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Médico Internista e Intensivista, y estudioso de las Santas Escrituras (La Biblia), y un predicador incansable del verdadero monoteísmo bíblico, y sobre todo, del mensaje o evangelio del Reino de Dios, que es la única esperanza que tiene este mundo para sobrevivir a su destrucción total.

viernes, 25 de abril de 2008

EL CIELO NO ES NUESTRO DESTINO

Por el Ing. Mario Olcese Sanguineti (apologista).

La mayoría de las iglesias cristianas enseña que el destino o paradero final del creyente cristiano es el cielo. La Iglesia Católica, por ejemplo, enseña que los muertos en Cristo están ahora en el cielo con Jesús. Aun los “evangélicos” enseñan lo mismo al entonar himnos en ese sentido.

Es cierto que los creyentes en Cristo tendremos un cuerpo glorificado al resucitar—no al morir— con el cual podremos vivir para siempre con el Padre y Su Hijo Jesús. Sin embargo, Jesús nunca enseñó que nuestro paradero final y permanente será el cielo. Aún Jesús mismo no ha subido al cielo para permanecer allí permanentemente, pues dijo que volvería nuevamente a la tierra para restaurar todas las cosas (Hechos 3:19-21). Sí, ahora Jesús permanece en el cielo hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas de que hablaron los santos profetas de Dios. No hay testimonio bíblico que sustente la hipótesis de una “estadía eterna en los cielos” de Cristo y su iglesia.

Abraham: El Padre de la Fe

Es interesante lo que dijo Pablo a los Gálatas: “De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abraham” (3:9). ¿Ha notado usted lo interesantes que son estas palabras de Pablo? Él dice que los cristianos y Abraham serán bendecidos con lo mismo, idénticamente. Pablo NO dice que una será la bendición de Abraham, y otra, la de los cristianos. Lo que el apóstol verdaderamente afirma es que todos los creyentes en Cristo serán bendecidos con el creyente Abraham. Sí, Abraham creyó en la buena nueva de Dios referente a un Salvador, y que, a través de él, todas las naciones serían benditas (Gálatas 3:8).

Millones de Cristianos creen que irán al cielo para morar con Dios y Cristo por la eternidad. Pero si esto es cierto, entonces Abraham tuvo que haber creído en lo mismo, puesto que él y los creyentes cristianos recibirán lo mismo. Pero: ¿Creyó Abraham que iría al cielo para estar con Dios? La verdad es que no encontramos ninguna evidencia bíblica para tal esperanza. Lo que sí hemos encontrado en la historia de Abraham, es que a él Dios le prometió otra cosa, y por extensión, a todos los creyentes. Veamos la sorprendente promesa que millones de Cristianos ignoran, debido a que no leen su ‘Biblia’ con atención. Está en Génesis 12:1,2 donde se lee: “…vete de tu tierra (Ur) y de tu parentela, y de la casa de tu padre, A LA TIERRA QUE TE MOSTRARÉ. Y haré de ti una nación grande y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición”. Este pasaje tiene relación directa con Gálatas 3:9, pues Abraham sería bendición—¿para quién? ¡Para los de la fe! No se nos dice que la bendición de Abraham sería sólo para una raza, la semita, sino para todos los fieles en general. Esto es sumamente importante.

En Génesis 13:14,15 encontramos la promesa claramente expresada con estas palabras: “Y Jehová dijo a Abraham, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar que estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra QUE VES, la daré a ti y a tu descendencia PARA SIEMPRE”. ¿Hay algo en esta promesa en el sentido que Abraham iría al cielo después de morir, o en la segunda venida de Cristo? Pues no, Dios nunca le dijo a Abraham que mirara al cielo, sino hacia los cuatro puntos cardinales de la tierra (norte, sur, este y oeste). Su herencia sería esta tierra misma, y con él, su misma descendencia física y espiritual.

En Génesis 15:18 Dios le especifica a Abraham cuál sería la parte de la tierra que le tocaría recibir, y en donde residiría con su descendencia física y espiritual. El texto dice: “En aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham diciendo: A tu descendencia daré ESTA TIERRA, desde el río de Egipto hasta el río grande, el rió Eufrates.” Notemos nuevamente que para nada Dios le menciona a Abraham el cielo, sino “la tierra prometida”, la tierra de Canaán. Queda demostrado, por tanto, que Dios no le prometió el cielo a Abraham sino la tierra—¡ esta misma tierra!.

Tanto en Génesis 13:14,15 como en Génesis 15:18 se nos informa que la singular descendencia de Abraham también recibirá la tierra prometida como herencia. Pues bien: ¿Quién es esa singular descendencia de Abraham? La respuesta nos la da el mismo apóstol Pablo, cuando al escribirles a los gálatas, les dice: “Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente (descendencia). No dice: Y a sus simientes, como si hablase de muchos, sino de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Y si vosotros sois de Cristo (cristianos), ciertamente linaje (descendencia) de Abraham sois, y herederos según la promesa” (Gálatas 3:16,29). ¿Se da cuenta del significado de todo esto? Abraham, Cristo, y los fieles creyentes de todas las épocas, y naciones, recibirán la tierra como herencia. Nosotros, los no judíos, nos convertimos en “judíos espirituales” a través de la fe en Cristo. Nos convertimos en hijos de Abraham, y hermanos del judío Jesucristo (Gálatas 3:7). Nos constituimos en herederos de nuestro padre como hijos legales y reconocidos. Sí, nuestra fe nos da ese derecho de filiación con el padre Abraham—¡Y con Dios el Padre! (Romanos 8:15-17). Somos herederos de Dios por ser sus hijos adoptivos. Y Dios nos ha prometido darnos ¡EL MUNDO VENIDERO DE JUSTICIA!

¿Hay algún texto bíblico que nos diga que Cristo heredará el mundo? Sí, en Romanos 4:13 donde dice: “Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa que sería HEREDERO DEL MUNDO, sino por la justicia de la fe.” ¿Se da cuenta? Jesús será el heredero del mundo en la “Era Venidera”. Si él, como nuestro hermano mayor, recibirá la tierra como herencia: ¿No participaremos con él de la misma herencia por ser sus hermanos, e hijos del mismo Padre? (Ver Romanos 8:17).

La Influencia de Platón

Es lamentable que los creyentes hayan olvidado esta promesa de Dios reemplazándola con una esperanza etérea que es ajena a la Biblia. La Biblia NO enseña que al morir iremos a vivir en el cielo para estar con la Deidad. Esa creencia provino de los llamados gnósticos (una secta híbrida del judaísmo y del helenismo de los primeros dos siglos de la Era Cristiana). Sin duda Platón (427-347 A.C) inspiró a los gnósticos en la creencia de un “alma inmortal” que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte física. Platón, el filósofo Griego no cristiano, creyó y enseñó que el hombre tiene un alma inherentemente inmortal que sobrevive a la muerte física. Se sabe que Platón influyó sobre los Padres de la Iglesia como Orígenes. También influenció sobre Agustín de Hipona, principal teólogo del catolicismo (Siglo IV). En la Edad Media el platonismo estuvo en pleno auge en el cristianismo Latino. Platón, a su vez, estuvo influenciado por los Misterios Órficos y de los conceptos pitagóricos y zoroastrianos.

El Testimonio Apostólico

Nuestra pregunta es: ¿Platón o Cristo? Nosotros preferimos a Cristo y a su evangelio de la inmortalidad condicional, es decir, que ésta se gana bajo ciertas condiciones y exigencias. Jesús enseñó que la vida eterna sería para el “siglo venidero” (Lucas 18:30). Y Pablo dice que la inmortalidad se gana perseverando en el bien hacer (Romanos 2:6,7). Si ya tenemos la inmortalidad, ¿por qué hay que esperarla hasta el siglo venidero? Y si los muertos siguen vivos en el cielo, ¿para que predicar la resurrección de los muertos? Hay algo que no anda bien con la teología católica, obviamente.

San Juan coincide con Pablo cuando escribió: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser (inmortales); pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es”. (1 Juan 3:2). Aquí Juan dice que veremos a Jesús tal como él es (inmortal, glorioso) cuando él se manifieste, y cuando seamos semejantes a él. Además, observemos que no será cuando nosotros muramos que le veremos tal como él es, sino cuando él se manifieste personalmente en su segunda venida. Aquí Juan no está pensando de la vida futura como lo piensan muchos católicos, sino como lo enseñó Jesús. En ninguna parte de la Biblia encontramos que seremos semejantes a Cristo cuando abandone, nuestra supuesta alma inmortal, nuestros cuerpos muertos. Lo que se dice es que Cristo se manifestará a los suyos al volver al mundo, y les dará la inmortalidad esperada (Ver 1 Corintios 15:51-54).

Según la enseñanza paulina, todos los cristianos—de todas las épocas— recibirán la inmortalidad JUNTOS (simultáneamente) al volver Jesús en persona (ver 1 Tesalonicenses 4:13-17). Sin embargo, la teología católica afirma que la glorificación ocurre progresivamente, a medida que los cristianos vayan muriendo. Para el catolicismo, el cielo va recibiendo a los creyentes de a pocos, no de golpe todos juntos. Pero el fiel Job no creería en dicha exégesis católica si viviera hoy. Y es que él dijo: “Yo sé que mi Redentor vive, y al final se levantará sobre el polvo; y después de desecha esta mi piel, EN MI CARNE (no dice: “en mi alma inmortal”) he de ver a Dios; al cual veré por mi mismo, Y mis ojos lo verán, y no otro, aunque mi corazón desfallece dentro de mí” (Job 19:25-27).

