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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

jueves, 28 de enero de 2010

GOG Y MAGOG EN Ez. 38:2 Y EN Ap. 20:8


¿Hay diferencias?

Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

En este estudio demostraremos bíblica, histórica y geográficamente que “el” «Gog y Magog» que se encuentra en Ez. 38:2 (para ser preciso, «Gog en tierra de Magog») no es el mismo que aparece en Ap. 20:8. La Biblia nos ofrece bastantes pruebas convincentes de que existen grandes diferencias entre “uno” y “otro”. Es por eso que debemos tener mucha cautela al revisar el entorno escritural de los textos estudiados para no caer en elucubraciones propias y que no son Dios.

Empezamos:

En un estudio previo de un servidor («Israel y los conflictos bélicos finales») dijimos que una gran confederación del Norte se alistará en la «Gran Tribulación Escatológica» con la maligna intención de devastar la nación de Israel y que no tiene ninguna relación con la fuerza multinacional del Anticristo Final. Esta confederación está reseñada en los siguientes textos; por favor léalos para que comprenda claramente el presente escrito (Ez. 38:1-39:25; Dn.11:40; Jl. 2:1-27; Is. 10:12; 30:31-38; 31:8-9).

Identificaremos primeramente a Gog y Magog de Ez. 38:2-3.

La Biblia Versión Revisada en Inglés, traducida al castellano dice:

«Hijo de hombre, pon tu rostro contra Gog, la tierra de Magog, el príncipe de Ros, Mesec y Tubal… » (Ez.38:2).

«El príncipe de Ros » es mencionado como Gog en Ez.38:3. Gog es el apelativo del jefe o cabeza de la confederación del Norte y su tierra es nombrada como Magog que está conformada en tres partes: Ros, Mesec y Tubal.

Hermanos, amigos y detractores, pongamos mucha atención aquí:

En Gn. 10:2 miramos que Magog es el segundo hijo de Jafet y este último uno de los hijos de Noé y que fueron “tres”. Gomer, Tuabl y Mesec fueron además hijos de Jafet. Por otro lado, Tograma fue nieto de Jafet y el tercer hijo de Gomer. Para los que “no saben”, la Tierra de Magog estaba localizada geográficamente en lo que hoy se conoce como Cáucaso y sus regiones contiguas. Tanto Ros, como Mesec y Tubal en la antigüedad fueron llamados como «escitas». Fueron nómadas de las regiones del Norte y del Mar Caspio. Ante esto, se ha considerado bajo una seria y profunda indagación que Ros es la nación de Rusia, y el príncipe Ros, por inferencia, el gobernante de esta nación. Dijimos que Magog fue el segundo hijo de Jafet. Hay indicios que la prole de Magog hábito los territorios del Cáucaso y Armenia del Norte. Es más, es interesante comentar que «Cáucaso» significa «Fuerte de Gog».

El historiador Josefeo escribió que Magog erigió los pueblos que fueron llamados como «magogitas» y «escitas» por los griegos. Estos «escitas» surgieron de sus antepasados que estaban instalados en un principio en Araxes, Armenia. Esto concuerda con el Antiguo Testamento que dispone a los descendientes más cercanos de Noé en Armenia. Se cree que los «escitas» o «magogitas» se desplazaron hacia las regiones del Norte en tiempos muy antiguos. Quienes se dedican a estudiar historia, han dividido a los «magogitas» en dos “razas” o pueblos distintos, a saber:

1. La jafética o europea.
2. La turania o asiática.

b). La raza jafética: comprendía en la antigüedad los «sármatas,» pero el día de hoy son conocidos como «eslavos» o «rusos». Los sámatras era una “argamasa” de escitas y medos que se desplazaron en grupos poco cuantiosos hacia las aéreas del Mar Negro y se propagaron partiendo del Báltico hacia los Montes Urales.

B). La raza turania: comprendía a los «magogitas asiáticos» o «escitas». Se fincaron en la enorme meseta de Asia Central. Sus descendientes fueron los tártaros, los cosacos, los finlandeses, los calmulcos y los mongoles.

Gesenius, que elaboró «El Léxico Hebreo (tenido como “inmejorable”), refiere que Gog es sin lugar a dudas «los rusos». Dijo que Ros fue un nombre dado para las tribus que habitaron al Norte de los Montes Tauros, próximos al Volga. Esta es una poderosa señal que identifica históricamente a Ros con la nación Rusa. También reconoce a Tubal como «Tobolsk», primera provincia colonizada en la antigüedad y el nombre de la ciudad en que Pedro el Grande edificó la vieja fortificación conforme al modelo del “Kremlin” que se encuentra en Moscú. Moscú indica la Rusia europea, mientras que «Tobolks» a la Rusia asiática.

Por lo tanto, «Ros» corresponde a la Rusia de hogaño:

«Magog significa el país o pueblo, y Gog el rey de ese país; el nombre general de las naciones del Norte de Europa y Asia, o de los distritos del Norte del Cáucaso y de los Montes Tauros» (Diccionario Bíblico y Teológico).

En Ez. 38: 15 se narra que junto a Magog habrá «muchos pueblos contigo». Ez. 38:7 habla que Magog será la cabeza de estos «muchos pueblos» ya que se lee: «Sé tú su guarda» (su líder, dirigente principal, cabeza, comandante, jefe).

La primera nación confederada con el Rusia será «Persia» (Ez. 38:5). Ezequiel habla del antiguo imperio de «Persia» que en el día de hoy ocupa el país moderno de Irán.

La segunda nación confederada del Norte es mencionada como «Etiopía» y en la Biblia aparece nueves veces escrita y apunta a un cierto lugar de África. En once ocasiones se refiere a «la tierra de Cus» y que es una parte de «Arabia». «La Nueva Enciclopedia de Conocimientos Religiosos de Schaff-Herzog» indica que el nombre de «Cus» aparece seguidamente en el Vetero Testamento y que es traducido como «Etiopía», un área ubicada al Sur de Egipto. De acuerdo a los descubrimientos y a las inscripciones cuneiformes descifradas, «Etiopía» también representa dos lugares y pueblos: el primero compuesto por los habitantes hallados al Este de Babilonia Central, conocidos como «Kasshitas» o «Kosshitas». Éstos dominaron Babilonia en los siglos XVII y XII a de C., y una región y un pueblo de Arabia situada en el Norte. Ez. 38:15 dice que Cus es uno de los pueblos que vienen junto a Gog de las regiones del Norte. Con esto queda entendido que el Cus citado por Ezequiel, no es la «Etiopía de África», sino un lugar o país colindante con «Persia».

La tercera nación confederada es «Libia» o «Fut» y que por lo común se reconoce como «Libia de África», empero los eruditos piensan que probablemente «Fut» está situada al Sur o al Sureste de Cus, adyacente con «Persia», sin olvidar que estas naciones han sido incorporadas en los territorios del Norte (Diccionario de la Biblia, de J. D. Davis).

La cuarta nación coligada a las hordas del Norte es «Gomer», y se relaciona con la nación de «Alemania» en la actualidad. Los historiadores creen con mucha seguridad que los descendientes de «Gomer» viajaron hacia el Norte para fincarse en ciertas partes de lo que hoy se conoce como el país de «Alemania».

La quinta nación adherida con «Rusia» es «Togarma», y representa a «Turquía» o «Armenia». En ««Las Crónicas de Asiria», «Togarma» es nombrada como «Armenia». En los escritos armenios se le denomina «La Casa de Togarma». «Togarma» quizás este relacionada con los grupos humanos asentados en «Asia Central» y «Siberia». Lo cierto es que «Togarma y todas sus tropas» son los grupos tribales «siberianos» instaladas en las regiones del «Norte de Asia» y que se expandieron para limitar con el « Océano Pacífico».

Ezequiel profetiza la salida de una confederación del Norte cuya cabeza o jefe saldará de la tierra de «Magog», de «Rusia», como antes vimos ya. Entre los aunados con «Rusia» se encuentran «Irán» (Persia), varios países de «Arabia» (Fut o Etiopía), «Alemania Moderna» (Gomer), y algunos pueblos de «Asia» conocidos como «Togarma». Esta confederación enfrentará la nación de Israel en la «Gran Tribulación Final», un poco antes del desplome de los retorcidos sistemas del mundo.

«Rusia» hará un concordato, una coalición de naciones con «Persia», «Etiopía», «Libia», «Turquía» y «Alemania» (véase por favor Ez. 38: 2, 5, 6). Es claro ver en Ez. 38:13 que algunos gobiernos no estarán de acuerdo con esta invasión perpetrada contra Israel. Veamos:

«Sabá y Dedán, y los mercaderes de Tarsis y todos sus príncipes, te dirán: ¿Has venido a arrebatar despojos? ¿Has reunido tu multitud para tomar botín, para quitar plata y oro, para tomar ganados y posesiones, para tomar grandes despojos?» (Ez. 38:13).

La destrucción de la confederación del Norte no será por estrategia humana. Dios se encargará de esta belicosa coalición sobre los montes del pueblo judío (Ez. 39:2-4), a través de una naturaleza conmocionada por su terrible y gran poder:

«… que los peces del mar, las aves del cielo, las bestias del campo y toda serpiente que se arrastra sobre la tierra, y todos los hombres que están sobre la faz de la tierra, temblarán ante mi presencia; y se desmoronarán los montes, y los vallados caerán, y todo muro caerá a tierra. Y en todos mis montes llamaré contra él la espada, dice Jehová el Señor; la espada de cada cual será contra su hermano. Y yo litigaré contra él con pestilencia y con sangre; y haré llover sobre él, sobre sus tropas y sobre los muchos pueblos que están con él, impetuosa lluvia, y piedras de granizo, fuego y azufre» (Ez. 38:20-22).

«Durante siete meses los cuerpos serán soterrados por el Pueblo de Israel con el fin de limpiar la tierra» (Ez. 39:12), y «por siete años los habitantes de las ciudades consumirán con fuego lo que haya quedado de las armas de los enemigos» (Ez. 39:9-10).

