos ciudadanos de esa ciudad celestial. Pablo afirma que “nuestra ciudadanía está en los cielos…” (Filipenses 3:20). Obviamente la palabra ciudadanía tiene que ver con una Ciudad. En nuestro caso, somos ciudadanos de la “Ciudad”, “Paraíso”, o “Tercer Cielo”.


El Paraíso Bajará a la Tierra


Lo siguiente es crucial y clave para entender la promesa de Jesús al ladrón de la cruz: ¿Subiremos al cielo para entrar por las puertas de la Ciudad o Paraíso?¿Prometió Jesús a sus seguidores llevarlos al cielo para entrar al Paraíso o Ciudad Santa? ¡Esta es otra historia! En Apocalipsis 21:2 leemos algo interesante:


“Y yo Juan vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, DESCENDER del CIELO, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido.


El apóstol Pablo también escribió:


“Porque no tenemos aquí ciudad permanente, sino que buscamos LA POR VENIR.” (Hebreos 13:14).


Del Patriarca Abraham, se dijo:


“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba…porque ESPERABA LA CIUDAD que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.” (Hebreos 11:8,10).


Aquí vemos que Abraham esperaba la ciudad (no dice, “esperaba ir a la ciudad”), a la cual se la llama también: “una patria” (Hebreos 11:14). Leer Hebreos 11:13-16.


La Casa de Dios


Todo lo dicho hasta ahora tiene que ver con “La Casa de Dios”. Nuestro Padre celestial nos hizo a Su “imagen y semejanza” (Génesis 1:26). Es decir, Dios es un Padre de Familia (Leer Efesios 2:19). Así también los hombres forman familias y se convierten en padres. Dios tiene su Casa Propia en donde vive (Salmo 26:8). Así también el hombre edifica una casa en donde vive con su familia (Leer Isaías 65:21). Recordemos que Jesús habló de “la Casa de mi Padre” en Juan 14:2,3.


En 2 Corintios 5:1 Pablo dice: “…tenemos de Dios un edificio, UNA CASA no hecha de manos, eterna, en los cielos.” Por otro lado, es interesante lo que Pablo dice a los Hebreos (9:23,24) con las siguientes palabras: “Fue, pues, necesario que las FIGURAS DE LAS COSAS CELESTIALES fuesen purificadas así; pero las COSAS CELESTIALES MISMAS, con mejores sacrificios que éstos. Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano FIGURA DEL VERDADERO, sino en el cielo mismo para presentarse ahora delante de Dios.”


Lo que Pablo revela es que en el cielo hay algunas COSAS, como por ejemplo, un santuario verdadero. En Hebreos 8:1,2 nos habla del tabernáculo que Dios levantó en el cielo, y no el hombre. Igual ocurre con la ciudad celestial, “cuyo arquitecto y constructor es Dios.” Si amigos, en el cielo HAY COSAS REALES o VERDADERAS hechas por la mano de Dios. Ese tabernáculo de Dios, donde Él mora, bajará a la tierra y “Dios estará con los hombres, y él morará con ellos.” (Apocalipsis 21:2,3).


Es evidente que los justos permanecerán en esta tierra (Proverbios 2:21), y Dios vendrá con su Ciudad Santa, Paraíso, o “Tercer Cielo” a la tierra. Entonces los justos entrarán a la Ciudad o Paraíso—¡en la tierra!. (Proverbios 11:31).


Conclusión


El “buen ladrón” recibió una promesa de Jesús que bien pudo haberse cumplido en ese mismo día, a través de una visión o éxtasis; o bien sería cristalizado en un futuro, cuando fuese resucitado él junto con todos los creyentes, y cuando haya descendido la Ciudad o Paraíso a la tierra. Recordemos que Salomón dijo que el justo será recompensado en la tierra—¡No en el cielo! (Proverbios 11:31).


Los que afirman que el “buen ladrón” efectivamente subió al cielo con Cristo cuando ambos murieron en ese mismo día, se encuentran con el problema de que Cristo aún no había subido al Padre cuando resucitó al tercer día. ¡Claramente se lo dijo Jesús a María en Juan 20:17!


