Datos personales

Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.
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lunes, 13 de diciembre de 2010

EL MUNDO VENIDERO ACERCA DEL CUAL HABLARÉ


“Porque no sujetó a los ángeles el MUNDO VENIDERO, ACERCA DEL CUAL ESTAMOS HABLANDO” (Hebreos 2:5)


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)


Introducción

Los periódicos y noticieros generalmente se centran en los asuntos que vienen aconteciendo en nuestro presente mundo, y eventualmente hacen proyecciones de lo que será nuestro planeta dentro de algunos años o décadas. Sin embargo, ninguno de estos medios nos hablan del mundo venidero, de aquel siglo o edad maravilloso que la Biblia llama “la era venidera”, o la era del reino de Dios, y esto es así porque los periodistas y analistas del mundo simplemente lo desconocen por completo. Generalmente los pronósticos de los científicos y de los así llamados “visionarios” y “profetas” giran en torno de dos posiciones bien definidas: Una, que este mundo terminará algún día, y que la tierra desaparecerá; y la otra que vislumbra una era nueva de renovación o renacimiento pero sin darnos mayores de la misma, es decir, cómo será, quiénes participarán y quién la efectuará o iniciará.

Las Escrituras nos hablan del mundo venidero de justicia y paz

Sí, mis amigos, las Santas Escrituras nos hablan de un mundo venidero, de un tiempo o siglo que para muchos sigue siendo utópico para y que significará la paz y la justicia para todos los hombres de buena voluntad. Es el llamado “nuevos cielos y nueva tierra” en donde mora la justicia, y en donde enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron, pues todas las cosas serán hechas nuevas, pues también la Escritura dice “Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo HAGO NUEVAS todas las cosas Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas” (Apo. 21:4,5). Así que definitivamente este siglo futuro maravilloso sólo será alcanzado por los que son dignos, ya que así lo dice Jesús en Lucas 20:35: “Mas los que fueren tenidos por DIGNOS de alcanzar aquel SIGLO y la resurrección de entre los muertos…”.

El mundo venidero es la Era de la vida eterna

Para Pablo, los dignos de los que hablamos arriba definitivamente obtendrán la vida eterna (Hechos 13:46). Antes, el Señor Jesús había dicho bien claro que el siglo venidero, o también llamado “el mundo venidero”, es la era de la vida eterna de los redimidos. Por lo tanto, si bien tenemos POR LA FE la vida eterna prometida, ésta no se obtendrá sino sólo cuando hayamos VENCIDO, y por supuesto, cuando se inaugure la era venidera, o el mundo venidero de la justicia y de la paz con la parusía del Rey. Cualquiera que diga que ya tiene la vida eterna inherentemente o por su conversión, debe recordar lo que Jesús dijo en Marcos 10:30: “Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna”.

En Hebreos el escritor escribe del “siglo venidero” como que tiene “poderes” (Hebreos 6:5). También él usa la locución “el mundo venidero” (Hebreos 2:5), y además, “los bienes venideros” (Hebreos 9:11; 10:1). Así que nuevamente la vida eterna es considerada como parte de esos “poderes” o bienes del mundo o siglo venidero.

La gloria: otro de los poderes del Siglo Venidero

Pablo le describe claramente a Timoteo de que hay dos vidas: la presente y la venidera. Estas son sus palabras: “porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la VENIDERA”.

El apóstol Pablo cuando les escribió a los creyentes de Roma, les dijo: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del TIEMPO PRESENTE no son comparables con LA GLORIA VENIDERA (DEL TIEMPO VENIDERO) que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18). Nótese que Pablo ubica nuestra futura gloria, no para ahora, sino para la VIDA VENIDERA, una gloria que el apóstol lo relaciona con el reino de Dios en 1 Tes. 2:12, verso que dice: “Y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su REINO Y GLORIA”.

La importancia del Evangelio del Reino

Sin duda el evangelio de Cristo nos ofrece poderes venideros que incluyen la vida eterna o la gloria en el reino de Dios. Esto es obtener Majestad, autoridad, naturaleza divina, e inmortalidad. Esto significa reflejar la misma imagen y semejanza de Dios que tuvo la primera pareja humana en el principio, antes de su caída, cuando se Dios les otorgó dominio y poder, y una vida sin fin (aunque condicional) sobre todo lo creado en el Edén.

