Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

jueves, 22 de octubre de 2009

ALGUNAS PREGUNTAS QUE DEBERAN CONTESTAR LOS CAMPBELITAS


Por Ingº Mario A Olcese (ex-campbelita feliz)

La denominación “Iglesia de Cristo” (Campbelita) enseña, entre otras cosas, que la iglesia cristiana es el reino de Dios. Esta tesis, que proviene del Padre del Romanismo llamado Agustín de Hipona, quien, a mi entender, ha hecho mucho daño al verdadero evangelio del reino predicado por Cristo y sus discípulos, pues ha oscurecido el mensaje salvador original de Jesucristo. Sin duda alguna Satanás está detrás de este complot maléfico para que la gente se pierda creyendo en un evangelio falso. Es hora de advertir a la gente del error de equipar la iglesia de Cristo con su reino que él predicó insistemente como su evangelio salvador, y que él inaugurará gloriosamente sólo en su segunda venida. En este magno evento sus discípulos finalmente lo heredarán con él.

Para advertir a la gente de este craso error de un “reino eclesiástico”, yo quisiera formular las siguientes preguntas a sus defensores y partidarios:

1.- Si el reino es la iglesia, y ésta ya está en la tierra, ¿por qué Jesús dijo en Mateo 25:31,34 que su reino lo heredarían sus seguidores sólo en su segunda venida o parusía?

2.- Si el Reino es la iglesia, y ésta está compuesta por hombres de carne y sangre, ¿por qué entonces Pablo dijo que “carne y sangre no pueden heredar el reino” (1 Cor. 15:50)? ¿Acaso ahora nos van a decir que la iglesia no está compuesta por hombres de “carne y sangre”?

3.- Si el reino es la iglesia, y ésta se inauguró en la tierra con los creyentes de Jerusalén en el 33DC, ¿por qué dice Jesús (el hombre noble) que primero debe irse a un país lejano (el cielo) para recibir un reino y volver?¿Acaso Jesús se fue al cielo para recibir una iglesia y luego bajó de allá con ella para inaugurarla en Jerusalén en el 33DC? (Ver Lucas 19:11,12).

4.- Si el reino es la iglesia, y ésta tiene como fundamento a los profetas y a los 12 apóstoles, ¿por qué Jesús les dijo a sus apóstoles que Dios le ha placido DAROS el reino?¿No debió Jesús decir, más bien, que a Dios le ha placido HACEROS parte importante del reino? (Ver Lucas 12:32).

5.- Si el reino es la iglesia, ¿por qué Pablo les dice a las iglesias de Listra, Iconio y Antioquía que permanezcan en la fe, y que soporten las muchas tribulaciones para que puedan así entrar en el reino?¿Acaso ya no estaban esos creyentes de Listra, Iconio, y Antioquía en el reino o la iglesia?¿Cómo podían ser ellos iglesia y esperar heredar el reino, si de éste se dice que es sinónimo de la iglesia? (Ver Hechos 14:22).

6.- Si como dice Pablo en Col. 1:13, todos los creyentes renacidos ya hemos sido trasladados literalmente al reino (o iglesia según los campbelitas), ¿debemos suponer entonces que también los renacidos estamos ya resucitados y sentados con Cristo en los lugares celestiales, como claramente lo afirma el mismo Pablo en Efesios 2:6?¿Por qué ustedes, campbelitas, toman literalmente Col. 1:13 como un hecho consumado, y no así Efesios 2:6, que interpretan simplemente como un visión para el futuro de los salvos?

7.- Si la iglesia es el reino, ¿por qué Pablo pluraliza la iglesia como “las Iglesias de Cristo” (Rom. 16:16) y no el reino como “los reinos de Cristo”?

8.- Los campbelitas dicen que el reino ya había llegado en los tiempos de Juan porque él dijo que era copartícipe del reino en Apo.1:9. Sin embargo, pregunto: ¿el coparticipar de algo significa que ya estamos disfrutando de ese algo? ¿Acaso vamos a pensar que Pedro estaba en la gloria porque dijo que era copartícipe de la gloria en 1 Pedro 5:1? Creo que la respuesta está en la parte final del mismo versículo 1.

9.- Los campbelitas dicen que el reino-iglesia se estableció en el primer siglo y para probarlo citan Marcos 9:1, que dice: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder?” Si el reino-iglesia vino en el primer siglo, como afirman ellos, pregunto: ¿volvió también Jesús en el mismo primer siglo (la parusía), dado que él mismo dijo en Mateo 16:28: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre venido en su reino?”.

