Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

jueves, 16 de abril de 2009

EL MITO DEL JESÚS ZEUS




Una de las acusaciones comunes en contra del nombre Jesús en el movimiento del Nombre Sagrado es que la forma Griega IhsouV (pronunciada Iesus), del cual se derivada finalmente el nombre castellano "Jesús", es una corrupción Griega que invoca a Zeus. La discusión principal en apoyo de esta aseveración es la similitud en el sonido entre la última sílaba de la forma castellana "Je-sús" y el sonido del nombre Zeus. La teoría es propuesta en un número de publicaciones del Nombre Sagrado incluyendo el diccionario al final de las Escrituras, una versión "restaurada" de la Biblia publicada por el así llamado Instituto para la Investigación de la Escritura, y el éxito editorial las Costumbres Fosilizadas "de Lew White.


Cito de Las Costumbres Fosilizadas. p.18 donde Lew White, en aparente aprobación, cita de un libro llamado Diccionario de Tradición y Leyenda Cristiana por J. C. J. Metford:

"Se sabe que los nombres Griegos que terminan en sus, seus, y sous, (que son pronunciaciones fonéticas para Zeus) fueron aplicados por los Griegos a nombres y áreas geográficas como una manera dar honor a su deidad suprema, Zeus. Ejemplos son…Parnaso (Parnassus en inglés, una montaña sagrada en Grecia; La deidad Griega del vino y el hijo de Zeus, Dionisio (Dionisius, en inglés); El héroe Griego de la Guerra Troyana fue Odiseo (Odysseus, en inglés). Hay un montón de otras palabras Griegas que terminan con "sus" como la ciudad de Tarso (Tarsus en inglés) que significa ("sudor de Zeus") y Pegaso (Pegasus en inglés).

La anteriormente cita también aparece en el libro Las Escrituras, una versión "restaurada" de la Biblia publicada por el así llamado Instituto para la Investigación de la Escritura. Antes de que nos veamos un poco más cerca a las afirmaciones anteriormente citadas, primero veamos cómo es pronunciado el nombre Zeus en Griego, porque, después de todo, son los Griegos los que están supuestos haber complicado todo completamente. En inglés Zeus es pronunciado como "züs" porque la - eu toma el sonido de - u o el sonido de uno -oo como "zoológico".

En Griego, sin embargo, el nombre Zeus está escrito y es pronunciado como "Zefs" (con una e firme y un sonido fuerte) como sigue:

Z Suena como la - z de zapato
e Suena como - e de eso
u Suena como la – u de uno
V Suena como la - s en salsa

Ahora, puedo oírle pensando, ¿cómo podría en el mundo la letra "u" sonar como una "f". Es muy simple. En el Griego cuando la letra ""u"" sigue a la letra ""e" o la letra ""a"" suena como una "f" o como una "v" (a menos que dos puntos sean colocados encima de ella como éste: ϋ). Esta combinación eu o au es llamado un diptongo y es una de las reglas más simples de pronunciación en el lenguaje Griego. Cada Griego lo sabe.

Además, mientras la letra s en español puede sonar casi como una z como en el caso con la primera ‘s’ en la palabra Jesús, en el Griego –s/V siempre tiene una pronunciación suave claramente distinguible del sonido de la z. Otra vez, ésta es una regla muy simple de pronunciación Griega de la que cada Griego está al tanto.¡Si usted juntara los dos pedazos de información de arriba se hace evidente que en el lenguaje Griego ZeuV y IhsouV no suenan del mismo modo en absoluto!
.

ZeuV tiene un fuerte sonido de la z; Un sonido fuerte de la e; y un sonido claro de la f; todo de lo cual falta en IhsouV.


IhsouV Tiene un sonido suave; Y un sonido de la u (ou en Griego concuerda con el español - u y es pronunciada como la u de unidad); Ambos de los cuales falta en ZeuV.

¡De hecho, la única similitud de sonido entre las dos palabras en Griego es el sonido final de la s, lo cual resulta ser el final más común en el idioma Griego!

Ahora, una palabra acerca de la ‘s’ final y la cita que di arriba del libro Costumbres Fosilizadas. ¿Es cierto que los Griegos sumaron a nombres que terminan en sus, seus o sous para hacerles sonar como a Zeus? La respuesta es un rotundo NO. La persona que escribió esto (y aquellos que los citan) obviamente saben poco del lenguaje Griego.

Ante todo, algunos de los nombres a los que él se refiere como Parnaso y Tarso No son aun Griego. ¡Cada lingüista Griego digno de respeto sabe que a la toponimina y las palabras Griegas que terminan en ‘sus’ como a Parnaso (parnasus en inglés), son de hecho pre-Griegas, o sea estaban funcionando antes de que los Griegos llegaran y antes de que Zeus viniera en la escena!


En segundo lugar, Parnaso (parnasus en inglés), Tarso (Tarsus en inglés), Odiseo (odysseus, en inglés), pegaso (pegasus, en inglés) y las otras palabras a las que él se refiere como los ejemplos de finales parecidos a Zeus, en el Griego no terminan en sus, eus o sous.

Parnaso (Parnasus, en inglés). En Griego es deletreado y pronunciado como Parnassos.

Tarso (Tarsus, en inglés). ..Es deletreado y pronunciado como Tharsos.

Odiseo (Odysseus, en inglés) es deletreado y pronunciado como Odysseas.

Pegaso (pegasus, en inglés) es deletreado y pronunciado como Pegasos.

Es evidente que ninguno de estos, o cualquiera de los demás que él menciona suena o se parece a la pronunciación Zefs que vimos arriba, es la forma que los Griegos pronunciaron Zeus.


Finalmente, es digno de notar que cualquier sugerencia de que la ‘s’ final en la palabra Jesús se agregó para hacer que el nombre sonara más como el nombre Zeus es una pura mentira. La letra ‘s’ es simplemente el final más común no sólo de nombres masculinos sino que también de sustantivos masculinos en general, y también de adjetivos y pronombres. Su propósito no es recordarles a las personas de Zeus sino simplemente facilitar la variación de la declinación (variación de la forma del sustantivo, adjetivo, pronombre, o verbo).

Hemos visto arriba que en el lenguaje Griego no hay similitud de sonido u ortografía entre Zeus y Jesús. Alguien que sabe aun un poco de Griego conoce esto. La pregunta por consiguiente que se levanta es ésta: Si no hay similitud en Griego entre Zeus y Jesús, ¿por qué hacen esta asociación J. Metford, Lew White, el Instituto para Investigación de la Escritura y muchos maestros del Nombre Sagrado? ¿Por qué persiste este mito entre los grupos del nombre Sagrado?


Hay dos opciones. Ya sea estas personas saben que la asociación no es válida pero prefieren usarla puesto que satisface sus propósitos, en cuyo caso manifiestamente mienten; O, no saben casi nada acerca del idioma Griego. Me gustaría pensar que las personas del nombre Sagrado son lo suficientemente honestas para no mentir. Esto nos deja sólo la segunda opción, a saber, que no saben casi nada acerca del idioma Griego.

Esta ignorancia de su parte no es excusable. Cuando dicen que el nombre que Jesús está relacionado con Zeus, es una acusación muy seria. Ellas deberían hacer alguna investigación SERIA antes de que hagan tal afirmación. Digo, ¿acusaría alguien a su vecino de robar un millón dólares si él no tuviese alguna evidencia sólida para respaldar la acusación? Si nosotros no nos atrevemos a radicar una acusación y condenar a los humanos asociados sin una prueba tangible, ¿cómo pueden hacer tales reclamos acerca del nombre del Salvador sin primero hacer alguna investigación básica?


El hecho que el así llamado Instituto para la Investigación de la Escritura también regurgite este mito hace una farsa del reclamo de que ellos son un Instituto de Investigación. Digo, ¿qué clase de investigación hicieron en este asunto? ¿Se molestaron aun en preguntarle a un griego acerca de eso? ¿Inspeccionaron para ver la pronunciación Griega? Cualquier Griego les pudo haber dicho qué tan tonta es la aseveración. Realmente, ¿qué clase de investigación hicieron antes de publicar tal basura?

Una de las cosas que aprendí desde la infancia es que la verdad puede pasar por la prueba del escrutinio. Los invito a las buenas personas involucradas en el movimiento del nombre Sagrado a estudiar bien antes de publicar tales acusaciones superfluas y tontas porque al fin, no es sólo su registro que deslustran; también cargan al hombro la responsabilidad por los pobres almas que conducen al engaño.




miércoles, 15 de abril de 2009

¿JESÚS= ZEUS?


Muchas personas del movimiento del nombre sagrado creen y abiertamente propagan el mito de que el nombre de Jesús está de algún modo vinculado o derivado etimológicamente con el nombre Zeus. Algunos lo creen, pero saben que no puede ser substanciado por la investigación y son silenciosos acerca de ello. Las personas más informadas dentro del movimiento abiertamente niegan la verdad de eso. Algunos de estos parecen querer fingir que el mito nunca fue enseñado por los antiguos agitadores y hombres de acción del movimiento y no está ahora siendo enseñado dentro del movimiento.


