Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

EL ROLLO DE AMULETO Y SU IMPORTANCIA PARA EL CREYENTE


EL ROLLO DE AMULETO

En 1979 el arqueólogo israelí Gabriel Barkay, que trabajaba con un grupo de estudiantes del Instituto de Estudios de Tierra Santa (hoy University College de Jerusalén), excavaron varias tumbas en Jerusalén en el “hombro de Hinnom”, en la ladera suroeste del Valle de Hinnom adyacentes a la Iglesia Presbiteriana Escocesa de San Andrés. En una cueva de entierro de un repositorio de bienes se encontró una tumba que contenía alrededor de 700 productos, incluyendo los regalos enterrados de vasijas de cerámica, más de 100 piezas de joyería de plata, puntas de flecha, huesos y objetos de marfil, vasos de alabastro, 150 cuentas y una rara moneda temprana. Entre los objetos de plata había un rollo de amuleto que lleva el tetragrama, el nombre de Dios (las letras consonantes Yod, He, Waw, He), YHWH.

La tumba data de finales de la dinastía davídica, aproximadamente del siglo VII antes de Cristo. El amuleto de plata por lo tanto data para el final del séptimo o principios del siglo sexto. La plegaria-como la inscripción que contiene el nombre divino proporciona la evidencia más antigua para el nombre de Dios hasta el momento recuperados arqueológicamente en Jerusalén. El pasaje de la Escritura en el amuleto de la bendición Aarónica o sacerdotal en Num 6:24-25. El propietario al parecer, llevaba la inscripción, enrollada como amuleto de plata durante su vida, y la gente consideró oportuno que tales objetos debían acompañar al propietario en la muerte como en la vida.

De interés secundario es el hecho de que las evidencias provenientes de las tumbas del hombro de Hinnom indican una población en la zona de Jerusalén a raíz de la destrucción babilónica de la ciudad. La evidencia también indica un cierto nivel de riqueza por parte de las personas enterradas en las tumbas.
.
http://www.apologista.blogdiario.com/

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

EN LA TIERRA...MAS NO EN EL CIELO



Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD).

«Los cristianos hoy confían en la falsa esperanza de una vaga recompensa en el cielo después de la muerte. La esperanza apostólica descansó en el hecho que su prometido libertador, un mortal, ha conquistado la muerte por medio de ser devuelto de la tumba. Más aún, él prometió volver a la tierra para recompensar a los fieles con posiciones en su reino Mesiánico y para restablecer la grandeza de Israel» (Sir Anthony Buzzard, eminente teólogo unitario).

La Biblia nos muestra que el Reino de Cristo no será precisamente en el “cielo”, sino en la «tierra». La revelación del Reino mundial del Mesías no fue algo novedoso en los inicios de la dispensación actual: empieza en el Antiguo Testamento y el cual da testimonio del retorno de Cristo y de su futuro gobierno en este planeta donde respiramos y caminamos (véase 2 S. 7:16, 28-29; Sal. 89:3-4, 34-37; 45:6; 72:5, 17; Is. 9:6-7; 51:6, 8; 55:3, 13; 56:5; 60:19-20; 61:8; Jer. 32:40; 33:14-17, 20-21; 37:24-28; Ez. 16:60; 43:7-9; Dn. 7:13-14, 18, 27; 9:24; Os. 2:19; Jl. 3:20; Am. 9:15).

De los textos anteriores, unos de los más representativos para este caso, son los siguientes:

7:13-14 «Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido».

Dn. 7:18 «Después recibirán el reino los santos del Altísimo, y poseerán el reino hasta el siglo, eternamente y para siempre».

Dn. 7:27 «y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán».

Si somos atentos en Dn. 7:27, podremos visualizar que «el reino» («y el dominio» y la majestad de los reinos») no se ubicará en tercer cielo de Jehová, sino «debajo de todo el cielo», es decir, en la tierra, tierra que será restituida cuando el postrer reinado gentil y sus sistemas anti-Dios que la engloban como densas penumbras “sean puestos por los suelos”, derrocados, en la segunda venida de Cristo, un poco antes del día «de la regeneración» (Mt. 29:28). En su ministerio terrenal, Cristo dijo que «los mansos heredarán la tierra» (Mt. 5:5), y no el “cielo”, y la «reinarán con Cristo por mil años» (Véase Ap. 20:4, 6).