10.- Según Apocalipsis 20:1-3, cuando Jesús establezca su reino él atará al diablo y sus demonios para apresarlos para que no engañen más a las naciones. Si Jesús ya estableció su reino en el 33 DC, según sostienen los campbelitas, ¿debemos suponer entonces que el diablo y sus demonios ya no están engañando a las naciones desde el año 33 DC porque fueron atados?¿Cómo explican entonces el aumento de la maldad, del ateísmo, del materialismo, del satanismo, de las guerras, y de los falsos maestros y profetas, etc, en todo el mundo?

11.- Los campbelitas dicen que no habrá un reino davídico milenario restaurado en la tierra, pues ahora el reino es espiritual, es decir, la iglesia cristiana. Si esto es verdad, ¿por qué los discípulos le preguntan al Jesús resucitado si AHORA restauraría el reino a Israel?¿Estaban acaso ellos errados creyendo en un reino monarquico davídico restaurado en Jerusalén? Y si este fuera el caso, ¿por qué Jesús no los corrigió inmediatamente, y más bien les respondió que a ellos no les correspondía saber los tiempos o las sazones que Dios puso en su sola potestad?¿Pero podrían estar TODOS los discípulos errados al hacer esa pregunta que incomoda para los campbelitas después de asistir a un seminario intensivo sobre el reino de 40 días de duración?¿Serían realmnte TODOS los discípulos tan torpes como para entender al revés su enseñanza del reino? (Ver Hechos 1:3.6.7).

12.- ¿Creen los campbelitas que la oración del Padre Nuestro debe ser rezada de manera parcial, dado que el reino ya vino, y se hizo la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo hace dos milenios?

13.- Creen ahora los campbelitas que no tiene significado alguno para la iglesia el texto de Mateo 6:33, donde Jesús dice: ”buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura”, dado que ya están en el reino o iglesia? Y si su respuesta es positiva, ¿significa entonces eso que a ellos NO les vendrá nada más por añadidura?¿tendrán entonces que padecer sin remedio de comida, de vestido, y de falta de refugio hasta el fin de los tiempos?

14.- Les pregunto a los campbelitas: Si el reino se estableció en el 33 DC, en los tiempos de mayor poderío y cohesión del Imperio Romano, ¿por qué Daniel lo ve establecerse en el periodo en donde el imperio romano se encuentra en su condición menos cohesionado y más frágil que nunca como se lo representa por el barro y hierro mezclados (Daniel 2:44)?

15.- Si el reino es la iglesia, y ésta (la iglesia) se formó con hombres conversos en la tierra, ¿por qué Daniel ve al Hijo del Hombre resucitado en el cielo recibiendo un reino de Su Padre (Daniel 7:13,14)?¿Es que el Padre le dio una iglesia en el cielo a su Hijo?¿Bajaron los primeros cristianos del cielo después de que fueron entregados por el Padre a Su Hijo en el cielo?

16.- Si el reino no aparecería con advertencia alguna, ¿cómo es que Jesús mandó a sus discípulos a permanecer en Jerusalén para recibir el poder del Espíritu Santo en Pentecostés (33DC), supuestamente el día indicado según el campbelismo para que viniera a existir la iglesia-reino?¿No es esto acaso una advertencia de cuándo vendría el reino?¿No contradeciría lo dicho por Jesús en otra ocasión cuando dijo que su reino no vendría cn advertencia o señales?

Estaré esperando las respuestas de los campbelitas con mucho gusto!

Más sobre el verdadero reino en:


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www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

miércoles, 21 de octubre de 2009

LA TRINIDAD NO ES BIBLICA


Según muchos trinitarios, “la Trinidad es una doctrina bíblica”, y el dogma de la Trinidad se presenta como supuestamente una doctrina que enseña la Biblia. En realidad, no hay absolutamente ningún concepto de una trinidad presentada en cualquier sitio en la Biblia. La idea tiene que ser añadida y leída en cada escritura que se presenta para apoyar el dogma.
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Sí, los trinitarios presentan una serie de escrituras, tanto de las Escrituras hebreas, así como las Escrituras Griegas para supuestamente apoyar a sus dogmas. Tras un examen minucioso de esos pasajes, sin embargo, uno tiene que darse cuenta de que en cada escritura que se presenta, los trinitarios ven en ellas la doctrina preconcebida de la “trinidad”. Por ejemplo, cuando ellos leen en las Escrituras que el hombre está compuesto de alma, espíritu, y cuerpo, ellos suponen que estas tres partes del hombre equivalen a las 3 Personas del único Dios. Y cuando leen que Dios es Santo, Santo, Santo, ellos creen ver en esas palabras al Dios Trino. Estos son sólo dos ejemplos bíblicos de cómo sus mentes prejuiciadas los llevan a torcer los pasajes bíblicos donde aparecen el número 3 como si fuera equivalente a la Trinidad.