El mensaje del reino es el mensaje de la restauración de todas las cosas que se estropearon por el pecado o la caída, y volver a la tierra a su estado inicial para el cual fue creada. Esto es reconstruir lo que el diablo y sus huestes estropearon al rebelarse contra Dios y querer ser los nuevos amos del mundo, viviendo a espaldas de Dios y de Sus santas leyes. El diablo finalmente resultará ser el perdedor, y el Señor saldrá victorioso, y será servido y alabado por todos aquellos que pertenecen al lado de la luz y no de las tinieblas.

El evangelio del reino promueve un mensaje de esperanza y salvación para el mundo entero, pues es una muy buena noticia de que no todo está perdido en nuestra tierra, ni que todo será destruido finalmente por la mano del hombre. Hay, pues, esperanza aún para sobrevivir a un “cosmocidio”, a una devastación nuclear o climática que cada día pende sobre nosotros como una eterna espada de Damocles. Predicar otra esperanza diferente que promueve escapar de esta tierra a otro sitio, planeta o dimensión, es como reconocer implícitamente que el diablo venció y que el mundo finalmente no pudo ser habitado por los humanos tal como Dios se lo propuso desde que creó la tierra y sus habitantes. Recordemos que Dios no creó la tierra en vano, sino para ser habitada la formó, y este plan de Dios aún no ha sido cambiado, pues dice Proverbios 2:21: “Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos PERMANECERÁN en ella”.

El Reino de Dios es el gobierno de Dios a través de Su Hijo, el Mesías, el Rey prometido, Su Majestad real, el Hijo del Hombre. Y no es un reino “en el corazón de los creyentes”, ni un “reino eclesiástico” que es gobernando por un clero corrupto. Es, en realidad, un reino restaurado como existía en un comienzo cuando Dios levantó al rey David para ser su representante para su pueblo elegido, a quien les dio sus pactos, leyes, y promesas.

¿Qué espera el Señor de los hombres?

Lo que Dios pretende hacer saber a través de su verdadero mensajero o enviado, el Señor Jesucristo, es que el mundo tiene esperanza, y que esa esperanza está precisamente y finalmente en la restauración de todas las cosas, especialmente, el Reino de Dios en la tierra. El mismo Señor Jesucristo fue del todo claro al revelarnos una verdad que muchos cristianos increíblemente aún ignoran, y esa verdad es que el fue enviado al mundo para que seamos salvos creyendo en y a Jesucristo (Juan 3:16). ¿y qué cosa hay que creerle a Jesucristo?¿Acaso que él es Dios y que nos quiere llevar al cielo si somos “buenos”? ¡¡¡No!!! El dijo que fue enviado por su Padre para revelar al mundo un mensaje que nos puede salvar si es que lo creemos por fe. Este mensaje él lo llamó de manera muy clara como “el evangelio del reino de Dios”. Dice Lucas 4:43, así: “Y él les dijo: Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios, PORQUE PARA ESTO HE SIDO ENVIADO”

Desafortunadamente, una gran mayoría de cristianos han ignorado este texto bíblico de Lucas 4:43, o no le han prestado la debida atención cuando por casualidad lo han leído. Sólo vaya usted a cualquier iglesia y haga su propia encuesta, preguntando a los feligreses algo así como: ¿Para qué fue enviado Dios al mundo?, y la mayoría, sino todos, le responderán cualquier cosa menos que Jesús fue enviado a predicar el Reino de Dios. ¡Simplemente es asombrosa esta ignorancia generalizada entre católicos y protestantes por igual!

Algunos me podrán decir, ¿pero apologista, por qué te la pasas hablando casi siempre del reino de Dios habiendo otros temas más importantes e interesantes que discutir. Y yo les respondo: “Porque sencillamente el evangelio del reino es el único evangelio salvador que Cristo presentó a sus contemporáneos, y es el único mensaje que quiere que sus seguidores prediquen a tiempo y fuera de tiempo”…en realidad en todo momento hasta el fin del siglo (Mateo 24:14). El desea que insistamos en esta Buena Nueva que tiene poder para salvar al potencial creyente si es que llega a entenderlo, aceptarlo y predicarlo de corazón hasta el fin (Romanos 1:16; Gál. 1:6-9).