Ap.11:15 «El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos».

La venida de Cristo para la toma de posesión de su Reino es anunciada por el ángel al tocar «la séptima trompeta». Las «voces» que se escuchan «en el cielo» («en toî ouranoî», gr.), quizás de las huestes celestiales que «están alrededor del trono de Dios» (Dn. 7:10; Ap.5:11), proclaman que «los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo». En otras palabras, este importantísimo suceso celestial divulgado está vinculado con el establecimiento del Reinado de Cristo en la tierra.

Dios le delegó a Cristo «toda autoridad en los cielos y en la tierra» (véase Mt. 28:20), pero en realidad, el Señor Jesucristo gobernará en el «mundo» y no en el “cielo”. Es por eso que el reo de muerte le dijo Jesús: «…Acuérdate de mi cuando vengas en tu Reino» (Mt. 23:42), y la respuesta proléptica de parte del Señor fue: «…De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso», refiriéndose el Señor con esto a su Reino terrenal escatológico. Vale la pena mostrar los siguientes textos tan alusivos al respecto:

Sal. 2:8 «Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra».

Dn. 2:35 «Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte (el Reino de Dios) que llenó toda la tierra».

Ap. 2:26-27 «Al que venciere y guardare mis obras hasta el fin, yo le daré autoridad sobre las naciones, y las regirá con vara de hierro, y serán quebradas como vaso de alfarero; como yo también la he recibido de mi Padre…».

El original en griego, con relación a «los reinos del mundo», no está plural, sino en singular. La palabra «reino» alude que «la autoridad», «la voluntad» y «la soberanía» de Dios se cristalizarán en el mundo en una forma de gobierno teocrático y universal. Dios reorganizará el disrupto globo terráqueo como fue al principio de la creación, y que Satanás, el impostor, el usurpador, controla por medio de sus inicuos vasallos con grande mentira, con muerte, con anarquía y perversión.

Cristo enseñó a sus apóstoles a decir «venga tu reino» (Mt. 6:10). Esta hermosa y esperanzadora petición es el anhelo ferviente de cada creyente genuino y verdadero que culminará con el erguimiento literal del Reino de Dios en la tierra (es «venga», y no “vamos”). Cristo regresará de nuevo al mundo para consolidarse, según las promesas vetero testamentarias, como máximo dirigente universal, cuando se instale como tal en «el trono de David su padre» (Lc. 1:32-33), para gobernar como Rey Davídico, de acuerdo a lo profetizado en la antigüedad (Is. 9:6-7). Dios reinará en el mundo, pero lo hará a través de la persona de su Hijo Jesucristo (mírese Zac. 14:16; 1 Co. 15:27).

Cristo, como «el Hijo de David», como su «Raíz», regirá sobre la Casa de Jacob (Lc. 1:32) los pueblos y naciones del mundo entero por largura de días («Y el reinará por los siglos de los siglos», kaì basileùsei eis toùs aiônas ton aiónôn, gr.). Cristo, «el León de la tribu de Judá» (Ap. 5:5), «la estrella resplandeciente de la mañana» (Ap. 22:16), alumbrará el mundo con la luz poderosa de la voluntad del Padre. Reinará con sus súbditos fieles en un mundo magnífico y esplendoroso donde las tinieblas de maldad habrán sido disipadas ya (Hab. 2:14).

Para concluir, los dejo con este hermoso texto para reflexión:

Dn. 2:44 «Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre…».