Los Padres Apostólicos

Los Padres Apostólicos fueron: Clemente de Roma, Ignacio de Antioquia, Hermas de Roma, Policarpo de Esmirna, y Papías. Estos caminaron de la mano con el último de los apóstoles y abarca desde el año 100-155 D.C.

Clemente de Roma, quien muriera en el año 100 D.C en el tercer año de Trajano, y contemporáneo con el apóstol Juan, creyó que el hombre no tiene una inmortalidad innata ni que existía un tormento eterno. En su Primera Epístola de Clemente a los Corintios, capítulo 35, él dice que la inmortalidad será uno de los DONES gloriosos de Dios a los redimidos. “La vida en inmortalidad”, como lo dice él, es un regalo de Dios para los justos. Y “es preparado para los que le esperan”. También Clemente enseñó que los impíos tampoco poseen inmortalidad por naturaleza o que lo obtendrían para siempre. Además sostuvo que la muerte es la cesación de la vida. Dijo además que los impíos perecerían, serán destruidos y cesarán de existir (Obra citada de Clemente, caps. 12,39,51,55).

La opinión del Anglicano Constable, después de examinar esta cita de Clemente a los corintios en 1866 es: No hay duda de los puntos de vista de Clemente sobre el castigo futuro. Por su silencio y por sus palabras él no dice qué era eso. Con él no había inmortalidad para ninguno sino para los redimidos de Cristo. Vida eterna era, con él, para aquellos que la usarán para la gloria del Dador. Para todos los demás había, después de la resurrección y el juicio, la sentencia de la segunda muerte, la pérdida de la existencia para siempre (Constable, obra citada sobre su sumario de la obra de Clemente, p.170).

Ignacio de Antioquia, presumiblemente el siguiente en tiempo entre los Padres Apostólicos, también llamado Teóforo (107 D.C), Obispo de Antioquia y quien también sufrió el martirio al ser lanzado a las bestias en el Anfiteatro Flaviano, en la Segunda mitad del reinado de Trajano (98-117 D.C). Escribió La Epístola a los Efesios, y en esta carta él habla de que Cristo fue ungido de modo que pueda soplar inmortalidad a su iglesia.” En el capítulo 18 habla de “la provisión de la cruz como un don a nosotros de salvación y vida eterna, En su capítulo 20 se refiere “al pan de vida, el cual es la medicina de la inmortalidad, y el antídoto para prevenirnos de morir, pero que causa que podamos vivir para siempre en Jesucristo (Ibid, Cap.XX). De modo que al escribir a los efesios, Ignacio sostiene que la “inmortalidad” y “la vida eterna” para los justos son los exactos contrarios al “perecimiento” de los impíos.

La Epístola a los Magnesianos de Ignacio, habla de Cristo como la constante fuente de nuestra vida (capítulo i). Dice que Dios nos ha puesto por delante de nosotros la vida y la muerte, y que cada uno irá hacia su propio lugar (capítulo v). Si Cristo no nos recompensa, dijo, cesaremos de ser (capítulo x). En la Epístola a los Tratianos, habla de Cristo como nuestra esperanza de la resurrección, y dice que creyendo en su muerte, podemos escapar de la muerte (En la introducción, Capitulo II). También les dice que Después nos levantará de la muerte, quienes creemos en Él por Cristo Jesús (capítulo ix).

Ignacio al escribir su Epístola a los Romanos, enseña que la resurrección sigue al sueño de la muerte (capítulo iv). Y en su Epístola a Policarpo, obispo de Esmirna, le dice en el Capítulo II: “Sé sobrio como un atleta de Dios, el precio puesto delante de ti es la inmortalidad y vida eterna de las cuales también has sido persuadido. (capítulo II). También es interesante lo que le dice en el capítulo vi sobre “dormir juntos” y “despertar juntos”. En ninguna de sus epístolas mencionadas, y las que no hemos mencionado, por falta de espacio, Ignacio sugiere alguna idea de un alma inmortal inherente en el hombre.

En cuanto a la DIDACHE o LA ENSEÑANZA DE LOS DOCE APÓSTOLES, habla de “los dos senderos o caminos, uno de vida y otro de muerte. Para los buenos es el de la vida, para los impíos es el de la muerte. Los buenos irán a la resurrección y al reino eterno en la segunda venida, y los malos a la destrucción final. En esta obra no hay nada que se asemeje ni remotamente a la innata inmortalidad del alma, ni en palabra ni en pensamiento.

El Pastor de Hermas (154 D.C), una colección popular de instrucciones alegóricas—cinco así llamadas visiones, doce mandamientos, y diez similitudes o parábolas, que estuvo en circulación en los siglos II, III, y IV. Esta obra fue mencionada por anti y post escritores nicenos de la iglesia cristiana. También fue leída en las adoraciones públicas en las iglesias. En esta famosa obra se enseña sobre el camino de vida” y “el camino de muerte. A los justos que viven en Dios son destinados a la vida eterna, o vida en el mundo venidero. Los impíos serán destinados a la muerte, perderán la vida, y posterior destrucción. También se dice que benditos son aquellos que practican la justicia, porque nunca serán destruidos por Dios para la vida eterna (Pastor de Hermas, Visión II, Cap.iii).Y aquellos que oyen y guardan los mandamientos, vivirán para Dios” (Ibid Cap.ii). También nos habla de los elegidos de Dios para vida eterna (Ibid, cap.iii). En el Pastor de Hermas no encontramos la enseñanza de un alma inmortal inherente en el hombre. Veamos lo que dice el Pastor de Hermas, en el capítulo vii: Sólo aquellos que temen al Señor y guardan sus mandamientos tienen vida eterna con Dios (o “vivirán para siempre”, según la tradición de Dressel); pero aquellos que no guardan sus mandamientos, no hay vida en ellos. (Pastor de Hermas, mandamiento vii). Teman a Aquel que tiene todo poder, ambos de salvar y destruir, y guarden sus mandamientos, y ustedes vivirán para Dios.” (Ibid, cap.ii).

El Testimonio de Policarpo, el venerable Padre Apostólico del 155 D.C, y discípulo del apóstol Juan según Ireneo, Tertuliano y Eusebio, es interesante. Antes de morir en el martirio manifestó creer en la resurrección del alma, como del cuerpo. De varios escritos de Policarpo, sólo uno ha sido preservado—su corta epístola a los Filipenses. En él nos dice: “Trabajen juntos unos con otros; esfuércense juntos en compañía; sufran juntos; duerman juntos (en muerte); levántense juntos (en la resurrección), como los mayordomos, y asociados, y siervos de Dios” (La epístola de Policarpo a los Filipenses, cap.vi). “Si le agradamos a él en este mundo presente, recibiremos también el mundo futuro…nos levantará nuevamente de la muerte…y reinaremos también con él (ibid, cap.v).

Policarpo, cuando estaba siendo martirizado en una estaca, dijo sus últimas palabras. En ellas se resume su fe:Oh Señor Todopoderoso, el Padre del amado y bendito Jesucristo…te doy gracias porque me has contado digno de este día y esta hora, de modo que pueda tener parte en el número de tus mártires, en la copa de tu Cristo, para la resurrección de vida eterna, ambas alma y cuerpo, a través de la incorrupción (impartida) por el Espíritu Santo (La Epístola Encíclica de la Iglesia de Esmirna concerniente al martirio del Santo Policarpo, cap. xiv). No hay nada, pues, que sugiera que Policarpo creyera en un alma inmortal inherente en el hombre que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte. ¡Y Policarpo fue un discípulo del apóstol Juan!.

La Creencia de los Apologistas y Polemistas

Entre los Apologistas (defensores de la fe cristiana) están Justino Mártir de Samaria, Tatiano de Asiria y entre los Polemistas están Ireneo de Lyons., Teófilo de Antioquia, , Novaciano de Roma, Arnobio de Sica, etc, fueron condicionalistas. También el grupo de creyentes del periodo anti-niceno era condicionalista. Este último periodo mencionado se extiende del año 150 D.C, con Justino Mártir, hasta el año 325 D.C, la fecha del Concilio de Nicea. No obstante, las ideas platónicas ya estaban en acción en el Primer Siglo de la Era Cristiana, socavando las enseñanzas literales de la Segunda Venida personal de Cristo, y la resurrección corporal de los muertos. Algunos escritos patrísticos reflejan esta ponzoñosa influencia dentro de la iglesia cristiana. El Dr. John Laidlaw, en su lectura Cunningham, en la Escuela de la iglesia libre de Edimburgo, en 1877 declaró: Gradualmente, en las escuelas cristianas, la influencia Griega prevaleció, y aun en la iglesia cristiana la idea de la inmortalidad del alma por largos siglos tomó el lugar de la doctrina de la Escritura concerniente a la vida futura. Es así que en la Edad del Oscurantismo, en los siglos siguientes (XII-XVI), la influencia neoplatónica ya había penetrado hondamente en el cristianismo profesante. Es así como aparecieron las dos corrientes o escuelas del pensamiento, los proponentes del alma inmortal inherente, y los condicionalistas. Los católicos, por ejemplo, reflejan el pensamiento de Platón (neoplatonismo). Pero esta división se remonta mayormente con los padres post nicenos, cuando prevalecían ambas escuelas del pensamiento. Sólo la minoría mantuvo la idea condicionalista (literalista), en tanto que la mayoría de ellos adoptó el nuevo concepto de la inmortalidad innata.

