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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.
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domingo, 22 de agosto de 2010

QUE ERA PARA PABLO PREDICAR -LA PALABRA-?


Por Ingº Mario A Olcese


Estimados amigos:


Es interesante leer lo que se dice de la predicación de Pablo en Hechos 18:5,6, ya que en estos versículos podemos tener una idea de lo que consistía su predicación en el mundo gentil. Dicen así los versículos en cuestión: “Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo ESTABA ENTREGADO POR ENTERO a la predicación de LA PALABRA, testificando a los judíos que JESÚS ERA EL CRISTO”. Pero oponiéndose y blasfemando éstos, les dijo, sacudiéndose los vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra propia cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré a los gentiles”. Así que aquí vemos a Pablo ENTREGADO POR ENTERO (no sólo ocasionalmente, sino por entero) A LA PREDICACIÓN DE “LA PALABRA” a los judíos y gentiles. ¿Y en qué consistía esa “PALABRA que predicaba”? ¡Pues consistía en convencer a los hombres que Jesús era el Cristo! Así que Pablo se propuso convencer a los hombres (comenzando con sus paisanos en las sinagogas) que Jesús era el Cristo esperado, el Mesías, el rey del reino mesiánico, pues esto es exactamente lo que significa “Cristo”: El ungido de Dios, o aquel varón designado para tomar el trono de David. Pero viendo Pablo que los judíos se oponían, y blasfemaban LA PALABRA que él anunciaba, se dirigió a los gentiles. El verso 8, nos dice: “Y Crispo, el principal de la sinagoga, CREYÓ EN EL SEÑOR con toda su casa; y muchos de los corintios, oyendo, creían y eran bautizados”. Es decir, un tal Crispo, el principal de la Sinagoga, CREYÓ EN EL SEÑOR” con toda su casa; y junto con muchos de los corintios que habían oído y creído, fueron todos bautizados”. Nótese acá, por favor, que Crispo y muchos corintios creyeron EN EL SEÑOR, es decir aceptaron que JESÚS ERA EL CRISTO, EL UNGIDO, EL REY ESPERADO DEL REINO DAVÍDICO. De modo que podemos concluir, siguiendo lo que dicen estos versos, que CREER EN EL SEÑOR JESÚS ES IGUAL A CREER QUE JESÚS ES EL MESÍAS, EL UNGIDO, EL REY escogido. Pero sorprendentemente, muchos cristianos no entienden aún lo que significa creer que Jesús es el Cristo, pues suponen que el vocablo “Cristo” es un segundo nombre o apellido para Jesús y no un título de realeza. Y aquí reside la confusión reinante entre los creyentes acerca del mensaje central de Pablo. En el verso 11, leemos: Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la PALABRA DE DIOS.


Podemos correctamente concluir que creer LA PALABRA de Dios es creer en el MENSAJE DEL SEÑOR, y creer en el Señor (SU MENSAJE O EVANGELIO) es creer que él es el Cristo, EL Mesías, el REY esperado.


Pero ésta no fue la primera oportunidad en que Pablo predicó LA PALABRA de que Jesús era el Cristo, o el REY esperado. En el capítulo anterior, es decir, en Hechos 17, leemos que Pablo anunciaba a los gentiles que Jesús es el Cristo, el REY glorioso prometido por Dios. Veamos los versos más importantes (vs 1-7):

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“Pasando por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba, fue a ellos, y por tres días de reposo discutió con ellos, declarando y exponiendo por medio de las Escrituras, que era necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos; y que Jesús, a quien yo os anuncio, decía él, ES EL CRISTO (EL REY UNGIDO Y ESCOGIDO DEL REINO DE DIOS). Y algunos de ellos creyeron, y se juntaron con Pablo y con Silas; y de los griegos piadosos gran número, y mujeres nobles no pocas. Entonces los judíos que no creían, teniendo celos, tomaron consigo a algunos ociosos, hombres malos, y juntando una turba, alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo. Pero no hallándolos, trajeron a Jasón y a algunos hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Estos que TRASTORNAN EL MUNDO entero también han venido acá; a los cuales Jasón ha recibido; y todos éstos contravienen los decretos de César, diciendo que HAY OTRO REY, JESÚS. Sí, el mensaje de Pablo tenía que ver con la política, con un gobierno, con un rey poderoso y victorioso que salvaría a los desposeídos, explotados y relegados piadosos, y los conduciría a un mundo de justicia y paz duraderas. Este mensaje provocó y provoca un trastorno mundial, especialmente entre los poderosos y abusivos de este mundo, y por eso los partidarios del reino son perseguidos y sufren gran oposición, como Pablo, a causa del evangelio del reino (1 Tes. 2:2, 2 Tim. 1:8). Esto lo previó el Señor cuando dijo: ”…Pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por CAUSA de la palabra (del reino), luego tropieza” (Mateo 13:21).