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La verdad es que las escrituras pueden verse total y plenamente armoniosa sin la adición de la filosofía trinitaria a la Biblia.

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“Debe ser admitido por todos que la doctrina de la Trinidad, como una doctrina, no formaba parte del mensaje original. Pablo no la conocía, y habría sido incapaz de comprender el significado de los términos utilizados en la fórmula teológica en la que la Iglesia finalmente concordó”. (Dr. WR Matthews, Decano de la Catedral de San Pablo, “Dios en el pensamiento y la experiencia cristiana”, p.180 ).
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Mi creencia en la Trinidad se basa en la autoridad de la Iglesia: no hay otra autoridad suficiente. Ahora voy a mostrar de la razón, que el credo de Atanasio y la Escritura se oponen unos a otros.

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La doctrina de la Trinidad es la siguiente:

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- Hay un solo Dios en tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. El Padre es Dios, el Hijo es Dios y el Espíritu Santo es Dios. El Padre es una persona, el Hijo es otra persona, y el Espíritu Santo es otra persona. Ahora, según todos los principios de las matemáticas, la aritmética, la sabiduría humana, y la política, debe haber tres dioses, porque nadie podría decir que hay tres personas y tres dioses, pero solo un Dios. . . .
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El Credo de Atanasio da la opinión universal de la Iglesia, que el Padre es increado, el Hijo increado, y el Espíritu Santo increado – que existía desde toda la eternidad. Ahora, el Hijo nace del Padre, y, si nace, debe haber sido engendrado. El Espíritu Santo también debe haber salido de Dios, como Jesús salió del Padre. Y, si es así, debe haber habido un momento en que no existían. Si no existían, debe haber TENIDO UN COMIENZO, y por lo tanto, afirmar que son eternos es absurdo, y golpea sin sentido. Cada uno tiene su personalidad distinta: cada uno tiene su propia esencia.

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¿Cómo, entonces, pueden ser eternos? ¿Cómo pueden todos ser Dios? Absurdo.
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El Credo Atanasio dice que son tres personas, y aún un solo Dios. Absurdo, extravagante! Esta idea es rechazada por los arrianos, socinianos, presbiterianos, y todos los hombres que usan la razón humana. El Credo además dice, que nuestro Señor Jesucristo es el Hijo de Dios y del hombre, no por la conversión de la Divinidad en carne, sino por la toma de la humanidad en Dios». Ahora, yo pregunto, ¿Absorbió la Divinidad la humanidad? El no podía ser al mismo tiempo una persona y dos personas. He probado que la Trinidad se opone a la razón humana.
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Algunos otros sitios en línea que examinar la doctrina de la trinidad falsa:

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http://godandson.reslight.net
http://clearblogs.com/jesusandhisgod/
http://groups.google.com/group/jesus-and-his-god
http://reslight.net/forum/index.php?board=6.0
http://sonofyah.wordpress.com

EL REINO QUE VIENE




Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Nada hay en la Biblia que señale, aluda, insinúe o diga que “acabaremos morando para siempre” en el sacro y glorioso cielo del Señor. La promesa de Dios hecha a Abraham posee un cumplimiento concreto para el futuro, en esta misma tierra que será sanada totalmente de los efectos deletéreos provocados por la entrada del pecado en ella, desde un principio de su creación. La Biblia no detalla que nuestra última habitación será en la “Invisible Eternidad”, donde Dios reina con poder acompañado de sus incalculables miríadas de ángeles sirvientes.