El apologista y cristiano anti-niceno llamado Justino Mártir defendió la fe cristiana condicional. Él escribió entre los años 148 D.C y 165 D.C varias defensas o apologías del cristianismo. Aproximadamente en el año 148 D.C escribe su Diálogo con el Judío Trypo (un distinguido judío de la época) y su primera exposición elaborada sobre su creencia de Cristo como el Mesías prometido del Antiguo Testamento y sus profecías. Se piensa que Trypo fue un judío fariseo, y por tanto, un creyente en la inmortalidad inherente. Ahora bien, Justino Mártir creyó profundamente en la resurrección, y rechazó aquel cristianismo que afirmaba que las almas van al cielo en ocasión de la muerte. Él le dijo a Trypo:

Si te has encontrado con algunos que se llaman cristianos, pero que no admiten esta verdad (de la resurrección), y se atreven a blasfemar al Dios de Abraham, y al Dios de Isaac, y al Dios de Jacob; diciendo que no hay resurrección de los muertos y que sus almas, cuando mueran, son tomadas al cielo; no te imagines que ellos son cristianos (Justino Mártir. Diálogo con Trypo, Cap. 80).

En cuanto a Tatiano de Asiria (110-172 D.C), un cristiano apologista, amigo y correligionario de Justino Mártir, creyó que el hombre vino a existir de un estado de “no existente”, antes de nacer. Él dijo que él vino a existir o a ser, a través de la resurrección, de su estado de “no existencia”, Tatiano afirmó: “Existiré nuevamente”. También escribió:

Así como no existía antes de nacer, no supe quien era yo, y sólo existo y en la materia carnal…cuando nací, después de un estado de nada. Yo he obtenido a través de mi nacimiento la certeza de mi existencia; de la misma manera, habiendo nacido, y a través de la muerte no existiré más, yo he de existir nuevamente…” (Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. VI).

También Tatiano creyó no sólo que antes de nacer nada era o no existía, sino que el alma NO es inmortal inherentemente. Sobre este asunto él escribió:

El alma no es inmortal en sí mismo, o griegos, sino mortal. No obstante, es posible para él no morir. Sí, verdaderamente, él no conoce la verdad, muere, y es disuelto con el cuerpo, para recibir la muerte como castigo en inmortalidad. Pero, nuevamente, si el alma busca el conocimiento de Dios y la adquiere, no muere, aunque por un tiempo será disuelta. Intrínsecamente es oscuridad, y no hay nada luminoso en él y este es el significado de la declaración: “La oscuridad no comprendió a la luz(Tatiano, Dirigido a los Griegos, Cap. XIII).

En cuanto a Teófilo de Antioquia (muerto en 180 D.C) y sexto Obispo de Antioquia en 168 D.C, fue discípulo de Policarpo de Esmirna (discípulo de San Juan apóstol), quien también era condicionalista. Teófilo no creyó en la inmortalidad del alma, al sostener que sólo somos inmortalizados por y en Cristo. También creyó que el hombre no fue creado mortal (esto es, con la certeza de morir, ni todavía inmortal (esto es, con la certeza de nunca morir), sino que Dios lo creó capaz para ambos destinos, y dueño de su propia suerte o destino. Además sostuvo que la pena por el pecado es terminable—que la pena verdadera del pecado es sin fin porque es destrucción final, de la cual no hay retorno (Teófilo a Autolico, Libro I, Cap.i). En su corto capítulo 27 acerca de “La Naturaleza del Hombre”, Teófilo trata con la naturaleza del hombre en la creación. Allí él le dice a Autolico lo siguiente:

Pero alguno nos dirá: ¿Fue el hombre hecho por naturaleza mortal? Ciertamente no. ¿Fue él, entonces, inmortal? Tampoco afirmamos eso. Pero alguno dirá: ¿Fue él, entonces, nada?…él fue por naturaleza ni mortal ni inmortal –pues si Él(Dios) lo hubiera hecho inmortal desde el principio, Él lo hubiera hecho a él Dios (“venir a ser Dios”). Nuevamente, si Él (Dios) lo hubiera hecho mortal, entonces Dios hubiera parecido ser la causa de su muerte. Entonces, Dios no lo hizo inmortal ni tampoco mortal, pero como hemos dicho antes (arriba), capaz de ambos; de modo que si él se inclinase a las dos cosas de la inmortalidad, guardando los mandamientos, recibiría como recompensa de Dios la inmortalidad. Y vendría a ser como Dios; pero sí, por otro lado, se volviera a las cosas de la muerte, desobedeciendo a Dios, él mismo sería la causa e su propia muerte.” (Teófilo a Autolico, Cap. XXVII).

Es interesante oír también lo que nos dice Ireneo (130-202 D.C), -Obispo de Gaul. Este Padre Anti-Niceno fue condicionalista como su maestro Policarpo de Esmirna. Su famosa obra “Contra las Herejías” refuta la falsa “gnosis” (conocimiento). Él refutó el postulado pagano de la inmortalidad innata del alma, afirmando que ella se obtendrá por la gracia, majestad, y poder de Dios y no de nuestra propia naturaleza, pues es un don o regalo de Dios para los fieles. También sostuvo que los impíos serán castigados con la completa cesación de su ser o existencia; y esto resultará en el fin de todo mal. Además decía: Ser privado de los beneficios de la existencia es el más grande castigo, y ser privado de él para siempre es sufrir “castigo eterno”.

El historiador de la iglesia cristiana Philip Schaff declaró que Ireneo fue el representante más importante de la escuela juanina en la segunda mitad del siglo II, el campeón de la ortodoxia en contra de la herejía gnóstica, “el más ortodoxo de los padres anti-nicenos” (ver Historia de a Iglesia Cristiana de Philip Schaff, Vol. 2, pág. 751).

Ireneo sostuvo, además, que la entera naturaleza humana fue creada para la inmortalidad, pero era mortal, y que todavía no poseía la inmortalidad (Ireneo, Contra las Herejías, Libro IV, cap. 39). Decía que sólo los creyentes recibirán la inmortalidad (Contra las Herejías, cap.20, sec.2,5,6; cap.28, sec.2). También dijo que la continuidad eterna del hombre o la “inmortalización” es “dada” o “impartida (Contra las Herejías, cap.34, sec.3). Afirmaba que la inmortalidad se recibe sólo a través de Cristo (Contra las Herejías, libro V, cap.1,Sec 1). Y también Ireneo enseñó la aniquilación total de todos los impíos.

En cuanto a Lactancio Firmiano (250-330 D.C), un conspicuo Padre latino, fue una de las luces eminentes del siglo IV. Creyó también en la inmortalidad condicional, aunque no siempre fue consistente. Su obra más famosa “Las Instituciones Divinas” (Divinae Institutiones), la que fue una apología del cristianismo a hombres de letras. Él escribió en las Instituciones Divinas lo siguiente:

Este argumento enseña que el hombre es nacido mortal; pero que finalmente será inmortal, cuando él empiece a vivir en conformidad con la voluntad de Dios, esto es, seguir la justicia.” (cap.v). También afirmó lo siguiente: “Dios busca ser adorado, y ser honrado por el hombre como un Padre, de modo que él pueda tener virtud y sabiduría, que sólo produce inmortalidad. Porque no otro sino Dios mismo es capaz de conferir esa inmortalidad, debido a que Él sólo la posee, la conferirá al hombre pío…”

Además dijo:

“…nosotros lo adoramos para este fin, para que podamos recibir inmortalidad como la recompensa de nuestras labores.” (cap v). “Después de estas cosas Dios va a renovar el mundo, y transformar a los justos en la forma de ángeles, de modo que, presentados con la vestimenta de inmortalidad, ellos puedan servir a Dios para siempre.

Arnobio de Africa abrazó el cristianismo entre los años 303-310 D.C. publicó un ataque abierto al paganismo en su obra “Adversus Gentes” (En Contra de los Paganos). En sus escritos se ve que Arnobio creía que un “eterno tormento” era un cuestión de fe cristiana. El alma, creía él, sólo puede ser mortal y estaba convencido que esta opinión era el punto de vista del cristianismo ortodoxo. Su idea del castigo de los malos no se basa en un tormento eterno en un infierno de fuego literal. Creyó que los impíos serían “aniquilados” y “dejarán de ser” en “destrucción eterna” (Arnobio, “En Contra de los Paganos). También Arnobio se refiere como extravagantes de sí mismos, a quienes opinan que las almas son inmortales (cap.XV). Luego dice Arnobio de los tales: “Dejarán a un lado su habitual arrogancia, O hombres, que claman que Dios es vuestro Padre, y sostienen que son inmortales, tal como Él es?…. consideren en el silencio de vuestros pensamientos que somos criaturas igualmente como el resto, o separados por no una gran diferencia? (cap.xvi). “Ninguno, sino el Dios Todopoderoso puede preservar las almas…Él quien solo es inmortal y eterno, y no restringido con límite de tiempo (cap. LXII).

Novaciano de Roma (210-280 D.C), prominente presbítero de Roma, escribió si obra “Tratado Concerniente a la Trinidad” en 257 D.C aproximadamente. Él escribió de la inmortalidad lo siguiente:

Porque Él es incorruptible, Él es luego inmortal; y porque Él es inmortal, Él es ciertamente incorruptible…la inmortalidad proviene de la incorrupción, tal como la incorrupción viene de la inmortalidad.” (Tratado Concerniente a la Trinidad, cap. IV).

Para Novaciano ningún creyente puede tener la inmortalidad inherentemente, pues el creía que ésta sólo se obtiene con la incorrupción en la resurrección. Su posición en cuanto a la naturaleza del hombre es así:

Pero porque escogió erróneamente “la mortalidad” recayó sobre él, porque buscó ser como Dios, bajo la influencia del “consejo perverso (Tratado Trinidad, cap.i).

