Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

lunes, 8 de febrero de 2010

EL LADRILLO ERA DE USO CORRIENTE EN EGIPTO

Desde principios de la historia de Egipto los ladrillos de barro se utilizaron como material básico para la construcción. En el curso del período dinástico temprano (alrededor de 3100-2613 aC) y el Reino Antiguo (alrededor de 2613-2160 aC) el ladrillo siguió siendo el material básico de construcción para palacios y casas sencillas. La piedra no apareció hasta una fecha posterior, y sólo para los templos y las tumbas de la élite.

Ladrillos utilizados para la construcción fueron hechos de barro del Nilo mezclado con arena y paja, que le dio la fuerza a los ladrillos de barro.

Los ladrillos utilizados para proyectos de construcción específicos a menudo eran sellados con el nombre del rey para el cual se estaba construyendo. Muchos de los ladrillos descubiertos llevan el sello soberano del faraón Ramsés II que se obsesionó con el deseo de crear recuerdos de sí mismo para la posteridad.

Se nos recuerda el relato bíblico en Éxodo capítulos 1 y 5, porque eran los israelitas esclavos los que llevaron a cabo muchos trabajos de construcción para el Faraón en condiciones extremadamente duras y difíciles.

En general se cree que Ramsés II fue el gobernante que usó el trabajo de los esclavos israelitas para construir las ciudades de Pitón y Ramsés (Éxodo 1:11 – Cap. 2) y también el que gobernaba en el momento en que Moisés condujo el éxodo de su pueblo de Egipto hacia la tierra prometida. El ladrillo nos recuerda del pasado de los tiempos históricos, cuando Dios usó su poder para salvar a su pueblo, una hazaña que se repetirá para el establecimiento del reino de Dios en la tierra (Jeremías 30:10-11).

LOS 144.000 COHEREDEROS CON CRISTO EN EL REINO DE DIOS


Un excelente estudio de mi hermano y amigo Ingº Mario A Olcese (Apologista)


Mucho se ha discutido en los círculos cristianos si el número de los 144,000 sellados de Apocalipsis 7 es, en efecto, una cifra literal de todos aquellos que serán dignos de gobernar con Cristo en su reino. Nuestro amigo y objetor, el Sr. Armando López Golart, nos ha venido enfrentando con ardor, diciendo, a diferencia de nosotros, que los 144,000 salvos de Apocalipsis 7 es un número definitivamente literal, y no simbólico. Para el Sr. Armando López, nosotros estamos fatalmente errados y adversos a la clarísima revelación dada por el Señor mismo a Juan. Sin embargo, cuando analizamos sus argumentos con imparcialidad, podría ser que el hermano Armando tenga razón para sostener lo que dice. El único problema que yo veo en la posición de mi amigo López es que de igual manera deberíamos tomar literalmente el origen étnico de estos 144,000 individuos, que como el mismo Apocalipsis 7 nos dice, todos estos provienen de las tribus de Israel. ¿Será posible, acaso, que el Dios que no hace acepción de personas haya escogido sólo a Hebreos naturales para ser sus coherederos del reino? ¿Será que los gentiles (no hebreos) sólo podrán ser súbditos de ese reino glorioso, y no reyes y sacerdotes?


Cuando nos ponemos a pensar en Dios, él suele colocar la disyuntiva para escoger dos caminos: el camino que lleva a la vida, o el camino que lleva a la perdición. Y cuando se trata del tema de los hijos, él llama a los hombres para que sean parte de su familia como hijos adoptivos o seguir permaneciendo como parias en el mundo. Según Jesús (ver Mateo 13:38), los hijos de Dios (o del reino) son contrastados con los hijos de las tinieblas (o del malo). También Jesús contrasta los hijos de luz con los hijos de este siglo malo (ver Lucas 16:8). Siguiendo esta línea, si sólo Dios tiene 144,001 hijos dentro de su familia, los demás simplemente quedarían como hijos de las tinieblas, del malo, o de este siglo. Entonces nos preguntamos, ¿podría ser que Dios pueda tener sólo 144,001 hijos de luz que gobernarán con él, y a la vez tener una gran multitud de otros salvos/súbditos, que por no ser sus hijos de luz, permanecen irremediablemente como hijos de las tinieblas o del malo? Este, creo, es el gran error de mi querido hermano y amigo, el Sr. Armando López Golart, cuando sostiene que Dios sólo tiene 144,000 hijos (de luz) que coheredaran con Cristo todo lo que el Padre ha prometido, y que son, a su vez, los únicos reyes y sacerdotes en el reino milenario de Cristo.


Pero los hechos son otros. El Señor Jesús, como todos sabemos, vino a buscar a los suyos, y sólo a los suyos (Juan 1:11,12). Es decir, el vino a llamar a su pueblo para el arrepentimiento y ser herederos de su reino. Sin duda, un buen número de ellos le aceptó, empezando con los doce apóstoles, y los que vinieron luego por la predicación de éstos. ¿Pero se completó el número de coherederos con la predicación de Jesús y sus apóstoles? Pues no! Jesús encontró resistencia y animadversión a su mensaje del reino, y él tuvo que dar una sentencia de que su reino sería quitado de ellos (los Judíos incrédulos) y dado a un pueblo que diera frutos. Esto, por sí sólo, nos hace entender que el número de coherederos no se completó con el trabajo de Jesús y sus íntimos discípulos entre los Judíos, sino que continuaría en el mundo gentil a través de Pablo. Este apóstol de los gentiles, por ejemplo, hizo muchos discípulos entre los incircuncisos, entre los llamados paganos, a los cuales él les predicó la promesa de heredar el reino y ser reyes con Cristo si padecían por la fe (Romanos 8:17; Hechos 14:22). El hecho de que muchos conversos corintios se creyeran ya “reyes” en función, denota que ellos entendían que fueron llamados para ser reyes y no meramente súbditos del reino (ver 1 Corintios 4:8). Además, si estos creyentes corintios fueron llamados a reinar con Cristo, y eran gentiles, ¿cómo concuerda esto con los 144,000 hebreos que supuestamente son los únicos que reinarán con Cristo en su reino? La respuesta, a manera de ayuda para Armando, podría ser que estos conversos “gentiles” eran hebreos que habían perdido su identidad. Esta sería la única posibilidad para explicar esta supuesta incoherencia.