Notemos la similitud de estos dos capítulos de Hechos (17 y 18), pues en ambos relatos Pablo encuentra oposición en la mayoría de los incrédulos Judíos, cuando les predicaba justamente los padecimientos de Cristo, su resurrección de los muertos (aspectos éstos que conforman su evangelio, ver 1 Cor 15) y que ese Jesús era el Cristo, el REY. Este mensaje paulino fue usado por sus detractores para acusarlo de que él alborota al pueblo porque proclamaba que había OTRO REY Y OTRO REINO, fuera de César y su imperio. Y es que anunciar a Jesús como “el Cristo”, es proclamar que Jesús es UN REY, El REY UNGIDO QUE SE SENTARÁ EN EL TRONO DE DAVID. Esta enseñanza ofendía a los Judíos, los cuales esperaban a un rey victorioso que los libertara del yugo romano, y no a un soberano ”vencido”.


Pero el punto es éste: el mensaje que Pablo predicaba, y que nosotros debemos imitar (ver 1 Cor. 11:1), es que Jesús es el Mesías, el rey del reino, y probarlo a través del extraordinario y maravilloso evento de que él murió por nosotros, fue sepultado, y que resucitó al tercer día glorioso frente a muchos testigos.


No por gusto nuestro Señor Jesús empleó la frase “LA PALABRA DEL REINO” en Mateo 13:19, porque precisamente LA PALABRA predicada por él giraba en torno a Él como el REY ungido, y a su reino y reinado venidero en una nueva tierra y era. Además, sus parábolas son reconocidas ampliamente como “Las parábolas del Reino”, y la del Sembrador nos habla precisamente de esa PALABRA del reino SEMBRADA en distintas tierras (o “corazones” de los hombres).


Hoy, muchos predicadores enseñan diferentes mensajes como si fueran “La Palabra” encomendada por el Señor, y simplemente están enseñando cualquier cosa menos el evangelio salvador. Estos predicadores no están enseñando a las personas que Jesús es el REY del reino, el verdadero UNGIDO que resucitó de la tumba, glorioso, y que volverá para sentarse en el trono de David para regir la nueva sociedad con verdadera justicia y paz. El diablo ha engañado a muchos cristianos para que no imiten a Pablo, y menos aún, a Cristo, quien fue el paradigma de la evangelización del reino. Desafortunadamente, el diablo ha tenido un éxito importante en el obscurecimiento del anuncio del evangelio de la gloria de Cristo, que es el evangelio del reino del Mesías (2 Corintios 4:4).

martes, 9 de marzo de 2010

LA PALABRA: EL EVANGELIO DEL REINO


Por Sir Anthony F. Buzzard (M.Th, erudito unitario)

Quiero el siguiente punto cristalinamente claro. Por favor, no confunda usted la importante frase “la palabra de Dios”, pues no es simplemente otra forma de referirse a toda la Biblia.