Resumiendo todo lo expuesto en las páginas anteriores, diremos que los primeros cristianos entre los años 100-150 D.C eran condicionalistas (es decir, que creyeron que la inmortalidad se gana cumpliendo ciertos requisitos o exigencias), y muchos, entre los años 150-325 D.C (Padres Anti-Nicenos), también los fueron. Y esto es interesante, pues tenemos las evidencias que demuestran que los discípulos de los apóstoles NO eran creyentes en un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en ocasión de la muerte.

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Es histórico sostener, que los cristianos del primer siglo tuvieron que enfrentar una amenaza del Platonismo. Éste estaba muy bien representado en los movimientos gnósticos de la época, y que amenazaban con contaminar la sana doctrina. Ya los apóstoles Pablo y Juan estuvieron en contra de las enseñanzas gnósticas de su tiempo. Así, por ejemplo, Pablo dice:

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Oh, Timoteo, guarda lo que se te ha encomendado, evitando las profanas pláticas sobre cosas vanas, y los argumentos de la falsamente llamada ciencia (refiriéndose a los gnósticos), la cual profesando algunos, se desviaron de la fe. La gracia sea contigo. Amén.” (1 Timoteo 6:20,21).

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A los colosenses Pablo les dice algo similar, con estas palabras:

Mirad que nadie os engañe por medio de las filosofías (entre ellas las de Platón y los gnósticos) y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” (Colosenses 2:8).

Entre las creencias de los llamados “gnósticos” de la época de Jesús, y me estoy refiriendo a los llamados “gnósticos cristianos”, era que Cristo no era de carne y huesos, sino que tenía la “apariencia” de un humano. Para esos creyentes influenciados por el gnosticismo, la materia era mala y el espíritu bueno. Por tanto, era imposible que Jesús—siendo bueno— tuviera carne como la nuestra. El apóstol Juan se vio precisado a condenar a estos seudos cristianos diciendo:

“Y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido EN CARNE, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo…” (1 Juan 4:3).

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Muchos cristianos parecen no entender que el cristianismo primitivo estuvo en contacto con la herejía del paganismo. Y es por eso que Pablo estaba muy preocupado de que después de su muerte la herejía corrompiera la sana doctrina. ¡Y así sucedió después de su muerte!

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Los judíos jamás recibieron de Dios y sus profetas alguna enseñanza de un alma inmortal inherente que abandona el cuerpo en la muerte. Uno puede examinar todo el Antiguo Testamento, y jamás encontrará ni la más mínima doctrina al respecto. No obstante, los judíos aprendieron algunas cosas sobre el alma inmortal cuando estuvieron cautivos en Egipto. Allí aprendieron sobre la trasmigración del alma. En Persia aprendieron sobre las futuras retribuciones. La resurrección del cuerpo y la eterna recompensa de los justos en el juicio futuro, y el correspondiente castigo de los impíos. En Grecia, durante el periodo de Alejandro y sus sucesores, los judíos se pusieron en contacto con la doctrina de la inmortalidad innata del alma y la retribución futura basada no en una revelación profesa, sino en una especulación filosófica o razonamiento. Esto incluía la preexistencia y la trasmigración de las almas, basados en que el alma es divina, inmortal, y por naturaleza, eterna; como una especie de una deidad eterna auto existente. Estas ideas fueron desarrolladas por Platón, repetidas por Cicerón como derivadas de Platón, puesto que los sistemas filosóficos de los griegos y romanos eran sustancialmente los mismos. Este periodo de Alejandro se extiende hasta la época de Cristo. En este tiempo o época de Cristo, los judíos palestinianos contendían con los judíos alejandrinos y su antropología platónica. En esa época aparece el judío Filo (20 A.C-50 D.C) con sus ideas extravagantes. Él trajo una “nueva forma” de interpretación de las Escrituras (“sistema alegórico”) usando la terminología griega para hablar sobre el origen, naturaleza y destino del hombre a los judíos. El infierno, traído como un lugar de tormento eterno, no provino del judaísmo, sino del paganismo. Por eso, no es correcto afirmar que fue una creencia hebraica, como algunos han sostenido, sino que muchas ideas antropológicas adoptadas por los judíos provinieron de Egipto, Babilonia, Persia, y Grecia; donde estuvieron viviendo los judíos que mencionamos por muchas generaciones, durante el exilio. Se considera que fue en el periodo Inter-Testamentario, entre los Macabeos y la época de la formación del Nuevo Testamento, donde se fue mezclando en el pensamiento religioso, lo revelado con lo pagano. En este periodo o era de los macabeos, los fariseos y saduceos se estaban desarrollando, y las ideas de la inmortalidad inherente del alma, y del castigo eterno del impío, se estaban imponiendo fuertemente.

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En el periodo Inter-Testamentario imperó dos puntos de vista con respecto a la vida y muerte. Los libros Apócrifos (no inspirados por Dios) de la época reflejan estas dos corrientes del pensamiento judío de la época que abarcan desde el 200 A.C al 150 D.C.


Los que reflejan el pensamiento de la INMORTALIDAD CONDICIONAL son:


1.- Libro de Tobias (190-170 A.C)

2.- Eclesiástico (180 A.C)

3.- Oráculos Sibilinos Judíos (140 A.C)

4.- Enoc Etiópico (150 A.C-60 D.C)

5.- Enoc Eslavónico (1-50 D.C)

6.- Apocalipsis Siríaco de Baruc (75-78 D.C)

7.- 2 Esdras (90-100 D.C)

8.- Rollos del Mar Muerto (Esenio)(170 A.C-68 D.C)


Los que reflejan la INMORTALIDAD INHERENTE y el TORMENTO ETERNO son:


1.- 2 Macabeos (130-125 A.C)

2.- Libro de los Jubileos (153 A.C-105 A.C)

3.- Sabiduría de Salomón (48-40 A.C)

4.- Libro de Judith (10 A.C-1 D.C)

5.- 4 Macabeos (100 A.C-70 D.C)

6.- Filo (20 A.C-50 D.C)

7.- Josefo (77 D.C- 94 D.C)


La filosofía platónica se fue infiltrando en la iglesia del Señor a través de Filo, quien era el representante de ala Alejandrina de la iglesia judía. Cuando Roma conquistó a Grecia, las dos naciones empezaron a mezclarse. Pronto la religión y las filosofías griegas comenzaron a florecer en Roma, y fueron asimiladas por los conquistadores. Así, entre los romanos, los platónicos, los pitagoreanos, los estoicos, los epicurianos, y otros, tuvieron gran acogida. El romano Cicerón adoptó la idea de la inmortalidad innata de alma de los filósofos griegos (106-43 D.C). En este contexto se desarrolló la iglesia de Dios, con ideas populares y paganas.


Es lamentable que los cristianos de hoy no se percaten del error de esta doctrina de la inmortalidad innata del hombre. La gran mayoría de Cristianos no sabe quien fue Platón, el filósofo Griego, quien creó, basándose en razonamientos personales, la idea del alma inmortal del hombre. El neoplatosnismo influyó sobre la iglesia cristiana pervirtiendo la verdad de Dios. Esto ocurre en el siglo III en adelante.

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El movimiento Gnóstico decía tener las respuestas sobre el problema del origen del universo y del mal. Estos gnósticos tomaron para sí ciertas terminologías bíblicas o del cristianismo para captar la atención de los cristianos ortodoxos y convencerlos para sus filas. Las ideas de los gnósticos habían sido una mezcla de filosofías paganas, mitologías orientales, de cábalas judías, y de términos cristianos. Ellos mezclaron la filosofía esotérica de Egipto con el dualismo común del zoroastrismo, del viejo babilonialismo, platonismo, y aun de la cábala judía. También adoptaron el concepto de las sucesivas emananciones del Ser Absoluto del Brahamismo. También el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia o concepto del antagonismo del espíritu y la materia y la irrealidad de la existencia derivada. Además, el gnosticismo adoptó del Budismo la creencia de un dios en proceso de desarrollo, y almas espirituales deseando ser liberadas de las ataduras de la materia y alzarse sobre las cosas del sentido—y finalmente ser reunido con la fuente de la vida divina. Por eso hay teólogos que han definido el gnosticismo como la “helenización del cristianismo”.

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Los gnósticos hacen una sutil distinción entre el remoto y el desconocido Ser Supremo, o Gran Dios (el Originador de Todo), y del “Demiurgo”, que se creía era uno de los “Aeons” (o poderes autoexistentes) que progresivamente emanaron de Dios y subsisten en Él. Estos “Aeons” forman “el Pleroma” (plenitud) o el mundo invisible. Este “Demiurgo” era considerado como el “Dios Creador”, y como el inmediato originador del mundo visible y el originador de la materia. El “Demiurgo” ocupaba el lugar intermedio entre el Dios Supremo y el mundo material. Pero también decían los gnósticos que este “Demiurgo” estaba en rebelión contra el Dios Supremo. El “Demiurgo” no era originalmente malo, sólo limitado o imperfecto. Creían que este “Demiurgo” creó al hombre, impartiéndole sólo su propio principio imperfecto y débil—el alma sensual. Sólo el Altísimo y verdadero Gran Dios podía impartir el alma racional divino. Se creía que este “Demiurgo” no podía traer a sus criaturas el verdadero conocimiento de Dios, y era sólo el dios de los judíos, y hasta cierto punto, del cristianismo. Así Jesús, venido como el Mesías prometido, sólo pudo preparar el camino de la redención.

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La creencia gnóstica era que el hombre tenía tres elementos y proporciones variadas: física, espiritual, y carnal. Los espirituales son como los “Aeones”, y capaces de ser perfectos. Los físicos tienen la naturaleza del “Demiurgo”, y con cierto poder para levantarse contra la materia. Los carnales son los que están bajo el control de la material y destinados a un trágico destino.