La iglesia de Alejandría, empapada siempre de paganismo religioso y filosófico griego, fue declarada triunfante en el concilio de Nicea auspiciado por Constantino en los albores de la era común y en el que se formalizó legalmente el dogma luxado de la supuesta divinidad de Cristo; dogma que terminó siendo admitido mortalmente dentro del protestantismo y del catolicismo romano de todos los tiempos. Pero no sólo esto: También la iglesia de Alejandría se adjudicó otra victoria rotunda, y fue con la fatídica doctrina de la inmortalidad del alma que emanó como un fantasma negruzco y horrible por una mala interpretación de ciertos textos bíblicos, bajo las sombra del platonismo griego. Su maligna influencia ha quedado bien asentada en la mayor parte de las “iglesias cristianas” del mundo entero. En el Antiguo Testamento se relata como Dios escogió a Abraham para hacer un pacto con él. En este pacto, el Señor le promete al «padre de la fe» multiplicar su descendencia para convertirla en una grande nación, la de Israel; y la coloca en la tierra de Canaán. Con este acontecimiento ya cumplido, la nación de Israel se convierte, por llamarlo así, en una “rampa” o “puente” para que «todas las familia de la tierra sean bendecidas por Dios» (Gn. 12:3), que es el cumplimiento de la promesa del Reino celestial en el mundo, en la teocracia terrena y futura (Sal. 2: Mt. 5:5; 25:34; Ap. 20:4, 6). Para este efecto, el Cristo obediente sufriría el castigo y vituperio para llevarnos hasta allá gloriosamente (Is. cap. 53).

Es importante comentar que si «aguardamos» la consumación literal de «la esperanza bienaventurada» en el mundo, que es la «manifestación» visible de Cristo en su retorno, en su Parusía, según Tito 2:13, ningún alma inmortal podría estar “aguardándola” (o “esperándola”) en el tercer cielo del Padre y Dios. O la aguardamos arriba o aquí abajo. La Biblia no menciona en sus vitales y preciosas páginas que Dios haya prometido heredar la eterna y célica habitación a sus fieles y santos seguidores. Mucho error hay en esto. Esta infame versión de la limitada mente humana, no deja de ser algo tan extraño y contradictorio, ferozmente ambiguo y absurdo con respecto al verdadero contexto de Tito 2:13 y de otros textos bíblicos más (Estúdiese con seriedad 1 Ts. 4:13-18). Después del ascenso visible de Cristo al cielo, el día en que abandonó la tierra corporalmente, los ángeles les anunciaron a los discípulos del Señor que «de la manera que le vieron partir, de esa misma manera regresaría al mundo». No hay duda que el sentido de estas palabras es completamente literal (Hech. 1:9).


No es razonable suponer o pensar que los apóstoles de Jesucristo pudieran estar consientes en el cielo como “almas inmortales” mirando a Dios en su sublime trono y a Cristo a la diestra de su Padre, debido que los ángeles les habían anunciado que lo verían viniendo “tal como se fue”. Cuando Cristo regrese por segunda vez al mundo perdido «todo ojo le verá» (Ap. 1:7), incluso lo mirarán descender sus apóstoles quienes en estos precisos instantes de la actualidad «duermen en el polvo de la tierra» (Dn. 12:1), «esperando», en el matiz poético de la palabra, el ser despertados del sueño de la muerte para recibir, como el profeta Daniel, «su heredad al fin de los días» (Dn.12:13). Tantos creyentes como descreídos que han muertos, «aguardan» la resurrección para recibir, unos, la corona de vida en el Reino de Cristo, y otros, su merecido castigo en el Lago de Fuego (Jn. cap. 5).

De los tantos que hay, escogí estos hermosos versos bíblicos para mostrar la literalidad terrenal del futuro Reino de Dios. Empecemos, pues:

«Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén. Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová» (Is.2:2-5).

«En los últimos días» en el primer texto, es una locución que señala comúnmente la «era mesiánica». Ésta clausurará en su devenir «los tiempos de los gentiles», para finalizar con los sistemas inicuos del mundo caído (Lc. 21:24), cuando Cristo destruya sus enemigos, reyes, príncipes, capitanes y vasallos, en el Armagedón (Ap. 16:14). En esta era de Paz y de «conocimiento universal de Dios» (Hab. 2:14), de nuevo orden mundial, será manifestada una época incomparable de bendición, de amor, de bondad y de justicia a través de la persona de Jesucristo que regirá las naciones de la tierra con carácter célico, con «vara de hierro» (Sal. 2:8; Ap. 2:26-27). Este es el Reino teocrático prometido en antaño al rey David por el Señor, cuando le fue declarado que «su casa, trono y reino serían afirmados para siempre» (2 S. 7:16). Le corresponderá a Cristo, el hijo de David, «sentarse en su trono de gloria» para regir el mundo renovado con armonía y autoridad davídica (Mt. 25:31):

«Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto» (Is. 9:7).