Existen marcadas diferencias entre la invasión de «Gog y Magog» y «la contienda de Armagedón»:

1). En la invasión de Gog se mencionan aliados precisos, pero en la batalla de Armagedón están comprometidas «todas las naciones» (véase Jl. 3:2; Sof. 3:8; Zac. 12:3; 14:4; Ap. 16:14, 16).

2). Gog procede del «Norte» (Ez. 38:6, 15; 39:2), pero los milicias en el Armagedón provienen de «toda la tierra» (Ap. 16:14, 16).

3). «Gog» es la cabeza o líder de los pueblos asaltantes (Ez. 38:7), por otro lado el «Anticristo Final», «la Bestia», es el comandante supremo de los ejércitos terrenales en el conflicto de Armagedón (Ap. 19:19).

4). Por medio de una «naturaleza soliviantada», Dios destruye los ejércitos de la confederación del Norte, pero los grupos militares en el Armagedón son «devastados por el Señor Jesucristo en su venida personal» (Ap. 19:15).

Este evento es futuro y escatológico, mas no pasado. No hay nada registrado de manera semejante en lo que ha sido la historia de la nación israelita. Ningún detalle presentado hasta este momento podrá “acomodarse” jamás con cualquier acontecimiento suscitado con anterioridad y hasta la fecha en dicha nación.

Es muy importante conocer el contexto del libro de Ezequiel para no extraviarse del significado verdadero de un determinado texto que se estudia y que ofrece alguna dificultad para entenderse. El capítulo 37 de este libro comprende la restauración (progresiva) de la nación de Israel en el lugar o tierra que siempre le perteneció por voluntad divina. El capítulo 40 de Ezequiel es uno habla de la era milenaria. Es obvio que entre la restauración del Pueblo de Israel y la era milenaria ocurrirá la invasión de Gog y Magog, exactamente en la época de la «Gran Tribulación Escatológica» (orden cronológico). «Al cabo de años» (Ez. 38:8), «al cabo de los días» (Ez. 38:16), son locuciones que están relacionadas con los «postreros tiempos», con «los postreros años y días», cuando Dios tenga un trato directo con Israel, claro está, antes de que el Reino Teocrático de Cristo sea levantado en un mundo regenerado.

Muchos creen que la invasión de la confederación del Norte tendrá lugar al final de la «Gran Tribulación Escatológica», pero realmente no es así. Ezequiel en su libro nunca menciona ninguna batalla militar sino una destrucción de las hordas norteñas por una naturaleza convulsionada de parte de Dios. Aunque se habla de una «espada» en Ez. 38:21, no indica que sea «la espada que sale de la boca del Señor Jesucristo en su arribo visible y glorioso al mundo» (Ap. cap. 19), «después de la tribulación de aquellos días» (Mt. 24:29). Cristo «matará» a sus enemigos con «el espíritu de su boca», «con resplandor de su venida» (2 Ts.2:8), en su Parusía (Lc. 21:27); no se valdrá de la naturaleza para vencer a sus adversarios, ni de otra cosa. Él personalmente lo hará, y de manera rápida y efectiva. Por lo visto en Ezequiel, la invasión es efectuada por «el rey del Norte y sus aliados», mientras que en Zac. 14 y Ap. 19 «las naciones del mundo entero» son reunidas para el enfrentamiento del Armagedón. La destrucción de los ejércitos del Norte acontece «sobre los montes de Israel» (Ez. 39:24), mientras que la caída de los ejércitos de «todo el mundo» en el Armagedón sucede en «Jerusalén» (véase Zac. 12:2; 14:2), en el «Valle de Josafat» (Jl. 3:12), y en «Edom» (Is. 63:1).

Es menester mencionar que en la profecía del libro de Ezequiel, Israel se encontrará «morando en su tierra en paz y seguridad» (Ez. 38:11), pero en Ap. 12:14-17 Israel no habitará su tierra “en paz y seguridad”. Ap. 12:14-17 son textos bíblicos que están relacionados con la “segunda mitad” de la «Septuagésima Semana» del profeta Daniel (La Tribulación Postrera). Dicha “mitad” corresponde a un tiempo de «tres años y medio» (Ap. 12:6 dice: «mil doscientos sesenta días», y son «tres años y medio». Ap.12:14 dice: «por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo», que también equivale a «tres años y medio». Véase Dn. 7:25 quien menciona en su profecía estos «tres años y medio» escatológicos). No puede ser la época mesiánico-milenaria ya que Israel firmará un pacto con el Anticristo, un pacto con la «muerte,» un «convenio con el sepulcro» (Is. 28:18). El Anticristo «romperá el pacto» hecho con la nación de Israel al terminar la “primera mitad” de la «Septuagésima Semana» con el oscuro propósito de perseguirla (La Mujer: Israel) y aniquilarla de una vez por siempre (Véase Ap. cap. 12 por favor):

«Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador» (Dn. 9:27).

Pruebas mostradas de porqué «Gog y Magog» de Ez. 38 y de Ap. 20: 8 no son lo mismo:

Mucha atención en esto:

a). En Ezequiel «únicamente» la confederación del Norte está implicada en la invasión de Israel.

b). En Apocalipsis las naciones del «mundo entero» están reunidas para la invasión.

c). El contexto de los capítulos 37 y 40 del libro de Ezequiel indican que la invasión de los ejércitos del Norte será antes del la instalación del Reino de Cristo en la tierra (entre la restauración nacional de Israel y el Milenio Teocrático).

d). En Ezequiel los muertos serán enterrados durante un período de «siete meses»…

e). Pero en Ap. 20:9 los rebeldes son consumidos por el «Fuego de Dios», siendo innecesario sepultarlos.

f). En Ezequiel se observa que después de la invasión y asolamiento del rey del Norte y de sus huestes aliadas viene el gobierno terrenal de Cristo (Ez. caps. 40-48).

g). En el capítulo 21 de Apocalipsis, después de la destrucción de Gog y Magog («cuando los mil años se cumplan», véase Ap. 20:7), se narra que aparecerán «los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva» (Ap. 21:1).

Un autor comenta con respecto a «Gog y Magog» (ton Gög kai Magög, gr.) en Ap. 20: 8:

“La expresión «los cuatro ángulos de la tierra» es una figura de dicción que destaca universalidad. El engaño satánico se extenderá por toda la tierra (véanse Ap. 7:1; Is. 11:2). El apóstol Juan llama a las naciones «Gog y Magog» (véase que Gog y Magog está en aposición con «las naciones». De modo que no se refiere a un punto geográfico, concreto (como en el caso de Gog y Magog de Ez. 38 que sí especifica su origen: Del Norte. Énfasis mío), sino a la totalidad de las naciones que son engañadas por Satanás y se juntan para la captura de Jerusalén».

Armando y Manolo (labiblianodiceesto.blogspot.com):

Que este estudio les aclare el entendimiento para que desistan de conciliar el infundado concepto de qué «Gog y Magog» de Ez. 38:2 es exactamente el mismo de Ap. 20:8. A propósito, los siguientes textos son lo bastante «oportunos» para esta ocasión:

«… entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo» (2 P. 1:20-21).

«Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación; como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición» (2 P. 3:15-16).

¡Mucho cuidado!

Dios les bendiga siempre.

«Biblia Reina Valera 1960».

«Biblia Versión Revisada en Inglés» (Traducida al Castellano).

«Things to Come», de J. Dwight Pentecost («Estudios de Escatología Bíblica»).

Bauman, Louis: «Russian Events in the Light of the Scripture» («Eventos Rusos a la Luz de las Escrituras»).

Gaebelein, Arno C., «The Prophet Ezekiel».

Gesenius («Hebrew and Chaldee Lexicon»).

«Biblical and Theological Dictinoray» («Diccionario Bíblico y Teológico»).

«New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge» («Nueva Enciclopedia de Conocimientos Religiosos de Schaff-Herzog»).

«Comentario al Texto Griego del Nuevo Testamento» (A.T. Robertson).

«Apocalipsis: La Consumación del Plan Eterno de Dios» (Evis. L. Carballosa).

«Diccionario de la Biblia» (J. D. Davis).

http://www.apologista.wordpress.com/

CIELOS NUEVOS Y TIERRA NUEVA: SU SIGNIFICADO REAL


1).- la creencia popular sobre el Futuro de la Tierra

Una creencia popular cristiana es la destrucción de la tierra y de los fieles que son tomados y que se les entrega una nueva morada eterna, cuando el Mesías retorna a la tierra. Este concepto de la destrucción de la tierra presenta contradicciones en la Biblia. Sería de esperar que no deba haber contradicciones en la palabra inspirada de Dios. Esta contradicción tiene su origen en la segunda epístola de Pedro, que establece lo siguiente.

“Los elementos (que) se fundirán, la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 Pedro 3:10)

Detalles del Antiguo Testamento sobre el destino de la Tierra

En contraste, muchas referencias aparecen en el Antiguo Testamento sobre los últimos días, cuando el Señor juzgará a las naciones desde Jerusalén (Isaías 2:2-4) y tras una gran guerra, el Señor morará en Sión y Judá ‘será habitada para siempre’” (Joel 3:17-20). Los que se quedan de las naciones que lucharon contra Israel “subirán de año en año para adorar a Yahvé» (Zacarías 14:16). Hay muchos otros pasajes que transmiten el mismo mensaje y se nos dice que la tierra permanece para siempre” (Eclesiastés 1:4). Isaías 66 y el libro de Apocalipsis mencionan un ‘cielo nuevo y una tierra nueva’. Al examinar esta cuestión, es esencial que examinemos las apariciones de la utilización de la frase un «cielo nuevo y una tierra nueva” en los registros bíblicos.

2) Nuevo Cielos y una Nueva Tierra como se utiliza en la Biblia

Lo primero que debe examinarse es el uso de la palabra «nuevo» en el Antiguo y Nuevo Testamento.

Isaías 66 se ocupa ampliamente de Jerusalén. Al seguir las palabras del profeta a través de este capítulo, se revela el destino de Israel. Fuera de la tribulación, la opresión y el conflicto, Jerusalén se levantará de nuevo. El profeta habla de la ira de Yahvé siendo derramada.