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Los Gnósticos pensaban que tenían el conocimiento que los llevaría a la inmortalidad, pues creían que las almas de los hombres espirituales son inmortales. Sostenían que su conocimiento esotérico y su vida ascética los llevaría a la salvación. Para ellos la redención era la liberación del espíritu de su conexión con la materia. También el gnosticismo propagó la idea Persa del dualismo, es decir, creían que el mundo fue originado por dos principios iguales y eternos, pero distintos y perfectamente conflictivos. El bien y el mal, el espíritu y la material, luz y tinieblas. El maniqueísmo propagó esta idea en la iglesia, y ha hecho del diablo un jefe perpetuo de un reino imperecedero de pecadores inmortales como él, en un infierno de fuego eterno. Sin embargo, el cristianismo original fue MONÍSTICO, es decir, que todo lo que existe fue creado por una fuente u origen singular—el Absoluto infinito Dios del Antiguo Testamento. San Pablo dice que sólo Dios tiene inmortalidad (1 Timoteo 6:16). El Monismo sostiene que llegará el día en que la maldad y el maligno serán erradicados del universo, quedando el Todopoderoso Dios y los justos. No obstante, los que creen que el diablo y los malvados irán al infierno de tormento eternamente, están basándose en el dualismo Persa, y no en la Biblia.

Los Gnósticos prácticamente sostenían que el espíritu del hombre espiritual va al Pleroma (la habitación de los “Aeones”), Los gnósticos valentinianos, en cambio, sostenían que si bien el alma sobrevive a la muerte física, ésta debe esperar en un lugar intermedio—-una especie de embrión de purgatorio—antes de llegar al cielo. La porción material pasa a la destrucción, mientras que el alma animal se queda con el DEMIURGO en el lugar intermedio para siempre.

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En resumen, los errores de los gnósticos fueron los siguientes:


1.- Dualismo: La oposición coexistente de dos principios contrarios y eternos, con la materia considerada como mala, y por tanto, no creada por el Ser Supremo. Hubo una repugnancia a todo lo material.

2.- Emanaciones: Relacionado con los Aeones provenientes del Ser Supremo. En lugar de una creación directa, finalmente la emanación produjo el mundo.

3.- Demiurgo: El más degradado de los Aeones, identificado con el Dios de los judíos, y el inspirador del Antiguo Testamento.

4.- Hostilidad hacia el Judaísmo: Jehová fue visto como maligno, y por ello hostiles al Dios Supremo.

5.- Docetismo: El cuerpo del Mesías sólo tenía la apariencia de tal, o que fue usado sólo temporalmente.

6.- Rechazo a todo el Antiguo y Nuevo Testamentos, excepto las epístolas paulinas. Pedro y Santiago considerados como siervos del “Demiurgo”.

7.- Dieron énfasis a los ritos y pompas ceremoniales.

8.- Aristocracia Arbitraria: El hombre sólo escala en función a su conocimiento de supuestos “misterios”.

9.- Fatalismo: La presente condición del hombre no es por su propia decisión, sino es el resultado del método de su creación. Y no hay nada que él pueda hacer para liberarse a si mismo.

10.- La materia es inherentemente mala. Se practicaba el ascetismo.

11.- Incluyó la idea de la redención. Una divina interposición en el mundo y sus asuntos era, sin embargo, concebida, para liberarse del dominio del mal.

12.- Cristo degradado: Pusieron a Cristo en la categoría de las otras criaturas de menor naturaleza.

13.- Trasmigración: Que el alma migra de cuerpo en cuerpo hasta completar su purificación total. Así, ellos se diferenciaban, marcadamente con el cristianismo que sostenía la resurrección del cuerpo.


En los siglos IV y V se presentó la amenaza del Maniqueísmo en la iglesia Post- Nicena. Los maniqueos eran dualistas, un movimiento que siguió al gnosticismo. Fue el desarrollo del gnosticismo con el elemento cristiano reducido al mínimo, y con un dualismo zoroastriano, acompañado con la adoración de la naturaleza babilónica, y otros elementos orientales. Su organización fue jerárquica, con Manes a la cabeza como “un apóstol de Cristo” y considerado como el Paracleto que completaría la obra de Cristo: El Papado Maniqueo tuvo su centro en Babilonia por siglos. Este Manes se rodeó de 12 apóstoles y 70 obispos. Su enseñanza era que el alma pertenece al reino de la luz, en tanto que el cuerpo al reino de las tinieblas. Sostenían los maniqueos que Cristo nunca murió pues no tuvo un verdadero cuerpo. Sostenían que Cristo no tuvo un nacimiento humano, y que su sufrimiento y muerte fue una verdadera ficción. Creían en la trasmigración de las almas de los impuros (sucesivas reencarnaciones) en los cuerpos de animales u otras cosas hasta que hayan expiado sus pecados. La reencarnación es rechazada, y la salvación se obtendrá exterminando los deseos carnales. Su política era la abstinencia. La existencia del demonio era considerada como eterna, como la de Dios. El dualismo fue muy marcado.

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Los ritos maniqueístas fueron realizados con gran pompa y ceremonia. En especial, el bautismo y la comunión, como lo hace la iglesia Católica. Los elegidos eran un grupo sacerdotal que practicaban el ascetismo budista, no poseían propiedades, eran célibes (celibato sacerdotal), se abstenían del vino, no tomaban la vida animal, y se sujetaban a estrictas regulaciones en su vida. Insistieron en que eran “el único cristianismo verdadero”, exaltando el ascetismo, las ceremonias pomposas, y afirmaban que sus ministros eran intermediarios entre Dios y los hombres, y enseñaban una especie de purgatorio. En un comienzo Agustín de Hipona era un maniqueo. Parece que Agustín (Padre y Teólogo de la Iglesia Católica) arrastró con él la idea maniquea del alma inmortal.

REALIDAD O MENTIRA?

Por el Ing. Mario Olcese Sanguineti (apologista)

Introducción

Tal vez una de las enseñanzas más populares de estos tiempos en relación a la escatología bíblica se refiere al llamado “rapto secreto” de la iglesia. Los promotores de esta novedosa doctrina son los llamados “evangélicos dispensacionalistas”. Estos enseñan que el Seño Jesucristo vendrá secretamente a esta tierra para raptar a los santos cristianos a fin de protegerlos de la espantosa gran tribulación mencionada en Mateo 24:21. En este sentido creen que se producirán “desapariciones misteriosas” de hombres y mujeres en la tierra, creando desconcierto y confusión entre los hombres. Añaden que el Señor Jesucristo volverá —por tercera vez— y visiblemente con sus santos que fueron “raptados” por él de la tierra unos años antes, y entonces ejecutará juicio sobre el mundo impío y rebelde y destruirá al anticristo y a todos sus seguidores (la ira divina). Como cristianos fieles a la Biblia, nos vemos en la obligación de alertar a los hombres y prevenirlos acerca de la existencia de falsos maestros que siguen promoviendo falsas doctrinas y falsas expectativas ajenas a la Palabra y a la revelación de Dios. ¿Rapto o Arrebatamiento? El vocablo para la palabra ρπάζω (har-pad’-zo)‘arrebatados’— que aparece en 1 Tesalonicenses 4:17 insinúa que la acción es rápida o enérgica. La traducción proporciona la idea de un arrebato repentino, rápido, enérgico pero no necesariamente secreto. Los que dicen que har-pad’-zo denota un rapto secreto y una desaparición misteriosa están torciendo el verdadero sentido de la palabra Griega en cuestión. Jesús nunca habló de una venida secreta u oculta para el mundo inconverso. Es todo lo contrario como lo veremos más adelante. ¿Cuándo se originó la doctrina del “Rapto Secreto”? La idea del “rapto secreto” de los santos fue totalmente desconocida por la iglesia Cristiana antes del siglo XVI. José Ribera, el cardenal Bellarmine y Alcázar, sacerdotes jesuitas del siglo XVI, fueron los primeros en promulgar esta extraña doctrina, y aun ellos mismos no la comprendían. Pero no fue hasta el año de 1830 que tomó el giro que tiene hoy (Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, McClintock y Strong-artículo: Anticristo) (Heralds of the Dawn, John A Anderson, MD.)

En segundo lugar, es falso que Cristo regrese por segunda vez en “dos fases” como suponen los evangélicos dispensacionalistas. No encontramos en la Biblia ninguna promesa de que nuestro Señor volverá secretamente para su iglesia, y luego públicamente para volcar toda su ira sobre el anticristo y los impíos en general. Los discípulos le preguntaron a Jesús: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu venida (singular), y del fin del mundo? (Mateo 24:3). Jesús no dijo nada de su venida en dos fases, ¡ni sus discípulos lo supieron!

En tercer lugar, Jesús dijo que antes de su venida o regreso, se presentarían falsos cristos, guerras internacionales, hambres, pestilencias, y terremotos por doquier. También habló de que la Iglesia sufriría persecución, tribulación, y aun la muerte misma (Mateo 24:4-9). ¡Todo esto ocurre antes del regreso de Cristo! Entonces, ¿cómo puede haber predicadores que enseñen exactamente lo contrario? ¡La iglesia definitivamente experimentará la gran tribulación!

También Cristo advirtió a sus discípulos de no caer en el engaño creyendo que su venida sería diferente de cómo él la predijo. He aquí las palabras de Jesús que dicen: “Entonces, si alguno os dijere: Mirad, está aquí en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, (y podríamos añadir, ‘mirad, viene secretamente e invisiblemente’) no lo creías” (Mateo 24:26). ¡Nuestro Señor no vendrá privadamente o secretamente para algunos privilegiados, sino que vendrá visiblemente para todo ojo (Apo. 1:7).

