Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

jueves, 13 de agosto de 2009

AMIGO: DEJA TU AVENTURA Y REGRESA A TU HOGAR. ¡ENTONCES TENDRÁS VERDADERA PAZ Y FELICIDAD!


De mi estimado y fino amigo: Mario Olcese Sanguineti, Apologista.

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Estimado amigo, Don Juan Tenorio:


Entraste en la “crisis de los 40 años” y te sentiste tentado a probar tu virilidad y atractivo masculinos con mujeres mucho más jóvenes que tú. A la esposa de tu juventud, algo maltratadita por los años tal vez, la repudiaste, porque según tú, ya no te atraía como antes y querías experimentar nuevas y frescas emociones con el sexo opuesto. Te viste involucrado, quién sabe, con tu guapa secretaria, o con una amiguita sexy de tu hijo que era “veinteañera”, y te mudaste con ella en un departamento que tenías escondido por allí, y creías ser feliz y muy macho, mientras que a tu esposa e hijos los dejaste destrozados por tu decisión egoísta y desamorada. Han pasado veinte años, y durante todo ese tiempo dejaste de visitar a tus hijos, y si los veías, lo hacías cuando te daba la gana, y no les proveías de lo que ellos necesitaban de ti, especialmente seguridad, ejemplo, y consejo oportunos. Ahora, con casi 60 años encima, canoso, rechoncho, achacoso, y sin dinero, intentas recuperar a tu familia porque estás solo, abandonado y lleno de remordimientos que te atormentan; pero tus hijos ya no están en casa, se han casado, han formado sus propios hogares, y tu mujer se volvió a casar con un caballero que le brinda seguridad, amor incondicional y respeto. Ellos simplemente ya han superado su dolor pasado y poco o nada quieren saber de ti, pues tal vez te dejaron de amar, o porque sencillamente ya no te respetan ni admiran, ni te ven como un verdadero padre. Simplemente les eres indiferente y ya no te necesitan. Tú estás loco por conocer a tus nietos, pero tus hijos no quieren presentártelos, y no desean tu presencia en sus hogares. Sufres, te atormentas, y no duermes en las noches pensando en todo lo que perdiste, especialmente tu bien nombre y reputación. Ahora deseas remediar tu error, pero lo percibes tarde, pues no tienes forma de demostrarles que eres un hombre nuevo, un padre arrepentido. Ellos creerán que tú únicamente los buscas porque no tienes a dónde ir, y estás solo en el mundo. Piensan que si tú estuvieras boyante, seguramente seguirías en tus andanzas, y no te acordarías de ellos como ahora pretendes. Te encuentras entre la espada y la pared y lloras amargamente tu estúpida y egoísta decisión. No te queda otra casa que deambular por allí, y buscar a algún otro desventurado como tú que pueda escuchar tus cuitas, y compartir contigo un almuerzo por algún cuchitril de un barrunto apestoso. Entonces pasarán los años, y serás un anciano maloliente, descuidado, arruinado, que resignadamente esperarás la muerte en un viejo lecho de un asilo de caridad sin que nadie venga a verte. Finalmente, terminarás sepultado en una fosa común porque no hay quien pague tu nicho, y menos, una incineración. No habrá lápida que rememore tu existencia y quedarás finalmente en el olvido. Esta historia, aunque patética, no es una fantasía. Ocurre a diario. Así que, estimado amigo, ¿para qué esperar a llegar a ese extremo? Arrepiéntete de tu error a tiempo, y no esperes estar en una desgracia completa sin nadie a tu lado. Sé sabio, y regresa al redil, antes de que sea demasiado tarde.


Amigo que aún no has caído en este error de muchos hombres, no intentes cambiar “mocos por babas”, por decirlo de manera grotesca. Sigue con la esposa de tu juventud, y no te dejes engañar por los deseos de los ojos y de la carne. ¿Me harás caso?…o mejor dicho, ¿harás caso a la advertencia que viene del Padre celestial? Espero que sí.


Vuestro amigo,


Apologista

LA PALABRA GRIEGA APANTESIS QUE DESTRUYE LA DOCTRINA DEL RAPTO SECRETO


Tdo. Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Es la creencia de los dispensacionalistas de que Cristo vendrá por segunda vez para raptar en secreto a su iglesia al cielo antes de la gran tribulación. Sin embargo, la Biblia y el Griego no admiten esa posibilidad. ¡He aquí la contundente evidencia que dejará callados a muchos pre-tribulacionistas!

En primer lugar, la palabra Griega para "ENCUENTRO" usada en 1 Tesalonicenses 4:16 es ‘apantesis’. Según II Tim.3:16, cada Palabra de Dios es inspirada y soplada por Él, como tal, esa palabra particular es importante. Esta misma palabra es usada en sólo otros tres sitios en la Escritura. La primera vez que es usada está en Mateo 25:6 en donde leemos, "... en la medianoche el grito sonó: ¡aquí está el novio! Salgan para encontrarse con (apantesis) él" (paréntesis añadido). [Note, ver también verso 1 en algunos textos.] La historia entera en los versos 1-13 revela que las vírgenes habían estado esperando aparecer al novio. Cuando Él apareció, ellas lo encontraron y lo escoltaron al pasillo del banquete. Ellas no volvieron con él al lugar del cual él vino (cielo). El novio no cambió de dirección, en un curso inverso después de que las vírgenes que esperan lo encontraron. ¡Mejor dicho, él siguió viniendo en la dirección original de la cual él había comenzado! Las que cambiaron la dirección fueron las vírgenes. Lo que hace este registro doblemente importante para la cuestión a mano es que esta parábola está directamente relacionada con la venida del Hijo de Hombre como está establecido en Mateo 24:39.

