Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

domingo, 13 de septiembre de 2009

LA AUSTERA VIDA DE LA EVANGELISTA DE LA PROSPERIDAD JOYCE MEYER


En un artículo en julio de la revista Carisma, Joyce Meyer dice: “Como cristianos, debemos alentar a otros a vivir según las normas piadosas y a resistir la atracción del mundo…” Joyce no ha sido muy “resistente” en este aspecto que digamos. Pero luego ella establece lo que son las normas de su “santa piedad”: “Debemos establecer altos estándares para lo que usamos, para lo que vemos en la televisión, para lo que escuchamos en la TV, para la manera cómo utilizamos nuestro tiempo, para la manera cómo nos relacionamos, y para la manera cómo gastamos nuestro dinero. “

Así que por ese alto nivel….”con quienes nos relacionamos”, ¿se supone que no se debería andar con prostitutas, leprosos, mendigos y recaudadores de impuestos?

Joyce Meyer sin duda tiene un alto nivel en lo que respecta a lo que usa y de la manera como vive en este mundo. Ella malgasta el dinero del MINISTERIO no sólo en casas de lujo para ella y su familia, sino en un pródigo y ostentoso estilo de vida egocéntrico (éstos incluyen artículos en el edificio del ministerio):

Una cómoda de mármol… 23,000 dólares.

Mesa de negociaciones de malaquita… 30,000 dólares.

Reloj francés… 11,219 dólares.

Par de floreros de Dresde… 19,000 dólares.

Seis floreros franceses de cristal… 18,500 dólares.

Porcelana de Dresde que representa la Natividad…8,000 dólares.

Dos gabinetes de curiosidades… 5,800 dólares.

Porcelana de la crucifixión… 5,700 dólares.

Par de de floreros de porcelana alemanes…5,200 dólares.

Librería de oficina de encargo… 14,000 dólares.

Estaciones de la Cruz en porcelana de Dresde…7,000.

Escultura de águila en un pedestal… 6,300.

Águila hecha de plata…$5,000.

La mesa de negociaciones de la oficina privada de Meyer y 18 sillas… 49,000 dólares.

La artesanía en madera en las oficinas de Meyer y su esposo, además de numerosas pinturas compradas por $ 1.000 a $ 4.000 cada una… 44,000 dólares.

Mesa de conferencias de malaquita…$30,000.

Reloj francés…. 11.219 dólares.

Par de vasos de Dresde…12,000 dólares.

Seis vasos de cristal francés…18,500 dólares.

En total, los archivos del asesor de los efectos personales del ministerio muestran que el valor de casi 5.7 millones de dólares de mobiliario, ilustraciones, cristalería, y el último equipo y maquinaria que llena el edificio de 158,000 pies cuadrados. El ministerio también posee una flota de vehículos con un valor estimado de 440,000 dólares y un jet propio para que Joyce no se junte con la chusma.

Ahora me explico por qué hay tantos ministerios de la prosperidad alrededor del mundo. ¡excelente negocio, sin duda! Bueno, finalmente todos daremos cuenta al Señor en el día del juicio, y allí más de uno se hará “la pichi”.


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sábado, 12 de septiembre de 2009

EL REINO VENIDERO Y LA SALVACIÓN



Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

El día de la expiación (cap.16 del libro de Levítico) es el ejemplo más claro de la obra redentora de Cristo en la Cruz del Calvario. Es el más descriptivo de todos los tipos de sacrificios, de acuerdo a la ley levítica, de animales del AT. y que se llevaba a cabo anualmente para la expiación de los pecados de Israel (yom Kipurr, heb.) y que alude, cómo ningún otro, el sacrificio de Cristo para la remisión de los pecados. El término «hacer expiación», proviene del verbo hebreo kafar que significa «cubrir», «dar cobertura», es decir, que los pecados de los santos del AT. fueron cubiertos y tapados, hasta que Cristo los quitó en forma definitiva:

«. . . a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, al fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús» (Ro.3:25-26).