“Porque he aquí que Jehová vendrá con fuego, y con sus carros como un torbellino, para descargar su ira con furor, y la reprensión con llama de fuego.” (Isa.66: 15)

Entonces, el Señor usará “fuego” y la “espada” para pelear con toda carne y habrá muchos muertos. Tenemos aquí un conflicto de gran envergadura contra las naciones, que son sometidas. No hay una completa aniquilación de la población, como el capítulo prosigue para demostrar que habrá culto establecido en Jerusalén.

“Y traerán a todos vuestros hermanos de entre todas las naciones, por ofrenda a Jehová, en caballos, en carros, en literas, en mulos y en camellos, a mi santo monte de Jerusalén, dice Jehová, al modo que los hijos de Israel traen la ofrenda en utensilios limpios a la casa de Jehová” (Isaías 66:20)

Es aquí que el profeta se refiere a los nuevos cielos y la nueva tierra, en Isaías 66:22.

“Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago, permanecen delante de mí, dice Jehová, así permanecerá vuestra descendencia y vuestro nombre. De una luna nueva a otra, y de sábado en sábado, vendrá toda carne a adorar delante de mí, dice Jehová. “

“Nuevo”: como una nueva renovación y cambio

Nótese que aquí hay una referencia a toda “carne”, lo que sugiere un estado mortal de la humanidad. Lunas Nuevas y Sábados indican una relación con el mundo como la conocemos. También tenemos referencias aquí a Jerusalén, la montaña, la casa y toda ‘carne’. Hay un juicio de fuego, pero no hay ninguna mención de la tierra siendo destruida.

La palabra «nuevo» en el Antiguo Testamento se utiliza en el sentido de reconstrucción o renovación. Su significado se obtiene de la concordancia. (Strong: las palabras provienen de 2319 y 2318)

La aparición de la palabra en el Apocalipsis en ‘nuevos cielos’ y una ‘ tierra nueva’ se relaciona con “frescura” (Strong 2537). Su uso en el Nuevo Testamento es más estrechamente relacionado con los ‘cambios’ y no una creación de algo diferente. Tenemos que examinar el uso de esta palabra en su contexto. Algunos ejemplos son los siguientes:

En Mateo 26:28 leemos que “esto es mi sangre del Nuevo Pacto.” Ha habido un cambio de la Ley de Moisés a la Ley del Mesías. Esto significó un cambio en el modo de culto, como el Ungido había cumplido con todos los aspectos del sacrificio de la ley.

En 2 Corintios 5:17, leemos: “Por lo tanto, si alguno está en Cristo (el Ungido) es una nueva criatura.” Esto de ninguna manera apoya la destrucción de la persona, sino un cambio en la actitud de la persona, la fidelidad y su forma de vida.

Efesios 4:24 transmite el mismo mensaje cuando se dice “vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en justicia y verdadera santidad.” Una vez más, el hombre físicamente aparece el mismo, pero la transformación es de nuevo en su modo de vida.

Hebreos 9:15 se refiere a los cambios que fueron puestos en marcha por la crucifixión del Mesías. El antiguo pacto fue sustituido por un nuevo pacto, que se basa en los principios de la Antigua Alianza, que fue la Ley de Moisés, y que a su vez se basaba en el pacto de Abraham. La obra del Mesías no se puede entender que no sea a la luz de la Ley de Moisés. Es aquí donde vemos un cambio, que se basa en los principios divinos establecidos anteriormente. “Y por esta causa el es el mediador del Nuevo Testamento.

La frase ‘Cielos y Tierra’ usada en sentido figurado

El uso de ‘los cielos y la tierra’ en la Biblia a menudo es figurativo y se utiliza metafóricamente.

En Isaías 1:2 leemos: “Oíd, cielos, y escucha tú, tierra”. Isaías se dirige a los gobernantes (el cielo) y los gobernados (la tierra). Esto se ve en Isa.1: 10. Esta forma de dirección se utiliza a menudo cuando Yawheh está hablando y amonestando al pueblo de Israel. En este caso, como en otros lugares, las palabras están dirigidas a los gobernantes y el pueblo de Israel. El siguiente es otro ejemplo en donde la nación de Israel está siendo dirigida y se utiliza un lenguaje metafórico, con los gobernantes representados como el cielo y el pueblo como la tierra.

“Escucha, oh cielos, y hablaré; y escucha tierra, las palabras de mi boca”. (Deuteronomio 32:1)

Simbólicamente, las estrellas y la luna se utilizan a menudo para representar a los gobernantes en la Biblia. Un interesante y, a menudo mal entendido caso se encuentra en Isaías 14:4. Isaías introduce el tema siendo abordado en los siguientes versículos.

“Toma este proverbio contra el rey de Babilonia, y di, ¿Cómo ha cesado el opresor!”

El rey de Babilonia es la persona que está siendo amonestada. Su poder se ha roto y ha caído de su posición de fuerza y dominación. En el lenguaje figurativo se representa como una estrella caída.

“Descendió al Seol tu soberbia… ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitas a las naciones. “(Isaías 14: 11-12)

El rey de Babilonia, había oprimido a muchas naciones y había sido un gobernante fuerte y poderoso de su época. El término Lucifer es una palabra que significa ‘estrella de día’. Era un símbolo que denota su poder y autoridad. La palabra 1966 de la concordancia de Strong se relaciona con la palabra 1984 de Strong. Se traduce indistintamente como brillo o gloria, hacer un show, jactarse y de ahí ser tonto. Un ejemplo se da en Jeremías 9:23 con la palabra traducida como ‘gloria’.

“No se gloríe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se gloríe el valiente, ni el rico se gloríe en sus riquezas.”

El rey de Babilonia se había gloriado de su poder y como resultado fue cortado y cayó del poder. Este es un ejemplo de la utilización de los símbolos de las estrellas para representar a los hombres en el poder en el Antiguo Testamento. Esta simbología se utiliza ampliamente en la Biblia.

3) La Tierra Diseñada para durar

Las referencias de las Escrituras indican que la tierra ha sido diseñada para durar y no fue diseñada para destrucción. Considere cuidadosamente las siguientes referencias y el acuerdo entre los escritores.

Eclesiastés afirma que “La tierra permanece para siempre.” (Eclesiastés 1:4)

En Isaías 14:18 la intención del creador, es declarado como: «Él no la creó en vano, sino que la formó para ser habitada.”

Y Números 14:21 declara que, “Toda la tierra será llenada de su gloria.”

Yahweh tiene un propósito con esta tierra y con la humanidad y no parece haber ninguna evidencia en los registros escritos que sugiera que la tierra será destruida.

Cuando el salmista observó el mundo que le rodea, declaró, “El cielo y la tierra manifiestan la obra de sus manos”. No nos sorprenden las maravillas de la creación? Para nuestros propios ojos las maravillas de la creación deben reflejar su perfección en las cosas naturales que nos rodean y las complejidades de la planta más pequeña o criatura. ¿Por qué tanta magnificencia será destruida? Se nos dice que el león y el cordero se echarán juntos y las tierras secas volverán a florecer y ser productivas. «El yermo se gozará y florecerá como la rosa, es un pasaje bien conocido que representa la regeneración de las tierras secas en esta esfera. (Isaías 35:1)

Considere también la inundación de los tiempos de Noé y la promesa en Génesis 8:21.

“No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho”.

¿Vamos a creer esta promesa? El arco iris se presenta como una señal de este compromiso antiguo, incluso para nosotros hoy. Mateo 24:37-39, nos advierte que nuestra civilización actual se enfrenta a una crisis similar a la de los días de Noé, y se nos ha dado la seguridad de que el Señor nunca más volvería a destruir a la humanidad por completo. Si la tierra iba a ser destruida, ¿cómo se sostendría esta promesa y la promesa de que la tierra se llenará de la gloria de Yahweh?

La tierra permanece para siempre. (Eclesiastés 1:4)

Predicción de Pedro Examinado

Pedro se refiere al diluvio en 2 Pedro. 3:6 y lo compara con el mundo como que perece o es destruido.

“Por el cual el mundo que era entonces, siendo anegado en agua pereció.

Sabemos que la tierra no pereció, se mantuvo. Fue la civilización que fue destruida, no la tierra física. La tierra sigue siendo literal. Pedro también declara lo siguiente.

“los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos se fundirán, la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2 Ped.3:10).

La palabra ‘quemadas’ viene del griego ‘quemar hasta el suelo. El N.V.I Traduce este versículo de la siguiente manera: “Los cielos pasarán con grande estruendo, los elementos serán destruidos por el fuego y la tierra y todo lo que en ella hay serán quemados.”

Esta traducción no sugiere que la tierra misma será quemada. En 2 Ped.2: 5, Pedro establece que ‘no perdonó al mundo antiguo’. Pedro está aquí refiriéndose a la época del diluvio. Fue la civilización que fue destruida, no la tierra. Los ‘elementos’ que Pedro habla se refieren a “los rudimentos y preceptos”, como en Colosenses 2:20.

‘Pues si sois muertos con Cristo cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué como si vivieseis al mundo, os sometéis á ordenanzas “

Esto se refiere a la eliminación de las ordenanzas actuales y de la civilización y no prueba que Pedro cree que la tierra será destruida. La misma idea y la misma palabra se producen en Gálatas 4:3.

“Así también nosotros, cuando éramos niños, éramos siervos bajo los elementos del mundo.”

La palabra se utiliza de nuevo en el versículo 9, ‘¿cómo os volvéis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales queréis volver á servir?

Estos ‘elementos’ particulares no son cosas físicas o cosas tangibles, sino que son los aspectos sociales e ideológicos, y las leyes del mundo civilizado.

2 Pedro 3:7 indica que ‘los cielos y la tierra están ahora … reservados para fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres impíos.”

Esta es una situación muy similar a la descrita en Isaías 66 de la que se hizo referencia anteriormente. La explicación más lógica para este verso es que los cielos y la tierra representan los gobernantes y el pueblo. Ellos son los que serán juzgados, no el cielo y la tierra física.