En Is 2:2, «el monte de la casa de Jehová», es una referencia al «Monte de Sion», a Jerusalén. No indica tan sólo un lugar ubicado geográficamente, sino también el punto principal de convergencia cúltica mundial para la adoración divina, el centro mismo del gobierno de Dios donde Cristo tomará función legal como Rey de la tierra milenaria, en el que estarán implicados en un mover espiritual único el Pueblo de Israel y las naciones del mundo para venerar a Jehová de corazón año tras año, a parte de las hartas bendiciones materiales que recibirán como producto de la «tierra regenerada» (Mt.19:28), la cual es anhelada hoy por los genuinos hijos de Dios que comprenden bien los propósitos futuros y verdaderos de su Dios y Padre:

«Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos» (Zac. 14:16).

« Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes» (Is. 61:6).

En Is. 2:3 no se precisa, en este caso, la ley ritualista o ceremonial, sino la que Dios implantará en su Reino de justicia. En este Reino, los valores éticos y morales tendrán alta estima, no como ahora, que han sido hollados y corrompidos por la naturaleza depravada de los seres humanos. La paz mundial será establecida y habrá justicia social para aquellas personas que ingresen al Reino teocrático y milenial (Zac. 9:10; Is. 2:4; 9:7; 42:3; 65:21; Sal. 72:1-4, 12-14; Sof. 3:9). La tierra renovada será asombrosamente fértil y productiva. Habrá abundancia de alimentos: la pobreza será abolida en lo absoluto (Is. 32:14; 35:5-6; 65:20-22; Zac. 14:3-4; Am. 9:13; Is. 11: 6-9; 32:15-16).

El mundo en general sufrirá notables y benéficas modificaciones morfológicas. El propósito de Dios en esto es de restaurar la creación como era en el principio, antes de la caída edénica. La antigua creación será libertada del pecado, de la maldad, de los implacables efectos de las enfermedades, de los desastres naturales, de las guerras (Is. 2:4), de la muerte, del dolor, de las fronteras, del prejuicio del racismo y del egoísmo humano:

«Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios» (Ro. 8:20-21).

Para terminar, concluyo diciendo que el Reino de Emanuel, «Dios con nosotros», el de Cristo, será establecido en la tierra y no en el cielo de Jehová (Sal. 2:8; Is. 11:9: 42:4: Jer. 23:5). El Reino de Cristo se centrará en la Ciudad Amada, en Jerusalén (Is. 2:1-3; 62:1-7; Zac. 8:20-23), y alanzará todas las naciones del mundo (Sal. 72: 11, 17; 86:9; Is. 55:5; Dn. 7:13-14; Zac. 8:22).

La prueba es clara e irrefutable.

Un verso para reflexión:

«El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Ap. 11:15).

Dios les bendiga hermanos y amigos que nos visitan con agrado.





LA ESPERANZA DE LOS PROFETAS PARA UN IMPERIO MUNDIAL BAJO DIOS


Isaías dijo:


“El lobo vivirá con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león y el novillo juntos, y un niño pequeño los conducirá. Las vacas se alimentan con el oso, sus crías se echarán juntas, y el león comerá paja como el buey. El niño jugará cerca del agujero de la cobra, y el niño metió la mano en el nido de la víbora. No harán ningún daño ni destruirán en todo mi santo monte, porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mar. “(Isaías 11:6-9).


Daniel también tuvo una visión:


“En mi visión de la noche miré, y he aquí uno como un hijo de hombre, viene con las nubes del cielo. Se acercó al Anciano de Días y fue conducido a su presencia. Le fue dado dominio, gloria y reino, para todos los pueblos, las naciones y los hombres de cada lengua, le sirvieran. Su dominio es un dominio eterno que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido. (Daniel 7:13,14).


Este reino es lo que se conoce como el “reino de Dios”.

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Daniel continúa:

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“Luego la soberanía, el poder y la grandeza de los reinos debajo de todo el cielo serán entregados a los santos, el pueblo del Altísimo. Su reino será un reino eterno, y todos los dominios le servirán y le obedecerán. “(Daniel 7:27).


Como usted podrá ver, no hay ningún indicio aquí de una promesa de un cielo para cuando usted muera. Los santos están destinados a reinar con el Mesías en su reino. Los Judíos regresaron a la Tierra en el año 539 aC, pero este no era en absoluto la restauración prometida del reino.