Imitando a Cristo tal como lo hacía Pablo

Por eso yo me siento muy preocupado cuando descubro que los diferentes “ministerios cristianos” presentan un evangelio que no hace mención del reino de Dios ni por casualidad. Y es preocupante porque esos ministerios que dicen difundir el evangelio predican un mensaje facilista y del agrado del oyente. Son evangelios que promueven la avaricia, el conformismo y la desidia. En realidad los más de los cristianos creen que con sólo ir a la iglesia y ser buenos individuos es suficiente para ganar el cielo, y no saben que todo cristiano debe ser un imitador de Cristo, así como lo era Pablo. Este apóstol estaba tan consciente de que imitaba fielmente a Jesús que pudo decir con plena confianza y seguridad: “Sed imitadores de mi, así como yo de Cristo” (1 Cor. 11:1). Pero Cristo no sólo era un hombre perfecto y bueno, cumplidor de las leyes divinas, SINO QUE TAMBIÉN ERA UN PREDICADOR VEHEMENTE Y TENAZ DEL REINO DE DIOS. Desde el comienzo de su ministerio hasta el final él se la pasó predicando y anunciando el reino de Dios con sus discípulos (Mr. 1:1.14,15-Hechos 1:3, Lucas 8:1,2; Lucas 9:1,2).

Y puesto que Pablo era un fiel imitador de Cristo, es de esperarse que él también predicaba insistentemente el reino de Dios a sus paisanos y a los gentiles en los distintos lugares, pueblos y países que visitaba. Y no nos equivocamos cuando leemos Los Hechos de los Apóstoles y sus epístolas, y verificamos que efectivamente él también predicaba el REINO DE DIOS, el mismo evangelio de Su Maestro…¡no otro! He aquí algunos pasajes:

Hechos 14:22: confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el REINO DE DIOS.

Hechos 19:8: Y entrando Pablo en la sinagoga, habló con denuedo por espacio de tres meses, discutiendo y persuadiendo acerca del REINO DE DIOS.

Hechos 20:25: Y ahora, he aquí, yo sé que ninguno de todos vosotros, entre quienes he pasado predicando el REINO DE DIOS, verá más mi rostro.

Hechos 28:23: Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el REINO DE DIOS desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.

Hechos 28:31: predicando el REINO DE DIOS y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.

1 Corintios 6:9: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el REINO DE DIOS? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones,

1 Corintios 6:10: ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el REINO DE DIOS.

1 Corintios 15:50: Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el REINO DE DIOS, ni la corrupción hereda la incorrupción.

Gálatas 5:21: envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el REINO DE DIOS.

2 Tesalonicenses 1:5: Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por dignos del REINO DE DIOS, por el cual asimismo padecéis.

El Reino de Dios es el fin del Reino del Diablo

Para cuando se inaugure el Reino restaurado de David en la tierra, el Dios del presente mundo o siglo será removido de su cargo, al ser depuesto por el Rey Mesías vencedor que lo tomará preso, lo encadenará, y lo pondrá en prisión, junto con todos sus secuaces angélicos que han estado gobernado este mundo malo o impío desde hace miles de años. La rebelión y el gobierno del mal serán finalmente erradicados de la tierra. Mientras tanto, este mundo seguirá yaciendo bajo el poder del maligno (1 Juan 5:19), y el diablo se pondrá cada vez más furioso al ver que sus días van llegando a su fin (1 Pedro 5:8). Esto explica el aumento de la maldad en todas sus formas estos postreros tiempos y el aumento de las doctrinas y filosofías demoníacas que tratan de distraer a los hombres hacia esperanzas ilusas como que seremos salvados por entidades o seres cósmicos o de otras dimensiones que son más avanzados que nosotros y que nos quieren ayudar a salir del marasmo en que se encuentra la humanidad. Sin duda el diablo sigue engañando al mundo entero con falsas expectativas y esperanzas que sólo conducirán a la decepción y a la perdición. Ya hace tiempo el apóstol Pablo nos advirtió de la macabra influencia de las fuerzas ocultas cuando escribió: “Porque no tenemos LUCHA contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes” (Efesios 6:12). Esto tiene sabor a extraterrestres que dejan ver en nuestras regiones celestes, o como dijera él también “el príncipe de la potestad DEL AIRE” (Efesios 2:2).

Hoy en día se habla de una serie de conspiraciones, muchas de las cuales parecen verosímiles, ya que todo parece indicar que esos complots giran en torno a fuerzas oscuras que operan en las esferas del poder mundial de manera subrepticia, solapada, y hasta malvada. En realidad no me sorprende nada, ya que sabemos que San Juan fue claro al decir que “todo el mundo yace bajo el poder del maligno” (1 Juan 5:19) y este maligno, según Jesús, es homicida desde el principio y el padre de la mentira (Juan 8:44). Este ser cósmico angélico puede incluso hacer portentos y maravillas para confundir, y lo hará aún más patente cuando se presente el Hombre de Pecado, el impostor, el anticristo, el mimo del Mesías… ¡y muchas caerán en el engaño porque ignoran las Escrituras!