Ahora bien, si Don Armando López tiene razón cuando sostiene que el número de coherederos es literal (es decir 144,000 exactamente), entonces también estos futuros reyes convertidos en esta dispensación son todos hebreos, de las diferentes tribus de Israel, o de entre “las ovejas perdidas de la casa de Israel”, y entonces la teoría de las “dos casas” dejaría de ser una hipótesis. Tal vez el mismo Hermano López, y yo, sin saberlo, somos hebreos, pues estamos respondiendo al llamado del Señor para conformar su reino como coherederos y reyes, sobre una humanidad verdaderamente gentil.


Algunos, sin embargo, continuarán preguntándose cómo es posible que sólo 144,000 personas deban reinar con Cristo, y créanme que yo mismo me hago la misma pregunta. ¿Realmente cómo es posible que tan pocos sean hijos de Dios y tan pocos los coherederos del reino con Cristo? Por eso mi negativa a tomar la cifra de manera literal. En todo caso, si Dios así lo propuso, y yo no lo discutiré, habrá que aceptarlo a regañadientes pero con humildad. De todos modos, si verdaderamente es literal el número, entonces tendremos que resignarnos a tan pocas vacantes para tan grande número de postulantes. Esto significa que habrá que perseverar como locos y “serruchar el piso” a nuestros competidores, madurando en la fe, y haciendo más buenas obras, hasta llegar a la perfección. Así, tal vez, obtendremos una corona y un sillón. Esto me recuerda Apocalipsis 3:11, que dice: “He aquí, yo vengo presto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona”). Esto me suena a serruchada de piso, pero en fin, así lo manda el Señor.


Por otro lado, mi amigo Armando López debe hacer cálculos matemáticos para sacar algunas conclusiones importantes. Sólo los evangélicos suman hoy unos 100 millones de miembros o algo más en el mundo. Si sólo el 0.1% fuera digno de la corona, allí tenemos ya 100,000 coronados. Quedarían 44,000 coronas y sillones por repartir. Y si sumamos a todos los creyentes de todas las épocas, y de todos las denominaciones, creo que las vacantes se quedarían muy, pero muy cortas, y entonces habría que reajustar las vacantes de manera considerable; salvo claro, que muy poquitos fieles fueron realmente auténticos cristianos durante los últimos dos mil años de historia de la iglesia.


Finalmente, si concedo aceptar de buena gana la literalidad del número de los coherederos (144,000) del reino, deberé concluir también que TODOS los que han aceptado el evangelio, y se han bautizado, son TODOS hechos hijos de Dios, hermanos de Cristo, y miembros de su cuerpo. Sin embargo, TODOS ESTOS HIJOS deberán permanecer fuertes, firmes, y fieles a su compromiso hasta el fin (Mat. 24:13), dedicando su tiempo y energías para la causa del evangelio para que sus nombres, ya inscritos en el libro de los inmortales, no sean borrados finalmente por su inconstancia o por alguna desviación moral o espiritual de su parte. Así que mi hermano Armando López y yo podemos muy bien concordar en esto, sin contravenir la enseñanza de los 144,000 elegidos:


1.- Sólo 144,000 (probablemente todos Hebreos) serán inmortales y reyes en el reino de Cristo, aunque también hay una grande muchedumbre que supuestamente asistirá a los príncipes en su gobernación, pues están frente a ellos y frente al trono.


2.- Que Cristo ha llamado a los hombres para que sean todos hijos de Dios, y sus hermanos, aunque sólo 144,000 llegarán fieles hasta el fin para ser coronados como reyes.


3.- Que todos los creyentes bautizados son miembros del cuerpo de Cristo que es su iglesia, pero sólo 144,000 obtendrán su corona de reyes. El resto simplemente no fueron idóneos o dignos o tal vez obtengan puestos menores.


4.- Que todos los hijos de Dios (los bautizados hechos miembros de su iglesia) están llamados permanecer firmes hasta el final para que sus nombres no sean borrados del libro de los inmortales.


5.- Que los súbditos del reino son todos aquellos de las naciones que sobrevivieron al holocausto final y entraron en su gobierno de buena voluntad, o por la fuerza. Estos no son inmortales, ni necesariamente mansos. Deberán ser reeducados en el reino de Cristo, a través de las normas que saldrán de Sión.


Palabras finales:


Creo que me resulta de todos modos difícil tomar literalmente el número 144,000, porque eso implicaría que todos los esfuerzos del Señor no dieron como resultado un buen fruto “salvífico”, sino una cosecha escasa. En todo caso este problema quedaría resuelto cuando vemos en otra visión apocalíptica una masa de salvos que nadie podía contar de toda nación, pueblo, tribu y lengua, que igualmente estaban frente al trono y frente al Cordero. Esto me llevaría a pensar que si bien 144,000 individuos reinan con Cristo, hay una infinidad de otros salvos vestidos de blanco que estarán colaborando en la gobernación mundial, tal vez como asistentes de los príncipes (Apo. 7:9-11). Esto, claro, es una conjetura, pues hay quienes creen aún que los 144,000 son los mismos individuos que aparecen como una gran muchedumbre incontable.