Nehemías, después de haber regresado a la Tierra, oraba:


“He aquí que hoy somos siervos; henos aquí, siervos en la tierra que diste a nuestros padres para que comiesen su fruto y su bien. Y se multiplica su fruto para los reyes que has puesto sobre nosotros por nuestros pecados, quienes se enseñorean sobre nuestros cuerpos, y sobre nuestros ganados, conforme a su voluntad, y estamos en grande angustia” (Nehemías 9:36-37).


Todavía estaban esperando al Mesías y su reino por venir. No es extraño que hubiese tanto entusiasmo cuando llegó Jesús diciendo: “Arrepentíos porque el Reino de Dios está cerca.” (Mateo 4:17).


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martes, 20 de octubre de 2009

EL PRETERISMO Y LA SEGUNDA VENIDA


El Preterismo falla en este asunto de la Segunda Venida de Cristo ya que sostiene que la esperanza del retorno de Cristo también fue cumplido en el año 70. Para demostrarlo, los preteristas afirman que la destrucción de Jerusalén era esa ”venida” de Cristo en un juicio previsto. Pero suponer que esa venida era el fiel cumplimiento de la predicción:”este mismo Jesús vendrá otra vez de la misma manera como le habéis visto ir al cielo” es extremadamente difícil de concebir (Hechos 1:11). De hecho, si lo fuera, las palabras parecerían haber perdido todo sentido. Las promesas “lo veremos tal como él es” y seremos “como él es” (1Jn.3: 2) parecen inducir a error si en el año 70 dC se cumplieron. También las promesas: “Todo ojo le verá” (Rev.1: 7)en su próximo retorno “en gran gloria sobre las nubes del cielo” (Mat.24:30) en compañía de todos sus santos ángeles (1Tes.4:16f; Apo.19:11 ss) y anunciado por los ángeles (1Tes.4:16) en un evento tan espectacular que no puede perderse (Mat.24 :26-27) y “venir otra vez para tomarlos conmigo, para que donde yo estoy allí estéis también vosotros (Jn 14, 3) muy naturalmente nos llevan a esperar un regreso personal y visible, ya que, tradicionalmente, fue entendido así unánimemente por los santos en toda la era de la iglesia. De hecho, escuchar el argumento preterista de que “Cristo realmente ha venido en el año 70″, nos recuerda a uno de aquellos a quienes Jesús advirtió (Mat.24:26-27) (parafraseando) “si tienen que decirte que yo he venido, estén seguros de que no es así. Al igual que el relámpago, ustedes no serán capaces de perdérselo”. “Aquellos que tratan de convencernos de que Cristo ha venido, anuncian por esa misma acción de que son falsos maestros.


Hay mucho lo que hace que la posición preterista sea difícil de creer. Decir que la venida en juicio en el 70 DC agota la esperanza bienaventurada, destruye la analogía de la primera venida, se echa a perder el patrón general del cumplimiento profético, que convierte las palabras sencillas de Jesús y sus apóstoles en misteriosas y etéreas, y que claramente entran dentro de la negación de nuestro Señor en Mat.24 :26-27.

LA MASTURBACION: UNA PERSPECTIVA CRISTIANA


Una búsqueda personal a través de la Biblia para encontrar información sobre el tema de la masturbación fue un poco decepcionante para mí, ya que no encontré nada al respecto, para mi sorpresa. Para mí, el silencio de la Biblia sobre el tema es un poco extraño, ya que sí bien se extiende para hablar con franqueza acerca de otros asuntos sexuales como la fornicación, el adulterio e incluso el sexo con animales, no lo hace con igual hincapié con la masturbación. Prácticamente nada se habla al respecto. Cristo, en una de sus enseñanzas iba más allá del 'adulterio carnal y señaló el adulterio del corazón. (Mateo 5:28). Muchos cristianos de hoy en día en un intento de justificar la masturbación como un pecado van tan lejos como para compararlo con el 'onanismo', como se observa en Génesis 38:9. En realidad, la mayoría de las personas prefieren llamar a la masturbación “onanismo". Pero la conducta de Onán fue un claro acto de malicia y engaño hacia Tamar; además, sus acciones no se pueden catalogar como masturbación propiamente dicho.

La masturbación se refiere a la estimulación sexual de los genitales propios con la intención de lograr el orgasmo. Esta estimulación se lleva a cabo principalmente de forma manual, o por el uso de contacto corporal por debajo de la relación sexual, a través del uso de objetos o una combinación de estos. Principales tipos incluyen la masturbación propia, la masturbación mutua y la masturbación de los animales. Está estrechamente relacionado con las fantasías sexuales y se mueven de la mano. Punto de vista ético, algunas personas lo ven como un pecado que es tan grave como la fornicación, el adulterio o la violación.