El segundo uso está en Hechos 28:15 en donde vemos la misma connotación. "…de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos (apantesis) hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento " (paréntesis añadido). Los versos 11-16 nos dicen que los hermanos en Roma habían oído que Pablo venía y ellos salieron para encontrarlo. Después de que ellos lo encontraron, ellos no volvieron a Cesarea con Pablo (que era su lugar del comienzo de este viaje). Pablo no cambió de dirección después de que los hermanos que lo esperaban lo encontraron; mejor dicho, él mantuvo su curso a Roma. Quiénes cambiaron de dirección eran aquellos que lo encontraron.

La tercera y última vez que ‘apantesis’ es usada está en Juan 12:12-13. (Nota: algunos manuscritos Griegos muestran una diferencia de una letra entre esta palabra y la que es usada en 1 Tes.4:16. La diferencia está en la primera letra que es por qué no es mostrada como que es la misma palabra en la Concordancia de Strong. Sin embargo, el texto del Griego Nestlé lo muestra como la misma palabra. No trato de confundir la cuestión; mejor dicho, intento ser completo en este análisis.) Los versos 12-13 en el capítulo 12 de Juan leen como sigue: "al día siguiente la gran muchedumbre que había venido para el banquete oyó que Jesús estaba en Su camino a Jerusalén. Ellos tomaron ramas de palma y salieron para encontrarlo (apantesis) gritando "¡Hosanna!" (paréntesis añadido).

El mismo registro en Mateo 21:1-11; Marcos 11:1-11 y Lucas 19:28-41 dejan claro que aquellos que salieron de Jerusalén para encontrarlo lo escoltaron atrás a Jerusalén y no atrás a Bethania. Cuando ellos lo escoltaron ellos comenzaron con júbilo a servirlo (Lucas 19:37). Creo que haremos la misma cosa cuando lo “encontremos". Ha sido declarado por algunos eruditos en Griego que esta palabra Griega particular es usada para describir la bienvenida oficial de un dignatario recién llegado. Aquellos que dan la bienvenida al funcionario cambiarían su dirección después de la reunión y luego lo escoltarían atrás a la ciudad de la cual ellos habían venido, no atrás a su lugar de origen (ver Moulton, Gramática del Testamento Griego, Volumen 1, p.14).

Para describir un tipo diferente de encuentro los Griegos tienen otra palabra diferente. Un ejemplo de esto es encontrado en Mateo 8:34 que nos dice que "la ciudad entera salió para encontrar a Jesús." La palabra Griega usada allí es ‘sunatesis’. En este caso Jesús había echado una legión de demonios en una manada de cerdos que entonces escaparon a un acantilado en el mar. La ciudad estuvo disgustada y salió para encontrar a Jesús. Cuando ellos lo encontraron ellos se quedaron allí y hablaron de la situación con Él. Ellos no fueron a ninguna parte con Él.

Para un ejemplo que muestra a un grupo de gente que encuentra a un individuo solo, y luego vuelven con aquella persona atrás al lugar del cual comenzó el viaje de aquella persona, ver Marcos 14:13 y Lucas 22:10. Allí Jesús había instruido a Sus discípulos de ir y prepararse para la Pascua de los judíos. "El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad os saldrá al encuentro (Gr. apantao) un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entrare..." En este caso el grupo (los discípulos) sigue al individuo (el siervo que lleva el cántaro de agua) atrás al lugar del cual el siervo comenzó. Apantao describe una reunión entre un individuo y un grupo en donde el individuo reversa la dirección y vuelve al lugar del cual él vino. Por otra parte, ‘apantesi’s describe una reunión entre un individuo y un grupo en donde el individuo sigue su viaje después de que ocurre la reunión.

Note con cuidado que nuestro levantamiento para encontrar al Señor en el aire, como está explicado en 1 Tes.4:16, describe el tipo de reunión en donde un grupo de gente encuentra una entidad sola. Entonces, si el grupo iba a volver al Cielo con Jesús después de que Él cambió la dirección, la palabra griega para 'encontrar' usada debería haber sido ‘apantao’ en vez de ‘apantesis’. Cada otra vez que la palabra apantesis es usada en la Biblia, es para describir una reunión en donde el grupo reversa la dirección y escolta al visitante quién sigue viniendo en la dirección de la cual él comenzó. No hay ninguna justificación para dar un sentido diferente a aquella palabra cuando ahora aparece en 1 Tes.4:16.

Este concepto de la lengua Griega que tiene varias palabras donde en cada una expresa un aspecto diferente de algo para el cual la lengua castellana tiene sólo una palabra no es única para la palabra "encontrar".

Creo que es correcto que la Versión Reina Valera vierta la palabra ‘apantesis’ de 1 Tesalonicenses 4:16, no simplemente como “encuentro”, la cual podría ser confusa en nuestro idioma, sino “recibir”. Es decir, que los santos reciben al Señor en el aire para conducirlo a la tierra, sin que él reverse su dirección al cielo.
Un ejemplo aleccionador sobre el vocablo “recibir” lo tenemos en Génesis 19: 1,2 cuando leemos que Lot recibe a los mensajeros de Dios: “Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. Y viéndolos Lot, se levantó a recibirlos, y se inclinó hacia el suelo, y dijo: Ahora, mis señores, os ruego que vengáis a casa de vuestro siervo y os hospedéis, y lavaréis vuestros pies; y por la mañana os levantaréis, y seguiréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la calle nos quedaremos esta noche”. Así que Lot no recibe a los mensajeros de Yahweh para volar con ellos al cielo, sino para ser el acomedido hospedador de estos insignes anfitriones.