Sitio de Armando López Golart


(www.labiblianodiceesto.blogspot.com)

domingo, 7 de febrero de 2010

LAS DOS RESURRECCIONES RETRIBUTIVAS..O SOLO UNA?


Por Mario A Olcese (Apologista)


En Juan 5:28,29 el Señor Jesús dijo lo siguiente: “No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”.


En los versos de arriba Jesús está diciendo que vendrá la hora cuando TODOS los que están en sus sepulcros oirán su voz y saldrán; los bienhechores irán a la vida, y los malhechores a la condenación. Para algunos de nuestros corregidores, como el Sr. Armando López Golart de www.labiblianodiceesto.blogspot.com, aquí Jesús está enseñando que TODOS (justos e injustos) serán resucitados simultáneamente o al mismo momento, en este caso, en la parusía de Jesús. ¿Pero tendrá razón nuestro querido hermano López?


El “cronograma” de las Resurrecciones retributivas


Pablo y Juan juntos nos dieron un “cronograma” de resurrecciones retributivas que comienza con Cristo, las primicias (1 Corintios 15:20), luego los que son de Cristo, en su venida (1 Corintios 15:23), y los otros (los impíos) hasta que se cumplan los mil años (Apo. 20:6). Pero como para Dios un día es como mil años, estos impíos resucitarían prácticamente (a la vista de Dios) en el mismo día que lo harán los justos.


¿Pero existe entonces una garrafal contradicción entre lo que Jesús dijo y lo que Pablo y Juan revelaron con relación a la resurrección retributiva? Definitivamente no. Jesús definitivamente no dijo que todos los muertos resucitarían en su parusía, más bien él dijo que el tiempo o momento para la resurrección de vida sería para la era venidera, la era del reino. Dice Jesús así: “…y en el siglo venidero la vida eterna” (Lc. 18:30). Ojo que él no dice que en el siglo venidero se les dará la vida eterna a los justos y la condenación a los injustos. Simplemente él habla de que en la era venidera, la era del reino, se les otorgará la vida eterna a los justos y punto. Repito: Nada nos dice el Señor que en la era venidera los injustos serán condenados. ¿Entonces por qué Jesús dijo vendrá “hora” cuando TODOS los que están en sus sepulcros oirán su voz y saldrán?¿No implica esto una resurrección general simultánea?


El asunto, creo, es entender lo que se quiere decir por “hora”. Por ejemplo, si un ingeniero urbanista dice que “llegó la hora de levantar un par de centros comerciales en un determinado distrito o colonia”, esto no quiere decir que ambos centros comerciales serán levantados o construidos en el mismo momento, ni terminados en el mismo día o año. El ingeniero simplemente está diciendo que ya llegó la hora o el tiempo para que estos dos centros comerciales, previamente diseñados o proyectados, sean finalmente construidos. También recuerdo cuando el Presidente de mi país prometía en su campaña para la presidencia de la nación, lo siguiente: “Ya es hora de que todos los ciudadanos tengan agua potable y luz en sus hogares”…y esto lo ha venido cumpliendo paulatinamente nuestro presidente en estos cuatro años que lleva en el poder. Por supuesto que nadie pensó en ese momento que el candidato (hoy presidente) cumpliría esa promesa en un santiamén. Tendría que hacerse de a pocos hasta que todos, a su debido momento, pudieran tener agua y luz en sus hogares.


Del mismo modo, si aplicamos este criterio a lo dicho por Jesús en Juan 5:28,29, podríamos transcribir los versículos, así: “No os maravilléis de esto; porque vendrá el tiempo o el debido momento cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”. Tiempo o debido momento, sin embargo, no significa forzosamente que todos los muertos oirán su voz al mismo instante o dentro de un periodo de 60 minutos (ni más ni menos). En Lucas 14:14 Jesús parece separar la resurrección de los justos en un momento especial y muy distinto a la de los injustos, cuando dice: “y serás bienaventurado; porque ellos no te pueden recompensar, pero te será recompensado en la resurrección de los justos” (aquí el Señor curiosamente omite, aunque no sin razón, la resurrección de los injustos). Recordemos nuevamente el ejemplo de la construcción de los dos centros comerciales que mencionamos antes. El ingeniero dijo que había llegado la hora para la construcción de los dos centros comerciales, pero seguramente un centro comercial empezaría a ser construido primero, y luego el otro, un poco más tarde. Y finalmente, los dos centros comerciales, con toda seguridad, no estarían listos o terminados en la misma hora o incluso en el mismo año.


Otra evidencia de que TODOS los muertos no resucitan juntos la encontramos en Apocalipsis 20:7,12, donde leemos lo siguiente: “Cuando los mil años se cumplan… vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras”. Esta escena ocurre después del milenio, por tanto podemos con razón afirmar que no todos los muertos fueron resucitados en la parusía, antes del reinado de Cristo.


¿Seremos probados una hora?


En Apocalipsis 3:10 leemos lo siguiente: “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra”. Nótese que acá se habla de la hora de la prueba que vendrá sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra. ¿Es que todos serán probados en el mismo momento y sólo un instante o una hora? Si este versículo es una referencia a la gran tribulación, entonces estamos hablando de 42 meses o tres años y medio. Durante ese lapso, el mundo entero será probado, es decir, los que moran sobre la tierra. Definitivamente esta “hora” se extiende por 42 meses, lo cual no es poco tiempo. Un grupo podrá ser probado al inicio del periodo de 42 meses, otro grupo a la mitad del primer año, otro grupo al finalizar el primer año, y así sucesivamente.