Se me ha dicho burlonamente e insultantemente, que por afirmar “que Eeyaezus [Jesús?] no tiene nada que hacer con Zeus” es mi máximo obstáculo intelectual”. Esto vino de un hombre inteligente que quiso tratar la doctrina de la revelación del nombre sagrado conmigo en un nivel más alto. Algunas personas del nombre sagrado enseñan esta doctrina falsa; Algunos no lo hacen. A pesar de la posición que una persona individual del Nombre sagrado pueda tomar, queda este hecho: Un segmento grande del movimiento todavía cree esta mentira. Promover el mito Jesús= Zeus a los nuevos conversos es una forma fácil para apartarlos de mencionar el nombre de Jesús. Les da una razón para mirar por encima del hombro, aun odiar, el nombre de Jesús. Los maestros del movimiento usan esta mentira como un anzuelo por la necesidad que muchas personas tienen de poseer un conocimiento esotérico que les dé una superioridad sobre otros. Ellos podrían decir: “Sabemos más de lo que usted sabe y si usted supiese dónde se originó el nombre de Jesús, usted no lo estaría usando”.


Excepto en las mentes de numerosas personas del nombre sagrado, no hay absolutamente conexión alguna entre el nombre Jesús y el nombre Zeus. Es fácil, sin embargo, que maestros del nombre sagrado saquen este conejito doctrinal del sombrero del movimiento del nombre sagrado y conduzcan a las personas con engaño a pensar que es real. No es de cualquier sustancia. Es especialmente fácil engañar a las personas que están deseosas de creer algo. Muchos de ellos no están interesados en ir más allá y están adiestrados para no pedir documentación de investigación. Usted puede estar seguro de una cosa, cuando esta conexión mítica entre Jesús y Zeus es antepuesto a un grupo de gente, el maestro del nombre sagrado emite calumnias y desdén sobre el nombre de Jesús.


Sea establecido primero y con énfasis que no todas las personas del nombre sagrado creen que el nombre Jesús es derivativo del nombre Zeus. Es, después de todo, una mentira. No tiene fundamento en alguna investigación legítima. La enseñanza es denegada por algunos; debería ser denegada por todas las personas del nombre sagrado. Esta enseñanza es el producto de las imaginaciones fértiles de maestros del nombre sagrado.


Primero, esta doctrina ha sido enseñada y reproducida en diversas publicaciones del nombre sagrado desde los tempranos días del movimiento del nombre sagrado. Podemos tener la seguridad de que fue enseñado desde los púlpitos del nombre sagrado mucho antes. Está todavía siendo enseñado ambos oralmente y en impresión por numerosos grupos. Una mayoría grande de creyentes del nombre sagrado se inclina a esta enseñanza falsa y lo promueven como si fuera un hecho.


En segundo lugar, el nombre Jesús tiene una sana historia etimológica, fácilmente investigable, y bien establecida. No es ahora, ni ha sido alguna vez conectado etimológicamente con el nombre Zeus. Las personas del nombre sagrado fácilmente podrían encontrar esta etimología, si ese fue su deseo. Algunos han hecho eso.


EL NOMBRE DE JESÚS TIENE UNA HISTORIAL ETIMOLÓGICA REAL


A pesar de una preponderancia de la ficticia tontería presentada por el movimiento del nombre sagrado, el nombre Jesús tiene una historia muy distinta y trazable. El hecho de que muchas personas del nombre sagrado no parecen poder averiguar la raíz del nombre de Jesús, de ninguna manera disminuye la verdad sobre el nombre. No tenemos que confiar sobre trabajo de conjetura y suposición para averiguar sobre su nombre.


CREER LA MENTIRA DE JESÚS= ZEUS: NO TODAS LAS PERSONAS DEL NOMBRE SAGRADO LA CREEN


Algunas personas del nombre sagrado han hecho investigación con una mente abierta y están convencidas que ellos no deberían ya promover la falsedad de Jesús = Zeus. Un antiguo creyente del nombre sagrado que no es un cristiano y aún tiene mucho amor por la gente en el movimiento, me comentó de esta manera sobre el mito Jesús = Zeus: “como probablemente sabes, esta doctrina simplemente no es verdadera.” Él anima a los editores de movimiento del nombre sagrado a quitar esta enseñanza falsa de su literatura.


Otro maestro del nombre sagrado que es conocido entre la comunidad de Internet del nombre sagrado, dice que él ha venido a creer que Jesús no es sacado de Zeus. Él ahora piensa que IhsouV, Jesús, es una tentativa muy pobre de transcribir el nombre Yahshua en el griego.


Estos hombres y otros dentro del movimiento han venido a darse cuenta que la promoción de esta mentira simplemente los hace, el movimiento mismo, y otras enseñanzas del movimiento, sospechosas. Esto muestra que ellos no han hecho y quizás no saben hacer una investigación de calidad. La gente del nombre sagrado más astuta e informada y mejor ha parado o está en el proceso de parar la propagación de esta mentira.


¿DE DÓNDE VINO EL NOMBRE JESÚS?


Un poco de investigación nos informará en cuanto a la derivación del nombre de Jesús. Los diccionarios ayudarán a aquellos que tienen una buena voluntad de aprender. Estas clases de libros están a la mano para la mayor parte de las personas. No hay ninguna excusa. No hay absolutamente ninguna excusa para la propagación continuada de esta mentira.


Podemos investigar el Antiguo Testamento, escrituras apócrifas, el Nuevo Testamento, y escrituras seculares a partir del período de tiempo relevante a nuestro estudio.


El DICCIONARIO


Jesús: [a. L. Iesus, a. Gr. 'IhsouV, ad. Jeshua Heb. tardío o Aramaico, para Jehoshua o Joshua temprano (explicado como ‘Jah [o Jahveh] es la salvación’), un nombre personal judío frecuente.”


Guillermo Little, et al., editores., el Diccionario Oxford Universal sobre Principales Históricos. (Londres: Prensa de la Universidad de Oxford, 1955).


Aquí, puede verse que el castellano Jesús se ha derivado del latín, Iesus. Iesus entonces, es del griego IhsouV, que es por su parte del Jeshua hebreo tardío o Aramaico. Jeshua fue sacado del hebreo más temprano Jehoshua - nuestro Josué en español.


EL DICCIONARIO DE LA BIBLIA


Del Diccionario de Westminster de la Biblia, sobre Jesús:


“(je’zus) [Lat. Del Gr. Iesous, que es para el Heb. Jeshua, una forma tardía de Jehoshua o Joshua ...]“


John D. Davis, el Diccionario de Westminster de la Biblia, (Filadelfia, la Prensa de Westminster, 1944).


El maestro promedio del nombre sagrado puede citar nueve clases de la investigación intentando demostrar su doctrina. Por qué no pueden ellos simplemente leer el diccionario sobre la derivación del nombre de Jesús. No es derivada de la palabra Zeus.


LA ORTOGRAFÍA CAMBIÓ CON LOS AÑOS


En vista del hecho que el Nuevo Testamento no fue escrito en hebreo o en Arameo, ningún manuscrito antiguo del Nuevo Testamento en estas lenguas existen. Por lo tanto los maestros del nombre sagrado están compelidos a ir al Antiguo Testamento en una tentativa de recuperar un nombre hebreo que podría haber sido llamado nuestro Salvador. Ellos van, por supuesto, al nombre de Josué.


Desatendiendo los aproximadamente cuatrocientos años de lapso entre la escritura del último libro del A.T. y el nacimiento del Mesías estos maestros esperan que nosotros creamos que la ortografía hebrea y la pronunciación del nombre de Josué permanecieron estáticas durante estos años. A ninguno le importa ocuparse de las tres ortografías y pronunciaciones para el nombre de Josué durante el tiempo del A.T


Hay tres ortografías diferentes para el nombre Josué en el Antiguo Testamento. Yeshua en ambos el arameo temprano como el hebreo moderno es hwhy. La ortografía para este nombre evolucionó, junto con la lengua hebrea, por el período de aproximadamente mil años, el tiempo de la escritura del Antiguo Testamento.


Las variaciones en la ortografía del nombre de Josué han llegado a nosotros en letras hebreas convencionales. Las letras hebreas convencionales son en verdad el alfabeto Aramaico. Este se parece bastante al alfabeto castellano que es simplemente el alfabeto romano con variaciones leves. Los Judíos abandonaron su propio alfabeto y comenzaron a usar el Aramaico después del cautiverio babilonio.


Las ortografías son escritas hyiwvhy, iwhy, e ivwvhy. Las referencias bíblicas para estas tres formas bíblicas para saber escribir correctamente y pronunciar el nombre de Josué el hijo de Nun, son:


* Nehemiah 8:17 iwhy
* Número 13: ¿16 c? ¿x c w? h y u c w h y
* Juzga 2: 7 ivwvhy


Sería una buena idea, para alguien suficientemente interesado, comprobar el texto hebreo del A.T. para estas referencias. No es comúnmente reconocido entre la gente de movimiento del nombre sagrado que hay tres ortografías para el nombre de Josué. La razón de esto es que para el nombre del Mesías, muchos de ellos arbitrariamente picotean una ortografía y pronunciación en la exclusión de las otras dos.

