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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

viernes, 9 de mayo de 2008

RICK WARREN Y SU HERETISMO DOCTRINAL

RICK WARREN HERÉTICO
DE ALTURA

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

La teología de la liberación se ha caracterizado siempre por rechazar muchas de las normativas de la fe bíblica ortodoxa. También rechaza los hechos milagrosos de las Escrituras que ha catalogado como una rotunda mentira. Para la teología de la liberación, Dios ya no es un ser Divino Personal y Todopoderoso sino una fuerza del bien que ama a todos y que llena el universo, rayando con esto en el panteísmo, tal como lo proponen algunas de las corrientes de la filosofía secular. La teología de la liberación concilia perfectamente con el pensamiento de Kant que dice que la revelación viene de adentro de uno mismo más que de una voz que viene de afuera. La teología de la liberación no cree en hechos sobrenaturales o milagros registrados en Biblia. Según ella, sería una violación a las leyes naturales impuestas por Dios. Por lo tanto, el nacimiento virginal de Cristo, sus milagros de poder, su resurrección, su ascensión al cielo, y su regreso a la tierra en poder y gloria, son para ella únicamente mitos. Cree en la teoría de la evolución, sosteniendo que Dios por medio de la naturaleza mejora las especies animales, incluyendo al hombre. La Iglesia Episcopal de los Estados Unidos fue fundada en 1789 cuando se proclamó la independencia de las Trece Colonias Americanas. Aunque se sabe que antes de la guerra de la independencia americana la Iglesia Episcopal era parte de la Iglesia de Inglaterra que se encontraba bajo el poder de la monarquía. No es nada extraño saber que la Iglesia Episcopal aprueba mucho del sistema doctrinal de la teología de la liberación: Un sacerdote católico Salvadoreño que renunció a la Iglesia Católica de Washington hace siete años, conocido por sus ideas liberales y principios revolucionarios cuyo nombre es Vidal Antonio Rivas y que ha sido aceptado por la Iglesia Episcopal, dice de ésta:
«La Iglesia Episcopal es muy abierta en la línea de seguir la teología de la liberación y eso le favorece, dice Rivas, porque le da más apertura para trabajar y “no estar atado mucho a una dependencia teológica solamente de visión europea, sino un poco más de visión latinoamericana”».

Rick Warren, autor de libro tan conocido y de éxito como es Una Vida con Propósito, que con álgida intención ha influenciado errónea y magistralmente con él a las Iglesias Cristiana (pienso con mucha seriedad si lo serán acaso) en una buena parte, ha logrado descaradamente decir que los episcopales y los cristianos deben estar juntos porque el Salvador que conocemos unos y otros es el mismo. También expone que dentro de las Iglesias se requiere de un cristianismo social, aparte del cristianismo evangélico protestante que promueve la salvación individual. No se necesita ser muy listo para apreciar que en la semejante y distorsionada declaración los propósitos de Warren son crasamente ecumenistas. Para los que no lo saben, el sistema ecumenista busca la conciliación de todos sistemas cristianos sin importar sus credos que son fuertemente antagónicos entre uno y otro, pero aun así hay aceptación y tolerancia porque surge un respeto entre los diferentes dogmas y creencias adheridos a este sistema universal de concilios religiosos que es Anti-Dios con vasta seguridad (Ecumenismo). Miembros de la Iglesia Protestante y Católica Antigua, de la Iglesias Ortodoxas Orientales, de la Iglesia Copta, incluso, de grupos religiosos paganos, pueden unirse para la gran obra social e industrial que propone el Ecumenismo: Un obra social sin salvación. «Id y predicar el evangelio a toda criatura. . .» parece que para ellos no tienen ninguna importancia para el alcance del perdido, pero si la obra terrenal y social que ofrece apoyo temporalmente material pero que no salva para nada del fuego del Infierno. Increíblemente los cristianos de las iglesias que han aceptado los libros de Warren como una bendición, desconocen o pasan como deliberados inadvertidos (desinteresados) lo que Warren-hereje promueve verdaderamente: una total maldición, y no sólo por sus mentiras escritas sino también por su instigación ecumenista.

En su libro «Una Vida con Propósito» Warren asegura falsamente un cambio en el creyente en un término de 40 días (una sarta de enseñanzas motivacionales-psicologías hay en él). Vean lo absurdo de su comentario:

“Es evidente en la Biblia, que Dios considera los 40 días como un período espiritual significativo. Siempre que Dios quiso preparar a alguien para llevar a cabo sus propósitos, usó 40 días”. (Pag. 7).

Uno de los ejemplos que usa (hay otros más en su libro) para justificar su teoría lo toma con el de Moisés. Warren dice que Moisés tuvo un cambio total personal y fue cuando recibió las tablas de la ley después de los cuarenta días que estuvo en el Monte Sinaí. Para ser sinceros, el libro del Éxodo no dice nada al respecto (semejante cosa, podríamos incluir además). La Biblia no asegura jamás que la gente tenga un cambio radical después de los 40 días a la conversión inmediata. Es más, la Biblia narra que Moisés desobedeció a Dios y por tal causa no puedo entrar a la tierra prometida, por golpear la roca de la que brotó agua. Y tenga por seguridad hermano o amigo, que ya habían pasado más de 40 días entre el suceso del Sinaí y del que se narra con anterioridad. Pablo reprende a Pedro por obligar a los gentiles a judaizar (Gal. cap. 2), y dice el apóstol de Tarso que lo que hacía Pedro era digno de condenar. El Gran Pilar de la fe cristiana, el apóstol Pedro, que a pesar de los muchos años de haber conocido al Señor, sigue cometiendo, aunque no como al principio, errores humanos. ¿Compagina lo anterior con la teoría expuesta por Señor Warren de un cambio total en 40 días? ¡Por favor!

Rick Warren es un hereje de altura asombrosa que continua engañado a muchos en las Iglesias que se hacen llamar de Cristo, engendrando condenación segura para sus vidas con sus libros sincréticamente espiritualizados con verdad bíblica y con psicología terrenal. Además, ensalza un ecumenismo que no tiene que ver nada con los principios divinos para la salvación de los hombres perdidos. La gente tiene la culpa por no averiguar las verdaderas intenciones de este hombre que son nefastas para la salud espiritual del pueblo de Dios.

Dios les bendiga siempre hermanos y amigos que nos visitan.