Amén.

martes, 29 de diciembre de 2009

EL ASESINATO DE SENAQUERIB Y LA ARQUEOLOGIA


Esto dice el relato bíblico de Senaquerib y su asesinato:

“Entonces Senaquerib rey de Asiria se fue, y volvió a Nínive, donde se quedó. Y aconteció que mientras él adoraba en el templo de Nisroc su dios, Adramelec y Sarezer sus hijos lo hirieron a espada, y huyeron a tierra de Ararat. Y reinó en su lugar Esarhadón su hijo“. [2 Reyes 19. 36,37]

El mismo evento fue grabado por la biblioteca de Nínive y la tableta de arcilla del hecho está ahora en el Museo Británico.

“En el vigésimo día del mes Tebet Senaquerib, rey de Asiria su hijo lo mató en la rebelión … Asaradón su hijo se sentó en el trono de Asiria. “

Esta es una de las confirmaciones independientes de muchos detalles en los registros bíblicos.

Otros reyes

El período asirio de la historia puede proporcionar muchos ejemplos similares que confirman la veracidad de la Biblia. La publicación del British Museum, “Ilustraciones de la historia del Antiguo Testamento” de Barnett da muchos ejemplos de su exactitud. El soldado príncipe Pul (2 Reyes 15,19) o Tiglat-pileser, su general Rabsaces (2 Reyes 18,17) o Rab-shaqu, han dejado sus nombres en monumentos e inscripciones. Un relieve de piedra caliza de Nimrud retrata la rendición de Astarté en Galaad con el nombre claramente grabado en la escritura cuneiforme.

Salmanasar, también dejó una gran cantidad de monumentos y leyendas, algunas de las cuales menciona a los monarcas de otras naciones.

Un estudio de la época nos da una gran confianza en la exactitud de los registros bíblicos. Podemos mirar las esculturas y estatuas de los reyes mencionados en la Biblia. Los eruditos han traducido los relatos de las campañas y los tratados y los detalles de la vida privada de los grandes hombres de la época – y éstos confirman la narrativa de la Biblia.

Debido a que la arqueología ha demostrado que la Biblia es exacta en algunos de los detalles más pequeños, podemos tener confianza en la fiabilidad de los escritores. Debemos estar dispuestos a considerar cuidadosamente los escritos de la Biblia como un todo.


www.apologista.wordpress.com

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

IMPORTANCIA DE INSCRIPCION HALLADA EN TEL QASILEH (CERCA DE TEL AVIV)


OFIR: «oro de Ofir para Beth-horón 30 shekels ‘es la traducción de una inscripción en una teja que fue encontrada en Tel Qasileh (cerca de Tel Aviv). La localización exacta de Ofir sigue siendo un misterio, aunque ha habido muchas ideas presentadas por estudiantes de la Biblia. Flavio Josefo (38 – 100 dC), el historiador judío, vinculó Ofir con la India y es posible demostrar que desde el segundo milenio aC había un comercio marítimo intenso llevado a cabo entre el Golfo Pérsico y la India. El vínculo con la India se ve reforzada por el hecho de que todos los productos mencionados en 1 Reyes 10 versículos 11 y 22 fueron encontrados en la antigua India. Otros han hecho una conexión con Sofula en el África oriental, llamado por los árabes Zofar o Zofaal. El mismo nombre es traducido en otros lugares Sophara que no requiere mucha modificación para que se lea (S) OPH (A), IR (A). También se ha señalado que Birmania es un país que permitía y recibía todos los productos como `árboles Almug (sándalo), piedras preciosas, oro, plata, marfil, monos y pavos reales.” [1 Reyes 10v11-12] Ofir debe haber sido un viaje de considerable distancia desde el puerto de Salomón en Ezión-Geber en el Golfo de Aqaba (cerca de Eilat, a día de hoy), para el viaje de vuelta parece haber tomado ‘de tres años para completar’ [1 Reyes 10v11 - 12]. Las cantidades de oro de Ofir importados en Judá fueron importantes- “y vinieron a Ofir y de aquí a buscar oro, el oro de Ofir, y siete mil talentos de plata refinada para cubrir las paredes de las casas ….” [1 Reyes 9,28; 1 Crónicas 29,4]

Casi 200 años después Dios, a través de su profeta Isaías, se refiere a la fama de Ofir, diciendo: “Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre” [Isaías 13v12]