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EL ERRADO CONCEPTO DE LA SALVACIÓN DE LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD).

A pesar de que Russell dijo: “Dios envió a Cristo a morir por nuestros pecados”, mucho del verdadero concepto soteriológico mostrado en la Biblia no coincide con el que Russell declaró en el pasado, y siguen aceptando. Russell sostuvo que el rescate hecho por el Señor Jesucristo por los pecadores no era “una garantía para que se lograra obtener la vida eterna”. Para Russell era vitalmente imprescindible una segunda oportunidad, aparte, con énfasis se recalca, del sacrificio expiatorio de Cristo en la cruz del Gólgota. Russell dijo que la muerte de Cristo únicamente expió el pecado de Adán, que el derramamiento de su sangre no involucraba el resto de la humanidad. Para Russell era obligado pertenecer o ser miembro de la organización de los Testigos de Jehová, realizar buenas obras individuales, conocer sus enseñanzas doctrinales, y asistir a sus reuniones para alcanzar la salvación, la vida eterna en el “nuevo mundo”. Para que uno pueda ser “nacido de Dios, según la organización jehovista, “tendrá que esperar hasta el día de sus resurrección para tal efecto”.

Como podemos ver, la arrogancia de los teólogos Jehovista no es nada pequeña. Si son indispensables sus enseñanzas doctrinales, el asistir a sus encuentros y trasmitir a otros lo que han aprendido para salvarse, es muy razonable pensar que nadie antes que ellos ha sido salvo. Entonces los miembros de la Iglesia de Roma, los de Tesalónica, los de Colosas, los de Corinto, etc., a quienes Pablo escribió sus alentadoras y edificantes cartas, se condenaron y perdieron con seguridad (Lo señalo una vez más). Evidentemente, con esto, la salvación ya no es por la «Gracia Divina», «por fe», que es «don de Dios», un «regalo inmerecido del Señor», por su «misericordia y su bondad», sino por “obras humanas”, por “innecesarios esfuerzos que valen más que la Gracia”, conforme de este modo lo entienden los Testigos de Russell, estos hijos del diablo que se “glorían” con orgullo egoísta por tal mentira:

Ef. 2:8 «Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe» (Ef.2:8-9).

Para que lo sepan los Testigos, la fe es la única condición para la salvación. Si hay fe, se puede creer. Si no la hay, es razonable que no se crea, «Porque sin fe es imposible agradar a Dios» (He. 11:6). No hay que olvidar que el «arrepentimiento» es necesario, y como un teólogo comenta, que el «arrepentimiento es simplemente la preparación del corazón y no el precio que se paga por el don de vida». Es cierto que en el cristiano las «obras buenas» son vitales por ser un mandato, pero nada tienen que ver con la «salvación». Las buenas obras son el producto del hombre convertido que es dirigido por Dios a través de su espíritu santo, a toda justicia y verdad. Pablo escribe que hemos sido creados en Cristo para buenas obras (Ef. 2:10; véase además Stg. 2:22). Las obras de los Testigos son sin amor y condicionantes, porque creen que el hacerlas conseguirán el “favor de Dios”. “El ir de casa en casa, recorrer con ardua determinación cientos de metros para predicar sus mitologías y su reino fatalista” no los eximirá del fuego terrible. ¡Qué equivocados están por no estar convertidos a Cristo.