En cuarto lugar, contrario de lo que suponen los dispensacionalistas, Cristo vendrá con gran estruendo, “como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente” (Mateo 24:27). Acá Jesús no dijo nada de una tercera venida visible para todo el mundo impío.

En quinto lugar, Jesús dijo que en su único regreso, el cual evidentemente no será en secreto, las tribus de la tierra se lamentarán al ver al Hijo del Hombre viniendo con poder y gloria (Mateo 24:30).

En sexto lugar, el mundo entero no sólo será testigo del retorno de cristo, sino que verá el arrebatamiento de la iglesia a las nubes del cielo (Mateo 24:30,31). No hay ningún pasaje en la Biblia que enseñe que dicho arrebatamiento será en secreto, ¡ni uno siquiera! Pero en cambio todo el capítulo 24 de Mateo nos indica que será todo lo contrario.

En séptimo lugar, Cristo Jesús arrebatará a su iglesia después de que haya ocurrido la gran tribulación y no antes, como mal suponen los evangélicos dispensacionalistas. Dice nuestros Señor así: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá…entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Y enviará sus escogidos (los creyentes fieles) de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:29-31). ¡Cuán claro es todo cuando leemos el contexto!

El octavo lugar, en cuanto a la afirmación en relación a los santos que acompañan a nuestro Señor en su venida, ciertamente no son los santos cristianos. La evidencia la encontramos en la Biblia, precisamente en las mismas palabras de nuestro Señor cuando dijo: “Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con él, entonces se sentará en su trono de gloria” (Mateo 25:31). Son los santos ángeles que vendrán del tercer cielo con Jesús, ¡no los cristianos supuestamente “raptados” antes de la gran tribulación!

En noveno lugar, la Biblia no le promete al creyente una vida sin tribulaciones o problemas. El Apóstol Pablo dijo: “Es necesario que a través de muchas tribulaciones (incluyendo ‘la gran tribulación’) entremos en le reino de Dios”. Por ello también leemos en las Escrituras, las palabras del Apóstol Pedro, quien dijo: “Y si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador?” (1 pedro 4:18).

En décimo lugar, es cierto que Dios protegió a Noé, a Lot, a Daniel y a sus amigos, a los cristianos en el asedio romano en el 70 DC, etc. Sin embargo, ninguno de ellos fue retirado de la tierra al cielo para ser salvaguardados de la tribulación. Ellos tuvieron que pasar la prueba en la misma tierra, escapando a tiempo de los juicios de Dios. No obstante, así como los primeros cristianos tuvieron que padecer los más viles castigos y probar su fe hasta la muerte, del mismo modo los cristianos del tiempo final tendrán que padecer por su fe a manos del anticristo. Muchos podrán terminar hasta decapitados a causa de su fe (Apocalipsis 20:4).

Las evidencias demuestran que el mundo entero estará pasando por una gran tribulación que probará a los creyentes de manera definitiva. Tener una falsa esperanza de seguridad para escapar al cielo de los juicios divinos es peligroso. Algunos dejarían de velar, de crecer espiritualmente, de leer las profecías, y de no temerle a Dios y a su ira por una falsa seguridad de ser raptados al cielo antes del gobierno tiránico del anticristo.

http://www.elevangeliodelreino.org/

http://www.yeshuahamashiaj.org/ (Inglés y Español)

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jueves, 24 de abril de 2008

BILLY “MASONY” GRAHAM Y SUS ENSEÑANZAS FALSAS

El Sr. Graham no es un profeta falso (porque él no es un profeta), pero él es un falso maestro. Él no es un verdadero Cristiano, sino uno falso, y es un enemigo de Dios (Santiago 4:4). Este fue ilustrado en una entrevista con Larry King el 6-16-05:

KING: ¿Es usted perdonador de las debilidades de otras personas?

GRAHAM: Absolutamente. Soy. Quiero decir, yo…

KING: ¿No es díficil?

GRAHAM:… intento de perdonar. Nunca sostengo un rencor. De hecho, muchas personas dicen que nunca me enfado. No pienso que me enfado. Pero tal vez lo hago a veces, pero lo mantengo. No exploto con nadie.

KING: ¿siente usted lo mismo sobre las otra creencias?

GRAHAM: Absolutamente.

KING: ¿budismo?

GRAHAM: amo a todos ellos, y doy la bienvenida a todos ellos, y amo estar con ellos, y soy amigo con todos ellos. Por ejemplo, hace poco me dirigí a un hombre en la ciudad de Nueva York, él era un mormón.

KING: Mi suegro.

GRAHAM: Su suegro. Y he amado a los mormones durante años, y aún así hay un gran división entre los mormones y algunos otros grupos. Pero tengo a grandes amigos entre los mormones. Y lo mismo entre los Católicos. Por supuesto, amé al Papa Juan Pablo II y vi el proceso entero de su sufrimiento, y de su muerte - mi hija fue para representarme…

KING: Lo sé. Usted estaba conectado con nosotros la noche que él murió.

GRAHAM: Así es. Gracias.

REY: Pero qué sobre aquellas fes - los mormones y los demás que usted mencionó - creen en Cristo. Ellos creen que ellos encontrarán a Cristo. ¿Y qué acerca de los Judíos, los Musulmanes, que no creen como usted cree?

GRAHAM: Esto está en las manos de Dios. No puedo ser su juez.

REY: ¿Usted no los juzga?

GRAHAM: No. No, yo no digo que usted irá al infierno, y yo no.

(http: // transcripts.cnn.com/TRANSCRIPTS/0506/16/lkl.01.html, copia impresa y vídeo en archivo; la transcripción no es completamente exacta. Ver el vídeo para la expresión exacta. Las palabras encima son tomadas del vídeo mismo.)

Graham no los juzga, porque él no es un hombre espiritual (1 Corintios 2:15) y él no cree a Jesucristo, quien dijo:

Nadie viene al Padre sino por mí. (Juan 14:6).

También, la amistad de Graham con la gente de las religiones falsas (mormones, Musulmanes, Católicos, budistas), también revela la unión Satánica de Graham, cuando Santiago 4:4 dice,

¿No saben ustedes que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Quienquiera por lo tanto que quiere ser un amigo del mundo se hace un enemigo de Dios. (ver también 2 Crónicas 19:2; Salmo 15:4; 31:6)

Graham se ha hecho un enemigo de Dios y está por lo tanto en enemistad con Él.

Inmediatamente después de la declaración de Graham arriba, Larry King pregunta:

¿Cómo siente usted cuando ve a la mayor parte de estos prominentes líderes cristianos ir por la televisión y decir, usted está condenado, usted vivirá en el infierno si usted no acepta a Jesucristo, y ellos son enérgicos y críticos?

GRAHAM: Bien, ellos tienen un derecho de decir eso, y ellos son verdaderos hasta cierto punto, pero yo no - esa no es mi llamado.

Graham dice, “ese no es mi llamado,” porque él no cree en el evangelio; es decir, que usted en efecto irá a la condenación y sufrirá el castigo eterno si usted no recibe a Jesucristo (Revelación 21:8).

II. SUS ABORTOS

Graham cree en la matanza de bebés. En la Guía Obrero Cristiano de Billy Graham (copyright 1997), Billy Graham escribe: “deberíamos aceptar el aborto en estos casos: violación o incesto o si el parto del niño es una amenaza para la vida de una madre.” (p. 19, negrita añadida, copia impresa en el archivo, ver también el correo electrónico del BGEA acerca de esta declaración)

En la edición revisada del 2001 del copyright de 1996 dice,

Incluso los Cristianos sinceros pueden diferir en si el aborto es alguna vez justificado, sobre todo en situaciones difíciles como violación o incesto, o cuando las pruebas revelan que el niño aún no nacido tiene anormalidades severas. (La Guía del Obrero Cristiano de Billy Graham, p. 21)

¡Este es absolutamente horroroso! Dios dice, “no matarás” (Éxodo 20:13). Matar a un niño aún no nacido es asesinato, no importa como el niño fue concebido (violación o incesto) o qué anormalidades él o ella pueden tener (ver Éxodo 21:22-23 “vida por la vida”). El Señor hace al mudo, al sordo, y al ciego (Éxodo 4:11), y es odio cruel y asesinato matarlos.

III. SU FALSO DIOS

En el libro de Graham, Enfrentando la Muerte y la Vida Después (copyright 1987), Graham escribe,

Muchas personas son engañadas por Satanás en el pensamiento de que Dios es un capataz vengativo, listo para enviar al diablo a todos aquellos que lo ofenden. Ellos no pueden ver ninguna esperanza. La verdad es que Dios odia realmente el pecado, pero Él ama al pecador.” (p. 217, negrita añadida)

Lo que Graham llama Satánico, es realmente la enseñanza de la Biblia! El Dios de la Biblia es “un capataz vengativo, listo para enviar al diablo a todos aquellos que lo ofenden.” Por favor note Mateo 24:45-51 y Salmo 50:22-23.

¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, al cual puso su señor sobre su casa para que les dé el alimento a tiempo? 46 Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así. 47 De cierto os digo que sobre todos sus bienes le pondrá. 48 Pero si aquel siervo malo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; 49 y comenzare a golpear a sus consiervos, y aun a comer y a beber con los borrachos, 50 vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, 51 y lo castigará duramente, y pondrá su parte con los hipócritas; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mateo 24:45-51).

Un ejemplo similar del dios falso de Graham (no el Dios de la Biblia) puede ser encontrado en su libro, Respuestas a los Problemas de la Vida (copyright 1988). En la página 130, una mala persona pregunta,

Sé que Dios está molesto por mí debido al modo que he estado viviendo. ¿Cómo puedo recuperarlo en mi lado? ¿Mi vida está en un camino sin salida a menos que yo cambie, sé, ¿pero cómo puedo ganar la aprobación de Dios cuando tengo tantas cosas malas contra mí?