Este es un problema universal que se produce en todos los círculos de la vida. Casi todos los adolescentes se masturban e incluso los hombres y las mujeres casados la practican. McCary James, autor de la sexualidad humana ha descubierto que aproximadamente el 95% de los hombres y entre el 50 y el 90% de las mujeres se masturban. Sin embargo, debo señalar que es muy agudo y frecuente en individuos cristianos, que por sus valores cristianos y las condenas han dicho que no al sexo fuera del matrimonio.

Ahora la pregunta sigue siendo "¿es la masturbación una actividad moralmente aceptada para un discípulo de Cristo, o es un don de Dios para ayudar a evitar la promiscuidad sexual?" La mayoría de los expertos médicos son de la opinión de que la práctica sea segura y no es dañina cuando se hace con restricción. Es considerado en muchos círculos de la salud mental como un medio de aliviar la depresión, el estrés y, posteriormente, conduce a una mayor auto-estima. También es útil en las relaciones cuando una pareja quiere más sexo que el otro, proporcionar una alternativa a las relaciones sexuales y, finalmente, conducen a relaciones más estabilizadas. En materia de salud reproductiva, puede ser visto como un medio de aumentar la fertilidad durante el coito. Altera las condiciones de la masturbación femenina en la vagina, el útero y cuello uterino, de manera que puedan modificar o aumentar las posibilidades de concepción, pero esto sin embargo, depende del momento de la masturbación. En los hombres, la masturbación lleva a cabo con la motilidad de los espermatozoides de edad baja del tracto genital para dejar paso a los espermatozoides frescos con mayores posibilidades de concepción en el eyaculado siguiente. Por último, algunas parejas lo encuentran como medio para desarrollar su pleno potencial sexual, identificación de las partes más sensibles de sus cuerpos.

Algunas de las preocupaciones principales acerca de la masturbación es su estrecha relación con las fantasías sexuales que en la mayoría de los casos conducen a la mayoría de las perversiones sexuales, la pornografía, la violación y actos inmorales por el estilo. Es cierto, no obstante, que puede traer algún tipo de satisfacción que podría convertirse en un vicio; en una obsesión con sentimientos de culpa en el largo plazo.

El silencio de la Iglesia sobre este tema no está ayudando del todo a los cristianos para su manejo. Desesperados, los cristianos tratan de reprimir sus sentimientos sexuales y así estar libres de toda culpa y decepción que viene con ellos. La responsabilidad por lo tanto se encuentra en la iglesia para discutir este tema de manera explícita y ayudar a su congregación a tomar las decisiones correctas. La masturbación es una parte real de la vida sexual humana y no puede ser completamente barrida bajo la alfombra o eliminada. Este deseo debe ser controlado, con énfasis en la disciplina física y en los ejercicios espirituales, por medio de manteniendo la mente ocupada o enfocada en otras metas. La masturbación es un problema muy difícil de manejar para la mayoría de las personas y debo recalcar que la ayuda divina del Espíritu Santo nos hará un gran bien para ayudarlo a controlar por completo. Para terminar, la masturbación requiere mucha imaginación lujuriosa, esto significa que la persona debe enfocar su mente hacia imágenes sexuales explícitas que chocan con el precepto de Jesús que afirma que “mirar (mentalmente) a una mujer (sea en persona o en fotos) con lujuria ya es fornicación. Por tanto, la masturbación linda con la fornicación toda vez que el que lo practica se imagina mentalmente que está teniendo relaciones sexuales con mujeres u hombres provocativos. Aquí, creo, está el problema con la masturbación. Es casi imposible masturbarse sin fornicar mentalmente. El sentimiento de culpa que siente el que lo practica debiera ser razón suficiente para no realizarlo. Si la conciencia te acusa, por alguna razón será. Sólo el que tiene la conciencia cauterizada no siente ningún remordimiento y seguirá practicándola como si fuera algo común y natural.

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EL PRETERISMO Y EL REINO


Amigos, hay una falla fundamental del preterismo como yo lo veo. Irónicamente, es el mismo error cometido por los mayores dispensacionalistas que dicen que no había realización presente del reino, sino sólo futuro. El Preterismo lo quieren todo “ahora”, los dispensacionalistas, para el futuro.