Los cielos y la tierra representan a los gobernantes y a la gente que serán hechas nuevas

Pedro estaba familiarizado con las Escrituras del Antiguo Testamento y la simbología utilizada. Este versículo sigue directamente de donde se dice que ‘el mundo … pereció’ en el tiempo del diluvio. Sería una transición lógica para el siguiente verso y el juicio del último día que vendrá sobre la humanidad. Una vez más es el “Kosmos” o la sociedad como lo conocemos que se hace referencia, y, son las instituciones sociales del mundo que serán destruidas y cambiadas, pero la tierra permanecerá, como ocurrió en el tiempo de Noé.

Isaías está totalmente de acuerdo con Habacuc 2:14 y Números 14:21, cuando dice:

‘Ellos no dañarán ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Yahvé, como las aguas cubren el mar. (Isaías 11:9)”.


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miércoles, 27 de enero de 2010

MIGUEL SERVETO: LA TRINIDAD O LA HOGUERA


En el incontenible río del tiempo, ha de haber, así lo imagino esta apacible tarde del verano de fines de los noventa, un lento flujo en las orillas y una rápida corriente en su centro. Esta última es la fragorosa sucesión de causas y efectos cotidianos, el pecado de la tarde es la sudorosa pesadilla de esa misma noche. El otro, de más lento retorno, más denso, es el que origina la historia. Es el que urde en puntadas de siglos la causa intrascendente de hoy con el efecto devastador que espantados hombres asumirán dentro de tres o cuatro generaciones.

Así, cuando el año del Señor de 325 los obispos del Concilio de Nicea iniciaron la doctrina de la Trinidad, el credo niceno, estaban enviando secretamente en 1553 a Miguel de Servet a su hoguera. En esta trama transecular un Jean Cauvin, alias Calvino, habrá sido mero servidor, sino mínimo reflejo, de un relámpago iniciado doce siglos antes.

Miguel de Servet, el hereje de Huesca, no quiso ser parte de ese flujo lento y cenagoso que atravesaba los siglos, y declaró su rebeldía a ese dios tricéfalo, tricorporeo o tríptico del que no hablaban los textos sagrados. Condenado por los católicos, fue arrestado, enjuiciado y ejecutado por los calvinistas. El castigo, la quema lenta.

Indago por su vida, hechos y fechas en mi biblioteca, cuatro volúmenes lo detentan y lo eximen de un posible olvido. El hombre que a los veinte años publicó su DE TRINITATIS ERRORIBUS, para sacar a la luz el error de esta invención monstruosa, la cita es de Borges, merece ocho líneas en la PEARS’CYCLOPEDIA de 1930, doce en el DICCIONARIO ENCICLOPEDICO ILUSTRADO SOPENA de 1980, un pequeño párrafo de tres miserables líneas en PROVIDENCIA DE DIOS de Quevedo, escrito en 1700, y una página en el MANKIND’S SEARCH FOR GOOD de la Watchtower Bible and Tract Society of Pennsylvania, publicado en 1990.

Su biografía según estos primitivos textos es simple en cifras, vio la primera luz del día en Villanueva de Sigena, Huesca, España en 1511, la Pears quiere que sea 1512, y vio la ultima luz, la de su hoguera, en Champel, Ginebra, Suiza, el año 1553.

Fue un humanista, geógrafo, astrónomo, filosofo, teólogo, abogado y medico, el latín y el griego no le eran ajenos, la historia de las ciencias le atribuye las primeras ideas sobre la circulación de la sangre, era un hombre de su época, el Renacimiento. Fue con su obra escrita, APOLOGETICA DISCEPTATIO PRO ASTROLOGIA, DIALOGORUM DE TRINITATE, CRISTIANISMI RESTITUTIO y la ya mencionada DE TRINITATIS ERRORIBUS que logró encontrar el camino a la hoguera. Sus hechos, como todas las realidades humanas son más simples, se opuso públicamente a la doctrina teológica de la Trinidad, argumentando “que no se halla en las Escrituras, y sólo parece perpetuar un error filosófico”, la declaró inentendible, imposible por la misma naturaleza de las cosas e incluso la consideró una blasfemia. La Santa Iglesia Católica lo apresó y sentenció a muerte. Logró escapar del abrazo de la Santa Madre Universal para más tarde, por instigación de Calvino, hijo extraviado de aquella, volver a ser arrestado y enviado final y fatalmente a su hoguera.

Quevedo lo cita para advertencia de un posible lector dudoso de la Trinidad que Servet fue quemado vivo por igual pecado por el “abominable hereje” Calvino, (anagrama de Luciano, otro hereje), avisa así al lector incrédulo que sus ideas son condenadas hasta por los heresiarcas.

La PEARS’CYCLOPEDIA dedica nueve líneas a John Calvin, pero en ellas no cita a Michael Servetus, en las ocho líneas dedicadas a éste, Calvino esta citado dos veces. Extrañamente, la biografía de una víctima debe incluir específicamente a su victimario, la de un asesino; en cambio, no precisa la inclusión de su víctima más notable.

Acaso paradójicamente, el librito de la Watchtower, de la ortodoxa secta de los Testigos de Adonaì, (el respeto a la antigua tradición de los Solferim, copistas judíos de los textos sagrados, me impide escribir el verdadero NOMBRE) es el que dedica más espacio a Serveto, incluye un grabado de su rostro y otro del triste semblante de Juan Calvino. El lector, como es lógico, tenderá a ver más cerca a Calvino que a Serveto de tales editores.

El Concilio de Tolosa, en 1229, solucionó la controversia de la Trinidad, obviando argumentos teológicos y doctrinales que no venían al caso, proscribió sabiamente la posesión de libros bíblicos. Posteriormente el Concilio de Narbona prohibió que los legos poseyeran parte alguna de la Santa Biblia, completando así el convencimiento de la verdad.

Revisando mis libros en la búsqueda (sin éxito por lo demás) de la cita original de Borges sobre la Trinidad, di con la asombrosa frase que Miguel Servet dirigió a sus jueces después de escuchar la condena. Un lector inquisitivo la encontrara al final de la nota fechada en 1933, Arte de Injuriar, incluida en Historia de la Eternidad, publicado en 1953. Acuso entonces un quinto volumen, donde seis líneas corroboran el nombre y la hoguera.

Me pregunto si será este intrascendente manuscrito, que terminó de escribir por mero aburrimiento a cuatro siglos de la hoguera, otro reflejo, mínimo, difuso, ya apenas visible, de aquel relámpago encendido en Nicea. Tal vez cada causa queda titilando en el tiempo (como la luz de aquellas estrellas que aun vemos, a pesar de que el astro formidable que la originó es posible que ya no exista), para ir a cumplirse en un efecto cada cierto tiempo, cuando encuentren sobre la tierra las tinieblas apropiadas.

EXPRESIONES PECULIARES DE LOS JUDIOS


(Expresiones peculiares de los judíos)

Compendiado por Dr. Jason Navarro, R.D.

Los hebraísmos se traducen literalmente al castellano, pero el estudiante serio examinará el significado de ellos para saber cómo se entendían en el lenguaje original.

I. El modismo de filiación, el uso de la palabra “hijo”.

En el Nuevo Testamento muchas personas se llaman “hijos” de alguien o de algo, no en el sentido ordinario de ser descen­dientes, sino para dar énfasis a ciertas características o cuali­dades de su vida y conducta. Ejemplos: Mar. 3:17, “hijos del trueno” (indica su carácter algo tempestuoso); Luc. 10:6, “hijo de paz” (una persona dispuesta a recibir el evangelio); Hech. 4:36, “hijo de consolación” (Bernabé, el exhortador); Efes. 2:2, “hijos de desobediencia” (esa clase de gente), y en el siguiente versículo, “hijos de ira” (indicando el fin o destino de los tales; compárese “hijo de perdición”, Juan 17:12); Mat. 5:45, “para que seáis hijos de vuestro Padre” (imitadores de El, amando tanto a los enemigos como a los amigos); Jn. 8:39, “si fueseis hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais (serían imita­dores de el); 1 Tes. 5:5, “hijos de luz e hijos del día” (personas con entendimiento que andan en justicia).

II. El modismo de poner lo absoluto por lo relativo, o de hacer comparaciones por medio de negaciones.

A. Jn. 6:27, “Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece”. Si esta prohibición fuera absoluta, tendríamos que suspender el trabajo que hace­mos para ganar el pan. Pero otros textos requieren tal trabajo (Efes. 4:28; 2 Tes. 3:10), y la Biblia no se contradice. Por lo tanto, reconocemos que Jesús empleó el modismo de poner lo absoluto por lo relativo para dar más énfasis a lo que dijo. Hace una comparación entre dos cosas, para dar énfasis a la cosa más importante, por medio de una negación absoluta de la cosa menos importante. Para entender este modismo, se puede su­plir las palabras, “no solamente” (“Trabajad, no solamente por la comida que perece …”), pero debemos reconocer el énfasis del texto.

B. En 1 Cor. 1:17 Pablo dice, “Pues no me envió Cristo a bau­tizar, sino a predicar el evangelio”. Hace una comparación entre su predicación como embajador de Cristo y el acto físico de bautizar (estúdiense los versículos 14-16). Los apóstoles fueron enviados a bautizar; Mateo 28:19 lo dice claramente. Sin embargo, en 1 Cor. 1:17 Pablo habla de bautizar con sus propias manos, cosa que no fue siempre necesaria, puesto que cualquier discípulo puede hacerlo. Pablo mismo fue bautizado por un discípulo llamado Ananías (Hech. 9:17, 18). Pablo em­plea en 1 Cor. 1:17 el modismo de negación para dar énfasis a la predicación apostólica, y para disminuir la importancia de bauti­zar a los corintios con sus propias manos, debido a la carnalidad de éstos. Querían ser seguidores de hombres (1 Cor. 1:12; 3:4). Estúdiese el contexto de 1 Cor. 1:17 y será obvio que Pablo pone lo absoluto por lo relativo. Los que citan este versículo para probar que el bautismo no es necesario para la salvación tuercen las Escrituras.

C. Mar. 9:37, Jesús dice, “el que a mí me recibe, no me recibe a mí sino al que me envió”. Desde luego, uno recibe a Jesús, pero no solamente recibe a Jesús, sino también recibe al Padre.