En Lev.16:5, se logra apreciar que los dos machos cabríos comprendían el mismo sacrificio por el pecado: El macho cabrío inmolado representa el sacrificio de Cristo en el madero para el perdón de los pecados, en que las justas demandas de Dios ante su carácter santo han sido satisfechas. A esto se le denomina «propiciación» (1 Jn.2:2; 4:10; Ro.3:25). El chivo expiatorio, o «macho cabrío de la remoción» (azazel), representa a Cristo llevando los pecados de los hombres, este acto es conocido como «expiación» (ver: Sal.103:12, Heb.9:26). La expiación de Cristo, quien llevó el castigo por nuestros pecados (Is.53:5, 6; 1 P.2:24), logró «la justificación» de los hombres ante Dios, que es el hacer justo a alguien, dejándolo libre de toda culpa que implica el castigo eterno. Con esto, la pena de la muerte espiritual y física se remite (Gn.2:16, 17; Ro.5:12-14; 6:23), y la restauración viene a darse a causa del perdón de los pecados (Col.2:13). Así, el hombre puede tener ya una comunión santa con el Dios glorioso.Cristo Jesús, el Sumo Sacerdote, el Hijo de Dios que fue sin pecado (Heb. 4:15; 7:26; 1 P. 2:22; 1 Jn.3:5), realizó un solo sacrificio, «una vez por siempre», para la remisión de los pecados (Heb.7:27; 9:12; 10:10). Los sumos sacerdotes anualmente lo hacían (Heb.9:27), y son inefectivos para la Dispensación de la Gracia (Jn.1:17) «porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no pueden quitar los pecados» (Heb.10:4).

No sólo el día de la expiación el sumo sacerdote efectuaba sacrificios por los pecados para el pueblo de Israel, era también importante que el lo hiciera para sí mismo (Lev. cap. 16). Cristo, por ser libre de la culpa que todo hombre natural lleva por efecto del pecado que tuvo su principio en el huerto edénico (Gn. cap.3; Ro.3:23), no tuvo necesidad de hacerlo para él en la cruz para ser expiado («autoexpiado») por medio de su sangre (Heb.9:11-14, 25).

A derramar Cristo su sangre, hace posible la redención humana. El derramamiento de sangre es el «costo» o el «precio» de la redención para el perdón del pecado que lleva a transgredir en contra de Dios. «La redención» es la compra del esclavo por precio de sangre haciéndolo libre del pecado que lo acarreaba a la eterna condenación, a la Muerte Segunda (ver. Col.1:13, 14; Ap.20:14). En el AT. se aclara que «la vida del cuerpo está en la sangre» (Lev.17:11), y es de vital importancia porque «sin derramamiento de sangre no hay perdón» (Heb.9:22).

El sacrificio de Cristo fue vicario, él murió en nuestro lugar: «. . . Cristo padeció una sola vez por los pecados de los hombres, el justo, por los injustos. . . », como «un cordero sin mancha y sin contaminación» (1 P.1:19), como los tipos del AT. que eran sin defecto físicos (ver el Levítico de Moisés), factor de importancia para culminar el rito de la expiación anual (Heb.10:12):

«Porque Cristo también padeció una vez por siempre por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. . . » (1 P.3:18).

«El mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia» (1 P.2:24)..«Por sus heridas habéis sido sanados» (1 P.2:25).

«Y el murió por todos para que los que viven ya no vivan más para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos (2 Co.2:15).

«. . . quien se dio a si mismo por nuestros pecados» (Ga.1:4).

La salvación va mucho más lejos que el sacrificio de Cristo en el Calvario (Ro.5:8-10; 1 Jn.2:2; 4:14), del perdón de los pecados (Ef.1:7), de la destrucción del aguijón de la muerte (1 Co.15:54-56), y la diablo (Gn.3:15; Heb. 2:14), mucho más allá de la resurrección de Cristo (1 Co.15:4). La verdadera salvación no se fija en estos asuntos tan sólo (aclaro, que no dejan de ser importantes), sino hasta el establecimiento del Reino apocalíptico de Cristo que será levantado en su segunda venida para que sea heredado por los mansos y fieles suyos (Mt.5:5), para que gocen y gobiernen con él por «mil años» en paz y en justicia, según las Escrituras del AT. (Is. cap.60; Is. 61:3-11; Dn.2:44; Zac.14:16-21; etc.) y las del NT. (Rev.20:4- 6).

En otro lado, al respecto:

«. . . así también Cristo fue ofrecido una sola vez para quitar los pecados de muchos. La segunda vez, ya sin relación con el pecado, aparecerá para salvación a los que le esperan» (Heb.9:28).

«. . . que sois guardaos por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero» (1 P.1:5).