Creo que la Biblia no se contradice, y menos, en un tema tan fundamental e importante como es la resurrección. Me parece que por las ideas preconcebidas de algunos teólogos, las verdades prístinas del Señor son trastocadas, haciéndose ininteligibles para el estudiante sincero de las Escrituras.

sábado, 6 de febrero de 2010

LA CONVERSION Y EL NUEVO NACIMIENTO SEGUN JESUS


Por Anthony F. Buzzard (Trad. Por Apologista)

Un error sistemático plaga los intentos contemporáneos de llevar el Evangelio que salva al público. Es todo una cuestión de qué textos de la Biblia son colocados ante el potencial de converso. Usted puede hacer que la Biblia diga casi cualquier cosa si usted selecciona sus versos de una manera que sólo produce algunas de las evidencias – en particular si se omite por completo la evidencia primaria.

He aquí cómo funciona. Tome unos versos de Romanos (no escritos para gente no conversa sino para aquellos que ya habían escuchado el Evangelio) y usted puede dar la impresión de que ser salvo significa creer que Jesús murió por tus pecados y resucitó de entre los muertos. Un tratado muy ampliamente distribuido que ofrece la salvación declara que “Jesús vino a hacer un trabajo de tres días: morir, ser sepultado y resucitar otra vez”.

Pero ¿por qué empezar con Pablo y los Romanos? ¿Qué acerca de Jesús? ¿No era él el prototipo del predicador y maestro de la salvación y de cómo obtenerla? Según Hebreos 2:3 “El Evangelio comenzó a ser predicado por el Señor Jesús.” Este no comenzó a ser predicado por Pablo o Pedro. Regla número uno en nuestra búsqueda de la fe es comenzar con Jesús. ¿Cómo predicó él la salvación? La respuesta es muy clara. Él no vino a Galilea y dijo: “Arrepentíos y creed que yo morí por tus pecados y voy a resucitar de entre los muertos.” Jesús dijo: “Arrepentíos y creed en el Evangelio” (Marcos 1:14, 15), pero el Evangelio en cuestión fue no fue positivamente en ese momento la información sobre su muerte expiatoria o su resurrección. Se trata de creer en la Buena Noticia (Evangelio), perteneciente al reino de Dios.

“El Reino de Dios” no significa la muerte de un salvador en la cruz. El Reino de Dios no significa la resurrección de los muertos. El Reino de Dios y la resurrección están conectados, sin duda, en el sistema teológico del Nuevo Testamento, pero nunca son sinónimos. “Arrepentíos y creed en el Evangelio del Reino” (Marcos 1:14, 15) es el primer imperativo registrado, el primer mandamiento del Señor y Salvador. Sin embargo, curiosamente, nunca se obtiene una mención en tratados que ofrecen la salvación y casi nunca en las campañas de evangelización de hoy.

Curiosamente y tristemente el Evangelio se ha truncado, de hecho privado de su elemento principal. Jesús puso el fundamento del Evangelio, y salió ofreciendo la salvación, buscando a los pecadores e instándolos a reconciliarse con Dios. Y su herramienta de salvación, durante su ministerio en la tierra, era el Evangelio / Palabra / Mensaje sobre el Reino de Dios (Mateo 13:19).

Tres relatos independientes y concordantes de la técnica de evangelización de Jesús no son ofrecidos por Mateo, Marcos y Lucas. Sin embargo, éstas son ignoradas. ¿Ha leído alguna vez algún folleto que comienza preguntando ¿Qué dijo Jesús que tiene que hacer para ser salvo? ¿Cómo codujo él su misión? ¿Qué dijo él acerca de la conversión?

Puede ser que haya una excepción. El encuentro de Jesús con Nicodemo en Juan 3 recibe alguna mención. De esto nosotros deducimos que hay que “nacer de nuevo.” Nadie, afirmó Jesús, puede ver ni entrar en el reino de Dios si no es primero “nacido de nuevo” o “nacido de arriba.” Aunque el texto adolece de un mal uso popular cuando se le da al Reino de Dios un sentido anti- bíblico como “cielo.” Jesús no ofreció el “cielo” a nadie. El ofreció la herencia de la tierra como la recompensa de los fieles (Mateo 5:5), y prometió a sus seguidores que un día ellos funcionarían como los gobernantes reales “sobre la tierra” (Apocalipsis 5:10). “El lenguaje del “cielo” (p.e: “cuando llegue al cielo”, “él ha ido al cielo”, etc) tiene un efecto de interferencia en estos textos preciosos y claros. El cerebro se confunde cuando se enfrentan a las proposiciones contradictorias: “los mansos heredarán la tierra y reinarán sobre la tierra” (Mateo 5:5 y Apocalipsis 5:10) y “partiremos al cielo” o “está en el cielo. “

“El cielo en la Biblia es en ninguna parte el destino de los moribundos.” Así dijo el sabio profesor en Cambridge en los últimos años (Dr. JAT Robinson, en ‘En el Fin Dios’). ¿Pero ha asumido la iglesia el reto de ver si tal vez tenía razón? “Si te encuentras con algunos de los que niegan la resurrección y dicen que cuando mueran sus almas van al cielo, no los consideres cristianos.” Tal fue la protesta de un portavoz y mártir cristiano del siglo II (Justino Mártir, Diálogo con Trifón, cap. 80).En aquellos días, era abundantemente claro que la Biblia no dijo nada en absoluto sobre las almas disfrutando de una existencia post-mortem en el cielo en el momento de la muerte. Más bien se sabía, porque la Biblia ha sido tan clara en este asunto, que todos los muertos fueron al reino de la muerte, el Seol/Hades, de donde sólo la resurrección colectiva futura de todos los fieles muertos de todas las edades los rescataría y los devolvería a la vida. Fue del sueño de los muertos en la tumba que Jesús rescató a Lázaro (Juan 11:11, 14 – “Lázaro duerme, Lázaro ha muerto: voy a despertarlo de su sueño”). Jesús se alimentaba de las palabras de Daniel 12:2 (y 12:13), donde se dice que los muertos duermen en el polvo de la tierra. Eso dice lo que los muertos están haciendo y dónde lo están haciendo. Jesús fue instruido en las sabias palabras del Eclesiastés 9:5: “Los muertos no saben nada.”