La parte de la respuesta de Graham es, “Dios está en su lado. Dios no está molesto con usted, sino en su pecado.” (p. 131) El dios que Graham describe aquí no es el Dios de la Biblia! Ya que el Dios de la Biblia dice, “Dios está enojado por el malo cada día.” (Salmo 7:11; ver también el Salmo 5:5-6; 11:5-6; Efesios 2:1-3, “niños de ira”)

IV. SU EVANGELIO FALSO

En el libro de Graham, A las Colinas (copyright 1986), Graham escribe,

El hombre tiene dos grandes necesidades espirituales. Una es el perdón. La otra es para la bondad. Conscientemente o inconscientemente, su interior anhela ambas. (p. 234)

Es una mentira decir que el hombre “anhela” por “la bondad”, porque la Escritura dice, “un hombre malo busca sólo la rebelión;” (Proverbios 17:11), “y el alma del malo desea el mal” (Proverbios 21:10). La declaración de Graham arriba es exactamente lo opuesto del evangelio de Pablo en Romanos 3:11-12 que dice, “no hay ninguno que busque a Dios. Todos ellos se han desviado; Ellos se han hecho inútiles; no hay ninguno que haga lo bueno, no, ni uno.” Desear por la bondad sería estar haciendo algo que es bueno. Pero los hombres sin Dios no pueden hacer el bien (Isaías 64:6; Romanos 3:12).

En el libro de Graham, Respuestas a los Problemas de la Vida, en la página 62 Graham escribe,

Dentro de cada uno de nosotros hay un hambre por Dios. Podemos no reconocerlo, pero cada uno de nosotros siente vacío y un hambre por algo. Sospecho que su hijo ha estado buscando algo para llenar aquel vacío espiritual en su vida, y si él ha encontrado a Cristo su vacío espiritual ha sido solucionado.

¡Los malos hombres no tienen hambre de Dios” (ver el Salmo 10:3-4)! ¡No hay ningún vacío espiritual para llenarse! La escritura nunca habla de ningún tal “vacío espiritual.” En cambio, dice que, “ellos están llenos de toda injusticia” (Romanos 1:29), y sus corazones “están llenos de maldad” (Eclesiastés 9:3). En Efesios 2:2 dice de aquellos que no conocen a Cristo que “el príncipe del poder del aire” es el espíritu que “ahora trabaja en los hijos de desobediencia.” En otras palabras, un espíritu maligno trabaja en aquellos que están sin Cristo. No hay ningún vacío. Hay un mal espíritu que allí hace su obra maligna.

El evangelio de Graham es justo lo opuesto del evangelio de Dios. El evangelio de Dios describe al hombre como completamente perdido sin el deseo de Dios en absoluto (apartadamente de la obra de Dios, Juan 6:44; Romanos 1:16-32; 3:10-18). El evangelio de Graham describe al hombre como uno que realmente tiene hambre de Dios, que adula al pecador (Romanos 16:1 y es una mentira.

Otro ejemplo de esto puede ser encontrado en la página 220-221 en Respuestas a los Problemas de la Vida donde Graham responde a una persona que dice que ellos “se sienten adentro vacíos”.

… cuando abandonamos a Dios de nuestras vidas, esto deja un espacio en blanco o vacío que nada puede llenar totalmente. No importa cuánto duro intentamos o que medios usemos- posesiones materiales, dinero, placer, medicinas, o lo que sea - el vacío está todavía allí.

La Escritura no dice semejante cosa.

En el libro de Graham, el Desafío, Sermones desde el Madison Square Garden (copyright 1969), Graham dice,

Usted ve, todos nosotros estamos realmente en una búsqueda por la verdad. ¿Cuál es la verdad sobre mí? ¿De dónde vine? ¿Por qué en el mundo nos puso alguna vez Dios sobre este planeta, si hay Dios? Unos preguntan. ¿Y dónde vamos? ¿Hay una vida después de la muerte? Busco respuestas. Todos nosotros estamos, conscientemente o inconscientemente. Nos hacemos estas preguntas. ¿”Cuál es la verdad?” La misma pregunta Pilato preguntó hace dos mil años.

Y por eso la mayor parte de estos niños toman LSD y drogas sicodélicas de la expansión de la mente. Ellos tratan de encontrar algunas experiencias que los conducirán en alguna clase de verdad espiritual. (p. 93, negrita añadida)

Graham miente cuando él dice, “todos nosotros estamos realmente en una búsqueda de la verdad.” Romanos capítulo 1 dice justo lo contrario. Hablando de la humanidad, Pablo dice que ellos “cambiaron la verdad de Dios por la mentira” (Romanos 1:25). ¡Los hombres rechazan la verdad, y no están en una búsqueda de ella (Juan 3:19-21)!

¡También, en la sección en negro de arriba, Graham gira “una búsqueda de la verdad” (que está bien) en algo que resulta en el mal hacer! Esto no es sólo no bíblico (Romanos 1:18, “que suprimen la verdad“), esto exactamente lo opuesto de la Palabra de Dios. La razón por la que los hombres hacen el mal es porque ellos han rechazado la verdad, y Dios les ha dado una mente degradada para hacer el mal (por favor ver a Romanos 1:28-32).

Consecuente con la negación de Graham de Romanos capítulo uno, es su declaración en el servicio conmemorativo para las víctimas del bombardeo de Oklahoma 1995. En Tal Como Yo Soy, Graham registra,

Hablé también a la muchedumbre reunida - una de las cosas más difíciles que he hecho en mi vida – decirles a ellos francamente que yo no entendía por qué Dios permitió que cosas como estas pasaran. Nuestro conocimiento es limitado, indiqué, y hay algunas cosas que nunca entenderemos en este lado de la eternidad. Les recordé, sin embargo, que aunque no entendamos, Dios no cambia. Él es todavía el Dios de amor y piedad; y en medio de nuestra pena y dolor, podemos volver a Él en fe y confianza. (p. 654)

En efecto, Dios es Dios de amor y piedad, pero Él es también Dios de la ira. La razón que Graham “no entendió por qué Dios permitió que cosas como estas pasaran”, es porque Graham no cree en la Biblia. Romanos 1:18 dan la razón para que “cosas como estas pasen.” “Porque la ira de Dios es revelada del cielo contra toda impiedad y maldad de los hombres.” (Romanos 1:18). Dios está enojado (Salmo 7:11) y Él mata el impío (Deuteronomio 32:39-41; 1 Samuel 2:6; Lucas 12:4-5), como Lucas 13:1-3 ejemplifica.

Otro ejemplo del evangelio falso de Graham puede ser encontrado en la página 228 de Respuestas a los Problemas de la Vida. Aquí, la falsedad de Graham es manifestada por el hecho que Graham no cree que Cristo es suficiente para salvar a una persona del poder del pecado de la homosexualidad (contrario, por supuesto, a Juan 8:31-36).

Soy un homosexual. He tratado de conquistarlo y he orado a Dios una y otra vez, pero nada cambia. Desesperadamente quiero tratar con ella, pero no sé qué hacer. Por favor ayúdeme.

Graham dice que la homosexualidad es errada, y luego escribe,

Hay pasos que son cruciales que usted siga si es que usted ha de triunfar alguna vez sobre este pecado. Primero, si usted nunca ha pedido a Cristo que entre en su vida, le impulso a hacerlo así sin tardanza….

Entonces consiga la ayuda de otros para su problema. No tenga miedo de buscar la ayuda o compartir su problema en confianza con alguien que usted pueda confiar y que también pueda ayudarle. Puede haber muchos motivos complejos de sus tendencias homosexuales, y un pastor experto puede señalarle probablemente a un psicólogo cristiano o psiquiatra que ha tenido la experiencia en relación con otros que han estado en su situación. Tal persona puede ayudarle a entenderse y por qué usted se ha convertido en la persona en que usted es, y también le ayudará - tanto emocionalmente como espiritualmente - para dejar su viejo modo de vivir y hacerse la persona que Cristo quiere que usted sea. (p. 228-229)

La respuesta de Graham está llena de psicología (la sabiduría del mundo, 1 Corintios 1:20). Al decir Graham: “Entonces consiga ayuda de otros…” él niega el poder del Salvador (1 Corintios 6:9-11). También, él habla “de muchos motivos complejos” para “las tendencias homosexuales de esta persona”. La Escritura da una razón simple de las tendencias homosexuales - un rechazo de Dios (Romanos 1:18-27). La homosexualidad no es una cuestión compleja. Finalmente, el consejo de Graham para ver a un psicólogo o psiquiatra es el consejo del Anticristo (ver Colosenses 2:8-10 y 2 Juan 7).

V. His False Teaching On Suicide

V. Su Enseñanza Falsa sobre el Suicidio

En Respuestas a los Problemas de la Vida la pregunta es formulada,

Un amigo nos dijo que usted declaró en una columna que Dios no salvaría a una persona que se suicidó, no importa cuáles fueron las circunstancias. Nuestro hijo sufrió de un terrible problema mental durante años y finalmente se suicidó, aunque yo realmente creo que él conocía a Dios. ¿Cuál es la base de su posición? (p. 207)

Graham responde, “Esta no es mi posición,” y continúa para explicar su posición. Después de declarar que el suicidio es errado, él escribe,

Pero hay situaciones cuando una persona puede no entender lo que él hace debido a la discapacidad mental, como en el caso de su hijo.