Con la muerte de Jesucristo, se hace una propiciación «suficiente» por los pecados del mundo. Dios estableció un plan perfecto y completo, porque el es Perfecto e Infalible, para la redención de los hombres pecadores. Los tipos o sombras del sacrificio de Cristo son muchos en la Biblia: Se logra ver en aquel animal sacrificado por Dios para proveer vestido a Adán y Eva (Gn. 3:21), en el carnero sacrificado en el monte Moriah (Gn. 22:13), en los sacrificios hechos por los patriarcas en la antigüedad y registrados en el vetero testamento (Gn. 8:20; 12:8; 26:25; 33:20; 35:7), en el cordero pascual de la tierra de Egipto (Ex. 12:1-28), en los sacrificios levíticos ( Caps. 1-7), en la ofrenda de Manoa (Jue.13:16, 19), en el sacrificio anual de Elcana (1 S. 1:1-20), en la ofrenda de Samuel (1 S. 7:9-10; 16:2-5), en las ofrendas del rey David (2 S. 6:18), en las ofrendas de Elías (1 R. 18:38), en las de Ezequías (2 Cr. 29: 21-24), en las ofrendas en el tiempo de Esdras (Esd. 3:3-6), en las de Nehemías (Neh. 10:32-33). Es ridículo y presuncioso aceptar que el Dios Todopoderoso habría de requerir un día de la “ayuda” de hombres necios y errados. Dicha ayuda es pertenecer a la organización watchtoweriana para culminar la “inconclusa obra expiatoria ofrecida por el Padre por medio de Jesucristo”. Por lo tanto, los Testigos han hecho del sacrificio sustitutivo del Hijo de Dios (Is. 53:5; 2 Co. 5:14; Heb. 2:9; 1 P. 3:18; 1 P. 2:24; Ro. 5:8; 8:32; Gal. 1:4) uno casi inservible para salvar a quienes han creído en su persona mesiánica (Jn. 3:36; Ro. 10:9-11). Cristo es el verdadero «Cordero Pascual que quita el pecado del mundo» (Jn. 1:29), y su sacrificio fue lo suficientemente apto para redimir al más protervo de los seres humanos que hay en esta demacrada tierra por causa del pecado. Cristo fue la misma «ofrenda viva y verdadera» de Dios por el pecado que trajo como consecuencia la muerte eterna. Cristo fue entregado para morir bajo los designios de Dios, por «su consejo determinado y anticipado» (Is. 53:10; Hech. 2:23), para el rescate de muchos, de los «elegidos», de los «predestinados» que han confesado su bendito nombre (Ro.10:10; Ef. 1:4-5), «Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios…» (1 P. 3:18), no “muchas veces“, ni jamás tampoco su sacrificio sangrientamente cruento ha necesitado de “bordones humanos” para ser “entero y eficiente”. Por eso Cristo exclamó antes de morir: «Consumado es» (Jn. 19:30), en otras palabras: «No hay más agregados». La muerte expiatoria de Cristo vindicó, rectificó de una vez por todas la Santidad de Dios, limpió al pecador de sus maldades, otorgándole eterna vida, la salvación que será consumada en su retorno, cuando venga por segunda vez a juzgarlo y a reinarlo teocráticamente (1 P. :5). El Santo carácter de Dios fue agredido, violentado por el pecado del hombre, y se requería de un «castigo» para vindicarlo (Ro. 3:24-26). Por eso, «al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado…» (2 Co.5:21). Cristo sufrió los dolores de forma voluntaria allegándose a la condición pecaminosa y maligna del hombre caído, sin «mancharse», sin dejar de ser «puro», ni «recto», para poder «justificarlo» (Ro. 5:1), para «reconciliarlo con Dios» ( 2 Co. 5:18; Ro. 5:10; Col. 1:20) con su muerte sin duda, absolutamente capaz.

Se entenderá que con la «propiciación» se ha aplacado la ira de Dios, absolutamente, ya que se necesitaba que el ofendido por el pecado, que es Dios, porque contra él se ha pecado, se le satisficiera las exigencias de su justicia santa para anular la culpa de los hombres. Cristo “no expió el pecado de un solo hombre”, el de Adán, como han creído en el océano de ignorancia los Testigos por tanto tiempo. El autor de la epístola a los Hebreos escribió que la expiación de los pecados fue para «el pueblo», integrado, obvio, por los creyentes en Cristo:

« Por lo cual debía ser en todo semejante a sus hermanos, para venir a ser misericordioso y fiel sumo sacerdote en lo que a Dios se refiere, para expiar los pecados del pueblo» (Heb. 2:17).

Por otra parte, sin salirnos de la tangente, fue tan suficiente además de parte del publicano exclamar: «Dios, sé propicio a mí, pecador» (Lc.18:3). No existe otra situación diferente, aparte de exclamar, de la que echara mano el publicano para recibir el perdón de Dios. Y si hay perdón, hay justificación, y si el hombre es justificado delante de Dios, «no por obras», hay vida eterna. Cristo es claro al respecto:

«Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido» (Lc.18:14).

Juan el apóstol hace saber a los creyentes en su primera epístola que los que han creído en Jesucristo son tenidos por «poseedores de la vida eterna» (véase por favor 1 Jn. 5:11-12). Cristo mismo dijo que «los que en él creían tenían vida eterna» (véase por favor Jn. 3:15-16). Ni el Señor Jesucristo ni el apóstol amado hablaron en las escrituras de una “segunda oportunidad”, traducida en “obras y en el asistir a los grupos de la Watchtower”, segunda oportunidad que patrocinan tan pertinazmente. ¡Qué absurdo disparate es este! ¡Por favor!

«Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios» (1 Jn. 5:13).

El que está en Cristo, «nueva criatura es». La Biblia de ese modo lo revela (2 Co. 5:17), y como «nueva criatura», como creyente en Cristo, viene a ser uno «nacido de Dios», al que se le ha dado «potestad de ser su hijo», «engendrado espiritualmente» para ser un «hijo de Dios», «no de sangre, ni de voluntad de carne, ni de varón, sino de Dios». La Biblia no aclara en un lugar determinado que un creyente en Cristo tenga que esperar hasta el día de su resurrección para ser “nacido de nuevo”. Vil e inmisericorde mentira es tal aspecto.

«Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, si no de Dios» (Jn. 12:12-13).

«Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios» (Jn. 3:3).

«Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es» (Jn. 3:6).

«…siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre» (1 P. 1:23).

Cristo aplacó la ira justa de Dios que estaba sobre los pecadores con su muerte expiatoria (1 Jn. 2:2; 4:10; He. 2:17; Ex. 12:12), librándolos de la culpa del pecado y del castigo que merecían (Ro. 3:24-25). Dios quitó de los hombres el adherente y terrible peso del castigo eterno por causa del pecado al darle perdón por medio de la muerte de Cristo, por el derramamiento de su sangre redentora (Ef. 1:7).

Los Testigos de Russell han hecho del sacrificio de Cristo uno “incompleto”, uno “medio eficaz”, porque quieren justificar que el pertenecer a su asociación diabólica es la única forma para poder salvarse.