Los muertos, según Jesús, están todavía en el mundo subterráneo de los muertos en espera de su llamada a la vida cuando la séptima trompeta, la trompeta de la resurrección en el regreso de Jesús, suene estrepitosamente para despertar y volver a los muertos a la vida (I Cor. 15:23, 50-55, Rev. 11:15-18; Matt. 24:31; I Tes. 4:16). Esa es una resurrección bíblica. La resurrección bíblica no es, positivamente, volver a unir “almas inmortales” que partieron en un nuevo cuerpo. Esa no es la resurrección como la Biblia lo presenta. La resurrección de la Biblia significa el regreso de todo el hombre que ha muerto, a la vida como una persona completa, recreada, equipada en su resurrección con el cuerpo espiritual descrito por Pablo en I Corintios 15:50-55. Nadie en la Biblia nunca recibió un cuerpo inmortal incorruptible en el momento de su muerte. La inmortalización de los seres humanos sólo sucederá en el regreso de Jesús para resucitar a los muertos. Hasta entonces, los fieles están muertos, como lo son también los infieles. Pablo esperaba que para ganar la corona “en aquel día,” el día de la reaparición de Cristo en la tierra (II Tim. 4:8).

Siguiendo a la resurrección destinada a suceder en la futura reaparición de Jesús (I Corintios 15:23) el Reino de Dios será restablecido en Jerusalén y el mundo estará bajo una nueva administración. Jesús será el primer gobernador exitoso del mundo (Mesías significa exactamente eso – el rey del mundo bajo la autoridad de Dios). En esos días maravillosos, el mundo será de hecho un pueblo bajo un Dios (Zacarías 14:9), aunque todavía diferenciados por grupos nacionales (Isaías 19:18-25), y estará verdaderamente “bajo Dios”. El mensaje del la evangelización apostólica coloca ante el converso un futuro glorioso y la posibilidad de ejercer como asistente inmortal en la buena gestión de los asuntos del mundo en compañía del Mesías Jesús. Ser cristiano es una invitación para entrenarse bajo condiciones de prueba en el “presente siglo malo” (Gálatas 1:4), con miras a la oficina administrativa con Jesús en la “futura tierra de la que hablamos” (Hebreos 2:5).

El germen del futuro glorioso del cristiano es la semilla sembrada en el corazón. Y la semilla es definida por Jesús como “el Evangelio /Palabra sobre el Reino de Dios” (Mateo 13:19; véase también el I Ped. 1:23-25, Santiago 1:18, I Juan 3:9; Gal. 4:28, 29). Satanás trabaja duro y largo para evitar que las semillas tomen raíz en sus corazones. Él sabe bien que contiene ésta contiene la chispa de la vida para siempre! (Lucas 8:12). El Evangelio creador de Dios a través de Jesús inicia el proceso de salvación que se completará en el futuro. Ahora estamos “más cerca de la salvación que cuando creímos” (Romanos 13:11). El Evangelio acerca del Reino establece ante el creyente una llamada a la acción de todo corazón, (incluyendo el bautismo para el perdón de los pecados, Hechos 8:12), una reorientación hacia el brillante futuro del Reino de Dios que viene del cielo, cuando Jesús regrese. Arrepentimiento significa volver atrás en el Pacto mediante la adhesión al gran esquema de Dios para la inmortalización del hombre mortal y el rescate del mundo de la dominación presente de Satanás.


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viernes, 5 de febrero de 2010

ES EL REINO SOLO PARA LOS JUDIOS?


Estimado David Macías (Apologista Unitario):

El comentario que expones sobre el evangelio del reino tiene principios doctrinales de los Testigos de Jehová. Sería interesante que profundices un poco más en las Escrituras para tener una clara luz bíblica del Evangelio.
En primer lugar, David, la tierra es dada por heredad a los Judíos y a ellos pertenece, la nueva tierra la tierra restaurada es para los Judíos, aquellos que reconozcan a Jesús como Mesías, como Señor y Salvador, esto parte desde Adán y luego fue confirmado de acuerdo a la promesa dada a Abraham. Los “cristianos”, y digo los cristianos, porque una cosa es ser Cristiano y la otra creyente. El cristiano tiene un compromiso con Cristo, y el creyente puede creer pero no tomar un compromiso. Satanás también cree, y sabe, pero no tiene salvación, como decía los cristianos; por ende nos fue prometido El Reino de los Cielos a través de Jesucristo, algo inmerecido que obtenemos por su gracia e infinito amor. Él dijo que iba pues a preparar lugar para nosotros en el cielo, para que dónde él está nosotros también estemos, quiénes…?

.Los que creen en él. Yo desearía que estas pocas palabras dejen algún hilo de inquietud en tu corazón para buscar la guía del Señor. El evangelio es claro y no para confusión, y mi objetivo no es ostentarme de conocimiento sino mostrar el evangelio y poder ganar almas para Cristo. Jesús murió por vidas, no por doctrinas, y si él murió por vidas, esto quiere decir que el precio de una vida valió lo padecido por el Señor Jesús. ¡¡¡Gloria a Dios porque EL ha resucitado… y porque ÉL vive, nosotros obtenemos vida. Dios te bendiga grandemente.