Dios les bendiga siempre hermanos y amigos míos del buen entender.

viernes, 11 de septiembre de 2009

EL DIABÓLICO BENNY HINN




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Actitudes anticristianas como estas son vistas hoy por hoy en las supuestas iglesias de Cristo comandadas por los maestros de la prosperidad como el fatídico Benny Hinn. Con la manipulación mental, y con la ayuda del -coludo-, es posible llevar a los seres humanos a conductas por demás grotescas e inimaginables.
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Véalo con sus propios ojos (vale la pena el pleonasmo).
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Haga -click - en el encabezado y asómbrese de esta ridícula y mortal mentira.

jueves, 10 de septiembre de 2009

EL CRISTIANO, LA ENVIDIA Y LAS RIQUEZAS


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies; Por poco resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, Viendo la prosperidad de los impíos (Sal.73:2-3).

En estos pasajes que fueron escritos por un hombre de Dios, Asaff, director principal de la música del santuario, según el AT, apreciamos el gran conflicto interno que le ocasionó el éxito de los que nunca habían conocido a Dios en las cosas materiales. La frustración de este piadoso y justo hombre era evidente ante la aparente prosperidad de los impíos, escribiendo Asaff que por tal razón sus pies estuvieron a punto de deslizarse, y quizás, no a la búsqueda de las riquezas y banalidades, sino para desistir en el camino de luz que exige en su trayecto pruebas y luchas difíciles como son arduas tribulaciones, aflicciones agobiantes y carencias por de más (Jn.16:33; Ro.8:35). Asaff llegó pensar que el estar sirviéndole a Dios en santidad no sería más que una cuestión intrascendental, una pérdida de tiempo solamente:

Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia; Pues he sido azotado todo el día, Y castigado todas las mañanas (Sal.73:13-14).

Asaff valientemente plasma en su Salmo que tuvo envidia de lo ricos arrogantes ya que miraba en éstos un vivir prácticamente insufrible, sin aflicciones ni tristezas como las demás gentes que difícilmente sustentan sus vidas con lo poco o muy poco que tienen para hacerlo; en cambio, los ricos, en su "modo vivendis", no pasan por preocupaciones materiales de ninguna clase, pudiendo cubrir cualquier necesidad o apuro sin el más mínimo esfuerzo, por más grave que el problema pueda ser:

Porque no tienen congojas por su muerte, Pues su vigor está entero. No pasan trabajos como los otros mortales, Ni son azotados como los demás hombres. Por tanto, la soberbia los corona; Se cubren de vestido de violencia. Los ojos se les saltan de gordura; Logran con creces los antojos del corazón. Se mofan y hablan con maldad de hacer violencia; Hablan con altanería. Ponen su boca contra el cielo, Y su lengua pasea la tierra (Sal.73:4-9).

De esa manera, nosotros como hijos de Dios en esta dispensación de la gracia, nos vemos inclinados así como Asaff a desear, y con envidia importante y morbo a veces, lo que hombres prósperos y protervos poseen. Su mover en el mundo es cómodo y holgado a causa de sus riquezas que les han dado notables lujos y ancha solvencia, jactándose de no sufrir faltas o privaciones.

Como los seres humanos que padecen continuas y fuertes necesidades que los inclinan a desear riquezas para suplirlas, Asaff experimentó este estado de turbación también, y en medio de la peligrosa disyuntiva, entendió su error y comprendió, al entrar al Santuario donde servía, en la Presencia de Dios, cual habría de ser, un día, el final de los hombres materialmente prósperos que han negado al Señor:

Hasta que entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos (Sal.73:17).

El conocimiento de los propósitos finales de Dios para el creyente, que están relacionados con el su Reino Terrenal, con la vida sempiterna futura, son velados a causa de los pensamientos negativos que son germinados por envida a los pudientes y que en ocasiones son incrédulos a Dios, por la aflicción y la atracción insana de aquellas formas o maneras que se derivan del sistema del mundo, que ofrecen de modo regular una vida de riqueza y de lujos materiales pero que muchas veces, lo peor de todo, que por circunstancia determinada no están al alcance del creyente en Cristo. El problema estriba, que al profesante cristiano, le cuesta bastante entender que el Reino de Dios no es bebida ni comida, sino justicia, paz y gozo (Ro.14:17), y que el Reino de Dios y su justicia tendrán que ser buscados primero, porque lo que se requiere para el sustento físico, Dios lo añadirá conforme a su Voluntad Soberana (Mt.6:33). "Lo peor de todo", como arriba escribí, es que no se ha comprendido exactamente que Dios no es un cumplidor obligado a los más extraños caprichos que al creyente le puedan pasar por la mente ya que él es Soberano para dar como quiere o no hacerlo a pesar de la petición más "rogada" y "ayunada" y porque además rompen con su esquemas y decretos espirituales fundamentados en su Voluntad Perfecta, caprichos muy contrarios a su carácter santo.