D. Luc. 14:12, 13 Cristo da la siguiente prohibición que en realidad no es una prohibición absoluta, sino la negación de una cosa para dar más importancia a otra cosa: “Cuando hagas co­mida o cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a vecinos ricos … Más cuando hagas banquete, llama a los pobres, los mancos, los cojos y los ciegos…” ¿prohíbe Jesús que invitemos a los parientes y amigos a nuestras casas para una comida? Es un modismo que pone lo absoluto por lo relativo, para afirmar una cosa y dar más fuerza a la afirmación. Una comparación se hace; la negación de una cosa da más im­portancia a la otra.

E. 1 Ped. 3:3, 4, “Vuestro atavió no sea el externo de peina­dos ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”. Al­gunos enseñan que Pedro prohíbe el uso de la joyería, espe­cialmente artículos hechos de oro. (Véase también 1 Tim. 2:9, Pablo incluye perlas). Estos textos emplean la expresión “no … sino” para disminuir la importancia del atavió externo, para dar más importancia al adorno interno. Si alguno quiere insistir en que Pedro prohíbe el uso de oro, debe observar que Pedro dice literalmente, “de adornos de oro o de vestir”. La palabra “lujosos” no está en el texto original. Compárese la Versión his­pano-americana, “o de vestir lujosamente”; la palabra “lujosamente” se escribe en letra cursiva para indicar que no está en el griego. La Biblia de las Américas dice, “vestidos lu­josos” pero la versión New American Standard Bible, que es la versión inglesa que corresponde a La Biblia de las Américas dice, “putting on of dresses” (vestir vestidos) y no dice “lujosos”. Por lo tanto, si el texto debe entenderse como una prohibición absoluta del uso del oro como adorno, entonces queda prohibido también “el vestir”. Sin lugar a dudas, todo lo ostentoso y lo lu­joso se condenan, y el atavío interno es el que corresponde a la mujer que profesa piedad, pero debemos “usar bien la palabra” y reconocer que a veces una prohibición que parece ser abso­luta no lo es, porque en algunos textos lo absoluto se pone por lo relativo. “Pedro no prohíbe que las mujeres lleven vestidos y adornos, sino la exhibición de suntuosidad por vía de contraste” (Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, por A. T. Robert­son).

III. Modismos de tiempo.

A. La palabra siempre fue usada por los hebreos en sentido limitado y no literal en todo caso. Ex. 12:24, “Guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre”. Este texto habla de la pascua, que tuvo su origen en Egipto en la noche en que los israelitas huyeron. Era una fiesta solemne de Israel y duró hasta la muerte de Jesús. La ley de Moisés fue clavada a la cruz (Col. 2:14). Esto indica que las palabras “siempre” y “perpetuo” son sinónimos (compárese Ex. 12:14). Ecles. 1:4, “Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece”. Los “testigos” citan este texto con fre­cuencia para “probar” que la tierra no será destruida (no ob­stante lo que afirma 2 Ped. 3:10), pero la persona sincera que quiere entender el uso correcto de la palabra “siempre” debe reconocer que la palabra indica todo el tiempo indicado o señalado por los designios de Dios. La prueba de esto se ob­serva en Ex. 12:14, 24, y en el hecho de que la ley acerca de la pascua no está en vigor ahora, ni siquiera para los judíos.

B. Una parte de un día se consideraba como un día. Esto se ve en 1 Reyes 12:5 y 12; Gén. 42:17, 18. Esto explica cómo Cristo había de quedar en la tumba por tres días y tres noches (Mat. 12:40; Mar. 8:31; Jn. 2:19), pero que resucitó al tercer día (Luc. 24:46; Hech, 10:40; 1 Cor. 15:4). Es interesante notar que los judíos usaron las dos expresiones en Mat. 27:63, 64. Los ene­migos de Jesús no argumentaron que Jesús no estuvo tres días y tres noches (setenta y dos horas) en el sepulcro, porque para ellos “tres días” o “tercer día” eran expresiones iguales. Al­gunos hermanos han tenido dificultades con este “problema”. Algunos han afirmado que Cristo fue crucificado el jueves en lugar del viernes, para probar que estuvo los tres días y tres noches completos en el sepulcro. Esta confusión es el resultado de no reconocer y aceptar el uso de modismos hebreos de tiempo.

IV. Expresiones peculiares a los idiomas bíblicos. Es necesario estudiar con cuidado algunas expresiones que han sido tropezaderas para los no judíos.

A. Ex. 4:21, hablando de Faraón Dios dice, “yo endureceré su corazón”; esto no significa que Faraón era un títere manipu­lado arbitrariamente por Dios, sino que al rebelarse Faraón contra el mandamiento de Dios se endurecía su corazón (Ex. 8:15, 32; 9:34) y Dios se lo permitía.

B. Mat. 6:13, “no nos metas en tentación” (no permitas que entremos en tentación; véase Mat. 26:46, “Velad y orad, para que no entréis en tentación”).

C. Luc. 14:26, “y no aborrece a su padre, madre, y mujer, etc.” (amarlos menos que a mí; Mat. 10:37, “El que ama a padre o madre más que a mí …”).

D. Gál. 5:4, “los que por la ley os justificáis” (no es posible justificarse por la ley, 2:16, sino que algunos intentaron ha­cerlo).

E. 2 Tes. 2:11, “Dios les envía un poder engañoso” (Dios los deja solos, Rom. 1:28, no interviene, y permite que sean en­gañados ya que no aman la verdad sino solamente la mentira”).

F. 2 Ped. 3:13, “esperamos .. cielos nuevos y tierra nueva”. Este universo será destruido. La tierra que conocemos no será renovada sino quemada (ver. 10). La expresión “cielos nuevos y tierra nueva” se basa en lenguaje profético (Isa. 65:17) y Pedro la usa para hablar de la habitación eterna de Dios y su pueblo. Véase Apoc. 21.
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VI. Costumbres.

A. Mat. 1:18-25 (ya casados legalmente cuando desposados).

B. Mat. 6:16-18 (el ayunar).

C. Jn. 13:4, 5 (el lavamiento de pies como acto de hospitali­dad y humildad).
D. Hech. 13:3 (el imponer manos).

E. Rom. 16:16 (saludar con beso).

F. 1 Cor. 11:1-16 (el velo en la mujer que oraba y profetizaba para indicar la suje­ción).

lunes, 25 de enero de 2010

Heb. 10:1 DICE QUE EL HIJO DE DIOS PUSO LOS CIMIENTOS D ELOS CIELOS Y LA TIERRA


Por Anthony Buzzard

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Hay tres “textos de prueba” dirigidas hacia el Hijo en Heb 1.8-13. No hay ninguna indicación en el texto que se refieran a alguien más que al Hijo. El v. 8 comienza: “Pero del Hijo [Dios] dice:…” A continuación hay 3 diferentes citas. La serie termina con el v. 13 que prueba que Jesús no fue un ángel: “Pero, ¿a cuál de los ángeles [Dios] ha dicho jamás…?” Sal 110.1 después es citado como refiriéndose al Hijo, Jesús.

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Gran parte de Heb 1 compara al Hijo de Dios con ángeles, demostrando que el Hijo nunca fue un ángel y es superior a ellos. ¡Esto demuestra que el Hijo no puede ser Dios! No es necesario demostrar que Dios es superior a los ángeles. Es algo obvio. Igualmente claro es el hecho de que el Hijo no puede ser un ángel o arcángel, como lo creen los Testigos de Jehová. ¡Tanto los ángeles, como los arcángeles, son ángeles! Jesús nunca fue un ángel, ya que los sumos sacerdotes son “escogidos de entre los hombres” (Heb 5:1). Y los santos ángeles son inmortales (Lu 20:36), lo que haría la muerte de Jesús, el Hijo, algo imposible.

.Entonces, ¿qué de Heb 1.10? ¿En qué sentido es el Hijo el fundador de los cielos y la tierra? ¿Cómo puede ser esto ya que Jesús nunca declaro ser el creador y no fue Jesús, sino Dios, quien descansó el séptimo día (Heb 4:4)? “Dios [no Jesús] los hizo varón y hembra» (Mar 10:6) y “El Señor Dios [no Jesús] formó al hombre del polvo de la tierra” (Gen 2:7). 50 textos dicen que Dios, Padre, ha creado los cielos y la tierra. Lu 1:35; Mat 1:18, 20; 1 Juan 5:18 (no en la RV) dicen que el Hijo no existía hasta que fue creado/engendrado en María. ¿Era Jesús ambo 6 meses más joven que Juan el Bautista y miles de millones de años mayor? ¿Tenía Jesús 30 años de edad cuando comenzó su ministerio público y, sin embargo, en realidad miles de millones más 30 años de edad? ¿Qué parte de Jesús era 30 y qué parte era miles de millones de años de edad? Jesús no puede ser dividido de tal manera o partido en 2. María concibió a un ser humano. Ella no concibió a un ángel. Ella no dio a luz a Dios. No dio a luz una “naturaleza impersonal humana”, como lo dice la teoría Trinitaria. María dio a luz a un lineal, biológico Hijo de David. Ya que esto lo hubiera descalificado como el Mesías.

.Dios no puede ser engendrado y el Hijo de Dios fue engendrado. El Dios inmortal (1 Tim 6:16) no puede morir. El Hijo de Dios murió. Dios no puede ser tentado (Santiago 1:13), pero el Hijo de Dios fue tentado. Al no observar estas diferencias categóricas es tirar las instrucciones preciosas de la biblia.

.Heb 1:1-2 dice que Dios no habló a través de un Hijo en la época del AT. El v. 2 también dice que Dios hizo los siglos a través de Jesús. Esto podría referirse a futuros siglos o puede referirse a Jesús como la razón por la cual Dios hizo a toda la creación. Heb 1:5, citando la profecía de Sal 2.7, habla de la existencia venidera de Jesús, el Hijo: “Hoy te he engendrado”. El mismo verso habla de la promesa de 2 Sam 7:14, dada mil años antes del nacimiento de Jesús, donde Dios “será un Padre para él, y él será un hijo.” Esa promesa fue dada a David como refiriéndose al Mesías que estaba por venir. El comienzo de la existencia del Mesías, es el momento cuando Dios viene a ser Padre del Mesías. Hech 13:33 se refiere también al comienzo de la existencia de Jesús, quien es levantado (no por segunda vez, como erróneamente es traducido en la Versión Inglesa de la King James) y el v. 34 alude a su resurrección. El mismo comienzo del Hijo es exactamente lo que encontramos en Luc 1:35; Mat 1:20 (“lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”).