Dice Pablo de este impostor venidero: “Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia” (2 Tes. 2:8-12).

¿Caerá usted en el engaño de este sátrapa que aparecerá en el mundo y no a la verdad que presenta la Biblia? Recuerde, el verdadero Libertador es el Señor Jesucristo, el cual gobernará el mundo con paz y seguridad por mil años. El no hará pacto con ningún líder religioso de la tierra, ni vendrá de algún lugar recóndito de la tierra o de otro planeta. El será el mismo hombre inmortal que ascendió al cielo desde el Monte de los Olivos, y que vendrá DESPUÉS de que este falso Mesías aparezca en el mundo, y descenderá del cielo mismo y con los ángeles de su poder, y vendrá a hacer juicio y justicia, y luego de haber limpiado la tierra de la mayoría de los impíos, inaugurará su reinado con los sobrevivientes, desde Jerusalén, con poder y gran gloria.

martes, 24 de agosto de 2010

LOS DOS SIGLOS O ERAS


Autor: Anónimo

Durante toda la Escritura percibimos que constantemente hay una referencia a dos etapas o períodos de tiempo, o siglos, a los cuales los profetas y el Señor mismo se refieren, y que es muy importante que sepamos ver que están ahí, y que nos hablan de eventos muy importantes, pero diferentes. En uno las cosas no son tan buenas, y en el otro son mucho mejores; en uno somos extranjeros y peregrinos, y en el otro, reyes y sacerdotes. El santo católico conocido como san Agustín, que tenía una fuerte tendencia a espiritualizar las escrituras, al ver que el lado deseado no llegaba, y que el reino esperado no era establecido, concibió la triste idea de que el milenio no era real, sino alegórico, y que éste había llegado en la primera venida de Cristo. Así que la iglesia Católica Romana era para él el Reino de Dios, y siguiendo esta visión terrible, la iglesia católica pasó a convertirse en un falso reino de Dios, con el Papa como rey, y los arzobispos como sus ministros/príncipes, cuya misión sería cambiar el mundo, influenciándolo desde su estamento, y establecer el reino por las buenas obras (o por las malas), algo que nunca consiguieron, ya que esto sólo el Mesías lo puede hacer con su poder sobrenatural, y el mundo está cada vez peor, sin mejorar nada, sino que cada vez hay más muerte, más hambre, más pobreza y más injusticia por donde lo miremos.

Estos clérigos pensaron influenciar el planeta hasta transformarlo y dominarlo con los métodos del mundo, quitando la Biblia de la mano de sus fieles, para que no se enterasen de nada, mientras permitían entrar a Aristóteles y a Platón como doctores de la iglesia. La jerarquía no permitió al pueblo leer las escrituras con la excusa de que sólo la clase eclesiástica podía leerlas e interpretarlas, para así convertirse en la religión más “aguanta todo” y tirana, la Babilonia religiosa del mundo, que todo lo acepta a cambio de dinero, y convertida en una feria de circo, llena de vanidades, con santos para todas las barbaridades y deseos mundanos, de los cuales la palabra nos manda apartarnos. De ahí que hayamos visto a la iglesia católica cometiendo los mas terribles fallos, robos, asesinatos, abuso de menores, y muchísimas obscenidades que ni ellos mismos ocultan, y se sumieron en una oscuridad más grande, y todos los suyos condenados y atados por sus ritos religiosos que no conducen a la vida sino a la muerte. Estos han llevado a las pobres fieles a practicar las idolatrías más descabelladas, el culto a los muertos, y muchas mentiras más con las cuales nadie puede entrar al Reino de Dios. Dice LUCAS 11:52, así: ”¡HAY DE VOSOTROS INTERPRETES DE LA LEY!, PORQUE HABEIS QUITADO LA LLAVE DE LA CIENCIA; VOSOTROS MISMOS NO ENTRASTEIS Y A LOS QUE ENTRABAN SE LO IMPEDISTEIS”.