Todos, de una u otra manera (y quién lo niegue es debido a un astronómico orgullo espiritual que carga sobre sus hombros y que no tardará en romperle "las espaldas" por su enorme pesadez), nos hemos vistos presionados por un conflicto interior a causa de las necesidades que demandan soluciones inmediatas, por carestías que inducen a la desesperación, por tremendas deudas que no pueden resolverse al momento y que parece que no tienen nunca fin, causándonos frustración, haciéndonos perder la dirección espiritual, a pesar del buen conocimiento que tengamos en la Palabra de Dios. La presión por tales cosas, nos hace girar nuestras cabezas donde los ricos prosperan, y como creyentes en Cristo, aún bajo la unción Dios, somos incitados a identificarnos con peligrosidad con los "bienes" excesivos (lujos fatuos) de este mundo, así como Asaff lo experimentó con elevado degrado.Pero a diferencia de Asaff y de los buenos cristianos que pasan por semejantes penalidades y que han deseado por un momento lo intrascendente y perecedero del mundo pero que han reflexionado a tiempo para corregir su grave error y darse cuenta que es "mejor aspirar las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la diestra de Dios, y no las de la tierra" (Col.3:1-2) otros, bajo la influencia del engaño doctrinal que es promocionado por los falso profetas y heréticos maestros que presiden en las congregaciones anunciadas como "cristianas", han creído de forma torcida estar en la posición correcta al anhelar sin medida lo que el mundo ofrece, sin poder asimilar en lo absoluto que los enemigos de Dios son los amigos del mundo (Stg.4:4), que el mundo y sus atracciones pasarán, que la vanagloria de la vida, los deseos de los ojos y los de la carne son del mundo, porque el que ama al mundo, es imposible que el amor del Padre pueda estar en él (1 Jn.2:15-16).

La problemática del asunto es que esta clase de personas no poseen una capacidad espiritual discernidora que los haga recapacitar de la idea o doctrina antibíblica denominada como la teología de la prosperidad, muy de moda en a actualidad, teología herética que es parte de la gran apostasía escatológica que fue profetizada por el apóstol Pablo en 1 Ti. 4:1, que auspicia con fervor el enriquecimiento material en las congregaciones que se dicen ser de "Cristo".

Estas personas que componen dichas congregaciones, no han tenido una conversión genuina y buscan con naturalidad las "provisiones que ofrece el consumismo mundano e innecesario”, porque existe en sus "aplanados" y terrenales corazones una codicia irreflexiva, es por eso que aceptan de sus inútiles e infernales pastores las atractivas y convenientes propuestas de esta teología de las avaricias y de las ambiciones desordenadas, de otro modo, con un sensato y adecuado conocimiento previo Escritural, les sería bastante fácil ver con sano alumbramiento el error fatal de la situación comentada:

Para mis pies antorcha es tu palabra, luz para mi sendero (Sal.119:105).

Assaff consideró su terrible error de envidiar la prosperidad de los hombres impíos y malvados, así como los buenos cristianos también lo han considerado con buena conciencia cuando han sido empujados, por las situaciones adversas y propias de la vida, a envidiar a los hombres inconversos que tienen riquezas y pompa de sobra, cosa que aprovechan los maestros de la prosperidad para arruinarlos más con condicionantes promesas ("siembra y cosecha", "da y más obtendrás") que no son bíblicas sino del codicioso corazón humano.