Lo que sí está claro es que el Paraíso tiene que ver con una CIUDAD celestial, llamada también “Tercer Cielo”, “Casa de Dios”, “Patria”, etc. Y también es claro que este Paraíso o Ciudad celestial bajará a la tierra para que los salvos puedan entrar en él y morar con Dios. No hay texto alguno que diga que escaparemos de la tierra, en dirección al espacio sideral, para ingresar al Paraíso o Ciudad celestial con nuestras “almas inmortales”, una vez muertos. La ‘oración del Padrenuestro’, y en especial, la parte que pedimos “VENGA TU REINO”, comprende todo esto que explicamos en este estudio.


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martes, 31 de marzo de 2009

¿ESTÁ SEGURO QUÉ SU JESÚS NO ES OTRO JESÚS?



Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis” (2 Cor. 11:3,4)


“Otro Jesús”? ¿Puede ser esto aun posible? Por supuesto que sólo puede haber un solo “Jesús verdadero”, porque un hombre llamado Jesús realmente vivió y caminó en la Tierra 2,000 años atrás. No obstante, no todo el mundo cree en este “Verdadero Jesús”, el Jesús que ha sido revelado a nosotros por Dios en Su libro, la Biblia. En lugar de eso, muchas personas creen en “otro Jesús” aparte de este “Verdadero Jesús” que está en el Cielo ahora mismo. Este mismo Jesús Verdadero que está en el Cielo regresará a la Tierra muy pronto para Juzgar al mundo y establecer Su Reino en la Tierra.


Un ejemplo de “otro Jesús” es la idea mantenida por muchos de que Jesús es igual en poder y autoridad como el Padre Eterno y hasta el mismo Padre Eterno. Aquellos que proclaman esta idea tienen, por consiguiente, a “otro Jesús”. Algunos piensan que Jesús pecó. Tienen a “otro Jesús”. Algunas personas piensan acerca de una imagen de Jesús como las que han sido presentadas en las películas blasfemas de “La última Tentación de Cristo” y “La Pasión de Cristo” del antisemítico Mel Gibson. Estos son todos “otro Jesús”.


¿Quién es su Jesús? ¿Es su Jesús un Jesús diminuto o pequeño que vive dentro de su corazón mientras bombea su sangre? ¿Es su Jesús un espíritu que flota sobre usted? ¿O tal vez su Jesús es un ser que se convirtió en medio Dios y medio hombre como Hércules? ¿Es su Jesús un extraterrestre de otro planeta o de otra galaxia, o un espíritu superior de otra dimensión? ¿Es tal vez su Jesús un mero hombre como cualquiera de nosotros, que intentó vivir en santidad y que buscaba la verdad y la perfección a través de meditaciones y ejercicios espirituales? ¿Y qué acerca de usted? ¿Quién es su Jesús?


Si usted cree en “otro Jesús”, entonces este Jesús fraudulento es un serio problema para usted. Es un problema serio porque esto quiere decir que usted no ha encontrado al verdadero Jesús que salva. ¡Usted está perdido! Sólo el Jesús Verdadero puede salvarlo de sus pecados. Sólo el Jesús Verdadero derramó su sangre en la Cruz 2,000 años atrás. Sólo el Jesús Verdadero está con Dios ahora mismo.


Sólo el Jesús verdadero volverá para salvarlo y llevarlo a su reino eterno. Usted necesita confiar en el Jesús Verdadero que está por ahora en Cielo para que usted pueda recibir el perdón de sus pecados. Si usted no confía en el Jesús Verdadero, y en lugar de eso confía en “otro Jesús”, entonces usted se condenará. Arrepiéntase y confíe en el Jesús presentado en la Biblia. Es decir, confíe en el Jesús que predicó las Buenas noticias del reino de Dios…¡el evangelio salvador que usted debe creer de todo corazón! (Rom. 1:16).

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