Este fallo es evidente en la comprensión del Preterismo de la enseñanza del Nuevo Testamento que Jesús / el Reino vendrían “pronto”, “en breve”. Esta fue la observación de Albert Schweitzer, y le llevó a la conclusión de que Jesús estaba muy equivocado. Pero, ¿nos lleva el NT de esta manera? Creo que el NT anuncia que el Reino está “cerca” (eggizo, por ejemplo, Mr.1: 15). Pero también hace el anuncio valiente de la “presencia” o “llegada” del Reino en algún sentido. El Reino de Jesús no sólo se ha “acercado”, sino que ha “llegado” (ephthasen, Mat.12: 28, cf., 11:11 ss; Luc.17: 21). Curiosamente, el preterista sólo quiere hacer hincapié en la cercanía o inminencia del Reino en la enseñanza de Jesús. Pero el problema es más difícil que eso: Jesús nos enseñó no sólo que el Reino estaba cerca, sino que había “llegado” en algún sentido.


Pero Jesús habla tan claramente sobre el hecho e insiste que habrá un “retraso” antes que venga, un retraso de tiempo. Habló de la parábola en Lucas 19:11-27 para explicar esto mismo. Lucas nos da esta pista interpretativa, cuando dice: “Habló otra parábola, porque estaba cerca de Jerusalén, y porque pensaban que el Reino de Dios aparecería inmediatamente” (v.11). Jesús pasó a hablar no en términos de un tiempo corto, sino de un largo viaje a un “país lejano” con el propósito de “recibir su reino” y volver para ejercer los derechos de su gobierno. Mat.24:45-51 habla de un tiempo suficiente antes de su regreso que permite a los hombres se tornen perezosos y descuidados por la tardanza”" (v.48, cf. Luc.12: 45). Mat.25:5 habla de nuevo del “retraso” del Esposo. Mat.25: 19 habla de la venida del Señor como “después de mucho tiempo”. Santiago 5:7-8 se cita a menudo para subrayar el carácter inminente del regreso de Cristo, pero siempre bajo la medida de Dios.


El retraso es de una duración que los burladores son capaces de burlarse y negarlo (2 Ped.3, 1 ss). “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo” (Mat.28: 20) nos llevan a pensar en términos de cierta duración de tiempo, más que sólo unos pocos años.
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Entonces, ¿cómo vamos a aliviar esta tensión? ¿Cómo puede el Reino venir ahora y después? El preterista insiste en que Jesús enseñó que estaba “cercano” y de eso sostiene que el Reino llegó en su plenitud en el año 70. Sin embargo, hay que decir que existe suficiente evidencia de que el Reino viene por etapas. Ahora (en Cristo y su ministerio) y después (en la parusía). Es decir, aquí y entonces, después de un tiempo de retraso.


El preterismo está en lo correcto en que el Reino es un Reino de carácter celestial (Mat.12: 28; 21:43; 23:13; Lk.17 :20-21, etc) y es correcto, ya que es de Dios (Mat.5: 5; 8:11-12; Lc.19: 11 ; 1Cor.15 :22-28). Pero es también un gobierno o un Reino como los existentes en el mundo. Un reino en donde la voluntad de Dios está en todas partes perfectamente realizada, y que no admite la rebeldía. Se trata de una separación entre los hombres en la que los que han seguido las palabras de Cristo continuarán en la bienaventuranza, y los que no, serán destruidos en el juicio (Mat.7: 21s, cf. Mat.8 :11-12). Esta plenitud del Reino es precedida por la destrucción de los impíos “al final de este siglo” (Mat.13 :38-42) y se caracterizará por los justos que “brillarán como el sol” (v.43 ). “Esta presente edad” continúa con su mezcla de impíos y justos, pero en el Reino, el malvados son expulsados (Mat.13 :47-50). Ser parte de su Reino es una bendición futura de reinar con Cristo, que sigue a esta edad de dificultad (Mat.19:27-29), cuando hemos dejarlo todo para seguirle”. Luego seremos recompensados con la herencia del Reino en la era venidera, la era de la vida eterna. La presenta edad sigue su curso como “este siglo malo” (Gal.1: 4), mientras que los creyentes en efecto gozan de una cuota en el Reino “antes de tiempo.” Pero la plenitud del Reino se consumará con el regreso de nuestro Señor del Cielo (1Cor.15 :23-28). En resumen, algunos de los datos sugieren un Reino presente, pero muchos de los datos sugieren también un Reino futuro.

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