Mi muy querido amigo y hermano, Mario Olcese Sanguineti, y un humilde servidor, hemos publicado en la bondad de Dios estudios que develan su craso y perjudicial engaño religioso. Por desgracia, muchos seguirán en esta ófrica y egoísta organización que los está arrastrando peligrosamente y con firme paso a la condenación eterna.

El día del juicio llegará y sus mentiras les serán estrujadas en sus mismas caras por el Dios del cielo, y el castigo no se hará esperar, tarde qué temprano. Hay misericordia aun para ellos, si desisten de sus dogmáticas iniquidades, abriendo los ojos de la mente para considerar su arraigante error.

Testigos de Jehová, tengan en cuenta este verso, en el amor de Cristo, lo dejo para ustedes:

«Porque juicio sin misericordia se hará con aquel que no hiciere misericordia; y la misericordia triunfa sobre el juicio» (Stg. 2:13).

Amén.

martes, 11 de agosto de 2009

AL TRINITARIO AGUSTÍN DE HIPONA NO LE GUSTÓ Jn. 17:3


Agustín de Hipona, un expositor Trinitario, pasó mucho tiempo considerando la doctrina recién desarrollada de la Trinidad, y por eso él trabajó concienzudamente en su obra sobre la Trinidad por espacio de veinte años. Aquí está lo que él tuvo que escribir de Juan 17:3, un pasaje que seguramente le quitaba el sueño:


“Y esta— añade Él— es la vida eterna, que ellos puedan conocerte a Ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado.” El orden apropiado de las palabras es, “que ellos puedan conocerte a Ti y a Jesucristo, que tú has enviado, como único Dios verdadero.” (Agustín, Tractates sobre el Evangelio de Juan, Tractate 105).


Obviamente, a Agustín no le gustó mucho el mensaje claro de Juan y tuvo que refundir el pasaje para satisfacer sus propias fantasías.


Pero el orden apropiado de las palabras de Juan difiere radicalmente de las de Agustín, pues el apóstol dice: “Y esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, único Dios verdadero y a Jesucristo a quien tú has enviado”. Por consiguiente, por arte de magia, y un poco de imaginación, Agustín incluye al Hijo de Dios dentro de la locución “único Dios verdadero”. ¿Pero puede alguno, en su sano juicio, aceptar semejante acomodo?


La verdad de la historia es que el Verbo se hizo carne para enseñarle al mundo que Su Padre es el único Dios verdadero (Juan 1:1, 17:3)…¿¿¿qué les parece, amigos “trinotercos”???


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EL FALSO RAPTO SECRETO


Todo comenzó cuando en la década de 1820, un ministro prebisteriano llamado Edward Irving expuso sus enseñanzas acerca del inminente regreso de Cristo y de la reaparición de los dones espirituales. Poco después los seguidores de Irving estaban hablando en lenguas y recibiendo revelaciones. Esto fue el inicio de lo que hoy en día se conoce como el pentecostalismo. En 1830 una niña llamada Margaret McDonald había dicho experimentar una visión en la que le fue mostrado que Jesús vendría en dos ocasiones, primero, invisible solamente para los que estaban en él y le buscaban, y después en forma visible y gloriosa. Poco después John Darby visitó Escocia para conocer de las visiones de Margaret y posteriormente a su regreso comenzó a enseñar sobre las dos venidas de Jesús, dando forma la doctrina del rapto secreto y el dispensacionalismo. Esta doctrina fue propagada más ampliamente por Scofield y su Biblia de referencias.


Como vemos, esta doctrina no tiene origen bíblico, aunque después de creada se le ha dado respaldo bíblico. Películas y libros se han hecho sobre el tema llevando a los cristianos a creer en el rapto secreto como un hecho verdadero. La trampa en esto es que se presenta una segunda oportunidad para las personas, el mensaje seria: “no importa si no te preparas ahora… después del rapto secreto hay otra oportunidad”; esta segunda oportunidad se pinta más angosta, pues se evitaría pasar por una tribulación antes de ir con Jesús. Esto en cierto sentido se asemeja al dogma del purgatorio, en la que se dice, que, los no se portaron bien, tendrían que pasar por un tiempo de -dolorosa purificación- antes de ser llevados al cielo.


La Biblia es clara, “He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén.” (Apoc. 1:7) “Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria.” (Mateo 24:30) No hay nada de secreto en la venida de Jesús, pues todos le verán venir, ya sean impíos o justos. No habrá tampoco una segunda oportunidad. Porque como en los días del diluvio, Noé y su familia fueron salvados, y los demás “no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del Hombre.” (Mateo 24:37-42).

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El uno será tomado con Jesús y otros dejados para ser destruidos con el resplandor de su venida (2 Tes. 2:8).


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LA FALSA DOCTRINA DE LA PROSPERIDAD

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de esta maldad de altura.

LA HIJA DEL PECADOR LEGIONARIO DE CRISTO


Por Idoia Sota/José Manuel Vidal
RD
Domingo, 9 de agosto 2009

«Yo nunca habría elegido este camino para mi vida... Cuando conocí a ese hombre, yo era una menor... Ni mi hija ni yo supimos quién era realmente hasta el final». Es la primera vez que Norma Hilda Baños pone palabras a su historia y, con éstas, el secreto tanto tiempo guardado, el pecado que la persigue, toma cuerpo ante ella. Al contemplarlo, las lágrimas se agolpan en sus ojos. Crónica la ha localizado en su santuario, una urbanización de lujo de Madrid. Está desconcertada. No es fácil el diálogo. Tras el vano, que va estrechando mientras entorna la puerta, se abre un piso de 327 metros cuadrados. Aquí es donde vive desde hace unos años con su hija. En la casa no hay marido ni padre. Nunca lo ha habido. Su hija es fruto de una relación prohibida. ¿Quién sabe qué ficciones habrá tenido que idear esta mujer al ser preguntada por el padre de la niña? Todo con tal de no responder la temida verdad: fue el fundador de la congregación ultracatólica Legionarios de Cristo, el padre Marcial Maciel, quien la dejó embarazada cuando tenía 26 años.