.Isa 44:24 dice que Dios, solo, sin ayuda, creó los cielos y la tierra de Génesis. Él estaba totalmente solo. “¿Quién estaba conmigo?” En el momento de la creación de Génesis no había ningún Hijo con Él (cf. Heb 1:1-2).

.Dios no habló en un hijo hasta el NT. Entonces, quien dijo, ¿”hágase la luz”? Sería una clara contradicción de Heb 1:1-2 decir que era el Hijo. El Dios del AT es muy distinto que Su único Hijo. Este tuvo su genesis en Mat 1:18 (“el nacimiento-genesis de Jesús fue así”). ¡La Biblia se convierte en un libro de acertijos incomprensibles si Dios tiene un hijo antes que lo trajera a existir! Luc 1:35 describe cómo el Hijo de Dios vino a existir. Fue engendrado. El engendrar en la Biblia y en nuestro lenguaje es una palabra que, más que toda otra palabra, denota un antes y después. Por lo tanto, el Hijo tuvo un comienzo. Hubo un tiempo antes de que fuera engendrado, antes de que existiera. Si ya existía, estos testimonios en Mat 1; Luc 1 son tonterías. María dio a luz a un ser humano y no a Dios o a un ángel. De madres humanas nacen seres humanos. No cabe duda que María no sólo dio a luz una “naturaleza humana” y esta “naturaleza humana”, como el hijo de María, no sería el descendiente de David y, por lo tanto, el Mesías.

.La noción de que el Hijo de Dios, en realidad también es Dios, hiciera una farsa de toda su lucha en obedecer a Dios y ser el modelo y Salvador para nosotros. El objetivo de un Sumo Sacerdote es que debe ser seleccionado de entre los hombres (Heb 5:1). Él es el “hombre [anthropos-ser humano] Mesías Jesús” en contraste con su Padre (1 Tim 2:5). El Padre en Juan 17:3 es “el único que es Dios.” Si Dios es el único que es Dios, nadie más puede ser Dios sino el Padre.

.Esto es exactamente lo que Pablo declara cuando ensaya el credo en 1 Cor 8: “No hay ningún Dios excepto el único Dios Padre” (combinando vv. 4, 6).

.Si el hijo fuera Dios, hubiera 2 Dioses. Llamarles a Jesús Dios y al Padre Dios no es monoteísmo, por más que esta etiqueta sea aplicada [por el trinitario[1].

.La complicación de Heb 1:10 es debido al hecho de que el escritor cita Sal 102 de la versión griega (LXX[2]) y no la versión Hebrea. La LXX tiene un sentido completamente diferente en Sal 102:23-25. Introduce pensamientos que no se encuentra en el texto Hebreo. La LXX dice: “Él [Dios] le respondió a él [suplicante]…Dime [Dios hablando al suplicante]… Tú, Señor [Dios refiriéndose a alguien más quien le llama 'señor']“. Sin embargo, el texto Hebreo dice “Él [Dios] debilitó mí fuerza… Yo [el suplicante] dije, Dios mío…” [RV]

.Por lo tanto, la LXX introduce a un segundo señor a quien Dios se dirige: “En el comienzo fundaste la tierra y los cielos son las obras de tus manos” (v. 25). El escritor a los Hebreos tenia ante el abierto la versión griega del AT y no el Hebreo (como que hoy en día alguien cite la NVI en lugar de la RV). El erudito Americano F.F. Bruce en el Nuevo Comentario Internacional sobre Hebreos explica:

. “En el texto de la Septuaginta la persona a la que estas palabras ["desde antigüedad fundaste la tierra"] se refieren es explícitamente mencionada como “Señor”, siendo Dios quien le llama así. Mientras que en el texto hebreo el suplicante es el altavoz desde el principio hasta el final del salmo, en el texto griego su oración llega a su fin con v. 22, y las siguientes palabras leen así: “Él [Dios] le contesto [al suplicante] en el camino de su fuerza: «Declarame mis cortos días: Traedme no en medio de mis días. Tus [el suplicante] años son a través de todas las generaciones. Tú, Señor [el suplicante, considerado como el Mesías por Hebreos], en el principio fundaste la tierra.”[3] Ésta es la respuesta de Dios al suplicante; ofreciéndole que reconozca el tiempo acortado de Dios (para la restauración de Jerusalén, como en el v. 13) y no pedirle a Él [Dios] actuar cuando el tiempo ya establecido esta por medio vencimiento, mientras que Él [Dios] le asegura [al suplicante] que él y los niños de su siervos serán preservados para siempre…

. [El erudita] Bacon sugiere que en el hebreo, así como en el griego, el texto de este salmo formo una base para la escatología mesiánica, en particular su referencia al “acortar” los días de Dios, ej., el período destinado a transcurrir antes de la consumación de su propósito [la llegada del, aun, futuro Reino mesiánico sobre la tierra]; el encontró aquí en el AT la base para Mat 24:22, 13:20; Mar 13.20 y Ep. Barn[4] (“corno dice Henoch; pues el Dueño [Dios] abrevió los tiempos y los días, a fin de que se apresurase su Amado y venga a su heredad.’”)…”

. ¿Pero a quien (el lector cristiano de la LXX podría preguntarse) le puede Dios estar hablando con estas palabras? ¿Y a quien, el mismo Dios, se dirige como “Señor”, como el fabricante [o fundador] de la tierra y el cielo?[5]

. Al leer la LXX el escritor de Hebreos ve una clara referencia a los cielos y la tierra nueva del futuro Reino de Dios y mira a Dios dirigiéndose al Señor mesiánico en conexión con las profecías del resto de Sal 102, quien hablan de “la generación venidera” (v. 18) y de la hora establecida por YHWH para levantar a Sión y aparecer en Su gloria.

. El articulo importante del erudito B. W. Bacon (citado por Bruce arriba) da énfasis al hecho que “la palabra ‘señor’ es totalmente ausente del texto hebreo [y sus traducciones] de Sal 102.25.” Pero sí aparece en la LXX citada por Hebreos:

.“[Con la traducción del LXX, “le contesto a él"], todo el pasaje al final del salmo se convierte en la respuesta de YHWH al suplicante, quien consecuentemente aparece dirigido como Kurie [señor] y creador de los cielos y la tierra…En vez de entender el verso como una queja por el salmista en acortar sus días antes de tiempo, LXX y la Vulgata entienden el anuncio coma la respuesta de YHWH a los ayees del salmista que El [Dios] va a intervenir para salvar a Sión, porque “es tiempo de tener piedad sobre ella, sí, el tiempo ha llegado” (v. 13). Está prohibido reconocer (¿o prescribir?) del corto tiempo establecido por YHWH y de no convocar cuando aun no ha ni expirado medio tiempo. Por otra parte, él [señor Mesiánico] se le promete que los niños de sus siervos permanecerán para siempre.”[6]

. Este es exactamente el punto y sólo puede hacerse evidente cuando vemos que 1) el escritor de Hebreos esta leyendo de la LXX, no del texto hebreo, encontrando allí una maravillosa profecía del siglo venidero (Reino, la restauración de Israel) el cual encaja exactamente con el contexto y que 2) hay un Señor Mesiánico a quien le habla YHWH e invitado a iniciar el fundamento de los cielos y la tierra, el nuevo orden político en Palestina, tal y como dice Isa 51:16. Este es probablemente el mensaje que el escritor de hebreos quiere transmitir acerca de la superioridad de Jesús sobre los ángeles. Jesús es el fundador del nuevo orden venidero del Reino [Milenio]. El escritor a los Hebreos nos dice expresamente en 2.5 que se trata de la tierra habitada del futuro “la cual estamos hablando.”

.Cuando la diferencia de la LXX se explica, esto realmente no es difícil de entender. Ambos Sal 102; Heb 2:5 y, por lo tanto, todo el primer capítulo de Hebreos se refiere a la nueva orden de cosas iniciadas por Jesús y no importaría si la viéramos también como la nueva orden iniciada por su ascensión (“Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”, Mat 28.18), o en la segunda venida.

.Todo el Sal 102 es acerca la nueva era de la restauración y el Reino de Jerusalén en el milenio (véase vv. 13-22). La mirada del escritor esta en vista a la restauración de la ciudad cuando Dios aparezca en Su gloria (v. 16). El Salmo está escrito para la “venidera generación” (v. 18) y la nueva población creada en el futuro del Reino sobre la tierra. Hebreos no está hablando de la creación de Génesis, pero la “venidera economía” (2.5).

.Isa 51.16 confirma esta explicación. Habla sobre un agente de Dios en quien Dios pone sus palabras en su boca la cual usa para plantar “los cielos, echando los cimientos de la tierra” [RV1995]. El Word Biblical Commentary [Comentario de la Palabra Bíblica] dice:

.“Eso no tiene sentido si se refiere a la creación original [Génesis]… En los otros casos, Dios actúa por sí solo, usando ningún agente. Aquí al que El ha escondido en la sombra de su mano es su agente. Cielos y la tierra aquí se deben referir metafóricamente a la orden total en Palestina, cielos refiriéndose a la amplia estructura general del Imperio, mientras que la tierra es la orden política en la propia Palestina.”[7]

.Así que, ambos Sal 102 (LXX) y en Isaías el Mesías es el agente quien Dios utilizará para establecer el nuevo orden político [“tú afirmaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos”] del venidero siglo. Heb 1:10 es una profecía, escrita en sentido pasado (como acostumbran ser las profecías), pero refiriéndose a la “tierra habitada del futuro acerca de cual estamos hablando” (Heb 2.5). Esa es la preocupación en Heb 1:10. Jesús es el “padre de la era venidera” (Isa 9:6, LXX).