Así como Asaff pudo darse cuenta del futuro fin de los impíos que no pasaban calamidad y pena por las cantidades excesivas de oro y plata que poseían en aquel antiguo entonces, al entrar al santuario, a la presencia de Dios, a su claro conocimiento, el cristiano confundido y anémico en la Palabra de Dios debería entrar también al santuario, a la pasión de leer y comprender las Santas Escrituras para que se percate de una vez por todas que el primer propósito de Dios para él como creyente en Cristo no está en las obtención de las cosas materiales de la tierra, inconsecuentes para bendita eternidad, que le darían, si las llegase a obtener, una vida de monarca o de sultán, sino que va más allá de la línea que demarca la gloria de los sistemas convencionales que han sido erguidos en el mundo en todos los tiempos, alejados de Dios y potencialmente condenatorios para el creyente que ha decidido aprobarlos y abrazarlos.

Hermanos: entendamos con seriedad y perfección que el cielo y la tierra pasarán (Mt.24:35), así como los deseos del mundo y sus concupiscencias (1Jn.2:17a).

Cuidemos que nuestras mentes estén por encima de toda condición terrenal egocéntrica, mirando con firmeza arriba, bajo la tutela del espíritu santo (1Co.2:16); y aunque estamos en el mundo, no somos de él (Jn.17:16), y si nos sostenemos en santidad y obediencia, permaneceremos para siempre (1 de Jn. 2.17b), para disfrutar en el futuro como reyes y sacerdotes de las gratas y merecedoras bendiciones y de la gloria del Reino de Jesucristo en la venidera tierra restituida (Ap. 20:4-6).

Esta el la herencia de Dios prometida para sus hijos desde la antigüedad con su fiel siervo Abraham, legado que es muchísimo mejor que toda prosperidad mundana, cualquiera que sea la tal, y que un día desperecerá como la hojarasca que es quemada por el fuego abrasador, como el expiro que se extingue lento del que ha muerto precisamente en ese último momento de exhalación.

Dios les bendiga siempre mis hermanos y amigos míos que nos visitan con agrado.

Amén.

SOBRE LOS CIENTÍFICOS CREACIONSITAS MÁS FAMOSOS QUE HAN DESTACADO EN SUS RESPECTIVOS CAMPOS


El Dr. Sarfati, un creacionista reconocido, enumera en su libro "refutando la Evolucion", un buen número de famosos científicos creacionistas:


“…Los científicos creacionistas del personal que colabora en los Ministerios internacionales de la Creación han publicado numerosos artículos científicos en sus propios campos. Por ejemplo, El Dr. Russell Humphreys, físico nuclear que trabaja con los Laboratorios Nacionales Sandia en Albuquerque, Nuevo México, ha tenido más de 20 artículos publicados en revistas de física, mientras que la teoría del Dr. John Baumgardner de la tectónica de placas fue divulgada en la revista Naturaleza. El Dr. Edward Boudreaux, de la Universidad de Nueva Orleans ha publicado 26 artículos y cuatro libros en química física. El Dr. Maciej Giertych, jefe del Departamento de Genética del Instituto de Dendrología de la Academia Polaca de Ciencias, ha publicado 90 trabajos en revistas científicas. El Dr. Raymond Jones fue descrito como uno de los mejores científicos de Australia por sus descubrimientos acerca de la leguminosa Leucaena y la simbiosis bacteriana con animales de pastoreo, ha hecho ganar millones de dólares por año a Australia. El Dr. Brian Stone ha ganado un número récord de premios por la excelencia en la enseñanza de la ingeniería en las universidades de Australia “(Jonathan Sarfati, refutando la Evolution, 2007, pp. 26-28).

El hombre detrás de la misión Apolo a la luna, un científico en cohetes Wernher von Braun, creyó que Dios creó el mundo.

Duane Gish tiene un doctorado en bioquímica y trabajó durante muchos años en la investigación farmacéutica en la Universidad de Cornell, la Universidad de California, y la Compañía Upjohn. “Como un bioquímico, que ha sintetizado péptidos, compuestos intermedios entre los aminoácidos y las proteínas. Ha sido co-autor de una serie de publicaciones de excelencia en la química de péptidos. “Gish lista los siguientes científicos que rechazan la evolución y creen en el creacionismo. Veamos si alguno de ellos podría ser considerado de “buena reputación”.