Al bebé, Norma Hilda Rivas -hoy tiene 23 años-, le dieron el apellido de algún civil sin votos de castidad. O quizá el que habría adoptado Maciel en una de sus múltiples identidades falsas que empleaba para seducir a mujeres adineradas, a las que exprimía hasta el último céntimo. No lleva su apellido, pero hay algo a lo que no puede renunciar: su sangre. Ella es la hija del pecador. Y heredera de un patrimonio, el de los Legionarios, que hay quien equipara con el valor de Repsol YPF, una compañía con casi 20.500 millones de euros en activos.

«Lo está pasando fatal», lamenta su madre. «Menos mal que he abierto yo la puerta», suspira preocupada por el frágil estado de ánimo de su hija. «Todo esto ha sido dolorosísimo, no te puedes imaginar». Norma se desvive por proteger su intimidad y más ahora que el Vaticano ha ordenado una investigación a fondo sobre ellas y todos los desastres -abusos sexuales, pederastia, amantes, ocultaciones, espionaje, escándalos económicos...- que dejó a su paso Marcial Maciel.

SU REFUGIO SECRETO

Norma ya no usa el móvil. Para hablar con ella hay que dejar un mensaje que escucha horas después, seguramente de madrugada, cuando nadie pueda llamarla. Residir en una urbanización permanentemente vigilada forma parte del estricto control que esta mujer de 48 años ha impuesto en su vida, con el objetivo de preservar su anonimato. «No sé ni cómo te han dejado entrar aquí... Perdona que no te invite a pasar», comenta mientras la asistenta, envuelta en su uniforme de cuadros azules y blancos coronado por una cofia, pasa por detrás para dirigirse al área de servicio.

Guarda silencio unos segundos hasta asegurarse de que nadie escucha. Quiere decir algo, lleva mucho tiempo callada. Mientras, otros hablaban por ella. En los blogs de Internet proliferan los comentarios desde que se conoció la existencia de una hija secreta del fundador de los Legionarios: «Norma [hija] es una excelente persona, pero también puedo decirles que, como fue abusada por su padre, el señor Maciel [...] tiene severos traumas de la infancia que no creo que vaya nunca a superar», comenta alguien que firma como Angélica Galas. Llega incluso a insinuar que Norma pudo haber sido cómplice de estos abusos. «Se han dicho muchas mentiras», balbucea Norma Baños (la madre) desde su casa madrileña. «Quiero aclarar que yo era una menor [cuando ocurrió lo de Maciel]». Norma insinúa abusos. Hablar sin decir. Es su manera de recuperar algo del terreno de su vida que perdió cuando conoció a Marcial Maciel.

Fue en Acapulco, una próspera ciudad situada en el tercer estado más pobre de México, Guerrero, caracterizado por unas enormes diferencias sociales. Ella pertenecería a la parte privilegiada. Tiene rasgos indígenas, pelo moreno, baja estatura..., pero su tono de voz templado, su corrección, su forma de vestir sencilla y elegante, en tonos oscuros, o el modo en que se dirige a la asistenta denotan que Norma Hilda es una mujer educada, probablemente acaudalada como el resto de señoras que sedujo el padre Marcial.

A ella le dejó dos casas a su nombre en el exclusivo inmueble madrileño donde reside y tres plazas de garaje en propiedad, todo por valor de unos dos millones de euros. Además, madre e hija recibirían un suculento subsidio mensual, parte del precio que la organización ultracatólica habría pagado por el silencio de estas dos mujeres en un acuerdo que supuestamente se cerró hace unos pocos meses. Con otras, como Flora Barragán, máxima benefactora de la Legión, Maciel no tuvo la misma generosidad. A ella le sacó 35 millones de euros.

HOMBRES Y MUJERES

Ahí no acaba la lista de mujeres seducidas y «explotadas económicamente», según Alejandro Espinosa, un ex legionario al que ni el ser sobrino de Maciel lo salvó de caer en sus garras. Talita Reyes, Pepita Gandarillas, Pachita Pérez, Deme de Galas, Dolores Barroso, Guillermina Dikins, Josefita o Consuelo Fernández, viuda de un diplomático español destinado en México, entre otras, sucumbieron ante su máscara de hombre piadoso y santurrón. Él se refería continuamente a «su mal», una supuesta enfermedad consistente en la retención de semen, que le cerraba el conducto urinario y le provocaba muchos dolores de próstata. Según él, necesitaba el sexo como una cura. Todas las que se lo proporcionaron fueron damas devotas y benefactoras con las que se relacionó entre los años 40 y 70, cuando no seminaristas y sacerdotes de los colegios que abrió por medio mundo.
Muchas de estas mujeres no podrán ya demandar su parte. Pero con el tiempo surgen nuevas voces. Se habla de un hijo más, de dos, de tres... Algunos podrían reclamar su herencia a través de abogados como José Bonilla, el único que ha ganado un juicio por pederastia a los Legionarios de Cristo en México. Otros, como la hija española, se habrían conformado, de momento, con un acuerdo económico.