LA TRANSCRIPCIÓN DEL NOMBRE JOSUÉ EN LA VERSIÓN DE LOS SESENTA


Quizás, el primer uso registrado del nombre griego Jesús, IhsouV, entre la gente judía es una transcripción para el nombre hebreo iwvhy - Joshua - está en la Versión de los sesenta. La Versión de los sesenta es a veces referida como los LXX. Esta traducción del Antiguo Testamento hebreo al griego comenzó aproximadamente 270 A.C. y siguió durante algunos años después. Cuando el nombre hebreo está en el texto, sin falta, es transcrito en el griego como IhsouV, Jesús.


La cuestión que los maestros del nombre sagrado, que propagan esta mentira de Jesus=Zeus, deben dirigirse es cómo y por qué los eruditos judíos habrían elegido una palabra que significa al hijo de Zeus para ponerle como nombre al gran héroe de su pasado.


Estos Rabinos no convirtieron el nombre de aquel gran héroe israelita en el Hijo de Zeus, Curando Zeus, y seguramente no Ie-Zeus. Este parece obvio a cada uno excepto a la gente de nombre sagrado que todavía propaga esta mentira. Muchos de ellos la han dejado.


EL NOMBRE JESÚS EN LOS LIBROS APÓCRIFOS DE LA BIBLIA


El libro apócrifo de Eclesiástico, también llamado la Sabiduría de Jesús el hijo de Sirac, fue probablemente escrito a principios del tercer siglo A.C. Al principio escrito en el hebreo por un Josué hijo de Sirac, fue traducido en el griego aproximadamente 132 A.C.


Lea este pasaje corto de la introducción escrita por el nieto de Josué que tradujo el trabajo en el griego.


“Alguien que valora el aprendizaje debería ser capaz de ayudar a otros por lo que él mismo dice y escribe. Por eso mi abuelo Jesús se dedicó a la lectura de la Ley, los Profetas, y los otros libros de nuestros antepasados.”


El nombre del abuelo es iwvhy, Josué. Su nieto tradujo el libro en el griego, la lengua que muchos de los Judíos aprendieron de la infancia. Al mismo tiempo, él transcribió el nombre de su abuelo en el griego como IhsouV, Jesús. Debería ser entendido que en este tiempo en la historia, no todos los Judíos hablaron hebreo. Quizás sería bueno leer del capítulo de dos de Hechos.


Hechos 2:5. Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. 6 Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. 7 Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? 8 ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido?9 Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, 10 en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, 11 cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.


Como hoy, así también en aquel día, no todos los Judíos hablan Hebreo. De hecho la mayor parte de Judíos no hablan Hebreo. El Hebreo no era la lengua de los Judíos de la Diáspora. El Hebreo no era la lengua de los Judíos de Judea. Esto había dejado de ser tantos años antes de que Josué, hijo de Sirac, escribiera su libro de la sabiduría. Por lo tanto, su nieto vio la necesidad de traducir su trabajo en el Griego. El Antiguo Testamento Hebreo había sido traducido ya en el griego por la misma razón.


La gente del nombre sagrado que todavía se agarra a la doctrina Jesús=Zeus, espera que nosotros creamos que el traductor eligió una palabra griega que significa Hijo de Zeus y lo usó para el nombre de su abuelo.


Que alguien debiera creer tales tonterías, es absurdo y simplemente no es el caso. Él realmente transcribió el nombre Hebreo completamente bien. Este ha sido usado durante siglos desde entonces. [NOTA: traducir significa traer, tan aproximadamente como sea posiblemente, el sentido de una palabra de una lengua a la otra. Un ejemplo es la palabra Griega ballw, ballo. La traducción castellana de esta palabra es el TIRAR.
Transcribir significa traer, tan cerca como sea posiblemente, el sonido de una palabra de una lengua a la otra. Por ejemplo, la palabra castellana Bautizar es una traducción de la palabra Griega baptizw, baptizo (La traducción sería inmersión). De Modo que en la nueva lengua la palabra suena lo mismo o casi lo mismo.]


Una observación interesante consiste en que mientras la gente del nombre sagrado es rápida para informarnos que ellos no creen en una traducción inspirada de la Biblia, ellos seguramente creen en las transcripciones inspiradas de los nombres sagrados. Éstas, por supuesto, son siempre sus propias traducciones y unas aprobadas por ellos.


EL NOMBRE DE JESÚS EN EL NUEVO TESTAMENTO


El nombre de Nuestro Salvador le fue dado del cielo aproximadamente cuatro a ocho años de la Era Cristiana. Parece obvio que le dieron el mismo nombre que llevó el gran líder de Israel, Josué, él el hijo de Nun. No sabemos y no podemos saber cómo su nombre fue escrito o dicho en el Hebreo. El nombre puede nunca puede sido escrito en el hebreo en absoluto, sino en Aramaico.


Sin embargo, aun si su nombre fue escrito en el Hebreo o Aramaico, no tenemos ningún registro de ello. Los maestross del nombre sagrado nos dicen que su nombre tuvo que haber sido dicho en el Hebreo. Más probablemente éste era Aramaico. Ya sea uno o el otro, no hay aún ningún registro de ello.


Tenemos realmente el registro histórico. Este es el Nuevo Testamento. En cada caso donde los escritores de este libro transcribieron el nombre del Mesías en el griego ellos eligieron IhsouV, Jesús, como la transcripción correcta.


Cuando Jesús nació dentro de la cultura mezclada Hebrea, Griega, y cultura romana de Judea y Galilea, se conocía ya cómo su nombre debería ser transcrito en el Griego. Este había sido establecido aproximadamente trescientos años antes. Aquel Jesús que vivió en una cultura variada se muestra, entre otras cosas, en el letrero encima de él en su muerte. Este estaba en tres lenguas, Hebreo, Griego, y Latín. Tenga en cuenta que Galilea, debido al dominio Gentil (griego), es llamada en la Escritura, Galilea de los Gentiles. El área había estado en la dominación griega desde Alejandro el Grande, siglos antes de que Jesús naciera.


La transcripción de iwvhy (independientemente de la ortografía del nombre del Mesías que pudo haber sido usado entonces), hecha por los apóstoles y hombres apostólicos cuando ellos escribieron el Nuevo Testamento, es IhsouV, Jesús. No Zeus. Ningún hijo de Zeus. No Ie-Zeus. Sólo Jesús.


Aquí está una pregunta para todos nosotros. ¿Confiaremos que la transcripción hecha por los maestros del nombre sagrado o confiaremos en la transcripción hecha por los hombres que escribieron el Nuevo Testamento? Creo que me sujetaré al libro del Nuevo y sus escritores. Uno es capaz de ver que en este punto así como en numerosos otros, los maestros del nombre sagrado son dejados en una posición de vergüenza.


EL NOMBRE JESÚS EN DOCUMENTOS SECULARES


La transcripción del nombre Hebreo y Aramaico de Josué el hijo de Nun en el Griego como IhsouV durante el tiempo tanto antes como después del Salvador vivió es certificada por las pruebas de manuscritos. Éstos están disponibles para el estudio en cualquier biblioteca de universidades principales. En éstos también no podemos encontrar ninguna conexión de Zeus en el nombre de Jesús.


Yo Podría sugerir un manuscrito para la consideración. Este es 5/6 Hever Babatha Archivo, el Documento 2 griego (5/6 HevBA 2).


Una copia del manuscrito en película, con todos sus rasgones, daño, y otras imperfecciones, puede ser encontrada en el E. L Sukenik Volumen Conmemorativo (1889 - 1953), redactores N. Avigad, y. Al-., Sociedad de Exploración de Israel, Jerusalén, 1976.


Un juego de copia no manuscrito en el tipo moderno (es más fácil leer) puede ser visto en el libro, Eretz-Israel, Estudios Arqueológicos, Históricos y Geográficos, Volumen Ocho, la Universidad hebrea de Jerusalén, el Santuario del Libro, et. al., pg. 50. Esta copia tiene tanto textos Aramaicos como Griegos.


Otra copia en el tipo moderno está en la página 162 de un Manual de Textos Palestino Aramaico, (Segundo siglo A. C.—Segundo siglo A. D.), editor Joseph A. Fitzmyer, S.J., et.al., Prensa de Instituto Bíblica, Roma, 1978. Esta copia tiene sólo la sección de Aramaico, líneas 11, 12, y 13. Esta tiene una traducción inglesa agradable en la página opuesta.


Este interesante manuscrito si algo inusual fue encontrado en Nahel Hever. Seguramente es conmovedor a nuestra discusión de la transcripción del nombre de nuestro salvador en el Griego en los siglos primero y segundo de la era común.


El documento lleva la fecha 19 de agosto, A. D. 132. Este es un recibo dado por Babatha al guarda judío de su hijo para el pago de seis denarios para el alimento y vistido para su hijo, Jesús. Está escrito tanto en Aramaico como en Griego.