El libro más antiguo en la Biblia, Job, se refiere al oro de Ofir dos veces y tal vez la importancia de la referencia de Job a la sabiduría que es más valiosa que el oro de Ofir no debe ser pasada por alto por el estudiante de la Biblia [Job 22v24, 28v16]. Todas las referencias a Ofir al mismo tiempo señalaron un lugar que no parece existir, pero el hallazgo de esta tableta por los arqueólogos no sólo nos dice que existía, sino que confirma una vez más la exactitud de la Palabra de Dios.

www.apologista.wordpress.com

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

AVISO POR EL TEMPLO EN JERUSALEN Y ARQUEOLOGIA


La distinción tajante entre Judío y gentil en materia de culto se basaba en la ley dada por Moisés. En el templo de Jerusalén había una zona que estuvo estrictamente ‘fuera de límite “, para todos excepto los Judíos, y una de las acusaciones formuladas contra el apóstol Pablo era que había traído a los griegos en el templo. Se nos dice que: –

“… Pero cuando estaban para cumplirse los siete días, unos judíos de Asia, al verle en el templo, alborotaron a toda la multitud y le echaron mano, dando voces: ¡Varones israelitas, ayudad! Este es el hombre que por todas partes enseña a todos contra el pueblo, la ley y este lugar; y además de esto, ha metido a griegos en el templo, y ha profanado este santo lugar”. Hechos 21:27,28

El registro bíblico está ilustrado por un anuncio de piedra caliza blanca que se encontró en Jerusalén, y data de alrededor del 30 dC La inscripción dice: –

«quien sea atrapado haciéndolo (es decir, entrando en la zona prohibida) tendrá que culparse a sí mismo de que le sobrevenga la muerte.

Este hallazgo da el punto a la enseñanza de los Apóstoles que “en Cristo Jesús, vosotros que estabais lejos, son hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación entre nosotros”. [Efesios 2.13,14]

Es decir, en Cristo, la barrera que separa a Judíos y gentiles se ha eliminado – “Porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” Gálatas 3,28]


www.apologista.wordpress.com

www.retornoalparaiso.blogspot.como

www.yeshuahamashiaj.org

EL CONOCIMIENTO BIBLICO Y LA SALVACION


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)
.
El Diccionario de la RAE define al conocimiento como: 1. Acción y efecto de conocer. 2. Entendimiento, inteligencia, razón natural.
.
Para tratar de conocer algo o alguien, deberá tenerse primero, antes que nada, información de lo que o de quien se pretende conocer. Es de importancia elemental la información que nos lleva a un conocimiento positivo o negativo, porque nadie confiaría jamás en lo que no conoce; sólo los necios impulsivos (y compulsivos) y los ignorantes caen repetidamente en este grueso y pasmoso error. Nuestra confianza es depositada de acuerdo a lo que el conocimiento nos devela para bienestar propio, sea lo que sea.

Sabemos por medio del conocimiento si una situación determinada nos conviene o tal vez no. No podemos guiarnos por las apariencias, ya que sería tremendamente lamentable si nos apropiamos lo que creímos pero que no fue realmente lo que queríamos al pensarlo en un inicio. Oseas el profeta menor, escribe que Dios prefiere conocimiento acerca de él que cualquier holocausto o sacrificio (Os.6:6). En el mismo libro del profeta Oseas, dice que el pueblo de Dios fue destruido por falta de conocimiento a causa de haberlo rechazado (Os.4:6); Israel se inclinó a la adoración de los ídolos paganos y a la práctica de mucha maldad dejando la ley por un lado o el conocimiento de la dispensación pasada (Os. 4:6, 9; 4:12). Dios despertó la ira de Asiria, e Israel, a causa de su insolente rebeldía delante de Dios, fue llevado al cautiverio (Os.10:6).