Esto que Yashúa dijo a los falsos escribas y sacerdotes de su época, es lo mismo que les sucede a todas las organizaciones religiosas que inventan cultos y religiones, ritos repetitivos y adoración a demonios, disfrazados de santos y vírgenes, que atan a los miembros de sus congregaciones con el miedo de que sólo con ellos serán salvos, y así no entran ni dejan entrar al reino, mientras les sacan todo el dinero posible en sus celebraciones, ya sean en diezmos, ofrendas, bodas, bautismos, procesiones, misas de difuntos, y un sinfín de estafas que nada tienen que ver con el evangelio del Reino de Dios que el Señor predicó, para mostrarnos el camino, derramando su preciosa sangre por nuestros pecados y librarnos de esta etapa mala en la que estamos sumergidos, de la cual solo él nos librará. Dice GALATAS 1.4, así: “EL CUAL SE DIO A SI MISMO POR NUESTROS PECADOS, PARA LIBRARNOS DEL PRESENTE SIGLO MALO”.

Así que el Señor se entregó a sí mismo por todos nosotros para librarnos de esta época mala, perversa, y corrupta. El Señor no dice que este tiempo sea bueno, sino malo, y nos libra de todas las ataduras del presente siglo que sólo nos ofrecen la vanagloria de la vida y los deseos de los ojos. Pero Yahshúa, en cambio, nos dice que nuestros tesoros los hagamos y depositemos en nuestra cuenta celestial, y de esta manera el Señor nos ofrece romper todas las ataduras que sólo él puede desatar, si humildemente lo seguimos hacia el sitio de destino: “El Reino de Dios en el siglo venidero”. Dice LUCAS 18:30, así: “Y EN EL SIGLO VENIDERO LA VIDA ETERNA”.

Así que todo es una preparación para poder entrar al Reino con vida eterna cuando venga el siglo venidero y glorioso con Cristo, y podamos reinar con él; causa por la cual Yahshúa también entregó su vida por nosotros.

Está muy claro que para entrar al Reino ha de ser con nuevos cuerpos, dotados de vida eterna, ya que con estos cuerpos de carne y sangre no se puede pasar ni heredar el Reino de Dios incorruptible que viene. Por lo cual seguimos orando así: “que venga el Reino”, y buscándolo cada día (Mt. 6:33) como él nos enseñó, ya que no somos nosotros los que lo establecemos, sino el Padre Todopoderoso, quien ordenará que descienda a la Tierra para que recibamos la herencia que Él ha preparado para los que lo aman. Dice Mateo 25:34, así: “Entonces el Rey dirá a los de su derecha: “Venid, benditos de mi Padre, heredad el Reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo”.

Dice MATEO 20:20-21, así: “ENTONCES SE LE ACERCO LA MADRE DE LOS HIJOS DE ZEBEDEO CON SUS HIOS, POSTRANDOSE ANTE EL Y PIDIENDOLE ALGO”…”ORDENA QUE EN TU REINO ESTOS DOS HIJOS MIOS SE SIENTEN EL UNO A TU DERECHA Y EL OTRO A TU IZQUIERDA”. Es muy interesante ver como la madre de Santiago y de Juan se acerca al Señor creyendo que el Reino del Mesías sería pronto una realidad en Jerusalén. Ella no pide para ellos alguna cosa material para el presente siglo malo, como dinero, salud, comodidades, sino que la celosa madre le pide para sus hijos los dos mejores ministerios en el gobierno del Rey, en el Reino que se establecería en Jerusalén, el cual ella pensaba que sería de inmediato. Este asunto los discípulos lo tenían clarísimo y sabían que el Reino de Dios era la meta, y era una monarquía, como la de David, y que Yahshúa era el Ungido para ocupar el trono vacante, y que ellos gobernarían con él en su respectivos tronos (Mat. 19:28). Es por esto que cuando se acercan a Jerusalén, todos pensaban que el Reino se manifestaría de inmediato, por lo cual él tiene que darles la parábola de las Diez Minas, que explica que primero él debe recibir un reino en un país lejano, para luego volver (Ver. Lc 19:11.25). ¡Tremendo!, que seguridad tenía la madre acerca de cuáles eran las cosas que tenían que suceder con el Mesías, debido a que ese tema era el predominante entre las enseñanzas del Mesías, los cuales todos giraban alrededor del Reino de Dios. Esto es algo que hoy en día muy pocos tienen tan claro en las diferentes iglesias y denominaciones, cuyos miembros piensan mas bien en un futuro reino en los cielos muy transparente, etéreo e indefinido.