En la línea 12, en la porción Aramaica, dos veces repetido está el nombre del muchacho, iwhy. Este es la forma acortada del nombre comúnmente usado durante este período. En la línea 16 de la porción Griega, está la transcripción, IhsouV. En documentos seculares, el nombre Jesús es la transcripción para el nombre Josué.


La información entomológica con relación al nombre JESÚS está bien documentada. Y la documentación está fácilmente disponible. No hay excusa para que las personas del movimiento del nombre se revuelquen en el error en el que ellos están. No hay excusa que los maestros del nombre sagrado continúen en este fraude.


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EL RAPTO....¿CUÁNDO?

Por Anthony Buzzard

Todos nosotros creemos en el “RAPTO” — el acontecimiento por el cual los cristianos vivos serán cogidos desprevenidos en el aire (”raptados”) para encontrarse con Cristo mientras él baja hasta la tierra en Su venida. (1 Tes. 4:13-18). Sin embargo, en los 1830s surgió una opinión completamente nueva de la Segunda venida. Fue sugerido por algunos de los hermanos del (Plymouth Brethren) que la Segunda venida ocurrirá en dos etapas bien definidas:

1) Cristo llegará a quitar (raptar) a la iglesia por siete años.
2) Cristo llegará siete años más tarde con la iglesia para castigar el mundo y establecer el Reino de Dios en tierra.

Desde el principio esta nueva opinión de la Segunda venida causó una aguda división. Sobre los pasados 150 años ha creado una gran cantidad de conflicto. Los exponentes principales del así llamado “rapto pretribulación” está la facultad del Seminario Teológico de Dallas. La enseñanza se ha propagado en muchas iglesias fundamentalistas americanas.

Un número de eruditos ha escrito libros para refutar el rapto pre tribulacional que les fue enseñado cuando niños. Puesto que la pregunta tiene que ver con el horario de Dios, es un asunto importante. Somos urgidos para hablar unánimemente en estos asuntos (1 Cor. 1:10).

Cuando el rapto pre tribulacional fue introducido en el movimiento de Hermanos en Inglaterra en el último siglo, no debe suponerse que todos los hermanos aceptaron los nuevos puntos de vista. El siguiente extracto de las escrituras de George Muller, el “apóstol” de la fe y fundador de orfanatos en Inglaterra, es significativo. Preguntado poco antes de su muerte si los cristianos debían esperar el regreso de nuestro Señor de un momento a otro, o si ciertos acontecimientos deben cumplirse antes de que él venga otra vez, Muller contestó como sigue:

“Sé que en este tema hay una gran diversidad de juicio, y no tengo el deseo de forzar en otras personas la luz que tengo para mí mismo. El tema, sin embargo, no es nuevo para mí; Porque habiendo sido un estudiante cuidadoso, diligente de la Biblia por cincuenta años, mi mente por mucho tiempo ha estado decidida en este punto, y no tengo la menor sombra de duda acerca de ella. Las Escrituras dan explícitamente fe de que el Señor Jesús no vendrá hasta que la Apostasía haya tenido lugar y el hombre de pecado (el anticristo) haya sido revelado, como se ve en 2 Tes. 2:1-5. Muchas otras porciones de la Palabra de Dios claramente enseñan que ciertos acontecimientos deben cumplirse antes del Regreso del Señor Jesucristo ” (citado en El Advenimiento Venidero de Cristo, por Alexander Reese, Gran Rapids: Publicaciones Internacionales, p. 27).

Un predicador londinense destacado, Cambell Morgan, el “Dwight Moody” de Inglaterra, le preguntaron lo siguiente durante el curso de una conferencia pública:
“Después de su largo estudio y exposiciones extensivas de la Biblia, Dr. Morgan, ¿encuentra usted alguna autorización para las distinciones que muchos maestros de la Biblia provocan entre la segunda venida del Señor por los suyos (El rapto) y la venida del Señor con los suyos (El Apocalipsis), con un lapso de tiempo de tres y medio o siete años entre estos dos acontecimientos “? ¡”Enfáticamente no”!, contestó el Dr. Morgan. “Sé a fondo esa opinión, pues en anteriores años de mi ministerio lo enseñé y lo incorporé en uno de mis libros titulado el Método de Dios con el Hombre. Pero un estudio adicional me convenció del error de esta enseñanza que yo en realidad me metí a comprar las placas de ese libro a mi propio editor publicista y las destruí. La idea de una venida separada y secreta de Cristo para raptar a la iglesia antes de su venida en poder y gloria es un capricho de interpretación profética sin ninguna base bíblica del todo” (el Trasfondo para el Dispensationalism, por clarence Bass, la Cámara del Libro Baker, p. 17, énfasis añadido).

Ningún estudiante de la Escritura necesita tener alguna duda acerca del orden de los acontecimientos descritos por Pablo:

1) La Apostasía (desviándose de la fe) (2 Tes. 2:1-3).
2) El hombre de Pecado (el anticristo) revelado. (2 Tes. 2:1-3).
3) Cristo viene a recoger a la iglesia (2 Tes. 2:1, 8).

Contradiciendo a Pablo, el Dispensacionalismo y la teoría del rapto pre tribulacional desde 1830 enseña:

1) Cristo viene en secreto a recoger a la iglesia.
2) El hombre de Pecado está revelado.
3) Cristo viene públicamente con la iglesia.

Pablo específicamente advirtió en contra de los maestros que prometieron que el día del señor y nuestro encuentro juntos con Jesús antecederían al anticristo y la tribulación (vea a 2 Tes. 2:1-3). En los intereses de una comprensión evidente de la Biblia, el lector es urgido para releer a Mateo 24 y 2 Tesalonicenses 2:1-10:

Primero el anticristo y la tribulación (Mat.24:15ff.)

Después de la gran tribulación, la venida de Jesús para congregar a los santos (Mat. 24:31).

Note también: Los cristianos continuarán experimentando problemas hasta la venida pública y espectacular de Jesús para castigar el mundo. Pablo difícilmente pudo haber escrito 2 Tesalonicenses 1:7 si él hubiese creído en una “venida” anterior. En ese verso él manifiesta que a los cristianos les será concedido alivio del sufrimiento, “cuando el Señor sea revelado del cielo en fuego llameante tomando venganza en aquellos que no obedecen el Evangelio”. Hasta que Cristo venga en poder para establecer el Reino de Dios en la tierra, los creyentes deben resistir las adversidades que acompañan la vida como un cristiano. No hay alivio de la angustia siete años antes de la llegada pública de Jesús.

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lunes, 13 de abril de 2009

EL APÓCRIFO 1 Jn. 5:7


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Apócrifo, fa. (Del lat. apocryphus, y este del gr. ἀπόκρυφος, oculto).
Adj. Fabulosa, supuesto o fingido. 2. Dicho de un libro atribuido a autor sagrado: Que no está, sin embargo, incluido en el canon de la Biblia.

Espurio, ria. (Del lat. spurĭus). adj. Bastardo (ǁ que degenera de su origen o naturaleza). 2. Falso (ǁ engañoso). V. hijo ~.

«Porque tres son los que dan testimonio en el cielo: el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; y estos tres son uno» (1 Jn. 5:7).

Debemos recordar necesariamente, por la exigencia de la ignorancia empedernida en querer encumbrase sobre la verdad, a pesar de nuestros claros y bien intencionados escritos anteriores del tema a tratar nuevamente aquí ahora, que 1 de Jn. 5:7 es en realidad un texto espurio, es decir, uno no inspirado divinamente sino por hombres imperfectos y mortales que han buscado en todo tiempo sus propios beneficios personales, en medio de una religión torcida y maligna como es la del catolicismo romanista, ya qué los manuscritos originales, los MSS. griegos, carecen de él con completa seguridad.

La Vulgata Latina, en el Textus Receptus, explica que dicho texto no aparece en ningún MS. griego, pero si en dos cursivos tardíos, el 162 en la Biblioteca Vaticana, del siglo quince, y en el 34 del siglo dieciséis en el Trinity Collage de Dublín. Se sabe que en la primera edición de la Vulgata Latina, Erasmo de Rótterdam no lo incluyó. Erasmo consideró dejarlo si un solo MS. griego lo presentaba. Así, qué, para el cumplimiento de condicionante propuesta, le fue otorgado un manuscrito, el número 34, cumpliéndosele el sugerido “pedido”, agregándolo a la Vulgata bajo fuerte presión ejercida por el sistema romanista católico.

La edición espuria, quedó establecida en aquel momento de esta manera:

«En töi ouranöi ho patër, ho logos kai to hagion neuma kai houtoi hoi treis hen eisin kai treis eisin hoi marturountes en tëi gëi» (en el cielo, el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son uno).

El texto espurio, también conocido como la Coma Juanina, Paréntesis Juanino, Apócrifo Juanino, se encuentra en la mayor parte de las traducciones bíblicas que datan desde 1522 hasta la parte final del siglo XIX, y esto se debió al uso ampliamente difundido de la tercera edición del Textus Receptus, realizado por el mismo Erasmo.