Graham entonces cita el Salmo 103:13-14 y Romanos 8:38-39 incorrectamente aplicando estos versos a su mal hijo, y al final de su respuesta, Graham concluye,

Pero tome consuelo en la gracia de Dios mientras usted recuerda a su hijo - y procure vivir para Cristo cada día. (p. 20)

Aquí Graham convierte la gracia de Dios en lascivia (Judas 4). En primer lugar, nadie con una mente tan desarreglada conoce a Dios (Isaías 26:3; Romanos 1:28; 2 Timoteo 1:7). En segundo lugar, la gente que se suicida, por sus acciones, revela que ellos están entre los impíos que rechazan a Cristo (1 Juan 2:4), están sin esperanza (Efesios 2:12), y aun si ellos en algún punto estuvieran en la fe, sus acciones suicidas revelan que ellos no siguieron en la fe y fueron alejados de la esperanza del evangelio (Colosenses 1:23).

Por lo tanto, no hay ninguna gracia, pero sólo la condenación para tal gente. Así, no hay ningún “consuelo en la gracia de Dios mientras usted recuerda a su hijo” como Graham afirma.

VI. SUS FALSOS AGREGADOS

Proverbios 30:5-6 dice, “Cada palabra de Dios es pura; Él es un escudo a aquellos que pusieron su confianza en Él. No añada a Sus palabras, no sea que Él le reproche, y usted sea hallado un mentiroso.” Graham añade a la palabra de Dios. En Enfrentando la Muerte y la Vida Posterior, Graham promueve la doctrina indiscutible de la “fe en usted”. En la página 148 Graham escribe,

“Los comentarios de Humphrey en el suelo del Senado expresan tan maravillosamente las cualidades que hacen para una muerte sea solemne y elegante. Él dijo, ‘la mayor terapia de curación es la amistad y el amor, y sobre esta tierra lo he sentido. Doctores, productos químicos, radiación, píldoras, enfermeras, los terapeutas son todos muy, muy provechosos. Pero sin la fe en usted y su propia capacidad de vencer sus propias dificultades, fe en la providencia divina, y sin la amistad y bondad y generosidad de amigos, no hay ninguna curación.” (negrita añadida)

La Escritura dice, “Él que confía en su propio corazón es un tonto.” (Proverbios 28:26), “y Maldito es el hombre que confía en el hombre” (Jeremías 17:5).

En el libro de Graham, Hacia las Colinas, en la página 10 Graham escribe,

Parafrasear la Biblia, qué beneficio sacará el hombre (o una mujer) que gana el mundo entero, pero que pierde a su propia familia?

Esto no es “parafrasear la Biblia”, es pervertir la Biblia (Marcos 8:36).

Otra mentira en este mismo libro puede ser encontrada en la página 208 donde Graham escribe, “Jesús nos dijo que temamos a Satanás”— ¡Usted nunca encontrará esto en el escrito santo!

Otro ejemplo de la adición a la Palabra de Dios puede ser encontrado en su libro autorizado, Enfrentando la Muerte y la Vida Posterior. En la página 215 Graham escribe,

¿Qué derecho tienen para entrar en el Cielo? Todo hombre y mujer que ha vivido alguna vez tendrá que contestar aquella pregunta.

¡La escritura nunca dice esto! Igualmente, en la página 230 (mismo libro) Graham escribe,

Dios no inventó las denominaciones, el hombre lo hizo. Cuando vayamos a Su casa, Él nos invitará a pasar, pero no nos preguntará por nuestra iglesia o credenciales de la Escuela Dominical. Sólo una pregunta será hecha: ¿”qué hiciste en la tierra con Mi Hijo, Jesús?” No habrá ninguna diferencia si fuimos Católicos o Protestantes, Judíos o Gentiles. Lo que interesa es si creímos en Él o lo rechazamos. (negrita añadida)

La Escritura nunca dice que ninguna semejante pregunta será hecha. De hecho, como un ejemplo, en Mateo 25:31-46, la gente juzgada no se le formulará esa interrogante como dice Graham, y de hecho, tampoco se dice que ese encuentro se efectuará en el tercer cielo.

VII. SU CATOLICISMO

El compañerismo de Graham (Efesios 5:11) con la iglesia Católica profana, según Graham, comenzó temprano en su carrera como “un evangelista”. En Tal Como Soy, en el contexto de organizar una cruzada en el invierno 1950 Graham recuerda,

“Él [Willis Haymaker] también llamaría al obispo Católico local u otros clérigos para informarles sobre los proyectos de Cruzada e invitarlos a las reuniones; ellos designarían por lo general a un sacerdote para asistir y hacer un informe. Esto fue años antes de la apertura de Vaticano II a los Protestantes, pero estuvimos preocupados para dejar ver a los obispos Católicos que mi objetivo no era conseguir que la gente abandonara su iglesia; mejor dicho, quise que ellos comprometieran sus vidas a Cristo.” (p. 163, negrita añadida)

¡Este debería haber sido el objetivo de Graham “para conseguir que la gente abandonar su iglesia”, porque su iglesia los conduce al diablo! El catolicismo es una religión falsa con un Cristo falso y doctrinas de demonios (1 Timoteo 4:1-5). Cristo es la Verdad (Juan 14:6), y si alguien viene a la Verdad (1 Timoteo 2:4), ellos estarán ya no implicados con la idolatría (es decir, religión falsa, p.ej 1 Tesalonicenses 1:9; 1 Corintios 6:9-10). De la susodicha cita, es evidente que Graham cree que usted puede ser un Católico y ser salvo al mismo tiempo. Esta mentira es ilustrada adelante en la página 357 de este mismo libro.

Mi objetivo, yo siempre lo he aclarado, no ha sido predicar contra las creencias Católicas o convertir a la gente que estuvo ya cometida a Cristo dentro de la Iglesia Católica. Mejor dicho, debía proclamar el Evangelio a todos aquellos que nunca habían comprometido realmente sus vidas a Cristo.

Es hipocresía y una seria maldad el afirmar ser un predicador de la Escritura, y no obstante no “predicar contra las creencias Católicas” (Efesios 5:11). También, no hay ninguna tal cosa como una persona que está ya “comprometida a Cristo dentro de la Iglesia Católica,” así como no hay ninguna semejante cosa como una persona que está comprometida a Cristo dentro de la Iglesia Satánica, o la Iglesia mormona, o la Iglesia de los Testigos de Jehová, o la religión budista, o la fe Musulmana. Usted no puede amar la Verdad (Cristo, Juan 14:6) y seguir amando y practicando una mentira (Revelación 22:15).

Graham debería advertir contra el peligro del catolicismo (es decir, los Católicos van al diablo), pero ya que él es un mercenario (Juan 10:11-13), él no da ninguna semejante declaración. En la página 368 de este mismo libro, Graham escribe:

Yo estuve agradecido por la declaración que un periódico Católico estadounidense hizo mientras examinaba nuestro primer viaje sudamericano: ‘nunca una vez, al menos en nuestra memoria, ha atacado[Billy Graham] a la Iglesia Católica

En la página 482 Graham escribe (en el contexto de un viaje a Polonia),

También sospechamos, con cierta justificación, que algunos funcionarios Comunistas de línea dura esperaron usar a un evangelista Protestante americano para debilitar a las duras autoridades de la Iglesia Católica. De ser así, esto era una esperanza ingenua; yo no habría hecho o habría dicho nada que pudiera ser tomado como anticatólico.

Al contrario del Salmista que dijo, “he odiado aquellos que han considerado a os ídolos inútiles;” (Salmo 31:6), Graham describe un cordial, caliente, “y una afinidad especial” con el mando Católico. En la página 692 de Tal como Soy, Graham relata,

Uno a quien tengo que mencionar aún - y con quien sentí una afinidad especial - era el Obispo predicador Católico Fulton L. Sheen.

Graham posteriormente escribe sobre la primera vez en que él se entrevistó con el Sr. Sheen.

Yo estaba en mi pijama, pero estuve encantado de verlo y lo invité a pasar. Hablamos de nuestros ministerios y nuestro compromiso común en la evangelización, y le dije lo agradecido estaba yo por su ministerio y su enfoque en Cristo. (p. 692-693)

Su relación “cordial” “y calurosa” con el Papa es descrita en este mismo libro en la página 488-489 donde Graham recuerda su primera visita con la cabeza de una de las religiones falsas más grandes en el mundo.

Cuando dejamos Hungría, salimos por un breve viaje al Vaticano. Años antes, yo había visitado la “ciudad–estado” como un turista, pero en este viaje yo debía ser recibido por el Papa Juan Pablo II, mi primera visita con un Papa.

Cuando fui acompañado en sus cuartos, el Papa Juan Pablo II me saludó, y estrechamos la mano cariñosamente. Lo encontré muy cordial y muy interesado en nuestro ministerio, sobre todo en su patria. Después sólo unos minutos, sentí como si nos conociéramos el uno al otro durante muchos años.

Él también expresó gran placer en el pequeño regalo que yo había traído él, un tallado de madera de un pastor con sus ovejas, hecha por un artesano de Carolina del Norte. Recordamos juntos las palabras de Jesús en Juan 10:14,16…. Por su parte el Papa me dio un medallón que conmemora su papado y varios volúmenes magníficamente empastados.

En la página 599, Graham además describe su relación con este “santo” hombre.

El Papa Juan Pablo II me pidió para participar con él durante aquel mismo período de tiempo en un servicio ecuménico de adoración sin precedentes durante su visita a Colombia, Carolina del Sur. No sería una misa, sino un servicio de Escritura, oración, y predicación. Yo debía hablar del tema de la familia.

Yo pensaba con mucha ilusión en aquel acontecimiento, especialmente porque que el Papa y yo teníamos una relación cordial.