“Si bien es cierto que los científicos creacionistas definitivamente constituyen una minoría, hay muchos científicos creacionistas, y su número está creciendo. Entre estos se pueden numerar como bien establecidos científicos el difunto Dr. WR Thompson, mundialmente famoso biólogo y ex Director del Instituto del Commonwealth de Control Biológico de Canadá; el Dr. Melvin A. Cook, ganador del Premio 1968 EG Murphee en Ingeniería Química e Industrial de la American Chemical Society, y también ganador del Premio Nobel Nitro, ahora presidente de la Sociedad Química IRECO, Salt Lake City; el Dr. Henry M. Morris, durante trece años profesor de Ingeniería Hidráulica y Jefe del Departamento de Ingeniería Civil del Instituto Politécnico y Universidad de Virginia, una de las más grandes en los EE.UU; el Dr. Walter Lammerts, famoso genetista y mejorador de plantas, el Dr. Frank Marsh, profesor de biología en la Universidad Andrews, hasta su jubilación; el difunto Dr. JJ Duyvene De Wit, profesor de zoología en la Universidad del Estado Libre de Orange, Sudáfrica, hasta el momento de su muerte; el Dr. Thomas G. Barnes, profesor emérito de Física en la Universidad de Texas en El Paso; el Dr. Dimitri Kouznetsov , MD, Ph.D., DS, ganador del Premio Lenin Komosmol en 1983 como uno de los dos jóvenes científicos más prometedores de la Unión Soviética, y ganador del Premio del Consejo de Ministros de la URSS en 1986 para la investigación en bioquímica “(Evolución: Los fósiles siguen diciendo que no, 1995, pp. 13, 14).

AE Wilder-Smith (1915-1995), quien defendió el creacionismo contra la evolución en sus numerosos libros, tuvo tres doctorados, uno en química orgánica física de la Universidad de Reading, Inglaterra; uno en farmacología por la Universidad de Ginebra; y uno en ciencias farmacológicas de la ECU, una universidad de alto nivel en Zurich, Suiza. Miembro de la Sociedad Real de Química de la OTAN y un general de tres estrellas: El Dr. Wilder-Smith era un experto en la quimioterapia, la farmacología, la química orgánica y bioquímica.

Raymond Damadian, MD, biofísico, es el destinatario del premio Lemelson-MIT Achievement Award como “el hombre que inventó el escáner de resonancia magnética”. En 1988, fue galardonado con la Medalla Nacional de Tecnología de la más alta condecoración de Estados Unidos para la ciencia aplicada, y un año más tarde, fue incluido en el Salón de la Fama de los inventores, un honor que comparte con Thomas Edison, Samuel Morse, y los hermanos Wright. El primer escáner de resonancia magnética que el doctor Damadian y sus colegas construyeron en 1977 se encuentra en la Institución Smithsonian en Washington, DC. El Dr. Damadian es un creyente en la Biblia cristiana y asiste a una iglesia bautista en Long Island, Nueva York. El doctor Damadian ha declarado que “el propósito más elevado que un hombre puede encontrar para su vida es servir a la voluntad de Dios.”

Richard Lumsden (1938-97), Ph.D., convertido de ateo darwinista en un creyente en la Biblia cristiano en la cúspide de su carrera profesional cuando, desafiado por uno de sus alumnos, decidió corroborar la evidencia por sí mismo. Profesor de parasitología y biología celular, fue decano de la escuela de posgrado en la Universidad de Tulane. El entrenó a 30 doctores (Ph.Ds), publicó cientos de artículos académicos, y fue el ganador del máximo galardón de la parasitología.

Lee Spetner, autor de “No es por casualidad: Rompiendo la moderna teoría de la Evolución”, tiene un doctorado en física del MIT. Era un investigador de la Universidad John Hopkins de 1951-1970.

James Allan tiene un doctorado en genética de la Universidad de Edimburgo y fue catedrático en genética de la Universidad de Stellenbosch, en Sudáfrica. Él es un consultor internacional en la cría de ganado lechero. El testimonio de su fe cristiana fue publicado en el libro “en seis días: Por qué cincuenta científicos escogen creer en la Creación.”

Jerry Bergman, co-autor del libro Persuadido por la evidencia, cuenta con cinco maestrías y dos doctorados, uno en biología humana y otro en medición y evaluación. Tenía un promedio de 4,0 puntos de calificación para los dos doctores y cerca de un 4,0 para las cinco de sus maestrías. Los miembros de la Creation Research Society consiste de más de 600 hombres y mujeres que poseen títulos avanzados y se han comprometido a creacionismo bíblico.

Frank Marsh cuenta con un doctorado en biología y es profesor emérito de Biología de la Universidad de Andrews. Él es el autor de “Variación y fijeza en la naturaleza: El significado de la diversidad y la discontinuidad en el mundo de los seres vivos, y su relación con la Creación y evolución”.