En el Nuevo Testamento, el Bautista enfatiza que el que cree en el Hijo tiene vida, pero el que rehúsa creer en Cristo se ha ganado el enojo de Dios, por su incredulidad. Esto no es aplicable únicamente para los paganos, sino también a los que se dicen que son cristianos pero que llevan un andar doctrinal que no es bíblico para nada. Un alto porcentaje de hombres y mujeres en las iglesias de ahora, tienen muy poco conocimiento en las cosas de Dios. Se les enseña un cristianismo de muchas obras y protocolos terrenales, como es en el caso de los católicos romanistas (muy de moda, por cierto entre ellos), pero que ignoran rotundamente en que están cimentadas aquellas cosas que practican y en las que creen. No se toman habitualmente la molestia para saberlo por medio de la Biblia. Ese tradicionalismo es puramente culterano, que le da más crédito a la normativa eclesial que la han ensamblado perfectamente como pieza de «rompecabezas» en una determinada congregación o denominación que a la misma Palabra de Dios que contradice lo que han aprisionado en sus corazones con error.

La Palabra Sagrada da fe del carácter del Creador, y habla de los más sublimes propósitos del Divino para con el hombre pecador: rescatarlo de la muerte segunda y hacerlo coheredero de la tierra en el futuro junto al Mesías que viene pronto. La Escritura celestial habla de las pruebas durísimas que el verdadero cristiano habrá de pasar: tribulaciones, hambres, peligros, persecuciones, desnudez y muerte (Ro.8:35).

He oído a personas de confianza que muchos que profesan ser cristianos los denigran porque tienen trabajos sencillos, y afirman con asombrosa seguridad (orgullo puro y turbador) que eso no está bien «porque somos hijos de un Rey, y los hijos del Rey deberán tener trabajos mejores» (¿?). La falta de conocimiento bíblico sólo es capaz de formular tan absurdos y ridículos pensamientos en las mentes de los ignorantes que se vanaglorian con alarde carnal de ser «hijos del Rey», pero estoy seguro que es el de las tinieblas. En la Biblia habla de muchos hombres de Dios que tenían trabajos sencillos. El Señor Jesucristo fue carpintero, Pedro fue pescador como otros de los apóstoles, Nehemías fue copero (un riesgo tremendo de morir envenenado; ¿algún «hijo del Rey», pregunto, anhelaría un trabajo de esa clase en un momento dado? (La negativa sobra por la lógica respuesta, al menos, que la circunstancia lo justifique), Onésimo fue esclavo, etc., etc. ¿Son denigrantes los trabajos mencionados? Los maestros de la prosperidad neo pentecostalista se han encargado de cauterizar y de cerrar obtusamente la mente de los cristianos cortos del conocimiento celestial, atiborrándolos con doctrinas mediocres y mixturas dogmáticas de las ganancias materiales y de las declaraciones de fe para el alcance de tantas cosas, como la salud, por ejemplo, de enfermedades graves, con el hecho único de haberlo pensado («mente sobre materia», al igual que los hechiceros y chamanes lo hacen «materializando lo que piensan» y que promociona apasionadamente el ocultista y falso cristiano Yonggi Choo de Corea el cual ha izado la iglesia «cristiana» más grande del mundo) pero no los animan a buscar la justicia del cielo para afirmar el carácter conforme al que sabe todas las cosas. El cristiano verdadero deberá estar preparado para soportar toda case de pruebas: carencias, pérdidas considerables como la muerte de un familiar o ser querido, abruptos problemas financieros, conflictos, y no leves hermanos, sino aquellos que hacen tambalear al más fortalecido y formidable hombre espiritual pero que no pierde la cordura por su conocimiento adecuado en las Escrituras que es razonable y aplicable a su vivir. ¿Quién dijo que el cristiano fiel y santo no deberá pasar por pruebas extremas? Yo reto a cualquiera que piense lo contrario, entonces: ¿Por qué los maestros de la prosperidad enseñan una doctrina insufrible en las congregaciones? Obviamente, las ganancias deshonestas están en primer lugar, y segundo, porque los mismos «creyentes súbditos» han permitido en su ignorancia bíblica el dejarse manipular puerilmente por estos lobos rapaces vestidos de dulces ovejas blancas. Esto, es el colmo de los colmos.