Desafortunadamente en las iglesias, en la radio, y en la TV, esta frase vital “la palabra de Dios” es todo el tiempo usada como simplemente otra forma de referirse a la Biblia misma. ¿Por qué es este punto tan importante para nosotros? Porque dentro de toda la Biblia, que es llamada ‘las Escrituras’ o las ‘Santas Escrituras’, tenemos lo que es llamado “la palabra”, o “la palabra de Dios.” Y ambas locuciones o frases quieren decir el mensaje del evangelio salvador del Reino de Dios que ambos Jesús y los Apóstoles siempre la predicaron al público. ¿Está claro ese punto para usted? Déjeme darle uno de muchos ejemplos: En los Hechos muy a menudo leemos que los predicadores difundieron “la palabra”. ¿Qué quiere decir eso? ¿Es esa “palabra” sólo una declaración general y ambigua? Pues, no! “La palabra” ” o “la palabra de Dios” es una frase específica del Evangelio acerca del Reino de Dios. Esta “palabra” envuelve a la propia predicación de Jesús. “Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad a oír la palabra de Dios” (Hechos 13:44). “Mas los que fueron esparcidos, iban por todas partes anunciando la palabra” (Hechos 8:4). Ésta no fue una lección general sobre toda la Biblia. En realidad fue el mismo evangelio del reino como Jesús lo había estado predicando. Hechos 8:12 define para nosotros la frase “la palabra” de manera muy bella. “La palabra” es el corazón o núcleo de la Biblia. La Biblia es ciertamente “las palabras de Dios”, pero el corazón de la Biblia es llamado concretamente ”el Evangelio” , “la palabra” o “la palabra de Dios” muchas veces en el Nuevo Testamento.
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Confundir “la palabra de Dios”, pensando que en el Nuevo Testamento simplemente lo iguala a la Biblia, sería como no saber la diferencia entre Londres e Inglaterra. Si alguien dice va a Londres, eso no quiere decir simplemente una jornada en alguna parte en Inglaterra.

Entender mal esa locución “la palabra de Dios” es botar una maravillosa llave que sirve para entender la enseñanza de Jesús. Es arrojar una llave que descubre el plan de Dios para la inmortalidad ofrecida para usted.

Jesús fue el primer predicador autorizado del Evangelio salvador. ¡Y es muy falso (de hecho un error desastroso) decir que el Evangelio de Jesús fue pensado sólo para los judíos!2 ¡En realidad es pensado para todo el mundo! Hebreos 2:3 es un versículo que todo el mundo debería aprender de memoria. “La salvación fue primero predicada por el Señor (Jesús).” Si usted está interesado en la salvación, usted por consiguiente debe determinarse a encontrar lo que predicó Jesús. Y el Evangelio acerca del Reino es para todo el mundo. Es el Evangelio Cristiano (La muerte y la resurrección de Jesús es parte del Evangelio pero no todo el Evangelio).

Vamos a ver qué es este Evangelio del Reino (incluyendo por supuesto los hechos acerca de la muerte y la resurrección de Jesús) que todos nosotros debemos asir y entender y tomar en nuestras vidas como comida espiritual vital. Es el Evangelio acerca de la inmortalidad, e insistimos con el pasaje de Hebreos 2:3, y un montón de versículos de la Biblia, que Jesús es el primer predicador modelo de la inmortalidad. Aquí está cómo presentó Pablo este concepto fascinante e importante: Pablo le escribió a Timoteo, su estudiante en la fe, diciéndole que Jesús trajo “la inmortalidad a la luz a través del Evangelio” (2 Tim. 1:10). ¡Allí está! Deténgase y considere cuidadosamente esa declaración maravillosa. Fue Jesús quien, predicando su Evangelio del Reino, trajo a la luz el secreto de cómo vivir para siempre. Fue a través del Mensaje de Jesús, y no otra cosa, que somos invitados al descubrimiento del secreto asombroso de vivir eventualmente para siempre.

Pero en la iglesia, este hecho simple de que “la palabra” equivale al Evangelio, no está del todo claro. De hecho el Evangelio mismo no está claramente definido. ¡A menudo está definido sin la mención del Reino! Muchos en las iglesias tienen ideas vagas acerca de lo que es el Evangelio. En círculos de la iglesia usted casi nunca oirá la locución “el Evangelio del Reino.”

¿Ha estado la voz de Jesús perdida o suprimida? Jesús y Pablo hablaron acerca del Evangelio del Reino de Dios, pero las iglesias no los imitan. No suenan como a Jesús y Pablo.

Ahora las personas algunas veces hacen lo que sea para conservar sus vidas por algunos años adicionales (muchos mueren demasiado temprano debido a fumar u otras prácticas que arrebatan años de sus vidas). ¡Algunos en California tienen sus cuerpos muertos congelados con la esperanza de que la ciencia encuentre una forma de traerlos de regreso a la vida! Lo que estas personas no entienden es que Jesús ya nos ha dicho cómo podemos tener vida para siempre, vida indestructible. Él dijo que el secreto de la vida está ligado con su Mensaje del Evangelio acerca del Reino de Dios. Recuerdo que Pablo dijo que Jesús le había revelado el camino a la inmortalidad en ese Evangelio o “la palabra”.