José Mastropaolo, quien tiene un doctorado en Kinesiología de la Universidad de Iowa, ha enseñado biomecánica y fisiología de la Universidad de Chicago y la Universidad Estatal de California. Él tiene la patente para el acondicionamiento de la tripulación para extenderse en misiones espaciales tripuladas. Él es adjunto de la facultad en el Instituto para la Investigación de la Creación.

El personal que habla en Respuestas en Génesis incluye 10 hombres y mujeres que han obtenido doctorados. David DeWitt tiene un doctorado en neurociencia. Donald DeYoung tiene un doctorado en física. Jason Lisle tiene un doctorado en astrofísica. David Menton tiene un doctorado en biología celular de la Universidad Brown. Tommy Mitchell tiene una Maestría de la Universidad de Vanderbilt. Terry Mortenson tiene un doctorado en historia de la geología. Gary Parker tiene un doctorado en educación en biología y geología. Georgia Purdom tiene un doctorado en genética molecular. Andrew Snelling tiene un doctorado en geología de la Universidad de Sydney.

En abril de 2009, Terry Mortenson del Museo de la Creación de América, dijo: “Hay literalmente miles de científicos de todo el mundo que creen en la Biblia. Hay una organización en los Estados Unidos con 700 científicos que tienen una maestría o doctorado en las “ciencias duras”. La organización más grande de la creación no está en los Estados Unidos. Está en Corea, con más de 2.500 científicos que creen en la Biblia, de ellos más de 250, lo último que oí, con Ph.Ds. “

-Y TÚ VE, Y ANUNCIA DEL REINO DE DIOS- (Lc. 9:60)


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Es interesante el encuentro que tuvo Jesús con dos personas en particular. La historia es como sigue:

Y dijo (Jesús) a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa. Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios” (vs. 59-62).

En estos versos lucanos, el Señor Jesucristo se encontró con dos hombres que estaban deseosos de seguirle a donde él fuera, de ser sus discípulos y compañeros en su misión evangelizadora. El primero le solicita al Señor que le dé un tiempito para sepultar a su padre, y el segundo le pide que le permita primero despedirse de su familia, cosa que Jesús no lo ve con mucha simpatía que digamos. Pero, ¿es que está mal que uno se tome un tiempito para sepultar a su padre muerto o para despedirse de los suyos antes de cumplir con su tarea evangelizadora? ¡Por supuesto que no! Pero pienso que lo que quería enseñar Jesús acá es que la predicación del evangelio salvador del reino de Dios es mucho más urgente que incluso enterrar a un padre recién fallecido, o despedirse de los seres queridos. Los individuos que no le dan la debida importancia al evangelio del reino por dedicarse a sus asuntos personales, no son aptos para el reino de Dios. Así de simple es la cosa!

El reino es lo primero

Jesús en otra ocasión dijo: “Buscad PRIMERAMENTE el reino de Dios y su justicia…” (Mateo 6:33). Con esto Jesús nos quiso decir que el evangelio del reino debe ser nuestra prioridad. Es decir, es una prioridad hablar de él toda vez que se nos presente la oportunidad, incluso en momentos que parecen inoportunos. Muchas personas pierden el tiempo hablando de sus cosas e intereses personales, y dejan de lado el gran anuncio del reino de Dios. Desgraciadamente, muchos no conversos pierden a diario la oportunidad de oír el mensaje salvador de Cristo por nuestra desidia, pues pensamos que ellos se burlarán de nosotros y nos dirán locos o fanáticos. Tememos perder nuestra reputación si comenzamos a predicar a Jesucristo y su futuro reino milenario en la tierra. Creemos que los demás nos rechazarán y se alejarán para siempre de nosotros porque nos verán como aburridos y religiosos. En resumidas cuentas, tememos perder nuestros “amigos” si les presentamos claramente y amablemente nuestra fe cristiana.

Perdiendo la vergüenza en el evangelio del reino

Pero recordemos, si nos avergonzamos del Señor y de Su evangelio salvador del reino de Dios, él también se avergonzará de nosotros en el día de su venida en gloria. Dice Jesús: Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles” (Marcos 8:38).

También el Pablo dijo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego” (Romanos 1:16).