El Reino de Dios que predicó Yahshúa, pero que dejó clarísimo que era aún futuro, estaba claramente definido como un futuro gobierno en la Tierra y en Jerusalén, lugar que será donde él se sentará en el trono como Rey del Reino cuando regrese. Dice MATEO 5:34-35, así: “NO JUREIS DE NINGUNA MANERA”…….”NI POR JERUSALEN, PORQUE ES LA CIUDAD DEL GRAN REY”. En el pasaje de Marcos, capítulo diez, en donde se narra sucede el triste acontecimiento de un joven rico que no podía seguir a Yahshúa porque no esta dispuesto a renunciar a sus riquezas materiales, podemos apreciar que cuando Pedro se refiere al grupo selecto, diciendo: ¿que recibirían ellos, que lo habían dejado todo por él?, entonces el Señor les dice que todos los que hubiesen dejado, familia y bienes por él y por el evangelio en este siglo malo, recibirían cien veces más, y en el siglo venidero recibirían la vida eterna, que es la salvación que Dios otorga a aquellos que le son fieles y le obedecen para entrar al Reino de Cristo. Dice SAN MARCOS 10:29-30, así: Respondió Jesús y dijo: –De cierto os digo que no hay nadie que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, 30 que no reciba cien veces más ahora en este tiempo: casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, aunque con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna.

Así que el Señor a través de sus diferentes enseñanzas en los evangelios, nos sigue hablando de estos dos siglos para ayudarnos a entender algunas cosas. Dice LUCAS 16:8 “PORQUE LOS HIJOS DE ESTE SIGLO, SON MAS SAGACES EN EL TRATO CON SUS SEMEJANTES, QUE LOS HIJOS DE LUZ”. Este pasaje describe claramente que los hijos de este mundo, o del maligno, que sembró su semilla cuando envenenó a Eva, son mas listos en los negocios y tratos políticos en el mundo, que los hijos de la luz, que son el pueblo de Dios, que soportan las persecuciones de la serpiente en este siglo malo, y esperan la manifestación del Reino en el cual recibiremos todas las promesas hechas a los padres. Dice LUCAS 20:34-35, así: ”Entonces respondiendo Jesús, les dijo: –Los hijos de este siglo se casan y se dan en casamiento, pero los que son tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan ni se dan en casamiento.”

También nuestro amado Pablo nos habla de algunos dones y poderes que algunos han gustado, pero que serán plenamente manifestados en el Reino de Dios. Dice HEBREOS 6:5, así: “Y ASIMISMO GUSTARON DE LA BUENA PALABRA DE DIOS Y LOS PODERES DEL MUNDO VENIDERO”. En este momento el mundo se encuentra sumergido en los deseos y corrientes del príncipe de la potestad del aire, y este espíritu de las tinieblas opera en los hijos de desobediencia que tiene bajo su control. Como dijo en su epístola, Juan: “EL MUNDO ENTERO ESTA BAJO EL MALIGNO”,1 JUAN 5:19. Así que él nos libertó de esta cadena y atadura y nos redimió mediante su sangre, y es por eso ahora somos suyos. EFESIOS 2:2 dice: “SIGUIENDO LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO, CONFORME AL PRINCIPE DE LA POTESTAD DEL AIRE, EL ESPIRITU QUE AHORA OPERA EN LOS HIJOS DE DESOBEDIENCIA”. Por esto también habla Pablo del presente siglo malo como uno al cual no pertenecemos, y no debemos acomodarnos a él, ya que sólo el Señor lo reemplazará por su Reino cuando venga con poder y gran gloria. Pero nosotros no debemos conformarnos a él, sino renovar nuestro entendimiento. ROMANOS 12:2, dice: “NO OS CONFORMEIS A ESTE MUNDO, SINO TRANSFORMAOS, POR MEDIO DE LA RENOVACION DE VUESTRO ENTENDIMIENTO”. Graciosamente, ni siquiera el ejercicio físico nos recomienda el apóstol, por ser algo perecedero, pero sí nos recomienda que nos entrenemos en algo que si aprovecha en este tiempo presente, con promesas de bendición en este tiempo y en el venidero, que es “la piedad”; En 1 TIMOTEO 4:7-8 , leemos: “DESECHA LAS FABULAS PROFANAS Y DE VIEJAS Y EJERCITATE PARA LA PIEDAD, PORQUE EL EJERCICIO CORPORAL PARA POCO ES PROVECHOSO, PERO LA PIEDAD PARA TODO APROVECHA, PUES TIENE PROMESA DE ESTA VIDA PRESENTE Y DE LA VENIDERA”.