.Por último, en Heb 9:11 el escritor habla de “los bienes venideros [futuros]“, como cosas “no de esta creación”. Esto quiere decir que las cosas que están por venir son de la futura y nueva creación (véase Heb 2.5). Esa creación está llevándose a cabo desde que Jesús fue exaltado a la diestra de Dios, donde el ahora es co-creador, bajo El Padre, de la nueva creación, teniendo “toda autoridad en el cielo y en la tierra” (Mat 28.18). Aun el siglo del futuro milenio también será reemplazado por una nueva renovación de los cielos y la tierra (Ap. 20:11, 21:1).

.Una vez más, escatología es el gran factor en la revelación de la verdad. Dios tiene una nueva creación en [Cristo] Jesús y vamos a ser nuevas criaturas en Cristo (2 Cor 5:17). El mundo será renacido y vendrá bajo la supervisión de Jesús y sus seguidores (Mat 19.28, etc.). Tenemos que resistir la tentación de estar mirando hacia atrás a Génesis cuando todo el libro de Hebreos nos ofrece ver hacia adelante a la “tierra habitada del futuro” (Hebreos 2.5). Tenga en cuenta que en varios lugares Hebreos habla de la redención eterna, la herencia, pacto, juicio, salvación y espíritu “de la era [venidera]” (aionios). Aionios se refiere a la era del Reino venidero y no sólo a eternidad. Cristianos hoy en día reciben este “Espíritu Santo de la promesa” (Efe 1:13, RV).

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[1] “Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso…” Credo de Niceno Constantinopolitano, 381DC. Ed.


[2] Mejor conocida como la Biblia de los LXX (70), o Septuaginta, representa la más antigua e importante entre las colecciones de textos y escritos sagrados judíos, bastante más antigua que la Tanach judía palestina conjuntamente con la cual constituye la fuente para el AT de las Biblias cristianas.


[3] La razón por las diferentes traducciones, entre el griego y hebreo, son los puntos vocales del hebreo. Su sentido puede ser modificado si los puntos vocales son cambiados y a veces no es claro cuál de los sentidos es el correcto. Por lo tanto, en el hebreo el significado de innah es “Él [Dios] inflicto” (v. 23), pero la LXX repunta los mismos consonantes hebreos como anah, que significa “Él [Dios le] respondió [a él].” De manera que en la LXX Dios le responde al que esta orando y llamándole a esa persona “señor”. LXX añade “señor” en el v. 25. A continuación, el hebreo tiene omar eli (“Yo dije, Dios mío”, v. 24). Pero la LXX lee estas consonantes como emor elai (“Dime a mí”, v. 23b, ej., la persona que está orando es mandado por Dios a decirle a Dios). La idea es que se le pide a Dios acortar los días que deben transcurrir antes de que el Reino venga (cf. Mat 24:22). Sal 102 es en gran parte sobre la era venidera y la restauración de Israel en el Reino futuro y así totalmente apropiado como prueba de texto para Heb 1 con respecto a lo que el Hijo está destinado a hacer en el futuro, su papel en la nueva creación y no la creación de Génesis. ¡Este sentido es reversado cuando se usa para apoyar ideas no bíblicas de que Jesús era el Creador en Génesis!

.

[4] Epístola de Barnabas, un tratado cristiano de 22 capítulos, escrito en griego, con algunas características de epístola, preservado en el Codex Sinaiticus del siglo 4, donde aparece al final del NT. Tradicionalmente es atribuida a Bernabé, colaborador y compañero de Pablo de Tarso, mencionado en el libro de Hechos; también ha sido a otro cristiano notable, Barnabas de Alexandria, o a cualquier pedagogo cristiano desconocido.


[5] F.F. Bruce, Epístola a los Hebreos [The Epistle to the Hebrews], Nuevo Comentario Internacional del Nuevo Testamento [New International Commentary on the New Testament), Eerdmans, 1990, p 62-63.


[6] B.W. Bacon, “Heb 1:10-12 y la prestación de la Septuaginta sobre Sal 102.23 [“Heb 1.10-12 and the Septuaginta rendering of Ps. 102:23”], Zeitschrift für die Neutestamentliche Wissenschaft 3, 1902, p 280-285.


[7] Word Biblical Commentary: Isaiah 34-66, Word Books, 1987, 212

ESCUCHANDO EL EVANGELIO ORIGINAL DE JESUS Y SU REINO


¿Recuerdas el juego de “Teléfono” cuando eras un niño? Tú le susurrabas una frase corta al niño sentado junto a ti, que a su vez, susurraba al siguiente niño. Siempre fue divertido oír el resultado final, porque AL final de la línea veíamos cómo la frase original había cambiado por el tiempo que había pasado a través de una docena de orejas y bocas pequeñas.

Así también ha sido con el Evangelio de Cristo. Hoy, si uno le pregunta a alguien lo que es el Evangelio, tú podrás escucharlo definido así: “El Evangelio es la buena noticia de la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo, que provee la liberación total y gratis del poder y la pena del pecado de acuerdo con la sola gracia de Dios a través de la fe en Jesucristo”, como se menciona en un sitio web que me encontré cuando buscaba información en Google sobre “¿Qué es el Evangelio?”

En el juego de teléfono, a veces el mensaje que resulta sale similar (no igual) al original, pues de alguna manera está cambiado, adaptado o ha perdido alguna parte integrante de su composición. Propongo hoy, que la Iglesia, algunos de sus líderes y sus seguidores, hayan tomado, con el tiempo, lo que era el Evangelio que Jesús y Sus Apóstoles predicaron, pero que de alguna manera perdieron un poco de su sentido y foco original. ¡Con el tiempo, en la narración y el intercambio del mismo, el Evangelio que comúnmente oímos hoy, puede estar omitiendo un pedazo muy significativo que resultan ser buenas y emocionantes noticias!

Strong define Evangelio (euaggelion) como “las buenas nuevas del reino de Dios que pronto será establecido, y también de Jesús, el Mesías, el fundador de este reino. Después de la muerte de Cristo, el término incluye también la predicación sobre (o concerniente) a Jesucristo como habiendo sufrido la muerte en la cruz para conseguir la salvación eterna de los hombres en el reino de Dios, pero como resucitado y exaltado a la diestra de Dios en el cielo, y desde allí regresar en majestad para consumar el reino de Dios”.

Es a la vez verdad y muy importante que el mensaje del Evangelio incluya que Jesús murió y resucitó por nuestros pecados. Esto es todo lo acordado! Sin embargo, la otra parte del Evangelio que se ha abandonado del mensaje es esa importante palabra (logos) que Jesús predicó: el Reino de Dios. ¿Quién ha oído alguna vez predicar a un pastor de que el Evangelio es acerca el Reino de Dios, y de cómo podemos entrar en él para conseguir la vida eterna en el siglo venidero? La próxima vez que oiga de un ministro, evangelista de televisión o a un amigo suyo predicar el mensaje del “Evangelio”, escuche con atención! ¿Menciona el predicador la venida del Reino de Dios a la tierra?

Sólo estoy sugiriendo que nuestra forma de definir el mensaje del Evangelio se ha diluido, acortado, y hasta adaptado a algo que no es radicalmente diferente, pero lo suficiente cambiado con el correr del tiempo, que simplemente se ha convertido en un mensaje diferente a lo que Jesús y la iglesia primitiva estaban predicando y proclamando.

En Marcos 1:14-15, Jesús vino a Galilea predicando el Evangelio de Dios, y diciendo: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; arrepentíos y creed en el Evangelio.” Lucas 8:11 dice que Jesús “comenzó a hablar con ellos sobre el Reino de Dios.” Jesús no estaba predicando su muerte y resurrección como el evangelio durante su ministerio, sino más bien la predicación de la buena noticia de un reino venidero donde no habría fin de la paz, en donde Jesús, como el Ungido (Mesías, Cristo), se sentaría sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y justicia. (Isaías 9). Jesús predicó esta buena noticia a los afligidos, a los quebrantados de corazón, para publicar libertad a los cautivos y la libertad a los presos, para consolar a todos los que lloran, y hacerles saber que el tiempo de la justicia y la rectitud estaba cerca! Esta fue una buena noticia, por cierto! El enseñó a arrepentirse y ser salvos, para entrar en el Reino y la vida eterna en el siglo venidero. Jesús nos enseñó que nosotros heredaríamos la tierra, que veríamos a Dios y Su misericordia, y que seríamos llamados hijos de Dios. El enseñó cómo sería el Reino de Dios y lo que debíamos buscar (Mat. 6:33) y nos mandó para que nos prepararemos para saber cuándo se cristalizarían su venida y la consumación de la edad.

Te reto hoy, que para eliminar la tradición, retires la confusión y la distorsión del mensaje original y vuelvas a las palabras de Jesús (el autor y consumador de nuestra fe) y examines cuidadosamente lo que fue el evangelio original realmente. Como dijo Jesús en Lucas 8:8, “El que tiene oídos para oír, que oiga.” Y en el versículo 10, Jesús dijo a sus discípulos: “A vosotros se os ha concedido conocer los misterios del Reino de Dios, pero para el resto, en parábolas, para que viendo, no puedan ver, y oyendo, no entiendan”. En Mateo 13:14-16, Jesús cita Isaías 6:9, “De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.”.

En lugar de confiar en lo que siempre has oído, volvamos a la Escritura y a las palabras que Jesús habló y escúchalas. Oro de que veamos con nuestros ojos, y escuchemos con claridad con nuestros oídos las palabras de Jesús hoy y entendamos con nuestro corazón el Evangelio del Reino de Dios!

“Y este evangelio del reino será predicado en todo el mundo para testimonio a todas las naciones y entonces vendrá el fin.” Mateo 24:14.

LA DIFERENCIA ENTRE DIOS Y EL HOMBRE EN EL SALMO 110:1 (UN PROBELMA PARA EL TRINITARISMO)


¿Qué hay en un punto de vocal?

Anthony Buzzard

(Traducido por Ingº Mario Olcese, Apologista)


”La forma Adoni (« mi señor »), un título real (I Samuel 29:8), debe ser distinguida cuidadosamente del título divino Adonai (“mi Señor”) utilizados de Yahvé” (International Standard Bible Encyclopedia, ”Señor,”, p. 157).

“Señor en el Antiguo Testamento se utiliza para traducir ADONAI cuando se aplica al Ser Divino. La palabra [hebrea] … tiene un sufijo [con especial señalamiento] supuestamente en aras de la distinción” (Diccionario Hastings de la Biblia, “Señor”, Vol. . 3, p. 137).