Repuesta de David Macías Isaza:

Estimado Marcelo, aunque no te conozco personalmente, te agradezco tus palabras y sobretodo tu ánimo por corregir, aunque podrías estar equivocado. Creo que es valioso tu aporte, y aprecio mucho el que te interese el bienestar doctrinal de los demás, pues es importante. Por otro lado quiero que sepas que no estoy interesado en denominaciones, porque cuando leo la Biblia, me doy cuenta que la voluntad de Dios no ha sido nunca el estar divididos por ideas, sino todo lo contrario… que sean todos sus hijos de un mismo pensar. En lo que no estoy de acuerdo contigo es en que tú parecieras ver en la Biblia una dicotomía de esperanzas, y me explico. Según lo que tú acabas de escribir, creo que tú interpretas las Escrituras como si en ellas hubiera dos tipos diferentes de creyentes… eso me parece extraño porque cuando leo la Biblia encuentro siempre una sola esperanza y un solo pueblo de Dios. Déjame citar algunos pasajes para darle sentido a lo que quiero decir:

25Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis sabios en vuestra propia opinión: que a Israel le ha acontecido un endurecimiento parcial hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; 26y así, todo Israel será salvo; tal como está escrito: EL LIBERTADOR VENDRA DE SION; APARTARA LA IMPIEDAD DE JACOB. (Romanos 11)

Para el apóstol Pablo, la promesa de salvación era para los judíos primeramente y para los gentiles, pero una parte de los Judíos se puso terco, pero eso fue así para que Dios pudiera tener compasión de los que no son judíos de nacimiento:
30Pues así como vosotros en otro tiempo fuisteis desobedientes a Dios, pero ahora se os ha mostrado misericordia por razón de la desobediencia de ellos, 31así también ahora éstos han sido desobedientes, para que por la misericordia mostrada a vosotros, también a ellos ahora les sea mostrada misericordia. 32Porque Dios ha encerrado a todos en desobediencia para mostrar misericordia a todos. (Romanos 11).

.Porque además Pablo siempre consideró que sólo había un solo evangelio para todos… Jesucristo también y la gran comisión consiste en predicar El evangelio del Reino en todas las naciones como dice en Mateo 24:14:

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio á todos los Gentiles; y entonces vendrá el fin.

Será que hay dos evangelios diferentes? Uno para los Judíos y otro para los gentiles?
Pablo dice que no:

Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis traspasado del que os llamó á la gracia de Cristo, á otro evangelio: 7 No que hay otro, sino que hay algunos que os inquietan, y quieren pervertir el evangelio de Cristo. 8 Mas aun si nosotros ó un ángel del cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado, sea anatema. 9 Como antes hemos dicho, también ahora decimos otra vez: Si alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema. (Gálatas 1)

Así deducimos que el evangelio del reino de Dios del que habló Jesús a los Judíos, es exactamente el mismo que predicó Pablo a los gentiles o “no judíos de nacimiento” .

Pablo también pensaba que los verdaderos judíos son los de la fe:

“Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo”. Y si vosotros sois (de la fe—Rom. 3:26) de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa (Gál. 3:16,29). De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham”…

Sí, para Pablo, lo que ocurrió es que los no judíos llegamos a participar de la herencia judía… como él lo dice claramente, así:

Por tanto, acordaos que en otro tiempo vosotros los Gentiles en la carne, que erais llamados incircuncisión por la que se llama circuncisión, hecha con mano en la carne; 12 Que en aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la república de Israel, y extranjeros á los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. 13 Mas ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo.14 Porque él es nuestra paz, que de ambos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación; 15 Dirimiendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos en orden á ritos, para edificar en sí mismo los dos en un nuevo hombre, haciendo la paz, 16 Y reconciliar por la cruz con Dios á ambos en un mismo cuerpo, matando en ella las enemistades. 17 Y vino, y anunció la paz á vosotros que estabais lejos, y á los que estaban cerca: 18 Que por él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. 19 Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino juntamente ciudadanos con los santos, y domésticos de Dios; 20 Edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del ángulo Jesucristo mismo; (Efesios).

Así, hermano Marcelo, uno ve claramente que el evangelio es uno solo para Judíos y gentiles por igual… además, lo importante son las promesas hechas a los padres, de las cuales somos ahora participantes y herederos:

“Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva (El evangelio) a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones” (Gál. 3:8).

Dios predicó el evangelio a Abraham de antemano y le hizo las promesas que ahora son las nuestras.

.Lo que hay que preguntarse es ¿Que prometió Dios a Abraham?

La respuesta la da el mismo Pablo:

“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia (Cristo) la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros… (Romanos 4:13-25).

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Así, hermano Marcelo, deducimos que nuestra esperanza es heredar el mundo… por eso apocalipsis dice:

Y el séptimo ángel tocó la trompeta, y fueron hechas grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido á ser los reinos de nuestro Señor, y de su Cristo: y reinará para siempre jamás. (Apocalipsis 11:15).

Así que la Biblia no deja dudas de que la promesa es la tierra y un reino de paz y armonía en la tierra restaurada. Además, la reconstrucción del reino caído de David que será hecha por el Mesías en su segunda venida como lo explica el apóstol Pedro en Hechos:

Hermanos, escúchenme.14 *Simón[b] nos ha expuesto cómo Dios desde el principio tuvo a bien escoger de entre los gentiles un pueblo para honra de su nombre.15 Con esto concuerdan las palabras de los profetas, tal como está escrito:16 »”Después de esto volveré y reedificaré la choza caída de David. Reedificaré sus ruinas, y la restauraré, 17 para que busque al Señor el resto de la *humanidad, todas las *naciones que llevan mi nombre. 18 Así dice el Señor, que hace estas cosas” [c] conocidas desde tiempos antiguos. (Hechos 15).