Probablemente usted esté interesado en vivir para siempre. ¿Atrae su atención la idea de tener la eterna juventud – de hecho encontrar la fuente de la juventud – y no poder morir? ¡A mí me atrae! El secreto de la vida para siempre está afirmado allí mismo, en las páginas de la Biblia, pero yo dudo que le hayan claramente explicado eso en la iglesia donde usted asiste. Si eso suena increíble por favor escúcheme bien. Siga leyendo y vea por usted mismo. (Hay razones históricas del porqué las verdades importantes de la Biblia han estado por mucho tiempo perdidas en las enormes organizaciones eclesiásticas.).

Le recuerdo que oiga y vea si las iglesias usan el mismo lenguaje acerca del Evangelio como Jesús lo expresó. ¿Hablan acaso constantemente acerca del Evangelio del Reino? Jesús siempre lo hizo! Pablo siempre lo hizo! Ambos “dieron la bienvenida a las personas y empezaron a hablar (o predicar) acerca del Evangelio del Reino”. Ambos, Jesús y Pablo, fueron predicadores apasionados del Reino. Por favor vea Lucas 9:11 y Hechos 28:30, 31 para este hecho sumamente importante. Considérelo cuidadosamente y compárelo con lo que usted ha oído en su iglesia.

Así que, ¿qué hemos dicho hasta ahora? Ese Dios, a solas el Creador de todas las cosas (Isa. 44:24) y el que nos da cada aliento que respiramos y nos equipa con nuestros cuerpos y mentes asombrosos, tiene un último plan y propósito para cada ser humano nacido. El propósito puede ser descubierto en la Biblia Cristiana. Sin embargo, debido a un gran embrollo en las iglesias, usted pudo no haber visto u oído ese Plan claramente explicado. Debería ser posible remediar esa situación.

Además, le hemos señalado el crucial pasaje de Lucas 4:43, un texto que es la declaración de la grandiosa misión de Jesús mismo. Revela todo su propósito para su venida como mortal. Era predicar las Buenas Nuevas acerca del Reino de Dios y cómo ganar la inmortalidad en ese Reino.

¿Está usted consciente de haber oído alguna vez sermones sobre el Evangelio del Reino? Si su respuesta es dudosa o “no”, usted podría preguntarse por qué es esto.3
Puesto que se supone que las iglesias representan a Jesús y su Evangelio, ¿están de hecho cumpliendo con su trabajo si nunca o rara vez hablan del mismo tema que Jesús dijo era el punto de todo el Cristianismo? Déle a esa pregunta algo de meditación seria. Usted aun podría inquirir entre sus amigos si ellos definen el Evangelio tal como Jesús lo hizo. Pregúnteles en una forma poco amenazadora lo que es el Evangelio Cristiano. Si ellos no responden inmediatamente que es el Evangelio del Reino, usted podría proseguir preguntándoles por qué su respuesta fue diferente de Lucas 4:43 (y centenares de otros versículos que nosotros aún no hemos tenido tiempo para ver). Usted podría hacerse entender haciendo algo como esto: Usted los podría invitar a ver Mateo 4:17, 23 y 9:35, y Lucas 8:1, así como también Hechos 8:12, 19:8 y 28:23, 31. Usted no necesita habilidades especiales para ver lo que mantuvo a Jesús completamente ocupado. Y hay montones de versículos como éstos.

Estas conversaciones acerca del Evangelio y la inmortalidad pueden ser fascinantes. Mucho más interesante que hablar acerca de fútbol o del clima.

La señora que me cortó el pelo recientemente, quien había ido a la iglesia desde la infancia, estaba asombrada cuando le señalé que ella había estado orando por años la oración del Señor por la venida del Reino. Ella confesó no saber lo que significaba “Venga tu reino”. Aparentemente no se la había ocurrido que su oración era para que Jesús regrese y alivie el sistema mundial presente de sus injusticias y problemas horribles. Y que el Reino es el tema central del Evangelio tal como Jesús lo predicó.”
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Más sobre el Reino en:


www.yeshuahamashiaj.org