“Adonai y Adoni son variaciones de señalamiento para distinguir la referencia divina de los humanos” (Léxico hebreo e Español del Antiguo Testamento, Brown, Driver, Briggs, bajo adon).

Las dos formas de Adon – Adonai Versus Adoni

Favor de considere cómo funciona el lenguaje. En castellano no tiene dificultad en reconocer la diferencia entre ÉL y ELLA. Hay una diferencia. Usted reconoce también una gran diferencia entre dios (d minúscula) y Dios (con G mayúscula). ¿Qué hay de “empleador” y “empleado”? Una letra hace toda la diferencia. En hebreo las palabras para él y ella sólo contienen una diferencia en el sonido de la vocal – Hoo (él) y Hee (ella).

Pocas preguntas podrían ser de mayor importancia que saber quién en la Biblia tiene derecho a ser llamado Dios (mayúscula).

En hebreo hay una palabra para “señor”. Es ADON. Esta palabra se refiere 300 veces a los señores humanos (superiores) y 30 veces AL Señor, es decir, Dios mismo.

Hay dos formas muy especiales de esta palabra ADON. A veces, las letras-AI se añade al final, dándole la palabra Adonai (a veces escrito ADONAY). Esta palabra es conocida por el público porque rima con El Shaddai en la conocida canción. El Shaddai es otro nombre para el Dios único. ADONAI significa “el Señor Supremo” y está reservado para Dios. La palabra ADON también puede tener la letra-I añadida a la misma, dando la forma Adoni (que se pronuncia Adonee) y se utiliza para los superiores humanos – no para Dios.

El Salmo 110:1 en el Nuevo Testamento

Ahora, en el Salmo 110:1 tenemos un verso único. Este verso aparece en el NT 23 veces. (Salmo 110:4 es citado o referido a otro 10 veces.) La importancia de estos versículos se muestra por el hecho de que no hay otros versos que se acercan a ese número de alusiones / citas en el NT. Muchos versículos son citados una vez o dos veces en el NT. Pero estos versos – Sal. 110:1, 4 – se mencionan 33 veces! Sal. 110:1 es la clave para la identidad de Dios y de Jesús, y para la venida del Reino (el corazón del Evangelio, Lucas 4:43, Hechos 8:12, etc)

Jesús mismo citó a Sal. 110:1 (como se informa en Mateo, Marcos y Lucas) como el verso que puso fin a los argumentos en contra de las autoridades religiosas de su tiempo, los fariseos (ver Mat. 22:41-46). El Salmo 110:1 es citado en el NT de la siguiente manera:

Jesús: Mateo. 22:44; Mateo. 26:64, Marcos 12:36, Marcos 14:62, Marcos 16:19; Lucas 20:42, 43; Lucas 22:69.

Pedro (Lucas), Hechos 2:33, Hechos 2:34-36 (en este versículo Pedro introduce el cristianismo a la multitud en Pentecostés y nos dice que Jesús ha sido hecho “Señor”, sobre la base de Sal. 110:1); Hechos 5:31; Hechos 7:55-56.

Pablo: Rom. 8:34, I Cor. 15:25; Ef. 1:20; Ef. 2:6 Col 3:1, Heb. 1:3, Heb. Hebreos 1:13. 8:1; Heb. 10:12-13; Heb. 12:2.

Pedro: I Ped. 3:22. Jesús: (Juan) Rev. 3:21.

Este salmo cubre toda la gama del Nuevo Testamento y que Jesús es registrado como citándolo no menos de 8 veces. Es uno de los favoritos de “texto de prueba” de los cristianos NT.

El Salmo es un oráculo divino especial. El texto dice (Salmo 110:1): “El oráculo de Yahvé (Jehová) a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies”.

El primer “Señor” es la palabra Yahweh que aparece en muchas versiones en español como Señor (todas mayúsculas).

El señor segundo es Adoni (mi señor). Ya hemos señalado que la palabra hebrea ADON (Señor) tiene una terminación especial en él cuando se refiere a un solo Dios – ADONAI (449 veces en el Antiguo Testamento). Pero cuando la palabra tiene el final “I”, es decir, Adoni (adonee), nunca se refiere a Dios, sino siempre a un ser humano superior (a veces un ángel). Así sabemos que el Mesías no es Adonai (Dios), sino el ser humano superior de David, el Señor de David, Adoni.

Este salmo se creía que era un oráculo mesiánico, tanto para Jesús y para los rabinos de su época. Jesús sabía que él, el Mesías, era el Señor de David, así como el hijo de David. Los fariseos no estaban dispuestos a reconocer a Jesús como el Señor de David, a pesar de que sabían que era un descendiente de David.

El idioma hebreo es preciso y los rabinos siempre mantuvieron el nombre del único Dios en el más alto respeto. Por eso, ellos reservaban la forma ADONAI sólo para Dios. (los Judios hasta este día leen la palabra ADONAI cuando vienen al nombre personal de Dios – Yahweh. Nadie sabe exactamente cómo esa palabra debe ser pronunciada. Los Judios dejaron de mencionarlo alrededor del 300 aC.)

El ejemplo de un caso similar – AVEER Versus Abeer

El Antiguo Testamento tiene pequeñas maneras de distinguir las palabras, que tienen una importancia trascendental en términos de su significado. Déjeme darle otro ejemplo. La palabra AVEER (= fuerte o poderoso). Del Nuevo Diccionario Internacional de Teología y Exégesis del AT, vol. 1, p. 232: “Se cree que la razón por la cual el Antiguo Testamento tiene dos formas del adjetivo AVEER es que los guardianes del texto (Masoretas) deseaban distinguir el uso de la palabra cuando es aplicado a Yahweh de su uso en otros contextos… “

Cuando no se utiliza de un solo Dios, la forma tiene un punto adicional dentro de la ‘V’ y luego se pronuncia Abeer…ABEER (con el punto) se refiere siempre a un hombre poderoso, a veces a la “dureza de corazón”, una vez a un ángel y a veces a un toro o un caballo poderoso.

La falta de un punto hace una gran diferencia. AVEER se refiere a Dios. Abeer es una referencia no-divina.

Lo mismo ocurre con las formas de Señor, Adonai y Adoni. ADONAI está reservado sólo para el único Dios. Ningún ser humano es dirigido como Adonai. Por otra parte Adoni (adonee) está reservada para los superiores humanos. El Mesías es llamado Adoni, el Señor de David, pero nunca ADONAI, el Dios único.

Ahora, tome nota de este hecho interesante. La versión KJV siempre escribió ADONAI como “Señor” (con ‘S’ inicial mayúscula). Ella escribió Yahweh como “SEÑOR” (toda la palabra con mayúsculas). Con respecto a Adoni, en 194 ocasiones LA KJV escribió Adoni como Señor (con “s” pequeña) o amo. Pero sólo en una ocasión rompió su propia regla y uso una mayúscula en Señor, en Sal. 110:1. Pero la palabra no es ADONAI, sino ADONI. La RV (VR) corrigió el error y escribió “señor” (con minúsculas).

Sólo uno es Dios

Jesús es ADONI el Mesías, no ADONAI, el Dios único. El Dios Único es una sola persona. ¿Cómo sabemos esto (aparte de Sal. 110:1)? El único Dios del monoteísmo hebreo (el monoteísmo de Jesús, Marcos 12:28 y sig.) es descrito por los pronombres personales en singular (“yo, él, tú, tú, mi, su”) miles y miles de veces .

El Dios Unico es distinguido como ADONAI (449 veces) de Adoni, un señor humano, (195 veces). Esto da 644 oportunidades para ver la diferencia entre Dios y el hombre, basados en la palabra “señor”. El Mesías, Hijo de Dios, es designado como Adoni, no Adonai.

Los pronombres personales singulares siempre te dicen un simple hecho. Ellos describen a un ser que es una persona, no dos o tres. Dios es singular y una única persona.

“Hay un solo Dios, el Padre” (Pablo, I Cor. 8:4, 6). Hay dos señores (Salmo 110:1) El Padre es el único Dios y Jesús es el Señor MESÍAS, el Hijo de Dios (Mateo 16:16). La creencia de que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios es toda la cuestión del Evangelio de Juan (Juan 20:31). También es el punto entero de toda la Biblia. Y Jesús describe Al Único Dios, su Padre, como “el único Dios verdadero” (17:3) y “el único que es Dios” (5:44). “Aquel que es Dios” es otra manera de decir “el único que es Dios”. Jesús estaba hablando acerca del Padre. Si el Padre es “el único que es Dios”, y Jesús es una persona diferente, Jesús no puede ser el único Dios.

¿Creemos con Jesús que el Padre es “el único que es Dios”? (Juan 5:44, 17:3)

El Padre es llamado Dios 1326 veces en el NT. La palabra “Dios” se utiliza de Jesús dos veces (por algunos). Pero no olvide que en el mundo del siglo I dC los seres humanos elevados a veces eran llamados “Dios”. Esto es también verdad en la Biblia. Los jueces de Israel fueron llamados “dioses” (Sal. 82:6). Jesús usó este verso para demostrar que él estaba afirmando ser el Hijo de Dios, no Dios mismo (Juan 10:34-36).

El Salmo 2 es un perfecto paralelismo con el Salmo 110:1. En este salmo el Señor un Dios habla a “MI REY/ MI HIJO. Esa persona, que es tan distinto de Yahweh como cualquier hijo es distinto de su padre, también llamado” El Mesías del SEÑOR. “El Jesús de la Biblia es: el Hijo del Dios único, “el Señor Mesías” (Lucas 2:11), “El Mesías del Señor” (Lucas 2:26). Tenga en cuenta que en el NT Dios es llamado “el Dios de nuestro Señor Jesucristo” (Efe 1:3, etc.) que debe mostrar que Jesús y su padre no son co-iguales. Hay un Señor Dios y un Señor Mesías.

En la Escritura Jesús y su Padre son personas independientes, que trabajan en la más estrecha armonía. El Mesías es el Hijo obediente al Padre. Su padre es el único Dios (Juan 17:3).


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