Asímismo vemos que cuando Pablo habla a los efesios de este tema, les dice claramente que todas las bendiciones y abundantes riquezas de la gracia de Dios para con nosotros serán manifestadas totalmente en el siglo que viene, que está ya acercándose rápidamente hacia nosotros, y que entrará en todo su auge cuando el Señor vuelva con poder y gran gloria a este mundo como el León de Judá a establecer su Reino eterno en esta tierra. Dice efesios 2:7 , así: “Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús”.

Bendiciones para todos y que venga el reino pronto!

viernes, 20 de noviembre de 2009

LOS DOS DIOSES: EL DIOS DEL PRESENTE SIGLO Y EL DIOS DEL SIGLO VENIDERO


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)

Una de las cosas que uno debe saber es que existen los “llamados dioses” en el cielo y en la tierra como lo afirma Pablo en 1 Corintios 8:4-6. Esto, sin embargo, no quiere decir que estos así nombrados dioses por el único Dios verdadero sean dioses menores, sino que funcionan como Dios, ejerciendo la autoridad y el poder del Dios verdadero. En el caso de Satanás, la Biblia dice que él es el “Dios de este mundo o siglo malo (2 Cor. 4:4), y sus súbditos son todos los impíos que hacen su voluntad y le sirven, ya sea de manera consciente o inconsciente. Este enemigo de Dios es servido fervientemente por los impíos, especialmente los devotos satanistas que se congregan en las llamadas logias y fraternidades secretas donde practican rituales ocultistas en su honor. Según Juan, todo el mundo presente yace bajo el poder del maligno, el Dios de la presente era (1 Juan 5:19). Así que todos los impíos son, de alguna manera, sus ventrílocuos y marionetas, manejados directamente por él y sus demonios.

El Dios de la era venidera

Siendo que la Biblia llama a Satanás ‘el Dios de este mundo’ (o era), es lógico creer que aquel que lo derroque y lo ate junto con todos sus secuaces angélicos, se convierta, automáticamente, y por derecho, en el Dios del mundo (o siglo) venidero, la era de la justicia y la rectitud. Cuando Tomás se convenció de que Cristo había resucitado, él confesó que Jesús era, efectivamente, “Mi Señor y mi Dios” (Juan 20:28), es decir, el Señor y el Dios del reino del mundo venidero…del mundo o de la era de la paz y la justicia. Tomás no estaba confesando, como algunos creen, que el resucitado Jesús era, efectivamente, el eterno Dios Hijo, la Segunda Persona divina de la Trinidad, porque obviamente Dios no puede morir, y menos, resucitar de la muerte. Definitivamente, Tomás estaba viendo al Jesús resucitado como el victorioso Mesías y el Dios de la era venidera, quien, con su resurrección, estaba asegurando la resurrección de todos sus fieles seguidores, y por consiguiente, facilitándoles la entrada en su reino del siglo venidero a todos ellos (1 Cor 15:12-14,50).

El Mesías Jesús, como el agente y representante de Dios ante los hombres, será llamado Padre eterno (aionios), o el Padre del mundo venidero, y el Poderoso Dios (Isa. 9:.6,7), nombrado por Su Padre para reinar por él. Es por eso que en Zacarías se habla de que Jehová pisará el monte de los Olivos (Zac. 14:4), no porque Jesús es el Padre Jehová, sino porque Jesús viene en su nombre.

Finalmente, recordemos que Israel fue regido por los jueces antes de que existieran reyes. Estos jueces fueron nombrados “dioses” porque representaban al Dios vivo y único, el Padre, y hacían juicio y justicia en la tierra por Él (Sal. 82:6).

Del mismo modo, los reyes de Israel que reemplazaron a los jueces se convirtieron en los nuevos “dioses”, puesto que el trono del reino que ocuparon pertenecía al mismo Yahweh Elohim (1 Cró. 28:5). Cuando Jesús vuelva, él será juez y rey, y por tanto, también ostentará el mismo título de Dios, el Dios poderoso del reino de Yahweh restaurado, el Dios de la era venidera.