Esforzándose por predicar el evangelio del reino

Pablo escribió lo siguiente:

“…de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, TODO LO HE LLENADO DEL EVANGELIO DE CRISTO. Y de esta manera ME ESFORCÉ A PREDICAR EL EVANGELIO, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno.” (Romanos 15:19,20). Vemos que Pablo lo llenó todo con el evangelio de Cristo, y él se esforzó para predicarlo por todos lados donde fue, tanto en privado como en público.

Pero este mismo espíritu evangelizador no lo tienen la mayoría de cristianos, puestos estos suponen que esta tarea sólo recae sobre los mal llamados “ministros ordenados”, y no sobre los mal llamados laicos.Y también es tarea de todos los creyentes el PREPARARSE adecuadamente para dar razón de su fe con mansedumbre y reverencia a todos aquellos que nos pregunten por ella (1 Pedro 3:15). ¿Está usted realmente preparado?¿Ha llegado a entender lo que es el reino de Dios? Aquí podrá encontrar abundante información al respecto.
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LETRA VS ESPÍRITU


Por Ingº Alfonso Orellana


“O sí, yo asistí a las escuelas del hombre blanco. Aprendí a leer de libros de escuela, periódicos, y la Biblia. Pero halle que estos no eran suficiente. Las personas civilizadas dependen demasiado en las páginas de hechura humana. Yo me volví al libro del Gran Espíritu el cual es toda la creación. Tu puedes leer una gran porción de este si estudias la naturaleza. Tu sabes, si tú tomas todos tus libros, los pones bajo el sol, y si dejas que la nieve y la lluvia y los insectos trabajen en ellos por un tiempo, no quedara nada. Pero el Gran Espíritu ha provisto a ti y para mí la gran oportunidad de estudiar en la universidad de la naturaleza – los bosques, los ríos, las montañas y los animales que nos incluye a nosotros.” –Tatanga Mani (Búfalo Caminante): Indígena Americano Stoney

Que sepamos, por miles de años, la humanidad caminó sin libros. Abel, Enoc, Noé, Abraham y José no necesitaron un libro para moldear su carácter. Tenían una valiosísima tradición oral. Eran personas en sintonía con el Espíritu del Creador, capaces de discernir lo bueno de lo malo. También podemos añadir a esta lista a Tatanga Mani.

Mucho del contenido de la Biblia son narraciones que recogen la historia y experiencias de la humanidad en su interacción con el creador y son de gran valor para nosotros hoy. Como ya sabemos, Jesús no dejo nada escrito para nosotros. Sí dejó un legado de enseñanza práctica que, reconociendo su valor, muchos compilaron de forma escrita para beneficio de otros, presentes y en el futuro. Estos relatos, como cándidamente admite Lucas, fueron producto de la necesidad inmediata del autor para satisfacer una necesidad presente.

En estos escritos, particularmente los llamados evangelios, se recogen la esencia de Jesús como persona, sus grandes enseñanzas y la razón básica de su aparición en la escena terrestre. También registran sucesos que denominaron milagros por ser extra naturales. Las cartas apostólicas también arrojan luz sobre la manera en que estas personas de hace dos mil años asimilaron la experiencia Jesús. Conociendo que los relatos históricos, por lo general se degeneran con el paso el tiempo, tengo en gran estima el que estos hombres, muchos ni siquiera son identificados, se hayan dado a la tarea de escribir la información, aun si sus escritos reflejan rasgos de su humanidad.
Lamentablemente el establecimiento eclesiástico a tomado esta biblioteca llamada Biblia y la ha colocado en un pedestal que legítimamente pertenece, no al libro mismo, sino al Espíritu detrás de la letra. Es esa esencia la que mana como extracto del conjunto de ideas expresadas y no del escrutinio deliberado de cada verbo y adjetivo.

Cuanto anhelo y disfruto de la libertad de expresión espiritual en la cual puedo tener comunión con el creador sin que esta relación dependa de una formula rígida dictada por palabras escritas y contenidas en un libro. Para muchos, este postulado es como lanzarse a la mar sin cartas de navegación, un buen compás o chaleco salvavidas. En pocas palabras, vivir de modo irresponsable. Sin embargo, es realmente todo lo contrario. Ahí, pienso radica la fe verdadera. Por las cartas de Pablo, percibo que él se enfrentó a un desafió similar; cómo vivir por el espíritu y no por la ‘letra.’