¿Qué decir del desorden en las iglesias? El baile (ellos le llaman «la danza santa»), las lenguas, los gritos, los temblores abigarrados, que, indiscutiblemente, no proceden de un Dios de orden, sino del mismo diablo que es todo un desorden. Otra vez, culpa tienen ellos por su falta de conocimiento bíblico y que los orilla cada vez más al abismo profundo y oscuro de la perdición eterna. La Palabra es torcida, y el diezmo y el sábado son aprobados convenientemente para dar como resultado un legalismo «antigracia». La mala aplicación del conocimiento bíblico, es también ignorancia hermanos. Hay teólogos que saben tanto, pero están encaminados al Infierno de Fuego por sus blasfemias incongruentes acerca de la Palabra de Dios (Los liberales, los neo-ortodoxos, los de la Alta Crítica, por ejemplo.)
.
Se ha enseñado hoy a «no sufrir la sana doctrina» (2 Tim.4:3). Todo es, y deberá categóricamente ser para el cristiano en su vida «color de rosa», de acuerdo a los líderes y maestros de la prosperidad material y de la mengua espiritual. Usted no deberá enfermarse «porque por sus llaga fuimos nosotros curados», que es una inversión atroz de la expiación del pecado por la sangre de Cristo por la «redención» absoluta de la carne mortal por el pecado (Is.53:5). Eso se enseña ahora, y la mayoría, lo cree asombrosamente (trate de corregirlos y sabrá porqué es mejor enfrentar una osa hambrienta a la que le han quitado sus oseznos, ya que ellos, son más fieras que la plantígrada enfurecida).

Lector amado: si a usted le ha quedado a la medida precisa el saco, le aconsejo que se meta con profunda prontitud en la Palabra de Dios para que las dudas que usted tenga queden despejadas y sigua a un Cristo conforme a sus enseñanzas y no al Cristo torcido de los magos de la prosperidad de «abajo». Escribe el apóstol Pablo «que en los postreros tiempos vendrían tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanaglorioso y soberbios, blasfemos, amadores más de los deleites que de Dios, y que tendrán apariencia de piedad pero que negarán la eficacia de ella» (2 Tim. cap. 3).

Esos postreros tiempos llegaron ya, y se requiere con urgencia por tal causa distinguir entre la maldad y lo puro en la actualidad; es necesario conocer los fundamentos bíblicos para no caer en el engaño y el error de quienes dicen ser los «Enviados de Dios», pero que no son más que hijos del perverso diablo. Cuidado hermano mío. Cuando la luz de las Escrituras haya logrado dar a usted el verdadero conocimiento que salva, entonces podrá decir como Job dijo a Dios una vez, tiempo atrás:

«De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven» (Job 42:4).