-A ustedes les corresponde mucho dinero que ahora tienen los Legionarios, no sólo por herencia, sino también por daños morales...

-Por supuesto, nosotras hemos sufrido muchísimo.

El silencio de Norma ha sido su única moneda de cambio durante años. Mientras Maciel estaba vivo (murió en EEUU el 31 de enero de 2008), ella residió con su hija en pisos de lujo en Sevilla y Madrid. Llegaron a España con un visado «sin finalidad laboral», según consta en el consulado español en México. En la capital andaluza, ocuparon un apartamento en una promoción que, en los 70, se anunciaba así: «Ahí está la categoría: en los pisos del Edificio Estadio. Pisos con clase; mármoles y maderas nobles, aire acondicionado frío-calor en todo el piso, hilo musical, cristalería parsol bronce, pintura de arpillera, garaje, trastero, portales señoriales».

Después se trasladaron a Madrid, a una urbanización cerrada del barrio del Pilar. Todo ello pagado, según Bonilla, quien cita como fuente a un sacerdote de los Legionarios «atormentado por la culpa», con el dinero de los benefactores de la congregación. La hija española de Maciel estudió, además, algunos cursos en la Universidad Anáhuac (México DF), propiedad de los Legionarios, en donde «conocían su identidad»; y, según algunas fuentes, podría haberse formado en la Francisco de Vitoria en Madrid, también de la organización.

De acuerdo con José Bonilla, los Legionarios sabían desde hace años de la existencia de la hija de Marciel. «Se la presentó al Papa Juan Pablo II. Existen las fotografías que lo prueban». El letrado asegura que aún puede aportar más documentos: «Tengo cartas, fotografías y grabaciones de un alto funcionario», que promete hacer públicos pronto.

BLÁZQUEZ, INVESTIGADOR

¿Fue Norma cómplice de las ocultaciones de Marcial Maciel? «Yo no sabía quién era él», dice dolida. ¿Es posible que el engaño durase hasta que Benedicto XVI obligara a Maciel a retirarse en 2006? ¿Sabían madre e hija quién era él cuando les presentó al Papa Juan Pablo II? Norma Rivas nunca dejó de llamarlo «papá», incluso delante del sumo pontífice...

Para resolver todos los interrogantes, Benedicto XVI ha nombrado un ejército de visitadores con plenos poderes, entre los que se encuentra el vicepresidente de la Conferencia Episcopal española, Ricardo Blázquez. El también obispo de Bilbao trabaja intensamente desde el 15 de julio. El tiempo apremia: Roma quiere para octubre un primer informe. Blázquez se ha quedado sin sus habituales vacaciones en Villanueva del Campillo (Ávila). Pero no le importa. Él vive para Dios, para su diócesis y para lo que mande el Papa.

En una prueba elocuente de la estima con la que cuenta en Roma, el prelado vasco será el encargado de supervisar, intervenir y revisar los centros de la Legión de España, Francia, Alemania, Suiza, Irlanda, Holanda, Polonia, Austria y Hungría. En su agenda figura ya la fecha de una cita con la hija secreta del fundador de la Legión y su madre. «Se han ido de vacaciones un mes», dice su asistenta.

También están citados para verse con el obispo los dirigentes de los Legionarios en España e, incluso, ex miembros destacados de la Legión. Uno de ellos es Patricio Cerda. Este sacerdote pasó más de 30 años en la orden y conoce al dedillo muchos de sus pecados. Hace ocho años, asqueado por lo que veía dentro, se salió, se secularizó, se casó y ahora dirige la Asociación de Víctimas de la Legión de Cristo. «Le mandamos una nota a Blázquez y nos contestó que quería reunirse con nosotros. Nos va a recibir pronto. Estamos a la espera de cuadrar agendas», explica. Mientras, Blazquez guarda silencio por prudencia y porque está sub secreto pontificio.

Además del obispo de Bilbao, la comisión investigadora romana está integrada por otros cuatro visitadores repartidos por el mundo. Pero Blázquez y sus cuatro compañeros no encontrarán muchas facilidades en el seno de la Legión de Cristo. «Su misión será muy delicada. Una vez detectado el enorme cáncer de Maciel en el cuerpo de la Legión, tendrán que ver hasta dónde llegan sus ramificaciones y extirpar de cuajo todos los órganos afectados», dice Patricio Cerda. A su juicio, la metástasis afecta a toda la Obra. Desde las finanzas hasta la espiritualidad y la gestión: «Todo está podrido».

Según Patricio, «una vez probado que Maciel era un pederasta, un pervertido sexual, que tiene una hija reconocida y, al menos, otros tres más; que utilizaba drogas y que hacía y deshacía a su antojo con enormes sumas de dinero de dudosa procedencia, los visitadores tendrán que investigar a fondo su conducta moral y las finanzas de la orden».

Además, Blázquez tendrá que calibrar el grado de complicidad de sus colaboradores. La trinidad que ahora manda en la Legión es la misma que rodeó a Maciel durante su largo reinado al frente de los Legionarios: el director general, Álvaro Corcuera, el vicario general, Luis Garza y el procurador general, Cristóforo Fernández. ¿Hasta dónde sabían y cuánto ayudaron a Maciel? Mario González, autor de La Iglesia del silencio, asegura en la revista mexicana Proceso, que «los tres fueron cómplices» y que «Cristóforo fue efebo de Maciel y, además, le conseguía menores de edad para que abusara de ellos».