Sin la menor duda, no son tan pocos los que desconocen el origen espurio de 1 Jn. 5:7, creído y etiquetado erróneamente como inspirado por Dios y que ha sido manipulado hasta hoy mismo para debatir y justificar la abominable doctrina de la Trinidad que surgió de las corrientes tenebrosas del paganismo religioso y filosófico y que vino a instalarse oficialmente como dogma “cristiano” bajo las demandas de los concilios de Nicea y de Constantinopla, en un principio de nuestra era, afectando no tan sólo al “mundillo” católico religioso sino además al denominado como cristiano protestante.

El dogma trinitario, es un falso y mórbido concepto de un Dios constituido por tres personas distintas y coliguales entre sí, extraño al fundamento monoteísta revelado desde el Antiguo Testamento, que afirma un Dios Unipersonal y no una deífica quimera tricefálica:
«Así dice Jehová Rey de Israel, y su Redentor, Jehová de los ejércitos: Yo soy el primero, y yo soy el postrero, y fuera de mí no hay Dios» (Is. 44:6).

Referencias: Wikipedia, la enciclopedia libre.
Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento,
A.T. Robertson, pag. 695.

viernes, 10 de abril de 2009

CASH LUNA, UN TRUHÁN ANTICRISTIANO


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

«Dales lo que quieren y te harás famoso»

Se queda uno atónito y con el “ojo cuadrado” por tantas herejías y blasfemias escuchadas en estos días en todo sitio de parte de los falsos profetas “encamisetados” como súper ungidos cristianos y que se autoproclaman como hombres especiales para el servicio de Dios, apóstoles, pero no del Santo, sino del diablo perverso y burlador que se carcajea de ellos en sus propias y perdidas narices. Uno de estos, Cash Luna, se ha “volado la barda” (aunque su fuerte es el golf, que practica en lugares donde se codean los hombres millonarios y también los “hijos de papi”) al dirigir una reunión de varones para hacer el ridículo con barato sarcasmo, hablando una sarta de palabras inadmisibles para el Dios de la Biblia, estando un servidor casi seguro que el Señor de la gloria se ha puesto de Pie, increpo delante del trono de su gracia por las ofensas propinadas a su limpio corazón por este hiper hereje sin par y sin medida en el pensamiento.

En esta reunión, con una autoridad únicamente fomentada por la soberbia y el orgullo, qué ni espiritual es, insulta a la mujer como lo saben hacer con abominable “excelencia” los machistas ignorantes, marginándola como si ésta fuese un mero objeto sin valor, olvidándose que ella es la ayuda idónea para el hombre, y como persona, en todo aspecto, invaluable.

En esta tertulia atroz y diabólica, Cash porta un uniforme de solado, y quienes asisten a glorificar y festejar con risotadas maliciosas su infernal y gigantesca verborrea aparecen como Cash uniformados de militares (¿soldados de Cristo?... ¡por favor!), “dándole la suave” como dicen en mi terruño mexicano a su atrevido y mordaz maestro, que a la verdad es un condenable ídolo de trapo de tercera calidad, porque buscan y honran a los hombres primeramente y no al Dios que les ofrece salvación, el que rechazan por la vanagloria fugaz de la vida y por las formas mortalmente tendidas al ras de los suelos, como las que Cash ofrece en su inmunda y maldita congregación, «mal llamada como le nombran».

Miremos como un vanaglorioso Cash sin vergüenza ni reparo vine a darse infulas muy “infladas” de santidad y de recato sexual, haciendo alarde de “fiel cónyuge” con palabras obscenas y truhanerías de gusto anticristiano y denigrante, contradiciendo al apóstol Pablo en sus palabras siguientes:

«… ni palabras deshonestas, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen, sino antes bien acciones de gracias» (Ef. 5:4).

Truhán, na o truhán, na. (Del fr. truand).
adj. Dicho de una persona: Sin vergüenza, que vive de engaños y estafas. U. t. c. s. 2. Dicho de una persona: Que con bufonadas, gestos, cuentos o patrañas procura divertir y hacer reír. U. t. c. s.

En otra versión, la palabra «truhanerías» ha sido sustituida sin alertar el sentido por «chistes groseros»:

«Tampoco debe de haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros….» (BNVI).

Truhanería (eutrapelia, gr.), es una vieja palabra que proviene de «eutrapelos», y significa: vivacidad de ingenio, rapidez, agudeza en las respuestas, pero en un sentido absolutamente bajo. Es una bellaquería, una chocarrería condenada por Dios en su Palabra. Cash, a manera de los léperos y sagaces comediantes de las programaciones de medianoche y clasificadas como para “adultos”, pero que todo el mundo ve como su fueran “familiares”, para “chicos y grandes” (¡qué les importa!), hace gozar “de lo lindo” a sus “fans” y seguidores que no alcanzan a valorar ni medir con seriedad por su marcado desinterés en el conocimiento las doctrinas básicas y elementales que la Biblia ofrece las horrendas consecuencias de lo que con júbilo aceptan, que no logran darse cuenta por su ceguera espiritual que esta clase de “casherianada” es copia fiel del mundo. Para el caso, Cash tiene el innoble y morboso modo de matizar con Biblia su “peladeces” para que parezcan santas y que únicamente a los muy estúpidos han conseguido quitar la comezón de los oídos para hacerles soltar con impulsiva lengua y mundano conformismo una retahíla de “glorias a dios” y “aleluyas” al por mayor.

Cash Luna es un truhán, un marrullero de primera, un hombrecillo grosero que es tolerado por su imagen de siervo de Dios intachable, por su carismatismo hipnótico, pero que en realidad deja mucho que desear cuando es examinado detenidamente por la Palabra de Dios.

Cash Luna es un pastor de cabras que a lo malo le dice bueno, que distrae con estafa y timo paridos de su ambiciosa inteligencia con el propósito de culminar con éxito rotundo sus anhelos de lucro y de riqueza, complaciendo y afirmando a sus religiosos miembros en una falsa posición de estable y espiritualidad.

Los dejo, para terminar, con estos versos bíblicos para reflexión intensa:

«Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras» (véase en: 2 Co. 11:13-15).

Vea el video relacionado con el tema en:

http://www.youtube.com/watch?v=dMMAjPXlmyU

miércoles, 8 de abril de 2009

LO QUE USTED DEBE SABER DE LA PALABRA ‘TRINIDAD’ EN LA IGLESIA PRIMITIVA





Trad. Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

La palabra castellana ”trinidad” es derivativa de la palabra latina trinitas que simplemente significa “triple” para indicar un grupo de tres cosas relacionadas. Obtenemos nuestro prefijo castellano “tri” “como en “triciclo”, “trino”, “trío”, “tríada”, “triunvirato,” y “triángulo” del mismo prefijo de la raíz Latina “tri”. La mayoría de hispanoparlantes son realmente conscientes que “tri” simplemente quiere decir “tres”. La palabra “trinidad” es esencialmente una combinación de las dos palabras “tri” y “unidad”. Sin embargo, la palabra “trinidad” o “la Trinidad” son usadas en la teología para referirse a mucho más de lo que la palabra original misma implicó en la antigüedad. La palabra está ahora cargada de ideas teologales para dar a entender “la doctrina de tres en un Dios” o “la unión de los tres en un Dios” y en otras ocasiones realmente quiere decir, “tres en un Dios” como entraña el término católico “la Bendita Trinidad” (no una doctrina bendita pero la unión de, o, el Dios bendito mismo). Para determinarlo con precisión, la intención original de la palabra “trinidad” no fue para que fuera usada para dar a entender “tres en un Dios” hasta que esa palabra fue más tarde adoptada por los trinitarios como una etiqueta para su “tres en un Dios”. La palabra “trinidad” existió mucho antes de que la doctrina teologal de la Trinidad existiera. Fue simplemente una palabra utilizada para expresar un trío relacionado sin ningún matiz teologal, donde tres entidades tienen una unidad común una con la otra. Por esta razón, los padres antiguos de la iglesia usaron la palabra “trinidad” para referirse a los tres, pero éstos no significaron “tres personas en un Dios” como los posteriores trinitarios vinieron a utilizar esa palabra. Los trinitarios tienen un hábito muy malo de volver a leer sus conceptos trinitarios cargados teologalmente adjuntos a la palabra “trinidad” en las palabras de los padres de la iglesia que usaron el mismo término sin esa intención.