Por otro lado, tú dices que Jesús nos prometió el Reino de los cielos, pero lo que tienes que tener en cuenta es que Jesús no dice El reino EN los cielos… además, el Reino de los cielos es una forma cómo el evangelista Marcos se refiere al reino de Dios, para no usar el nombre de Dios en vano y para poder llegarle a más posibles nuevos creyentes Judíos, ya que él escribió su evangelio principalmente para los Judíos…

Otra cosa que tienes que tener en cuenta es que Jesús se fue a preparar un lugar en la casa de su Padre, pero ese lugar es la nueva Jerusalén, la cual Pablo dice que viene de Dios y Apocalipsis dice que bajará a la tierra… Además, Jesús dijo así:

“En la casa de Mi Padre muchas moradas hay: De no ser así, les habría dicho. Voy a preparar un lugar para vosotros. Y si fuere y os preparare lugar para vosotros, vendré otra vez, y los recibiré a Mí Mismo; para que donde YO ESTOY, vosotros también estén”.(Juan 14:23).

Jesús dijo DONDE YO ESTOY… ¿dónde estaba Jesús en el momento de decir esto? En Jerusalén… Jesús no había ni resucitado ni ascendido al cielo cuando dijo estas palabras que se refieren claramente a su segunda venida, pues dice así:

“Voy a preparar un lugar para vosotros. Y si fuere y os preparare lugar para vosotros, vendré otra vez”.

Está hablando de que volverá a la tierra junto con sus ángeles a inaugurar el Reino de Dios o Reino de los cielos en la tierra. Por eso la oración modelo, dice:

Padre nuestro que estás en los cielos VENGA TU REINO…

Además, también dice Jesús:

Bienaventurados los mansos porque heredarán la tierra (Mateo 5)
¿Qué heredaremos los mansos?

LA TIERRA!!!

Si queda alguna duda no dejes de escribir.

Bendiciones

David Macías

REINO Y REINADO VIENEN JUNTOS


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Juan Recibe una Visión

Apocalipsis 12:10 dice:

“Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”.


Algunos maestros de la Palabra vienen sosteniendo que Cristo y Su Reino vinieron en el Primer siglo de la Era Cristiana, pero que Su reinado con poder sólo se cristalizará en la parusía o Segunda venida de Cristo, la cual aún sigue siendo futura. Sin embargo, lo que Cristo le revela a Juan a través de Su ángel es otra cosa muy diferente, según lo leemos en el pasaje de arriba escrito con letras azules. Es necesario leer este pasaje con atención, pues a Juan se le dijo que “ahora” (Es decir, en un determinado momento) ha venido EL PODER, LA AUTORIDAD Y EL REINO DE CRISTO. Esto está más claro que el agua cristalina, claridad que la puede percibir hasta un niño de 5 años. Si el Reino vino hace dos milenios, y el reinado (es decir, la autoridad y el poder que ejerce el rey en su reino) es aún futuro, entonces este texto tendría que ser declarado espurio o una interpolación mal intencionada.


Definitivamente a Juan no se le dijo que el Reino ya había venido y que la autoridad y el poder de éste serían aún futuros. Sólo en las mentes encaprichadas existe esa tesis del “paréntesis” entre el Reino y el reinado de Cristo.


El Reino bajo Cristo viene con Poder


Lo cierto es que Cristo no ha establecido su reino aún, porque si lo hubiera establecido, él debería haber mostrado Su poder y autoridad sobre las naciones. ¿Pero pueden las naciones estar ahora sometidas bajo la autoridad de Cristo? ¿Será nuestro Señor un Rey incompetente que no logra poner en orden el caos existente en los pueblos? Definitivamente hay algo que no funciona bien en la tesis de un reino presente sin autoridad y poder entre las naciones. Los Testigos de Jehová tienen ese problema con su tesis del año 1914. Y aunque ellos creen que el reino y reinado llegaron juntos, no saben explicar porqué Cristo no logra poner orden y autoridad en el caos existente. El amilenialismo, con su tesis de un reino eclesiástico, donde Cristo reina sobre su iglesia, tampoco satisface las demandas Escriturarias de un reinado Mesiánico sobre las naciones, trayendo la justicia y la paz mundiales. Definitivamente la iglesia tampoco es un reino que reina con autoridad y poder sobre las naciones.


Los Santos que reciben el Reino


En Daniel 7:27 leemos algo semejante a lo revelado a Juan, es decir, que los santos, los Cristianos, los verdaderos hijos de Abraham, recibirán en un momento dado el Reino y el reinado (dominio) a lado de Cristo. Este hecho coincide con lo revelado a Juan en Apocalipsis 12:10 claramente. Dice Daniel 7:27 así: “y que el reino, y el dominio y la majestad de los reinos debajo de todo el cielo, sea dado al pueblo de los santos del Altísimo, cuyo reino es reino eterno, y todos los dominios le servirán y obedecerán”. En este pasaje daniélico vemos muy claramente que el Reino y el dominio de los santos aparecen simultáneamente. Daniel no dice que el Reino ya les fue dado a los santos, pero que el dominio de éstos sobre los pueblos será cumplido aún en un futuro indeterminado. No señor, el texto dice muy simplemente que a los santos se les da el reino y el dominio y la majestad de los reinos de manera simultánea. Aquí no hay ninguna declaración que nos haga suponer que el Reino y el reinado de los santos están separados por milenios de distancia.


¿Cristianos reinantes Ahora?