Los visitadores tendrán que comprobar también si sigue habiendo culto a la personalidad de Maciel en la Legión. «Notre père, como le llamábamos, comía un caramelo y se guardaba el papel. O la servilleta con la que se limpiaba», cuenta Cerda. «Mi mayor ilusión, mientras estuve dentro, era que me regalasen una foto firmada por él».

-¿Han retirado los retratos del omnipresente fundador?
-Me consta que algunos sí, pero siguen citando sus obras.

Además de la depredación sexual y el culto a su persona, Blázquez deberá investigar también el flujo financiero del que se alimenta la Legión de Cristo. «Calculo que tiene una capacidad económica similar a la de una de las grandes empresas mundiales. Pero es un dinero que circula de forma muy opaca. Eso fue algo que dejó bien atado Maciel».

De destapar la titularidad de Maciel sobre los bienes y el origen del dinero, se abriría una puerta para la demanda económica de los herederos del fundador. Aunque el Derecho Canónico prohíbe a un religioso tener bienes -pertenecen a la comunidad que lo ampara- y, por tanto, dejarlos en herencia, José Bonilla opina que los familiares de Maciel sí podrían reclamar su legado, vía civil. «Es una organización creada para su fundador, todo giraba alrededor de él, no es difícil que los bienes estuvieran a su nombre o a los de gente de su confianza», razona. Según ha podido saber Crónica, Armando Arias Sánchez y dos hermanos de apellido Carretano serían algunos de ellos. Por supuesto, los Legionarios no estarían dispuestos a ceder: «Sólo les importa el dinero».

Hecha la inspección y presentado el informe, a Roma le quedan varias salidas. La menos probable es que confirmen a los actuales dirigentes. La más lógica sería que echase al trío directivo actual y convocase un capítulo general para elegir a unos nuevos líderes incontaminados. La que más temen los Legionarios es que Roma les obligue a disolverse y, si acaso, a refundarse, tras hacer una limpieza y una damnatio memoriae (condena de la memoria) del fundador. Lo mismo que tuvieron que hacer, en 1520, los capuchinos. Aunque a los Legionarios, como a Norma, la sombra de Maciel los perseguirá eternamente.

¿TRES HIJOS MÁS, FAMILIA NUMEROSA?

Conforme ha ido pasando el tiempo, los hijos de Maciel se incrementan», escribió para Cimac Noticias, hace unas semanas, la periodista mexicana San juana Martínez, experta en casos de pederastia clerical y autora de un libro sobre el tema, Manto púrpura. Según Martínez, que habla de tres posibles vástagos, aparte de Norma Hilda, del fundador de los Legionarios, éste «no ocultaba a sus hijos a su entorno más cercano, viajaba con ellos por el mundo, los mantenía económicamente desviando importantes cantidades de dinero y les daba la posibilidad de estudiar en importantes universidades internacionales».

Todo cambió con la muerte de Maciel. «Sus supuestos tres hijos mexicanos se quedaron desprotegidos, al menos esos son los que actualmente han intentado recuperar una parte de la herencia exigie n-do a la Legión de Cristo la parte que les corres pon de, pero puede haber más vástagos, aquí y en el ex tran jero», refiere en su texto la informadora, Pre mio Nacional de Periodismo en México en 2006 y 2007.

¿Tendrían esos hijos derecho a una herencia, que sería multimillonaria? «Maciel tenía dinero y lo usaba a su discreción, pero no debería haber poseído bienes, desde el Derecho Canónico ningún religioso puede poseerlos ni dejarlos en herencia», sentencia con voz clara y serena el ex sacerdote Alberto Athié, que denunció ante las autoridades religiosas las actividades del fundador de los Legionarios. Athié escuchó un día, siendo sacerdote, el relato de los presuntos abusos sufridos por un ex legionario, el ex rector de la Universidad Anáhuac Juan Manuel Fernández Amenábar, a manos de Maciel. En su opinión, cualquier presunto hijo que quisiera recla mar la herencia del religioso, sólo podría aspirar a un reconocimiento de paternidad y a que la orden se responsabilizara de su mantenimiento hasta llegar a los 18 años. Otras voces indican que los hijos de Maciel podrían exigir, mediante una demanda civil, parte del patrimonio de los Legionarios.

Es otro ex legionario, José Barba, presunta víctima de abusos de Maciel, quien aporta más datos. Según este ex seminarista, catedrático del Instituto Tecnológico Autónomo de México, hay una gran cantidad de bienes a nombre de Maciel y de sus testaferros. Barba, ante la pregunta de a cuánto podría ascender la fortuna de Macial, apunta como baremo el presupuesto anual de la orden, que es de más de 500 millones de euros, casi el triple que el del Vaticano (el valor total del patrimonio de los Legionarios podría superar los 20.000 millones de euros). Aunque, hace notar, que la organización religiosa tiene tendencia a inflar datos, de número de seguidores, de sacerdotes y, por qué no, quizás presupuestales. De los hijos de Maciel -una, dos, tres, cuatro...- nunca hablan. / (México)

¿ALGUIEN QUIERE SER CAÓTICO ROMANO?...Noooooooooo!!!...¿Y ALGUNO SE VA A CONFESAR ESTE DOMINGO ANTE UN CURA?...¡Nooooooooo!...¡Caray, qué tal curafobia existe en estos días!...bueno, no es para menos con todo cura depravado.

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