lunes, 28 de diciembre de 2009

EL ERROR PAGANO-TRINITARIO DE JUAN 1:1


Por Sir A. Buzzard.
.
La Cristología, el estudio de quién es Jesús, tiene que ver con una declaración razonada acerca de la relación de Jesús con el único Dios de Israel. No hay duda que para los Cristianos primitivos Jesús tenía el valor y realidad de Dios. Esto, sin embargo, no significa que ellos creyeron que Jesús “era Dios.” Ha sido sostenido por algunos que Juan presenta a Jesús en términos metafísicos que atraerían a la gente del mundo Griego quienes pensaron en términos de ideas abstractas familiares al pensamiento helenístico. La “ortodoxia” reclama a Juan como su puente hacia el mundo de las metafísicas Griegas----las metafísicas que ayudaron a moldear a Jesús en los concilios de la iglesia.
.
Sugerimos que deberíamos primero ver si Juan puede fácilmente ser entendido en términos de su muy distinto enfoque Judío. ¿Por qué tendríamos que intentar leer a Juan pensando que él era un estudiante del Judío Filón o de la religión misteriosa gentil? ¿Por qué debería ser reclamado como un sostenedor de las conclusiones dogmáticas de los más posteriores concilios de la iglesia?¿No deberíamos entenderlo a partir del mundo de las ideas del Antiguo Testamento? “Lo que si sabemos,” dice el destacado erudito bíblico, “es que Juan estuvo entrenado en las Escrituras del Antiguo Testamento. Si queremos entender la ascendencia histórica del concepto del Logos [Palabra] de Juan como él lo entendió, tenemos que regresar a esas Escrituras.”21.
.
Es un error considerable leer Juan 1:1 como si se creyera que significa “en el principio era el Hijo de Dios y el Hijo estaba con el Padre y el Hijo era Dios.”22 Esto no es lo que Juan escribió. El poeta Alemán Goethe luchó para encontrar una correcta traducción: “En el principio era la Palabra, el pensamiento, el Poder o la Obra.” El se decidió por “obra.” El se acerca mucho al propósito de Juan. Lo que el evangelista quería decir era: “El pensamiento (idea) creativo de Dios ha estado operando desde la eternidad.”
.
Como escribió un destacado erudito Bíblico Británico:
.
Cuando Juan presenta a la Palabra eterna él no estaba pensando de un ser de alguna manera separado de Dios, o de alguna “hipostásis”. Las posteriores distinciones Trinitarias dogmáticas no deberían ser leídas dentro de la mente de Juan...a la luz de una filosofía que no era suya...no debemos leer a Juan a la luz de la historia dogmática de los tres siglos subsiguientes a la escritura del Evangelista.23
.
Para entender a Juan (y el resto del Nuevo Testamento) debemos prestar mucha atención a la herencia cultural de Juan la cual no fue la del mundo de la filosofía Griega en el cual los credos dogmáticos se formaron unos trescientos años después. Cuando Juan es leído a la luz de su antecedente Hebreo él no provee apoyo para la doctrina de un Jesús quien es “Dios el Hijo,” una Persona eterna no creada en una Deidad Triuna:
.
El lenguaje de un autor nos confundirá, a menos que tengamos alguna compenetración con su mente...el evangelista Juan toma el bien conocido término logos, no lo define, pero desdobla lo que él mismo quiere decir por ese término...La idea perteneció al Antiguo Testamento, y está envuelta en toda la creencia y experiencia religiosa de las Escrituras Hebreas. Es el término más apropiado para expresar su mensaje. Porque la “palabra” de un hombre es la expresión de su “mente”; y su mente es su personalidad esencial. Cada mente debe expresarse a si misma, porque la actividad es la verdadera naturaleza de la mente... Así Juan habla de la “Palabra” que estaba con Dios, y era Divino, para expresar su convicción de que Dios siempre ha sido una Mente Activa y Reveladora. Dios, por Su verdadera naturaleza, no puede sentarse en el cielo y no hacer nada. Cuando después en el Evangelio Jesús dice: “Mi Padre hasta ahora trabaja” él está diciendo lo que el Evangelista dice en el primer verso de su prólogo. El lenguaje de Juan no es el lenguaje de la definición filosófica. Juan tiene una mente “concreta” y “pictórica”. La falla de entender a Juan [en su prólogo] ha conducido a muchos a la conclusión de que él es “el padre de la Cristología metafísica [i.e., Trinitaria],” y por tanto responsable del posterior obscurecimiento eclesiástico del énfasis ético y espiritual de Jesús... El evangelista no pensó en términos de la categoría de “sustancia”---una categoría que era muy agradable a la mente Griega.24
.
En un iluminador artículo en la Bible Review J. Harold Ellens señala que los títulos tales como Hijo de Dios, como fueron usados en el tiempo en que fue escrito el Nuevo Testamento:
.
Nunca quiso dar a entender que los personajes a los cuales les fueron aplicados fueran seres divinos. Estos (títulos) significaron más bien que estas figuras estaban imbuidas con el espíritu divino, o el Logos. Los títulos se referían a sus funciones y caracteres como hombres de Dios, y no porque fueran Dios. El pensar de un humano como si fuera Dios era estrictamente una noción Griega o Helenística. Por consiguiente los debates teológicos tempranos desde la mitad del segundo siglo en adelante fueron en gran parte entre Antioquia, un centro del Cristianismo Judío, por un lado, y el Cristianismo Alejandrino, fuertemente coloreado por la especulación neo- Platónica, por el otro. Para la mayor parte, el argumento de los Judíos Cristianos tendieron a ser que ellos habían conocido a Jesús y su familia y de que él fue un ser humano, un gran maestro, uno lleno del Logos divino...pero que él no era divino en el sentido ontológico, como insistían los Alejandrinos. Los argumentos persistieron en una forma u otra hasta que la facción de Cirilo de Alejandría finalmente se llevaron las palmas por un Jesús muy mitológico de un ser divino ontológico. Cirilo fue capaz de asesinar a sus colegas obispos para salirse con la suya. Por el tiempo del Concilio de Nicea en 325 AD, esta perspectiva Alejandrina de alta Cristología era dominante pero no incontestada por la perspectiva Antioquiana de baja Cristología.