El equivalente Griego de la palabra latina “trinitas” y la palabra castellana “trinidad” es trias, que no es encontrada en ninguna parte de las Escrituras Griegas originales. Es ahora prudente y justo para nosotros recordarle sobre los antitrinitarios acuciadores, que les gusta esparcir la propaganda deshonesta de que los trinitarios tienen toda la razón cuando dicen que la palabra real “trinidad” no necesita aparecer en las Escrituras para que sea una verdad Bíblica. Las verdades bíblicas descansan en los conceptos representados en las Escrituras, no en las palabras textuales mismas. Hay conceptos detrás de las palabras y los conceptos pueden ser representados en formas diversas con diversas clases de palabras. Si ciertamente este concepto está implícitamente presente, o tácito, en las Escrituras, y una persona simplemente está poniendo una etiqueta en ese concepto, es realmente correcto hacer eso. Las palabras son simplemente etiquetas para conceptos y es el concepto que es importante y no las letras alfabéticas. Si el concepto es pretendido e implícitamente expresado o tácito en la Biblia, entonces no hay nada incorrecto con dar a ese concepto un nombre. Sin embargo, este asunto es también cuestión de opinión teologal que implora la pregunta a la mano. Este escritor obviamente disiente que el concepto (de la Deidad Trina) está implícitamente inferido en las Escrituras.

Por otra parte, a los trinitarios insinceramente les gusta hacer mucho ruido sobre el uso de la palabra “trinidad” por los padres antiguos de la iglesia. Cerca del 180 A.D., Teófilo de Antioquía habló de la trinidad (trias) de Dios, la palabra de Dios y la Sabiduría de Dios. Autolico, II, 15). Tertuliano también utilizó la palabra “trinitas” en una de sus obras. Orígenes también usa la palabra. Sin embargo, estos hombres no usaron el término como una palabra cargada teológicamente para referirse a “tres en un Dios” como la palabra llegó más tarde a ser usada y que fue adoptada por la teología trinitaria. Si revisamos sus escrituras aun casualmente, queda rápidamente de manifiesto con toda seguridad que no creyeron lo que hoy los Trinitarios creen, aunque muchos trinitarios tratarán de afirmar que lo hicieron. Cuando los padres antiguos usaron tales términos, ellos estaban simplemente usando la palabra para referirse a la relación entre las tres entidades, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, en el mismo sentido que usamos la palabra moderna “trío” sin las posteriores connotaciones teológicas del Trinitarianismo. En este sentido, todo no trinitario está de acuerdo que podemos llamar a estos tres una “trinidad” porque son ciertamente tres y hay una unidad económica de función entre estos tres. En otras palabras, los trinitarios leen su concepto teologal, “Dios de tres personas” que fue más tarde pegado al término “trinidad,” anacrónicamente de vuelta a la palabra que estos hombres usaron para simplemente querer decir “un trío relacionado”. No tuvieron tales nociones que Dios era una Ser de tres personas y continuaron creyendo y confesando al Padre a solas como el único e incomparable Dios verdadero. Puesto de otro modo, los trinitarios sugieren que estos hombres promovían la idea de “tres en un Dios” cuando de hecho usaron la palabra para sólo describir la relación económica entre las tres entidades, Padre, Hijo y Espíritu Santo, es decir, Dios, el Hijo de Dios, y el Espíritu de Dios. En ese sentido, cualquier no trinitario está completamente de acuerdo con el uso de la palabra “trinidad” como los padres antiguos comprendieron esa palabra. Nosotros todos hemos leído a Mateo 28:19 y reconocemos que hay una “trinidad” o “trío” de entidades relacionadas mencionadas en ese pasaje. Hay tres de ellos. Pero tres necesariamente no quiere decir que los tres son enteramente un Dios. Es cuando la palabra está teologalmente cargada para querer decir “tres personas, un Dios” que los no trinitarios disienten.

Usted también reparará en que es una interpretación manipuladora tomar la cita de Teófilo arriba que se refiere a Dios, Su palabra y Su sabiduría, para ser una referencia directa a “el Dios tres en uno”. Aun si uno primero preconcibió la noción de que el Espíritu Santo era equivalente a “su Sabiduría” para hacerle a ella surtir efecto, todavía no tenemos en esta declaración un concepto teologal de un Dios que es tres en uno. Todo lo que él dice es que hay tres, (1) Dios, (2) Su Palabra y (3) Su Sabiduría. De una u otra manera, la declaración de Teófilo está desprovista de cualquier noción de que estas tres cosas son todas el único Dios y éste es el asunto verdadero del momento. Ciertamente, “Dios” es mencionado como una entidad separada de las otros dos. Los trinitarios tienen una propensión muy molesta para leer cosas en el texto. Por ejemplo, la Enciclopedia Católica cita a Teófilo cuando escribe, “la Trinidad de Dios [el Padre], Su Palabra y Su Sabiduría”. La palabra “Dios” en esta frase, como Teófilo lo escribió, es una entidad bien definida de las otras dos entidades. Pero note cómo el lector recibe sugerentes instrucciones para suponer que la palabra “Dios” se refiere a “Dios el Padre” con la adición de palabras encorchetadas. Esto es cómo a los trinitarios se les adiestra a pensar. Así que obligando al lector a pensar para sus adentros, “el Padre, la primera persona de la Trinidad” cuando él ve la palabra “Dios,” la idea luego es para que el lector trinitario le aplique la etiqueta “Dios” a todas las tres entidades por un acto de su voluntad en lugar de simplemente reconocer al primero, que es identificado en la frase de Teófilo como el que es el único Dios. Haciendo estas gimnásticas mentales, sienten que ellos pueden creer para ellos mismos que la palabra “Dios” en esta frase significa “Dios el Padre, la primera persona de la Trinidad” y ellos correctamente pueden concebir todos los tres juntos como “Dios”. El trinitario entonces piensa para sus adentros que el único Dios verdadero no es la primera palabra en la frase, sino que es todas las tres entidades juntas. Sin embargo, Teófilo menciona a Dios distintivamente de las dos otras entidades. Su único Dios era el Padre solo.

Los trinitarios regularmente practican esta clase de gimnasia mental en sus mentes para convertir palabras según su placer y leer su doctrina en la Biblia y en las escrituras de los padres antiguos de la iglesia. Esta práctica de leer ideas preconcebidas en las palabras de otros es muy común entre trinitarios especialmente en el caso concreto de la palabra “Dios” que aparece en lugar de “el Padre”. Hacen la mismísima cosa en 2 Cor. 13:14 de 2 y 1 Pedro 1:2. La verdad es que nosotros muy fácilmente podemos decir, sin ninguna idea preconcebida, que Teófilo quiso decir a “Dios el Padre” cuando él dijo “Dios” porque para Teófilo hay sólo un Dios y que un Dios es el Padre y ningún otro más, y las otras dos entidades que él menciona no son Dios, sino dos cosas que pertenecen a Dios y son muy bien definidas de la persona de Dios, Su palabra y sabiduría.

Parece que la primera vez que fue usada la palabra en un sentido teologal de forma parecida al del dogma trinitario que fue definido más tarde (en Nicea y Constantinopla), fue aproximadamente en la mitad del tercer siglo. Alrededor del 210 DC Tertuliano hizo algunas declaraciones que suenan trinitarias pero son todavía lejanas del dogma trinitario. Por ejemplo, él como Arrio, enseñó que hubo un tiempo cuando el Hijo no lo fue. A los trinitarios les gusta ignorar tales hechos. Ambos Tertuliano y Orígenes tuvieron perspectivas subordinacionistas sobre el Hijo de Dios con relación a Dios el Padre. Novaciano escribió un documento alrededor de 255 dC que demuestra que los conceptos trinitarios comenzaban a emerger en la iglesia. Sin embargo, si bien algunos de sus comentarios pueden sonar trinitarios, Novaciano todavía comprendió que el único Dios verdadero es el Padre a solas. Cerca del 270 A.D., en los años acercándose a Nicea, Gregorio Taumaturgo hizo varias declaraciones que también suenan muy trinitarias y él usó la palabra “trinidad” profusamente. Sin embargo, Gregorio todavía comprendió que el único Dios era el Padre a solas. “La Trinidad” fue todavía el concepto de una unidad entre tres, Dios, Su Palabra, y Su Espíritu, pero no se había convertido en la idea de un Dios de tres en uno. La definición moderna de la palabra “trinidad” no sería encontrada en la historia hasta la primera mitad del cuarto siglo.