www.apologista.wordpress.com

www.retornoalparaiso.blogspot.com

www.elevangeliodelreino.org

www.yeshuahamashiaj.org

martes, 15 de septiembre de 2009

EL MODELO DE LAS DOS EDADES


Un modelo básico que se utiliza para describir las cosas del reino de Dios es el modelo de las “dos edades”. Las enseñanzas de Jesús, y también los otros escritos del Nuevo Testamento hablan de la existencia de "esta edad", y también la "edad por venir". Se utilizan en el contexto de que son dos períodos distintos de tiempo. No hay en general, ninguna implicación de que haya alguna tercera edad, o algún tiempo en el que las dos edades se superponen. Por ejemplo, esta terminología es utilizada en Mateo 12:


Mateo 12:32: "Cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado, pero al que hable contra el Espíritu Santo, no será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero. NKJV


La diferencia en las edades


También hay diferencias entre las dos edades, mostrando cómo funciona en el mundo de manera diferente cada uno. Un ejemplo de esto es en el caso del matrimonio:


Lucas 20:34: Jesús les dijo: "Los hijos de esta edad se casan, y se le da en matrimonio. 35. Pero aquellos que se consideran dignos de alcanzar esa edad y la resurrección de los muertos, ni se casarán ni se darán en el matrimonio. 36. Pues no pueden ya más morir, pues son como los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección. WEB


Aquí Jesús dice que el matrimonio es una costumbre normal en la era o edad presente, pero que ya no se producirá en la época futura. Junto con eso, se afirma que la gente no muere más en el siglo venidero. Eso identifica la edad por venir como una donde la gente recibe la vida eterna, la cual no está disponible en este momento. El otro concepto introducido aquí es el de la resurrección de los muertos. Aunque no se explica exactamente aquí, forma esa relación entre la persona en esta edad, y la persona de la edad por venir.


La escritura en 1 Corintios menciona también la sabiduría y los gobernantes de los siglos. La palabra "sabiduría" trae consigo implicaciones bastante amplias, porque define la forma de pensar en una sociedad, y toda la base del sistema de valores. La naturaleza de los gobernantes también define la forma en que la sociedad trabaja y piensa.

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1 Corintios 2:6: Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que están maduros, aún no la sabiduría de este siglo, ni de los gobernantes de esta edad, que vienen a nada. RV


Con aquellas palabras, Pablo decía que los valores en términos de lo que era sabio y lo que era una tontería cambiarán entre las dos edades, y que los gobernantes de esta edad no entienden la sabiduría de la era o edad por venir. La sabiduría de la edad presente se considera siempre mala o inferior a la de la edad venidera. En el libro de Gálatas, afirma que la Edad presente es mala por naturaleza y que debemos buscar ser librados de ella.


Gálatas 1:3: Gracia a vosotros y paz de Dios el Padre, y nuestro Señor Jesucristo, 4. , que se entregó por nuestros pecados, para que él nos librará de este siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre WEB


Vida Eterna


El concepto de "vida eterna" aparece muchas veces en la Biblia, y que significa ser capaz de vivir para siempre sin morir. En Marcos 10, se registró que un hombre rico le preguntó a Jesús lo que tendría que hacer para heredar la vida eterna.


Marcos 10:17: Como iba a salir en el camino, uno corrió hacia él, se arrodilló ante él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué debo hacer para que pueda heredar la vida eterna?" WEB


Es evidente que el hombre está hablando de una vida eterna escatológica, y muy probablemente tenía en mente la enseñanza de la resurrección que se describe en Daniel 12 del Antiguo Testamento. La respuesta a esto es de interés para nosotros, porque la gente está naturalmente interesada en su destino a largo plazo. Además de seguir los mandamientos, Jesús le dijo también que no podía aferrarse al mismo tiempo a sus riquezas financieras y a las riquezas de Dios. Eso llevó a la afirmación siguiente:


Marcos 10:23: Jesús miró a su alrededor, y dijo a sus discípulos: "¡Qué difícil es que un rico entre en el reino de Dios!


Esto proporciona un vínculo directo entre "heredar la vida eterna" y "entrar en el Reino de Dios". Así como en Lucas 20:36 la resurrección de la edad venidera no iba a morir, aquí la entrada en el Reino de Dios se equipara a la vida eterna misma.


De esto, podemos concluir que una de las características del Reino es que la gente puede vivir para siempre en él.


Como el pasaje continúa, se hace una conexión adicional entre "la vida eterna" y "la era venidera", mostrando que la vida eterna era algo de esperar sólo en esa nueva era que aún estaba por aparecer.


Marcos 10:30: .. recibirá cien veces más ahora en este tiempo, casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y tierras, con persecuciones, y en el siglo venidero la vida eterna. WEB


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