.

Desde Nicea a Calcedonia la perspectiva especulativa y neo-Platónica ganó creciente terreno y se convirtió en dogma ortodoxo Cristiano en 451 AD. Desafortunadamente, lo que los teólogos de los grandes concilios ecuménicos quisieron decir por semejantes títulos de los credos como Hijo de Dios eran distantes de que lo significaron aquellos mismos títulos en los Evangelios. Los credos estaban hablando en términos filosóficos Griegos: los Evangelios estaban hablando en términos del Judaísmo del Segundo Templo... los Obispos de los concilios debieron darse cuenta de que ellos habían cambiado el terreno de la metáfora Hebrea por la ontología Griega y en efecto traicionado al Jesucristo real.25
.
No es difícil entender que la Biblia es abandonada cuando términos fundamentales como Hijo de Dios le son dados significados nuevos y anti-bíblicos. Los concilios de las iglesias bajo la influencia del neo-Platonismo especulativo Griego reemplazó al Hijo de Dios del Nuevo Testamento con un Dios el Hijo al modo de la filosofía.
.
Cuando un significado diferente para un título es sustituido por el original se crea una nueva fe. Esa nueva fe se convierte en “ortodoxia.” Ella insistió en sus dogmas, bajo pena de excomunión y condenación (el Credo de Atanasio). La “ortodoxia” dogmática Nicena movió a Jesús de su entorno Hebreo y torció el Evangelio de Juan en un esfuerzo de hacer que Juan encaje dentro del molde filosófico de la “ortodoxia”. Y así ha permanecido hasta este día.
.
Se necesita una revolución para revertir el trágico proceso. Esta llegará cuando los Cristianos tomen su responsabilidad personal de entrar en contacto con la Biblia y la investiguen con todas las herramientas ahora a nuestra disposición. Una llave para un apropiado entendimiento es reconocer que la Biblia es una librería de libros Judíos y que Jesús fue un judío empapado en la Biblia Hebrea (El Antiguo Testamento).
.
Se requiere que se exponga el paganismo oculto en el Cristianismo. La historia de la ortodoxia muestra señales de un espíritu que tiene muy poco que ver con el espíritu de Jesús. Aquellos que han cuestionado la “ortodoxia” han sido tratados bruscamente.26. Un comentarista pregunta:
.
¿Cómo es que la religión de amor ha sido responsable por una de las peores crueldades e injusticias que jamás hayan desgraciado a la humanidad?...La Iglesia ha perseguido más cruelmente que ninguna otra religión...nuestras creencias religiosas son apuntaladas sobre un andamiaje tradicional, y muchos de nosotros nos molestamos intensamente si la estabilidad de este andamiaje es cuestionada. El Católico promedio [y lo mismo aplica a muchos Protestantes] confían en la infalibilidad de su Iglesia, la cual él generalmente ha aceptado sin investigación. El admitir que su Iglesia ha estado errada, y que ha permitido crímenes atroces, es casi imposible para él.