Comenzando al final del segundo siglo, las formas diversas de Monarquianismo impugnaban otras concepciones de Dios. Esto ejerció presión sobre aquellos que disintieron, reaccionando formular un concepto de Dios que contestarían las preguntas difíciles presentadas por Teódoto, Noeto, Praxea, Pablo de Samosata y Sabelio, y más tarde por Arrio y la opinión arriana. La controversia enteramente arriana hizo erupción porque el colega de Arrio, Alejandro, describía la relación de Dios y Su Hijo en una manera que sonaba muy Sabeliano (Modalista) para Arrio. La controversia resultante fue en parte confundida por una ambigüedad incesante en algunos de la terminología que estaba en boga durante ese período de tiempo. De hecho, algunas de las terminologías fueron tomadas prestadas del platonismo y / o gnosticismo. Podemos ver el mismo problema hoy cuando los trinitarios describen a Dios como “un ser” para responder al hecho que la Escritura lo describe en términos de persona singulares como “Él“. Éste es el tipo de cosa que causó que Arrio reaccionara como lo hizo porque el término “un ser” podría ser tomado como queriendo decir a “una persona” que promovería el Sabelianismo. En el Trinitarianismo, la palabra “ser” puede querer decir ya sea “naturaleza esencial” contestando a la pregunta “que,” o puede querer decir “una identidad,” implicando la pregunta “a quien,” es decir, Dios descrito como “él,”. Siendo ese el caso, era fácil de acusar a un trinitario de Sabelianismo si él respondiese que Dios era “un ser” para la pregunta concerniente al uso Bíblico de los pronombres de persona singulares adscritas a él. Por otra parte, los Modalistas describen a Dios claramente como una persona que se manifiesta en tres modos diferentes de ser. Estas ambigüedades son precisamente los mismos tipos de problemas que fueron encontrados con las palabras, hypostasis, ousia, homoousia y homoiousia en el cuarto siglo.

lunes, 6 de abril de 2009

TODO EL MUNDO YACE BAJO EL PODER DEL MALIGNO



Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

“Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno” (1 Juan 5:19)

Hace dos milenios el apóstol Juan advertía a la iglesia de sus tiempos que el mundo entero estaba (…¡y está!) bajo el dominio del maligno. Para algunos exégetas el maligno era el poder romano imperante encabezado por el emperador que dominaba la región con mano férrea y que perseguía con severidad a la iglesia cristiana. Pero creo que esta interpretación resulta ridícula cuando consideramos que para nadie en aquel entonces era una novedad que Roma ejercía un poder absoluto y totalitario sobre ciudades enteras y que no tenía enemigos lo suficientemente capaces como para poner en peligro su poder imperial. Además, el maligno de Juan no tenía dominio sobre los que eran de Dios, es decir, sobre los cristianos. Por lo tanto Juan tuvo que haberse referido a un maligno distinto que se opone a Dios y a los hombres, un ser supra mundano que nada tenía que ver con algún tirano mortal.

El diablo incógnito

El diablo de la Biblia es un campeón del disfraz. El puede aparecer como una serpiente (Apo. 20:2), como un difunto, como cuando Sául creyó ver al difunto Samuel en la sesión con la pitonisa de Endor (1 Sam. 28:14), o como un ángel del Señor, lleno de luz y brillantez (2 Cor 11:14), o de acuerdo a nuestros tiempos como un ser extraterrestre. Mayormente el enemigo usa a terceros para seducirnos y hacernos caer. Difícilmente él se presenta tal como él es. Como engañador él quiere aparentar ser alguien bueno y lleno de verdad y confunde a los ingenuos con sus mentiras, o en el mejor de los casos, con sus medias verdades. De allí que hay que probar a los espíritus para ver si efectivamente son de Dios o del maligno.

Por supuesto que el diablo también busca que la gente no crea en su existencia, es decir, que él convence permanentemente a cierto número de “sabios” o “entendidos” de que él es simplemente un mito más proveniente de pueblos primitivos, una mera superstición de gente ignorante y arcaica. Hoy, muchos llamados cristianos ya no creen en el diablo cósmico, el mismo diablo angélico tal como se lo presenta en los evangelios. Un verdadero y peligroso opositor de Cristo y de su iglesia, un enemigo de la humanidad que cuenta con el apoyo de miles de seres angélicos llamados demonios que conforman legiones. De este modo el diablo ha logrado que muchos cristianos bajen la guardia y no velen ante las artimañas del enemigo y sus secuaces. Prácticamente este oscuro enemigo del hombre y de Dios ha hecho creer a muchos que no existe tentador externo alguno y que el pecado es simplemente un “errorcillo inofensivo”, y que la moral es relativa y Dios una ilusión. El es, sin duda, el inventor de muchas filosofías diabólicas que son presentadas como verdadera sabiduría de grupos selectos e “iluminados” de la sociedad. Allí tenemos el humanismo, el hedonismo, el Nihilismo, el existencialismo, el neo-gnosticismo, y muchos otros “ismos” más por allí.

Definitivamente el mundo es el campo de acción del diablo, y él es padre de miles de millones de personas que viven de espaldas a Dios y de Cristo. Jesús dijo a sus detractores que ellos eran hijos del diablo porque hacían los deseos de su padre (Juan 8:44). Así que aquellos que no están de lado de Cristo, contra él están, y son hijos del diablo (Mateo 12:30). Para Jesús no hay sino blanco o negro, frío o caliente, fiel o infiel, de Dios o del diablo.

Nosotros nos encontramos a gente que se encuentra atada al pecado y a los deseos de este mundo, y no aceptan para nada el evangelio de Cristo. Ellos simplemente no entienden a los cristianos renacidos, pues lo consideran unos fanáticos y hasta locos de remate. Y no es de extrañar esta reacción de los infieles, porque como dijo Pablo: “El dios de este siglo (el diablo) ha cegado el entendimiento de los incrédulos para que no les amanezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo” (2 Cor. 4:4). Así que cuando nos acusan de fanáticos, locos, ignorantes, y hasta estúpidos, debemos sentir compasión por tales detractores, porque simplemente “no saben lo que dicen”. Simplemente el diablo los ha cegado (y claro, ellos ni cuenta se dan!) y creen que están en la verdad y en la razón. Incluso hay gente que cree que matando a los cristianos hacen una cosa buena para su dios, de allí la cruel persecución contra los cristianos en países donde el fanatismo religioso, la superstición y el satanismo están a la orden del día.

Muchos no entienden la razón de ser de la maldad en este mundo cruel y violento, y no saben que detrás de los asesinos, ladrones, malvivientes, renegados, ateos etc, está el primer homicida que es el diablo. Algunos creen que el hombre es una bestia evolucionada y que es lógico esperar que en algún momento éste mate a un congénere en un momento de irracionalidad. Pero la Biblia enseña que detrás de los homicidas está también el que instiga a matar, el primer homicida del mundo que es el diablo (Juan 8:44). De igual forma, los que caen en el alcoholismo, drogadicción, sexo adicción, homosexualidad y muchos otros vicios y desvíos, son de alguna manera presas del diablo y sus demonios. Se habla del demonio de la lujuria, el demonio de la homosexualidad, el demonio de la adivinación, el demonio de la herejía, y muchos otros demonios “especializados”. Y aunque esto está aún por probarse, lo cierto es que muchos de estos hombres terminan siendo liberados de su estado calamitoso cuando se rinden a Jesús y aceptan su salvación que viene por la fe en su evangelio del reino (Romanos 1:16).

Escapando del poder del maligno

Como dice Juan en el texto bíblico de arriba, los que son de Dios han logrado zafarse de las garras de alguien que él llama “el maligno” (ver también. 2 Tim. 2:26). El Apóstol Pablo es claro cuando escribió: “El cual (el Padre celestial) nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo”. Aquí Pablo no dudaba que los creyentes ya no estaban atrapados y dominados por el poder de las tinieblas (Satanás y sus demonios), sino que ya estaban por su fe “trasladados” al reino venidero de Justicia de su Hijo. Se puede decir que los creyentes ya están bajo la protección del rey del reino, y viviendo por fe en un reino de justicia y paz sin la influencia del diablo y sus siervos malvados, angélicos y humanos.

La Biblia nos dice que “Dios ungió a Su Hijo de Espíritu Santo y de potencia; el cual anduvo haciendo bienes, y sanando á todos los oprimidos del diablo; porque Dios era con él” (no dice: ‘Dios era él’—Hechos 10:38). Nótese que Jesús sanaba y liberaba a todos los oprimidos del diablo porque él no estaba bajo el dominio del diablo sino bajo la autoridad de Dios, porque Jesús era de Dios. Así que todo aquel que es de Dios no sólo NO está bajo el diablo sino que puede liberar a otros que sí están bajo el diablo. Algunos cristianos no logran liberar a otros hombres del enemigo invisible, puesto que ellos mismos aún no han sido completamente liberados de Satanás debido a su tibieza espiritual.

¿Quién es de Dios?

El apóstol Juan escribió: “En esto son manifiestos los hijos de Dios, y los hijos del diablo: cualquiera que no hace justicia, y que no ama á su hermano, no es de Dios” (1 Juan 3:10). Tome nota que los que son de Dios hacen la justicia (no la injusticia) y aman a sus hermanos. Hacer la justicia (lo contrario a la injusticia) no es otra cosa que no practicar el pecado, pues Juan dice: “Toda injusticia es pecado…” (1 Juan 5:17). Así que lo que Juan está diciendo es que para ser de Dios uno debe dejar de pecar, o dejar de violar sus leyes, pues el pecado es la transgresión a sus santas leyes (1 Juan 3:4). Cualquier individuo que esté practicando el pecado (adulterio, fornicación, robos, mentiras, calumnias, idolatría, herejías, abominaciones, etc) es del diablo y no de Dios, y aún permanece en las tinieblas, es decir, bajo el dominio del diablo. Dice sobre esto el apóstol Juan, como sigue: “El que hace pecado, es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo”. Es decir, el que no hace (o practica) pecado ya no es del diablo sino de Dios”.