En 1 Corintios 4:8, 20 el Apóstol Pablo se mofó de algunos Cristianos de Corinto porque suponían que estaban en el mejor de los mundos, y que ya reinaban. Pero Pablo se mofa irónicamente de ellos y les dice: “Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos también juntamente con vosotros!”. ¿Y porqué Pablo se burló de ellos? La respuesta es simple. Para Pablo, el verdadero reino del Mesías no consistía en palabras, sino en poder o autoridad o dominio. En el verso 20 él les dice muy enfáticamente: “Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en PODER”. Es decir, para el apóstol Pablo, el reino va de la mano con el poder, y si no hay poder, no hay reino. Es por eso que él se mofaba de ellos, porque ¿qué poder tenían ellos sobre toda autoridad y dominio imperantes? ¿Acaso ellos podían deponer al Imperio Romano y establecerse como un nuevo reino sobre la tierra? De ningún modo, pues ya sabemos cómo la iglesia fue perseguida y diezmada por el Imperio pagano durante aproximadamente tres siglos después de la muerte de Cristo.


El Ejemplo de Nabucodonosor

En el sueño del rey babilónico se revela una imagen colosal de distintos metales (Daniel 2) y que representan a los distintos imperios que aparecerían hasta la llegada del Reino mundial de Cristo. La cabeza era de oro, y ésta representaba al imperio vigente que dominaba el mundo de entonces, el imperio Asirio-Babilónico. El profeta Daniel le revela a Nabucodonosor que la cabeza de oro era él. Estas son sus palabras: “Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Y donde quiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro” (Daniel 2:37,38). Observemos que este primer rey le fue dado su reino, su poder, su fuerza, y su majestad de manera simultánea. Nótese que Nabuconodosor no fue un rey que recibió un reino un día “X”, pero su poder y autoridad los recibió muchos años después. Más bien la Escritura nos dice que él recibió un reino y reinado con poder y autoridad de manera simultánea. Ahora bien, si esto fue así con el primer Imperio o reino mundial, ¿no es lógico esperar que ocurra lo mismo con el último gran imperio o reino que se establecerá en la tierra? ¿No es lógico concluir que el Mesías recibirá de Dios el reino y el reinado con autoridad y poder sobre todo lo existente de manera simultánea?


Lucas 19 registra que Cristo ha ido al cielo para recibir un reino y volver (Lucas 19:11,12). Sin embargo, esto no quiere decir que nuestro Señor ya ha recibido el Reino y su reinado con poder, sino que está esperando que Dios se lo adjudique para luego volver inmediatamente a la tierra para ejercer su reinado…¡cuando sea el tiempo propicio para la restauración de todas las cosas! (Hechos 3:19-21, Lucas 19:15).

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Una promesa por Cumplirse


La única posibilidad que tenemos para interpretar las palabras del ángel a Juan en Apocalipsis 12:10 es que esa visión tiene que ver con el fin de los tiempos, cuando Cristo, al volver, establezca su reino en la tierra, y deponga a los poderes temporales del mundo para traer la paz y la justicia perdurables con vara de hierro. En Mateo 25:31,34 Jesús declara que cuando venga (Su parusía) en gloria, ENTONCES, se sentará en su trono de gloria…y entonces los Cristianos fieles heredarán el Reino y el reinado (Apo. 20:4,5).
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CONFERENCIA TEOLOGICA ANUAL (2010) DE UNITARIOS EN E.U.A


¡Por favor, vengan Todos!


La “Conferencia Anual Teológica”, patrocinada por Atlanta Bible College y Restoration Fellowship se llevará a cabo en Atlanta, Simpsonwood Retreat Center, del 25-28 de abril, 2010.


Esperamos poder reunir a un grupo considerable de estudiantes interesados en la Biblia que estén apasionados por el Evangelio del Reino de Dios y las grandes cuestiones sobre la identidad de Dios y de Jesús. Los cristianos deberían de tomar en serio el compañerismo como parte de nuestra responsabilidad mutua entre sí. Todos son bienvenidos y la interacción con los presentadores a través de preguntas y comentarios es una característica de nuestras reuniones.


El poder de la Internet, sitios de Web y la publicación y distribución a través de Amazon, etc., de los actuales y nuevos libros sobre Jesús y su relación con el Único Dios han ampliado enormemente la disponibilidad de la verdad. En pocos años, cada uno de los casi siete mil millones de personas en la tierra serán accesibles a través de la Internet. ¡Ya más de un billón y medio de personas están en la Internet! Venga a celebrar con nosotros estos avances y a aprender sobre la reciente aparición de los más importantes sitios bíblicos unitarios. El impacto en el mundo del Evangelio del Reino se está convirtiendo en ilimitado (Mat 24:14). Todos somos parte de la Gran Comisión, como siervos de Jesús, el Mesías. Esperamos que algunos de los líderes del movimiento de un solo Dios hablen y nos exhorten a ser discípulos fieles.


Para registrarse por favor llamen Atlanta Bible College, 800-347-4261 o 678-833-1839. El depósito mínimo es $50 por cuarto.


Plazo de registración: Abril 2


Incluye 3 noches, todas las comidas, aperitivos, pago de conf. e impuestos.


Transportación:

Proveeremos transportación entre el aeropuerto de Atlanta y Simpsonwood por $25 ida y vuelta o $15 por un viaje, con el siguiente horario:


Aeropuerto a Simpsonwood: Domingdo, Abril 25…


Simpsonwood al Aeropuerto: Mier., Abril 28…


Pida su hora de llegada el domingo con tiempo suficiente para coger una de las dos corridas de viaje. El miércoles, 28 de abril, nosotros le proporcionaremos una (1) corrida de viaje. A fin de permitir el tiempo suficiente para tomar su vuelo de regreso, le sugerimos que no reserve su vuelo de regreso antes de las 3:30 pm.


La conferencia comienza con registración a las 4 pm el domingo y termina con un almuerzo el miércoles. Instrucciones para ir a Simpsonwood Conference Center se encuentran en www.simpsonwood.org La dirección es 4511 Jones Bridge Circle, NW, Norcross, GA 30092.