Dando lugar al diablo

Todo hombre que da lugar al diablo terminando pecando y se vuelve su hijo o corre el riesgo de volverse su hijo de manera permanente. El diablo y muchos más de sus demonios se meten en el cristiano tibio para recapturarlo para que nunca más escape de su control. No podemos darnos el lujo de que eso suceda por nuestra desidia— ¡Pues nuestra eternidad está en juego! Recordemos que el que recae en el pecado le entran más demonios que cuando no era un cristiano, haciéndosele así más difícil ser restaurado nuevamente (Ver Lucas 11:24-26).

Pablo es enfático en advertir: “Ni deis lugar al diablo” (Efesios 4:27). Es decir, cualquier cristiano “renacido” no está libre de caer nuevamente en sus andanzas pasadas, al permitir que el diablo lo seduzca (por la carne y el mundo) y lo haga tropezar y caer. Es un error pensar que el cristiano tiene una armadura impenetrable la cual nunca le fallará. La armadura completa del cristiano funcionará en tanto la lleve puesta. El Apóstol Pablo dice de esta armadura, así: “Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo”. Luego Pablo describirá la función de cada parte de la armadura para que todos sepamos qué hacer para protegernos de las artimañas del diablo (Ver Efesios 6:11-17). Por ejemplo, uno no puede llevar el yelmo (La Palabra de Dios) y olvidarse del escudo (la fe), o llevar el escudo y olvidarse del yelmo, por citar las dos partes más importantes de la armadura. Sí amigos, el adversario siempre buscará herirlo por algún punto vulnerable de su cuerpo que no haya protegido bien. Recuerde al rey David cuando era joven. Él mató al temido filisteo Goliat al ver un punto vulnerable en su cabeza supuestamente protegida por un yelmo donde arremetió acertadamente con su honda de pastor. Igual puede hacer Satanás con usted si descuida en ponerse la armadura completa para resguardar sus partes más vulnerables.

Haciendo huir al Diablo

Por su parte Santiago dice: “Someteos pues a Dios; resistid al diablo, y de vosotros huirá” (Santiago 4:7). Esto quiere decir que el diablo no es todopoderoso sino que su poder está limitado por nuestras decisiones, por nuestro sometimiento completo a Dios para hacer Su voluntad de manera fiel y constante. Definitivamente nadie podrá hacer huir al diablo si está viviendo en pecado o en desobediencia a los mandamientos de Dios. Se requiere tener el Espíritu del Señor en uno, el Espíritu del poder de Dios que nos ayuda a vencer las tentaciones que nos presenta el diablo a través de los deseos insanos de la carne y de los ojos. Y el apóstol Pedro dice: “Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar” (1 Pedro 5:8). Es decir, si uno es templado (sobrio, discreto) y vigilante, no puede ser sorprendido por el diablo. Recuerde que un guardián despierto y atento no será fácilmente sorprendido por el ladrón y evitará así perder su vida o su trabajo.

Tácticas del diablo para hacerlo caer

El diablo tiene algunas tácticas favoritas que se recogen de las Escrituras:

1.- Ofrece las riquezas y el poder mundano (Mateo 4:8,9)

En el pasaje de Mateo 4:8,9 que citamos arriba, el diablo le ofreció a Jesús todos los reinos de este mundo si lo adoraba. Muchos hombres se sienten seducidos para ganar poder y fama en el mundo, y buscan todos los medios para lograrlo. Aun algunos hasta venden sus almas al diablo, o se vuelven satanistas para conseguir prosperidad, fama y poder en este mundo. Sé de muchos que son ricos y famosos y que son adoradores de Satanás o que pertenecen a sociedades secretas donde se practican ritos satánicos. Estos han accedido a la sugestión satánica y han sucumbido a la tentación que una vez el diablo le puso a Jesús la cual él rechazó tajantemente.

2.- El diablo pone dudas en la mente de los hombres (Génesis 3:1-4)

En el texto de arriba (Génesis 3:1-4) el diablo sembró la duda de la veracidad de de la advertencia de Dios a Adán y Eva de una muerte segura si desobedecían su mandato de no comer del fruto prohibido.

Ahora bien, la duda es natural en el ser humano. Por ejemplo: Yo puedo dudar si determinada casa es segura debido a su antigüedad, o si determinado auto usado tiene el kilometraje que dice. Todo esto es natural en cualquier hombre pensante. Sin embargo, cuando de la fe se trata, el diablo pone dudas en nuestras mentes para que pongamos en tela de juicio la veracidad de lo que Dios nos dice o nos promete. De allí el deber de todo cristiano de ayudar a los que dudan para que se vuelvan a convencer (Judas 22).

En Lucas 8:12 Jesús explica su parábola del sembrador y dice que algunos que oyen la palabra son arremetidos por el diablo, el cual les quita de su corazón la palabra sembrada para que no crean y se salven. Así que cuando un individuo recibe la palabra en su corazón, pero por arte de magia deja de creerla, se puede deducir que fue de alguna manera embestido por el diablo para que no que ella continuara en él. Esto pudo haber ocurrido, ya sea por la duda, o por otros intereses prioritarios.

3.- El diablo estorba a los cristianos para que no cumplan su misión (1 Tes. 2:18).

El apóstol Pablo tuvo que sortear una serie de estorbos del diablo para cumplir con su misión evangelizadora. Aunque exactamente no sabemos en qué consistieron esos estorbos, es probable que hayan sido obstáculos por las autoridades o detractores, contratiempos o reveses inesperados como falta de transporte, caminos accidentados, etc. Lo cierto es que el diablo le pone trabas al creyente para que no cumpla su ministerio y se aparte temporal o definitivamente del Señor.

4.- El Diablo engaña con filosofías diabólicas (Colosenses 2:8, 1 Tim. 4:1)

Una de las tácticas del diablo es difundir doctrinas y filosofías mentirosas que desvían a los creyentes del derrotero seguro que conduce a la vida eterna. Algunos, por ejemplo, enseñan que “una vez salvo, siempre salvo” o que el único Dios verdadero es Jesucristo. Otros enseñan que si alguno no cree en la doctrina de la Santísima Trinidad nunca se salvará. Otros enseñan que cualquier religión salva con tal que se la practique con fervor. Otros enseñan que Jesucristo es un ser extraterrestre, un alienígena de otro planeta que vino para enseñarnos a ser mejores y más solidarios. Otros dicen que reencarnaremos hasta llegar a ser perfectos, y otros dicen que todos los hombres serán finalmente salvos y por lo tanto nadie será castigado eternamente por sus pecados. Otros creen que no es necesario ser un creyente o religioso para ser mejores y ser salvos. Estos creen que sólo es suficiente ser un buen padre, un buen esposo, un buen amigo solidario, y un buen ciudadano que paga todos sus impuestos para ser salvos. Otros creen que si no tienen muchas esposas e hijos no serán salvos. Otros creen que existe un purgatorio donde ciertas almas no muy malas podrán ser salvas y conducidas al paraíso a través de nuestras plegarias y misas. Todos estos criterios sin duda parecen válidos, pero no son de Dios, sino del diablo, el padre de la mentira.

5.- El diablo atormenta a la gente (Mat. 15:22, Luc 6:18, Hechos 5:16; Mar. 5:15, 1 Sam. 16:14)

Al leer los textos de arriba, y en especial los 3 últimos, vemos que el diablo puede atormentar a las personas, ya sea poseyéndolas o obsesionándolas con ideas o sentimientos negativos y destructivos. Saúl, por ejemplo, fue atormentado por un espíritu malo que Dios permitió que le afectara y le hiciera sentirse desdichado. También se nos informa que el diablo atormenta a tal punto que vuelve locos o trastornados a los hombres. En Hechos 5:15 un hombre atormentado por una legión de demonios hasta el punto de volverlo demente, aparece en su sano juicio después de ser sanado por Jesús. Por cierto que no todos los hombres son poseídos por el diablo aunque sí son encandilados para que cometan suicidio, asesinato, o que practiquen un determinado pecado de manera permanente hasta que terminen destruidos. El diablo ataca primordialmente a la familia, a los esposos, a los hijos, a los parientes para dividir la casa, el hogar, que es el núcleo de la sociedad. El enemigo busca que los esposos se separen por causas distintas (el adulterio, orgullo, rebeldía de la esposa para aceptar la autoridad del marido, maltratos o abusos del esposo, el problema del dinero, del alcohol, etc). En los hijos el diablo pone sentimientos de rivalidad entre hermanos, actitudes de rebeldía ante la autoridad de los padres, discordias y enemistades por la herencia de los padres, y cosas como éstas que se ven todos los días. En Juan 10:1,10 Jesús habla del diablo (representado por un ladrón) que se mete a una casa o en un hogar para hurtar, matar y destruir a los que moran en ella. Y eso es exactamente lo que vemos en millones de hogares en todo el mundo que parecen verdaderos infiernos en la tierra.

Es necesario que la gente esté apercibida de las artimañas del diablo para no sucumbir a ellas. No olvide, una simple e inocente sugestión como la que Pedro le hizo al Señor puede ser una trampa del diablo (Lea Mateo 16:22,23).